lunes, septiembre 30, 2024

En Puerto de la Cruz

Hoy nos hemos ido de excursión a Puerto de la Cruz. Es tan magnífico caminar por sus calles coloniales… Al menos no está tan masificado de turistas como el sur…

domingo, septiembre 29, 2024

Atardecer en las nubes

Estamos junto al Teide. Ante nuestro ojos se extiende un mar de nubes. Debajo de ellas está nublado aunque la temperatura es cálida. Arriba hemos visto cómo el sol se metía por el oeste.

sábado, septiembre 28, 2024

Cuando se trata de marchar

El autobús a Madrid va lleno, tan lleno que mi novio y yo nos hemos sentado separados.
Cuando esperábamos al autobús hemos escuchado a un grupo de personas que hablaban de guaguas. Y entonces hemos visto las banderas canarias colgando de sus mochilas.
Nos hemos puesto a hablar con ellos, que estaban haciendo el Camino de Santiago y volvían a casa, a Gran Canaria. Qué casualidad, que nosotros marchamos a Tenerife de vacaciones.
Y, poco a poco, nos acercamos a Madrid.

viernes, septiembre 27, 2024

Viaje a Roma: Final

Sobrevolando el Mediterráneo

Estamos a un día largo de coger un avión, de ahí que quisiera terminar de hablar sobre Roma, porque en diez días tendré muchas más cosas que decir, sobre una tierra que ya conozco pero que regreso con cariño. Aquí cerquita. Por eso hoy termino de hablar de nuestro viaje a Roma.

Aeropuerto de Fiumicino

Generalmente suelo hacer un resumen general antes de expandirme con todas las cosas que vimos, pero esta vez lo dejé para el final porque me costó mucho empezar, ya que llegué y tuve un exceso de trabajo durante el verano, y el tiempo también acompaña para estar más tiempo fuera de casa, así que llevo casi dos meses escribiendo sobre nuestro viaje a Roma, a medida que el tiempo me lo ha ido permitiendo. Me gusta hacerlo porque revivo de nuevo todo el viaje, disfruto de nuevo con todos aquellos momentos y me gusta dejarlo como imágenes para el recuerdo.


Llegamos a Fiumicino un día por la tarde. Estaba cambiadísimo, remodelado y mucho más moderno. Enseguida buscamos el tren que nos llevaría hasta la estación de tren central, Termini, con todo ese trasiego de gente que va de un lado para otro. Es curioso porque tengo una foto de la estación desde el mismo lugar que la hice en 2006. 

Espacio para las maletas en el tren

El tren también era más moderno. Cuando hace dieciocho años estuve en Roma el tren era de compartimentos, antiquísimo, y cómo traqueteaba. En el tren actual, aunque tampoco es uno de alta velocidad, sí es cierto que está preparado para las maletas, que hay más comodidad y los compartimentos han desaparecido.


En Termini le dije a mi novio que el hotel estaba cerca, muy cerca de la Basilica di Santa Maria Maggiore, por lo que sólo teníamos que coger una calle hasta la plaza de la basílica y buscar el hotel. Un hotel donde nos dieron una habitación al lado de un cura que se levantaba a rezar a las seis de la mañana y escuchábamos la letanía... durante varias veces al día. No estábamos mucho en el hotel, pero al estar tan cerca de la estación de Termini es cierto que muchos días íbamos sólo un rato a ducharnos, y es que el calor romano nos dejaba K.O.

Vistas desde los Museos Capitolinos

Nos gusta callejear, así que empezamos a bajar cuestas hasta la Piazza Venezia. Mi novio me decía que luego había que subir, pero siempre le respondía que ya había autobuses. Lo de los autobuses era un caos. Como en Roma sólo hay dos líneas de metro (la tercera está construyéndose, de ahí que la Piazza Venezia esté levantada en un gran tramo), la gente se mueve sobre todo en el urbano; hay muchísimos autobuses pero también es cierto que van llenísimos, como sardinas en lata.

Metro de Roma

El primer día cogimos el metro para ir al Coliseo, y allí pillamos billetes para poder movernos por Roma durante tres días. Pero a partir de ese momento optamos por montarnos en los autobuses sin pagar, y es que las máquinas donde se clicaban los billetes no funcionaban en su mayoría. Hasta que la víspera de marchar nos llevamos un susto. Estábamos en un autobús llenísimo de gente, era la línea que iba desde Termini hasta el Vaticano, por lo que iba muy lleno. Nosotros nos dirigíamos al Panteón, y el autobús se pasó nuestra parada. Estábamos en la parte final del autobús, la gente desde atrás gritaba para que abrieran las puertas. Y entonces apareció un señor con el uniforme de ATAC (red de urbanos de Roma) pidiendo billetes y hacia la mitad del autobús hizo bajarse a un grupo de españoles que iban sin billete. Fue entonces cuando medio autobús, entre ellos nosotros, se vació... quiero entender que había bastante más gente que se subía a los autobuses sin pagar. Compramos un billete de día para poder movernos por Roma sin preocupaciones...

Metro de Roma

El metro apenas lo cogimos, pero alguno cogimos. Era terrible entrar en la boca de metro, porque venía un sofoco impresionante, era como si te acercaras a un volcán del calor que hacía ahí dentro. Pero realmente los autobuses estaban mucho mejor comunicados que el metro.

Tienda de cafeteras italianas

Lo de callejear por Roma lo disfrutamos el último día. Fuimos a la Piazza del Popolo por la arteria principal, que está llena de tiendas. Había muchas tiendas de deportes, de corbatas, de joyas, de cafeteras italianas, de decoración... 


Callejeando encontramos una tienda que a su vez era una cafetería, y nos trajimos cápsulas de café que elaboraban ellos. Nos las tomamos enseguida, y estaba muy bueno.


Regresando a la Piazza di Spagna desde la Piazza del Popolo cruzamos una serie de calles adoquinadas, con buganvillas, con inscripciones. Y es que eran muy pintorescas. Era una zona con galerías de arte, que empieza a llenarse de gente, tiendas y restaurantes a medida que te acercas a la Plaza de España. Y allí, en una de esas calles comimos, pero también tomamos en la Plaza de España uno de los helados más ricos que hemos comido jamás. Era de tiramisú y estaba exquisito (il ricco gelato italiano).


Roma es un lugar maravilloso. Tiene arte, tiene encanto. Nos podemos llevar por la imagen de los gladiadores en la arena del Coliseo o seguir a los curas por la Ciudad del Vaticano. Podemos bailar en las calles del Trastévere o tirar una moneda en la Fontana di Trevi. No nos cansaremos de observar a la Loba Capitolina amamantando a los fundadores de Roma. Tomaremos un café en lo alto del Castillo de Sant'Angelo, nos emborracharemos de tanto arte que nos va a salir por las orejas y pasearemos por sus numerosas plazas, entre piedras milenarias, junto a una cantidad terrible de iglesias. Y nos mezclaremos con la gente, con las multitudes de gente de todo el mundo que cada año visitan la ciudad. Una ciudad antiquísima que sigue enamorando a todo el que la visita. La ciudad eterna...

Viaje a Roma: Piazza del Popolo


La Piazza del Popolo o la Plaza del Pueblo es un lugar magnífico, adonde se llega directamente desde la Piazza di Spagna, aunque son tres las arterias que desembocan allí.

Es una gran plaza, diseñada en 1538, con motivo de crear una entrada a la ciudad desde el norte. Las dos iglesias "gemelas", que custodian el acceso desde el sur, son la Chiesa di Santa Maria dei Miracoli y la Basilica di Santa Maria in Montesanto, construidas por Carlo Rainaldi en el siglo XVII.


En el centro hay un obelisco de 36 metros de altura que fue transportado por el emperador Augusto desde Egipto.

Nos sentamos a la sombra, en las escaleras de una de las iglesias, para admirar la imponente plaza. Y es que hacía sol. Enfrente, a lo lejos, veíamos los carteles del Museo de Leonardo da Vinci, pero cruzar la plaza con ese sol podía ser terrible. Preferimos volver sobre nuestros pasos hasta la Piazza di Spagna.

jueves, septiembre 26, 2024

Viaje a Roma: Basilica di Santa Maria Maggiore


Nuestro hotel estaba muy cerca de la Basilica di Santa Maria Maggiore, así que puedo decir que la visita a este templo católico era casi obligada.

Interior

Es una de las cuatro basílicas patriarcales de Roma, que data del siglo V y corona el monte Esquilino, donde se dice que en el verano del año 358 nevó de forma milagrosa. De ahí que también se la llame Santa Maria della Neve. Cada 5 de agosto, un espectáculo de luz recrea el hecho en la Piazza Santa Maria Maggiore.

Artesonado

La basílica tiene varios estilos arquitectónicos. Cuenta con un campanario románico del siglo XIV, un artesonado renacentista, una fachada barroca del siglo XVIII y un imponente interior barroco.

Cappella Paolina

Como entramos en domingo, en una de las capillas (Cappella Paolina) estaban dando misa. Y, obviamente, se rogaba silencio.

Estatua del Papa Pío IX

Para mí una de las cosas más impactantes de la basílica fue la estatua a tamaño agigantado del Papa Pío IX frente al retablo, aunque en un piso inferior, rezando elevando la mirada al cielo.

Confesionarios

Entre el maravilloso icono que había en una capilla, el techo barroco impresionante sobre todo donde se encuentra la cúpula, nos fijamos en que también -si queríamos- podíamos confesarnos, porque las confesiones se realizan en varios idiomas.


A modo de curiosidad, tengo que decir que las luces de la basílica fueron inauguradas por los Reyes de España (los eméritos), y hay una inscripción en español que informa de ello.

Fue una visita enriquecedora. 

Viaje a Roma: Gastronomía

Restaurante en el Vaticano

Aunque aún me quedan algunas cosas que contar de Roma, sí quiero hablar de la gastronomía. Porque comer en Italia es un placer, y beber. Empiezas a enumerar cosas y no paras: desde la cantidad de pasta fresca en una cantidad ingente de pastas, los tiramisús que tanto nos gustan, un gelato y las larguísimas colas en las heladerías, los elaborados capuchinos y, por supuesto, el aperol.


Mi novio y yo adoramos beber aperol, aunque esta vez hemos combinado con jarras de libros de cerveza o con vino. 

El centro histórico es carísimo para comer, casi te piden propinas a punta de pistola, y no es que se coma especialmente bien, a no ser que decidas empeñar un riñón. 

Restaurante en el Trastévere

Donde comimos bien de verdad, y repetimos, y tripitimos, fue en el Trastévere, además amenizado con luces y música. No es caro y se come bien, y es que está a tiro de piedra de la Piazza Venezia, cruzando el Tíber.



La primera noche estuvimos en el centro, en las cercanías de la Fontana di Trevi. Comimos en una terraza en la calle, con un trasiego incesante de gente en todas las direcciones. El restaurante parecía pequeño, pero dentro había un enorme patio descubierto donde había un comedor gigante. Es uno de los pocos sitios donde nos permitieron pedir una pizza para compartir.

Tiramisú en el Trastévere

En el Trastévere probamos uno de los mejores tiramisús que uno puede tomar en Roma. Nos gustó el encanto pintoresco de este barrio. Es que hemos pensado que cuando volvamos a Roma nos alojaremos aquí.


Y qué decir de la pasta, en todas sus variedades, con o sin queso, al dente. Es que ir a Italia es comer pasta rica siempre.


Antes de entrar en los Museos Vaticanos nos comimos unos helados que estaban riquísimos, pero hacía tanto calor que se derretían con la mirada.

Restaurante Carlo Menta

La víspera de marchar volveríamos al Trastévere a comer en el restaurante Carlo Menta, donde nos regalaron un libro. Allí pedimos vino para acompañar la bebida y, por fin, encontré un suculento plato de pasta con champiñones.

Espaguetis con champiñones, restaurante Carlo Menta

Cuando en 2006 visité Roma por primera vez, junto al Circo Massimo, entré en un pequeño restaurante que estaba casi vacío, con mesas de plástico y algo "cutre", y allí comí el mejor plato de pasta que he comido nunca: espaguetis con champiñones. Aún se me hace la boca agua de lo rico que estaba. Así que no dudé en buscar un lugar donde pusieran unos espaguetis tan ricos como aquellos.

Tosta con tomate y aceite

También requieren especial atención las tostas con aceite y tomate que nos servían para ir picando mientras sacaban la comida. Todo muy mediterráneo.

Lasaña vegetal

Hubo un día, cenando en el centro, donde pedí una lasaña vegetal que estaba riquísima. Y sí, se parecía mucho a la musaka griega.

Aperitivo en la Piazza di Santa Maria Maggiore

Y uno de los sitios que más nos gustaba para tomar un aperitivo a media tarde era la Piazza di Santa Maria Maggiore, ya que teníamos el hotel muy cerca, y había varios restaurantes en la plaza que tiene el mismo nombre que la enorme basílica que se asienta allí mismo. Y es que pides unos aperol y te sacan una serie de platos de todo tipo de picoteo.

Cerveza Ichnusa, de Cerdeña

Finalmente, esta vez sí que pedimos una serie de cervezas variadas, para ir probando. Peroni, Moretti e incluso una cerveza de Cerdeña (esto fue cuando esperábamos para ver las Catacumbas de San Sebastián).


En el centro del círculo

Me llegó esta novela mediante Bookish y me ha gustado muchísimo. Trata de territoristas medioambientales. Además, transcurre en Estocolmo, ciudad que tuve el honor de visitar el año pasado y me enamoró.
Un directivo de una empresa siderúrgica aparece muerto dentro de su BMW: alguien ha provocado el accidente. Dos días después, un publicista sale volando por el balcón de su oficina por un paquete bomba. En un árbol cercano aparece el símbolo de dos círculos concéntricos.
La comisaria Eva Nyman y su grupo se encuentran en una época tranquila, hasta que recibe unas cartas a su nombre donde, metafóricamente, describen los asesinatos y ella enseguida los vincula y comprende que hay una relación con el cambio climático.
Cuando explota una bomba en una empresa relacionada con internet, Eva busca a Lukas Frisell. Hay partes de las cartas que sólo decía él, fue su mentor, se salió de la policía y se fue a vivir como supervisionista, es decir, se ha construido una cabaña en un bosque, no usa móvil ni electricidad y vive como un animal, un obseso del medio ambiente. La policía le busca y descubren que no cumple a rajatabla su ideología, ya que tiene electricidad e internet, le llevan preso y le entrevistan. Pero en realidad no tienen nada contra él, ya que siguen explotando bombas.
Sonja, la mano derecha de Eva, le pone un dispositivo GPS y le deja en libertad, pero Lukas se escapa, porque ya tiene toda la información para desenmascarar a la persona que está poniendo las bombas y le está tendiendo una trampa.
Elin Eriksson estaba enamorada de Lukas, tuvieron un idilio y ella tuvo un bebé que nació muerto, desde entonces le vigila buscando vengarse, sobre todo cuando descubre que Lukas es un traidor, porque no vive en el bosque como creía, sino que tiene medios para no "desconectar" del mundo.
Mientras, sigue mandando cartas a Eva. Su objetivo es Arlanda, el aeropuerto más grande de Suecia, donde puede crear una verdadera catástrofe. Y Lukas y Sonja se acercan a su guarida para apresarla…

Curiosidades

Durante gran parte de la novela, Arne Dahl nos hace creer que Lukas Frisell es el heredero del "Unabomber" (Bombardero Terrorista), el famoso terrorista que envió dieciséis cartas bomba en un intento de acabar con el sector industrial al que odiaba profundamente. Ted Kaczynski, al igual que Frisell, abandonó su brillante carrera para vivir como un ermitaño en medio de un bosque y convertirse en enemigo acérrimo de la tecnología. El FBI tardó dieciocho años en dar con él y finalmente lo lograron gracias a que su hermano reconoció su peculiar forma de expresarse en su manifiesto que se publicó en 1995.

Quizás el objetivo menos obvio del Bombardero Terrorista sea el centro de procesamiento de datos, ya que cuando pensamos en la nube nos imaginamos un lugar blanco, limpio, ordenado y etéreo. Pero nada más lejos, los gigantescos centros de datos que aseguran el correcto funcionamiento de los servidores de los gigantes tecnológicos alcanzan extensiones de hasta 130.000 metros cuadrados. La refrigeración que requieren hace que las empresas instalen su sede en países fríos como Suecia, para que el clima baje la temperatura de sus sistemas de forma natural. Internet por sí solo genera una huella tecnológica que demanda el 7% de la energía mundial. Es decir, si fuese un país, sería el sexto más contaminante del mundo.

En el centro del círculo empieza con la muerte de un directivo de la industria siderúrgica. Y es que Suecia produce nada más y nada menos que 3.9 millones de toneladas de acero. Como dato curioso, coincidiendo con la publicación de esta novela, en 2024 el país ha anunciado que para intentar combatir la huella ecológica, invertirá 4.800 millones de euros en la producción sin uso de combustibles fósiles con el objetivo de reducir las emisiones de gas con efecto invernadero en un 10%.

¿Qué hay realmente en el centro del círculo? Quizás esté, como dice Robert Swan, uno de los mayores activistas en la lucha por el cambio climático, "la creencia de que alguien más va a salvar el planeta". O en palabras de Frisell, que el mundo es mucho más grande que la sociedad, aunque a veces nos creamos el centro del universo.

EL AUTOR:



Arne Dahl es el pseudónimo con el que el autor sueco Jan Arnald firma las novelas policíacas que le han dado fama internacional. Doctor en Teoría de la Literatura, entre sus novelas traducidas al español se encuentran El que siembra sangre, Misterioso y Hasta la cima de la montaña.

EL LIBRO:

Título original: I cirkelns mitt
Autor: Arne Dahl
Traductora: Laura Pascual
Editorial: RBA (1ª edición, en septiembre de 2024)
Número de páginas: 474
ISBN: 9788411327619

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto "Thriller Holics": Género/subgénero que normalmente no lees [cambio climático].

miércoles, septiembre 25, 2024

Paréntesis

Estamos a algo más de dos días para marcharnos de vacaciones. Y después de todo el verano ya estamos tocando esa libertad con las yemas de los dedos.
La libertad que da volar.
La libertad sin despertador.
La libertad de pasear sin tensiones.
La libertad del cambio de aires.
En unos días volamos…

martes, septiembre 24, 2024

Viaje a Roma: Palazzo di Montecitorio


En uno de nuestros paseos por Roma, llegamos sin querer al Palazzo di Montecitorio. Sabíamos que albergaba algo de la política porque había muchos vehículos de los carabinieri pero también muchos periodistas, justamente ese día estaban expectantes. 

El Palazzo di Montecitorio es un edificio histórico ubicado entre la Piazza del Parlamento y la Piazza di Monte Citorio, que alberga la sede de la Cámara de los Diputados de la República italiana.

En 1653 Inocencio X encargó a Bernini la construcción de una residencia para la familia Ludivisi. Ubicado en una colina, se cree que en la época romana se celebraban aquí las asambleas electorales (de donde proviene mons citatorius). Bernini diseñó un edificio que se adapta a la estructura urbanística. La fachada del palacio sigue el recorrido curvo de la calle y elementos de piedra casi sin labrar, de los que emergen hojas y ramas rotas, que simulan un edificio construido en roca viva.


La plaza contiene un obelisco egipcio de granito rojo, del siglo VI a.C.

Columna de Marco Aurelio, Piazza Colonna

Por allí cruzamos por la Piazza Colonna, donde se encuentra la columna de Marco Aurelio, construid en mármol y fechada en el año 193. En la cúspide de la columna se encuentra la estatua de bronce de San Pablo, colocada ahí en el siglo XVI por orden del Papa Sixto V.

Viaje a Roma: La ciudad histórica


Desde el Circo Massimo, decidimos ir a buscar la iglesia de Santa Maria in Cosmedin, donde se ubica la Bocca della Verità, aunque no entramos al porche, sino que la vimos desde fuera porque pegaba el sol y había fila. Desde allí tomamos la Via del Teatro di Marcello para llegar hasta la Piazza di Venezia. Aquí hay una serie de monumentos antiguos fantásticos, que bien merecen una mención.

Arco di Giano

A un lado quedaba el Arco di Giano (Arco de Jano), un cuádruple arco romano de dieciséis metros de altura. Seguramente data del siglo IV. No se considera un arco triunfal, sino que más bien estaría indicando uno de los límites del Foro Boario. Es una estructura con nichos y medias cúpulas en forma de concha. Dentro de estos nichos había pequeñas columnas que se arrancaron en la Edad Media, al construir una fortaleza en la parte superior. Seguramente en sus orígenes estaba coronado por una pirámide.

Templo de Hércules Vencedor

El Templo de Hércules Vencedor tiene planta circular con peristilo griego (completamente rodeado por columnas). Data del año 120 a.C. y consiste en una cella circular dentro de un anillo concéntrico de columnas corintias.

Templo de Portuno

El Templo de Portuno es del siglo I a.C. Se trata de una construcción religiosa con columnas de orden jónico, coronadas por un frontón en su parte delantera. Se cree que estuvo dedicado a Portuno, divinidad protectora del puerto fluvial.

Teatro Marcello

Aunque hay muchos más edificios en esta calle, o al menos ruinas y restos de edificios antiquísimos, termino con el Teatro Marcello, un antiguo teatro parcialmente conservado. Su construcción fue iniciada por Julio César antes de su asesinato y fue terminado por Augusto entre los años 13 y 11 a.C. 

Teatro Marcello

Se considera uno de los primeros espacios escénicos permanentes de Roma. Fue dedicado a Marco Claudio Marcelo, sobrino y heredero de Augusto, ya que el príncipe había muerto prematuramente antes de que se terminara el edificio. Cuando las obras aún no habían concluido, Augusto celebró aquí los Juegos Seculares, cantados por Horacio.