
Hoy es un día de esos en que me gustaría ir de copas con él, en una ciudad casi vacía, con los bares para nosotros solos. O casi, porque hay boda. Pero él probablemente estará en Logroño, como la mayoría de los riojanos. Mis amigos se han ido todos para allí. He estado tomando café con unos cuantos y me han dicho que habían quedado a las ocho para marchar.
He estado viendo un poco la televisión. En La Noria está Cándido Méndez hablando de la huelga del 29 de septiembre. Yo, en principio, tengo intención de ir a trabajar el miércoles. Un día sin aparecer se nota bastante...
En fin, leeré un rato o, mejor, pensaré en él. En su magnetismo. En su bondad. En su tranquilidad. En su dulzura...
No hay comentarios:
Publicar un comentario