
Es un buen momento para ir a casa. Me ha cundido la tarde. Tiene pinta de que va a haber tormenta, además de lo oscuro que está. Ojalá estalle pronto para que refresque un poco.
Pues no le he visto. Pero le siento muy cerca. De todas formas, si se desea algo con mucho ímpetu termina ocurriendo (que me lo digan a mí), pero sólo ocurre cuando se trata de cosas pequeñas, sino no ocurre. Porque yo tengo un deseo más grande aún que el de verle y ése no se cumple...
Me apetece escribir, tumbarme y leer un rato. Ni siquiera tengo ganas de cerveza.
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