domingo, agosto 31, 2014

Agosto llega a su final

No puedo decir que tenga un verano como el que suele pasar la mayoría de la gente, porque quitando una semana en julio, he trabajado mucho en los dos meses que lentamente hemos ido dejando atrás.
Pero siempre siento una especie de nostalgia inexplicable. Quizás porque adoro la época estival, y el sol y el calor, aunque este año apenas hayamos podido disfrutar del tiempo. 
Sin embargo, poco antes de la medianoche, este dominical 31 de agosto se escucha el silencio. No hace tanto se oían a través de la ventana los gritos de niños jugando en las calles, los murmullos de conversaciones que se perdían en los largos paseos nocturnos, el trasiego continuo de coches en cualquier dirección. Hoy se escucha el silencio, porque los niños se han ido a sus residencias habituales, mañana muchos adultos volverán a trabajar, con el consiguiente síndrome posvacacional, en una semana o diez días las escuelas y colegios abren sus puertas y, en definitiva, volvemos a la rutina del año.
El final de agosto es casi es final del verano, porque en dos semanas nos encontraremos entrando en el otoño, en las fiestas de la vendimia y, para mí, más cerca mi viaje a Gran Canaria.

En días como hoy siento la nostalgia. Visualizo las hamacas de playa vacías, juguetes olvidados en cualquier rincón de una casa de campo, y el color verdoso de alguna piscina pública que hoy cerraba sus puertas. Pero además puedo escuchar los ecos de juegos infantiles, de maravillas culturales que descubrimos este verano, los susurros de tantas comidas y cenas de amigos, los vermouts a media mañana... De fondo suena la melodía de Verano Azul.
Al menos mis sobrinas se quedarán aquí una semana más.

Como no podía ser menos, sigamos disfrutando de días algo más cortos y demos la bienvenida a septiembre. A mi sobrina le gusta mucho pisar las hojas secas y tostadas que crujen bajo sus pies.

Zapatos rojos para saltar en los charcos



Pegó la nariz al cristal lloroso, no había dejado de llover en todo el día, y volvió a quedarse embobada con aquellos zapatos rojos de altísimo tacón que vivían, descarados, en el escaparate de don Romualdo, el modisto de su madre”.

Éste es un libro que desentierra secretos de varias vidas mientras el lector sigue oliendo el aroma de las lilas azules del jardín. No me esperaba gran cosa de esta novela y ha sido una grata sorpresa descubrir al Nacho Montes escritor, ya que será raro que alguien de este país pueda decir que no le conoce de verle en programas de cotilleos de televisión.
Pues esta novela, que se puede leer en cuestión de horas, resulta ligera para una tarde de domingo, como puede ser el último día de agosto y con el silencio en las calles de lo que ya acaba. En realidad es una de esas novelas que te deja una grata sensación. Y, como no podía ser menos, como la tarde ha quedado soleada y preciosa, me lo he terminado en el jardín, aunque en mi jardín no hay un lilo, al menos podía acercarme al jardín de Candela Montalbán.
Me costó empezar al principio, porque no me percataba de los saltos temporales, quizás porque anoche lo empecé cuando se me caían los párpados del sueño y he tenido que recomenzarlo de nuevo esta mañana. Pero los saltos temporales se llevan bien, sólo que yo anoche tenía sueño. La novela nos entreteje las historias de cinco mujeres que viven en diferentes sitios del mundo, todas adultas y entrando en la vejez, todas viudas, todas independientes y con más puntos en común de lo que en un principio podamos imaginar. Además nos encontramos con una historia punta, que es la de la adinerada familia Montalbán, una familia de terratenientes afincados en un valle del Alto Aragón, en una extensa finca llamada La Piñonera.
Así, por un lado Candela nos sorprende con su vida, retratada a través de sus palabras escritas en un diario de pastas rojas, donde cuenta toda su vida, mientras vamos descubriendo su cariñosa relación con su nieto Nando y que ha reunido a sus cuatro mejores amigas, todas las que, al quedarse viudas, no han dudado ni un momento en descolgar el teléfono para hablar con Candela, entre lágrimas o entre exabruptos. Así, a ella se le ocurre citarlas en su finca para abrir cada caja de secretos y compartirlos con las demás. Clotilde La Mata, Bárbara de Cotagge, Marie Lamotté y Pamela Norton se reúnen a la sombra del lilo y comienzan a hablar de sus vidas y, concretamente, del sentimiento que tuvieron cuando murieron sus maridos. Todos ellos habían sido infieles a sus mujeres y ellas lo habían descubierto tras sus trágicas muertes, pero habían reanudado sus vidas y ahora estaban allí.
La historia de Candela es, posiblemente, la más impresionante, porque sabemos que se quedó embarazada tras la muerte de su marido y sabemos que su nieto Nando está escondido escuchando. En ese momento sentimos la misma curiosidad que él por saber quién era su abuelo…

El estilo del autor consigue que no nos perdamos en el entretejido de las diferentes historias e incluso nos mantiene en vilo hasta el final, cuando descubrimos ciertos secretos inesperados. Por otra parte, utiliza simbología que se repite a lo largo del libro: los zapatos rojos como símbolo de libertad de las cinco mujeres y el lilo que las termina uniendo y que es un símbolo del amor (o del desamor para algunas de ellas).

EL AUTOR:
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Nacho Montes (Madrid, 1970) pisó con dieciocho años los talleres de escritura de la Escuela de Letras, donde se diplomó en Creación y Estudios Literarios antes de entrar en la Universidad Antonio de Nebrija para licenciarse como periodista en 1994.
Lleva toda una carrera en el mundo de la comunicación a través de la radio, la prensa y la televisión. Tras un largo período como periodista de informativos, sus primeras crónicas sociales aparecieron en la extinta Radio España. Más tarde comenzó a colaborar con Época, La Revista de Ana Rosa y Arte de Vivir, entre otras, y llegaron las colaboraciones de moda y sociedad en la Cadena Cope (El show de Nacho Montes, El Moleskine) y en TeleCinco (Las joyas de la corona, Qué tiempo tan feliz, El programa de Ana Rosa, El DBT de Gran Hermano, De buena ley…). No le tuvo miedo a los trampolines de Mira quién salta, ni teme al reto de Supervivientes.
Podemos verle en TeleCinco y leerle en Divinity a través de su populoso blog, Divin@s con Nacho Montes, donde analiza toda boda, alfombra roja y evento en sus ‘Aciertos y errores’, todo desfile de moda en sus ‘Puntadas con o sin hilo’ o toda fiesta de postín en sus ‘Fiestómetros’.
En La Esfera ha publicado con gran éxito ¿Nada que ponerte? Todos los secretos de la moda para estar chic y elegante a cualquier hora, a cualquier edad y en cualquier ocasión.

EL LIBRO:

Título original: Zapatos rojos para saltar en los charcos
Autor: Nacho Montes
Editorial: La Esfera de los Libros (1ª edición, mayo de 2014)
Número de páginas: 254
ISBN: 978-84-9060-106-8

Valoración: 7/10

RETOS:

-Mega Reto: Etapa 4 ‘Géneros Literarios’, en Romántica.
-Desafío “Libros de colores”, usando el rosa y acabando el reto.
-Reto “Sumando 2014”, con 34 caracteres.

El tren de bloques

Mi sobrina adora los trenes y además le gusta cualquier juego de montar y desmontar. Así que cuando el jueves vi el tren de bloques no pude venir con las manos vacías. Y me he dado cuenta que a ella le gusta mucho. Aunque luego lo deja todo tirado por el suelo y me toca recogerlo. No me importa. Adoro verla sonreír...

sábado, agosto 30, 2014

Consummatum est



La prosa de César Pérez Gellida engancha de una manera atroz. Así, no hace mucho tiempo que comencé el primero de la trilogía y hoy, habiendo acabado el tercero me quedo con ganas de más. Siempre nos quedará Mutatis mutandis, novela que no tardaré mucho en leer.
Suele ser complicado que las segundas partes estén a la altura del primero, pero el autor cumple las expectativas y la trilogía ha terminado siendo sublime, con un final perfecto. Podía haber más finales, pero desde mi punto de vista ése era el mejor.
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Grindavik, Islandia

Consummatum est da el título al último poema que nos brindará el asesino en serie Augusto Ledesma. La obra de este siniestro criminal tiene que acabar de una forma u otra.
Todo comienza cuando en la pequeña localidad islandesa de Grindavik aparece asesinada una familia entera, que para un país con tan escasa tasa de homicidios supone un duro golpe. Se pone al frente del caso el comisario de la Brigada de Homicidios de Reykjiavic, Ólafur Olafsson, que lleva años ahogando sus penas en alcohol. Pero esos asesinatos no son algo muy puntual, ya que una de las víctimas es Goran Jeric, uno de los integrantes del grupo de hackers y crackers liderado por Augusto, y el que le pasaba la información a Carapocha. En realidad se trata de una terrible venganza. Es entonces cuando se pone en marcha la Interpol, intentando buscar a un hombre que está causando numerosos asesinatos en Europa. Para ello, el máximo mandatario, Robert J. Michelson, reúne a Ramiro Sancho, Gracia Galo, Ólafur Olafsson y Erika Lopategui, a fin de que pongan en común sus expedientes para dar cuanto antes con el escurridizo Augusto.
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Tumba de Franz Kafka en el cementerio judío de Praga

Las pistas les llevan hasta Praga, donde Augusto se ha instalado con el falso nombre de Rodión Raskólnikov (protagonista de Crimen y castigo), lugar lógico siendo una de las ciudades donde vivió Kafka. Sin embargo, Augusto no ha cometido en la capital checa ningún crimen, hasta que decide marcharse y visita el cementerio donde se encuentra la tumba de Kafka. En ese momento, varios agentes deciden visitar también el cementerio judío para preguntar a un hombre que todos los días va a poner flores a la tumba, cuando Augusto se ve acorralado, y huye dejando un reguero de sangre a su paso y varios cadáveres. Consigue escapar por los pelos, pasa por Polonia y llega a Alemania, donde pretende seguir la gira de conciertos de Rammstein. Augusto va sembrando estos países de cadáveres y la Interpol, con el inspector Sancho, Gracia Galo y el comisario Olafsson, le siguen los pasos. Justo cuando descubren que está siguiendo a Rammstein, Augusto se les vuelve a escapar, ya que el criminal hace un viaje a América para hacerse la cirugía estética en la cara y resultar irreconocible para sus perseguidores.
Ha decidido proseguir con su venganza y va a darles donde más les duele. Por tanto, la siguiente víctima va a ser la madre del inspector Sancho y decide detenerse en Valladolid. Pero Sancho se sigue encontrando de excedencia fuera de la ciudad, por lo que Augusto sólo puede atraerle matando de nuevo.
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Zero Café, en Valladolid, lugar que suele frecuentar Augusto para escuchar buena música

Efectivamente, cuando aparece el cuerpo de una joven asesinada según el 'modus operandi' de Augusto, Sancho es catapultado para dirigir de nuevo el caso. Pero Augusto sigue siendo escurridizo, aun en una ciudad relativamente pequeña, y más cuando todos le buscan por el rostro anterior. Pero uno de los días en que Sancho y Olafsson van a ver el rugby, se encuentran con varios conocidos de Sancho, entre los que hay una cara nueva que comete un fallo. Se llama Javier Fumero y saluda al inspector como si le conociera. Entonces Sancho comprende que es él y comienza a perseguirle hasta que le apresa. Pero a Augusto le ha dado tiempo para esconder el arma, y sin móvil no hay delito.
Augusto pasará varios días en comisaría. Los diálogos entre Augusto y Sancho son juegos psicológicos, donde el inspector tiene la voz cantante, aunque a veces parece que Augusto juega con él. Pero pasa el tiempo sin que encuentren pruebas en contra de Augusto...

La novela merece la pena. Este tercer libro tiene un final que se puede predecir, aunque no tanto. He disfrutado tanto que me quedo con ganas de más y es que César Pérez Gellida ha conseguido una trilogía magistral. Que no es comparable a ningún otro, como he leído por ahí que le comparan con Stieg Larsson. Cada uno en su línea y sin comparaciones. De hecho, creo que tendremos César Pérez Gellida para rato y la verdad es que merece mucho la pena, pues sus novelas y esa intriga tan espesa como la niebla invernal de Valladolid hacen que disfrutemos de una buena lectura.

Finalmente, simplemente me queda decir que los perfiles de todos los personajes están genialmente trazados, sobre todo de los dos principales, Augusto Ledesma y Ramiro Sancho.

EL AUTOR:


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César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual hasta que en 2011 decidió trasladarse con su familia a Madrid para dedicarse en exclusiva a su carrera de escritor.
César Pérez Gellida irrumpió con fuerza en el mundo editorial con Memento mori, que cosechó grandes éxitos tanto de ventas como de crítica y obtuvo el premio Racimo de literatura 2012. Constituía la primera parte de la trilogía 'Versos, canciones y trocitos de carne', que continuó con Dies irae y que se cierra ahora con Consummatum est.
Actualmente colabora como columnista en El Norte de Castilla.

EL LIBRO:

Título original: Consummatum est
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras (1ª edición, marzo de 2014)
Número de páginas: 677
ISBN: 978-84-8365-640-2

Valoración: 10/10

RETOS:

-IIº Reto Negro y Criminal.
-Reto 25 españoles.
-Reto "Sumando 2014", con 14 caracteres.
-Reto 100 libros.

viernes, agosto 29, 2014

La dulce Paula

Hemos llegado tras una reunión y mis sobrinas tenían ganas de cenar. Pero en cuanto le he dicho a Paula si quería venir a dormir conmigo me ha cogido de la mano y quería marchar. Pues si con dos años ya se quiere venir, en dos años más seguro que vendrá...
Además aquí tiene un tren de bloques de madera del que no se quiere separar. Se lo regalé ayer y le encanta...

jueves, agosto 28, 2014

Tres días para acabar agosto


Habrá mucha gente que no querrá que se acabe agosto, pero yo estoy deseando que termine y sólo quedan tres días para el fin de este mes. En septiembre y laboralmente hablando, la situación ya se calma y todo vuelve a la normalidad.
En un principio, yo esta semana iba a tener vacaciones, pero finalmente tuve que cambiarlas y he decidido que la mejor manera de desconectar es marchar algo lejos. Por lo que estoy mirando vuelos y alojamiento en Maspalomas, Gran Canaria, para la primera semana de octubre. 
Como este año no he salido de viaje es algo que echo mucho de menos y me pica el gusanillo viajero. Pero más que nada, necesito realmente cambiar de aires. Un avión y me planto en Gran Canaria en unas horas. De Canarias conozco Tenerife y Lanzarote, la Gomera y el norte de Fuerteventura. He dejado Gran Canaria para el final porque es una isla que tiene mucho significado para mí. Allí se encuentra mi origen. Pues mis padres se fueron de luna de miel allí y mi madre ya volvía embarazada cuando regresaban. Ayer les comenté a mis padres dónde pretendo marcharme en un mes y les agradó la idea.
En cuanto a lecturas, sigo disfrutando con la trilogía de César Pérez Gellida, y ya me encuentro en el tercer libro. 

Por lo demás, anoche hicimos una cena a base de pintxos entre los amigos, cada uno llevando una especialidad de pintxos (quince, ya que estuvimos quince personas). Estuvo muy bien, todos los pintxos estaban riquísimos. ¡Cómo se nota que lo cogimos con ganas e ilusión!

Tal y como empezaba al principio... no veo por que termine el mes de agosto. 

Cena compartida

Hoy estábamos quince y cada uno llevaba sus quince pintxos. Hemos cenado de lujo. Estaba todo exquisito. Para repetir...

miércoles, agosto 27, 2014

Novelas del pasado: Los pilares de la tierra



Los pilares de la tierra es un libro que cualquier lector que se precie debería leer. Partiendo de la base de que Ken Follett es un gran narrador, no es de extrañar que nos encontremos con una pequeña obra maestra. Y, sin embargo, a lo largo de estos años me he encontrado con numerosas críticas a esta novela. Es más, reconozco que a mí me gustó mucho más Un mundo sin fin.

La novela comienza con la historia de Tom Builder y su familia. Tom es un albañil que se empobrece al perder su trabajo de constructor en la casa del hijo del noble William Hamleigh. Su esposa Agnes da a luz en el bosque y muere. Tom tendrá que tomar una difícil decisión: abandonar al bebé, pero cuando lo ha hecho se arrepiente, vuelve a buscarlo y ya no lo encuentra.
Ellen, una mujer que habita en el bosque y con la que se había encontrado la familia, le explica a Tom que el niño había sido recogido por un sacerdote. Ellen tiene un hijo pelirrojo, Jack.
Tom y Ellen visitan el monasterio del bosque para ver al bebé, al que los monjes han bautizado como Jonathan, y deciden dejarlo con los monjes para que éstos lo críen.
Tras pasar numerosos apuros, la familia conoce al conde Bartholomew de Shiring y su hija Aliena, de la que Jack se enamora. Consiguen trabajo, pero William conquista el castillo del conde, al descubrir que éste está del lado de Maud, la reina legítima y es desleal al rey Esteban, contra quien está en guerra civil. Nuevamente la familia se queda sin trabajo.
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Llegan a Kingsbridge, donde, ante la perspectiva de no encontrar trabajo, Jack prende fuego a la vieja y derruida catedral, de modo que el prior tiene que construir otra. Así, Tom consigue trabajo y se acomoda en Kingsbridge. Más tarde, William vuelve al castillo del conde y encuentra a Aliena, a la que fuerza y viola. Tras huir con su hermano Richard del castillo, Aliena se dedica a la compra y venta de lana y conoce al prior de Kingsbridge, Philip, que acepta comprarle su lana a un precio razonable. Así, Aliena comienza un próspero negocio de lana. El obispo de Shiring, Waleran Bigod, se opone a la construcción de la nueva catedral, que supondría el ascenso de Kingsbridge y la caída de Shiring. Así comienza una conspiración con William para acabar con el proyecto de la catedral y con Kingsbridge. Mientras tanto, Tom y Ellen se casan.

El prior Philip trabaja duro para convertir Kingsbridge en una ciudad próspera y respetable. Sin embargo, no resulta una tarea fácil debido a que la guerra civil se estaba extendiendo por toda Inglaterra y a las luchas entre la emperatriz Maud y el rey Esteban por el trono. Jack y Aliena se enamoran, pero William incendia Kingsbridge y Aliena pierde el negocio y termina arruinándose. Tom muere y ocupa su cargo su hijo Alfred, con mayor reputación en el gremio de constructores, aunque Jack tiene un mayor talento como maestro constructor. Aliena, al no contar con dinero para pagar armas y los caballos de su hermano, se ve presionada por éste para casarse con el adinerado Alfred. Jack, que siente que ya nada le une a la ciudad, va a Francia a averiguar los misteriosos orígenes de su padre.
El matrimonio de Aliena y Alfred es maldito por Ellen, la madre de Jack. Dicha unión terminará siendo desastrosa. Por otra parte, Alfred convence a Philip para que le permita reemplazar el techo de madera de los planos de su padre por uno de piedra. En la inauguración, el techo se desploma y provoca la muerte a muchas personas. Aliena da a luz a un niño pelirrojo, que en realidad es hijo de Jack, por lo que Alfred la expulsa de su casa. Aliena decide ir a buscar a Jack, que ha ido a Santiago de Compostela. En el transcurso de su peregrinación, Jack ha colaborado en la construcción de la basílica de Saint-Denis, cerca de París, donde ha aprendido a construir bóvedas de crucería y arcos apuntados, una técnica revolucionaria. A la vuelta de Santiago a Saint-Denis se reúne con Aliena y descubre, por causalidad, que su padre proviene de Cherburgo.
Cuando regresan a Kingsbridge, Philip les niega la posibilidad de contraer matrimonio, ya que Alfred y Aliena aún están casados. Años después, la catedral se sigue construyendo con Jack como nuevo maestro constructor en sustitución de Alfred, que regresa repentinamente a Kingsbridge e intenta violar a Aliena, pero cuando Richard lo descubre, le mata en defensa de su hermana. Richard recupera el título que quitaron a su padre tras la conquista del castillo de Shiring, pero lo condenan a la horca por matar a Alfred. Entonces Philip decide que lo mejor es que vaya a combatir en la Guerra Santa a las cruzadas en Jerusalén, a fin de redimir sus pecados y evitar la horca. Abandona el condado, del que se hará cargo Aliena, que finalmente podrá contraer matrimonio con Jack, y resultará ser mejor administradora del territorio que el verdadero conde, su hermano.
Después de tantos años, por fin queda terminada la catedral de Kingsbridge y cobra celebridad en toda Inglaterra por su belleza: era la primera catedral gótica del país. Jack había solucionado de manera brillante el problema de las grietas surgidas por el viento en el triforio, al diseñar independientemente los arbotantes. En un último intento de ataque, el resentido Waleran Bigod acusa públicamente a Philip de haber incumplido el voto de castidad. Waleran afirma que el monje Jonathan (hijo de Tom Builder, criado en el monasterio por Philip) era, en realidad, el hijo secreto de Philip. Jack vincula a Jonathan con el hijo perdido de Tom Builder y Ellen jura en el juicio que Jonathan es en realidad hijo de Tom. Cuando Waleran le acusa de mentir bajo juramento, ella le culpa, a su vez, de cometer perjurio, achacándole la muerte de su amante, el padre de Jack. Se descubre que Percy Hamleigh (el padre de William), Waleran Bigod y el antiguo prior de Kingsbridge, James, conspiraron para asesinar al único superviviente del White Ship, Jack Shareburg, padre de Jack, con el propósito de ocultar el hecho de que el hundimiento del White Ship fue, en realidad, un asesinato.
Bigod queda arruinado por este escándalo e implora vivir el resto de sus días como un humilde monje. Philip acepta. Mientras tanto, William Hamleigh continúa llevando una vida miserable. Finalmente se une a un grupo bajo la bandera del rey Enrique II, que quería asesinar al arzobispo de Canterbury, Thomas Becket. El prior Philip está con Becket cuando se produce el asesinato, presenciándolo todo, y encabeza una protesta contra Hamleigh y el rey, en la que reinvindica la santificación de Becket. William Hamleigh es detenido por el hijo de Aliena, acusado de sacrilegio, declarado culpable y ahorcado. Enrique II es azotado, de manera simbólica, por Philip. Éste último, ya muy viejo, es nombrado arzobispo de Kingsbridge, ahora una gran ciudad, gracias a la catedral que sería la joya del priorato.
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La novela describe el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la arquitectura románica, y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge en contraste con el trasfondo histórico del siglo II, en plena Edad Media inglesa, durante un período de guerra civil conocido como la Anarquía Inglesa. Además se recrea un viaje de peregrinación a Santiago de Compostela a través de Francia y España.
A pesar de que Kingsbridge es el nombre de una localidad inglesa real, el Kingsbridge al que se hace referencia en la novela es, en realidad, un emplazamiento ficticio que representa el típico pueblo inglés en el que se establecían los mercados de la época.
La novela fue publicada en 1989 y rápidamente se convirtió en el mayor superventas de Follett.
Hace unos años se grabó la serie, que fue televisada. Empecé a ver los primeros capítulos, pero no la terminé de ver íntegramente.

martes, agosto 26, 2014

A lo Master Chef

Un momento de vermout al mediodía es suficiente para crear un acontecimiento entre amigos: un concurso de pintxos. De momento vamos catorce a cenar mañana y no sé cómo lo haremos para comer catorce pintxos. Todo será por estar en buena compañía...
No sé en qué momento del día podré ponerme a elaborar algo...

lunes, agosto 25, 2014

Todo esto no tiene nada que ver conmigo


Todo esto no tiene nada que ver conmigo es una novela que gané en un sorteo hace unos días. Dada la brevedad de la misma, me ha parecido consecuente para leer en una tarde de fin de fiestas y la verdad es que es una novela muy ligera y original.
Es original porque parece un 'collage' con fotos. Las iniciales de la protagonista, MS, coinciden con las de la autora, pero el título ya nos está indicando que no es, en realidad, una autobiografía, pese a que las fotos que hay en su interior son muy reales. En realidad, no son imágenes como las que podemos encontrar en cualquier ilustración de una novela cualquiera, sino que, por ejemplo, si salen fotos de un evento, es una foto de un álbum de fotos, y hay una gran cantidad de fotos de objetos, que se enmarcan en el texto como parte de él.
La novela nos cuenta la historia de MS, una mujer condenada a una relación en la que la única que ama es ella, sin recibir nada de la otra parte. Y ese amor unilateral es una especie de obsesión, pues cuanto menos caso le hace él mayor es el deseo de él para MS. Entre escenas de amor no correspondido, MS cuenta la historia de su pasado. Es conmovedora.
Me parece una novelita muy original, por esa miscelánea de imágenes y textos diversos, pero tampoco me dice mucho más.

LA AUTORA: 


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Monica Sabolo, escritora y periodista, trabaja como redactora jefe de la sección cultural de Grazia. Como escritora, ha publicado Roman de Lili (2000) y Jungle (2005). Con su tercera novela, Todo esto no tiene nada que ver conmigo, ha logrado el Prix de Flore 2013 y los elogios de la crítica.

EL LIBRO:

Título original: Tout cela n'a rien à voir avec moi
Autora: Monica Sabolo
Traductora: Paz Pruneda
Editorial: La esfera de los libros (1ª edición, abril de 2014)
Número de páginas: 165
Ganadora del Prix de Flore 2013
ISBN: 978-84-9060-078-8

Valoración: 7/10

RETOS:

-Mega Reto: Etapa 2 'Notas Musicales', usando la nota DO.
-Desafío "En femenino".
-Desafío 24 libros románticos.
-Reto "Sumando 2014", con 32 caracteres.
-Reto 100 libros.

domingo, agosto 24, 2014

Dies irae


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Tras comenzar la trilogía de César Pérez Gellida con Memento mori, no veía por comenzar el segundo, como ahora estoy deseando iniciar ya el tercero. No me fío de las segundas partes, pero reconozco que el autor, lejos de decepcionar, consigue que el misterio y la intriga tenga centrado al lector en su historia.

El autor nos muestra, con gran maestría, la otra cara de la guerra de los Balcanes, que me ha recordado mucho a El pintor de batallas, de Arturo Pérez-Reverte, aunque no haya similitud en el estilo ni en los personajes. La similitud es de otra índole más profunda: es la terrible huella que ha dejado en ciertos personajes una guerra que ha causado estragos, y que en definitiva no está tan lejana en el tiempo ni en el espacio.
Los caminos de los personajes de la primera parte se habían separado definitivamente. Nos encontramos a un Ramiro Sancho desubicado, que se siente traicionado por el psicólogo y que desconoce si Augusto Ledesma sigue con vida o no. Para colmo, se ha cerrado el caso, porque las pruebas inculpan al ex policía Jesús Bragado, pese a que Sancho sabe que el verdadero criminal es Augusto.
Así, Augusto Ledesma y Armando Lopategui han desaparecido del escenario. Sin embargo, un día Ramiro Sancho recibe la llamada del psicólogo indicándole que Augusto se encuentra en Trieste (Italia).
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Panorámica de Belgrado

Armando Lopategui se encuentra en Belgrado, la capital de Serbia, junto con su hija Erika. Juntos están tratando de buscar al comandante serbio en la guerra de la ex Yugoslavia que asesinó a la esposa de Armando y madre de Erika, Ratko Mladić, que se encuentra escondido cerca de Belgrado. Armando intenta recuperar a su hija Erika, a la que además está tratando de un trastorno bipolar.
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Hotel Moskva, Belgrado

Guarda un buen recuerdo de Belgrado, de cuando la conoció durante la guerra de los Balcanes, y allí conoce a mucha gente, entre ellas, la gerente del hotel Moskva, Marija. Mientras se reúnen con algunos contactos que les puedan facilitar el paradero de Ratko Mladić, Armando le cuenta a su hija cómo ocurrió el asesinato de su madre. Le presenta a Goran, un hombre al que salvó la vida, Skuld en el grupo informático que lidera Orestes.
Será el cracker Skuld quien informe a Armando que Augusto se encuentra en Trieste.
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Canal Cavour, en Trieste

Augusto Ledesma lleva varios meses viviendo en un apartamento alquilado en Trieste, lugar en el que vivió James Joyce, el autor del Ulises. Se está preparando, porque en Italia aún no ha sentido la necesidad de asesinar a nadie. Es un lugar como otro cualquiera, y lo escogió porque es uno de los lugares que Joyce eligió para vivir durante unos años. Augusto se había visto obligado a salir de Valladolid y esfumarse. Pero ha vuelto a sentir la necesidad de asesinar, y ha buscado entre los capos italianos a uno lo suficientemente inteligente como para que el crimen tenga su riesgo, y en realidad no sale bien. Aunque deja sus poemas, no ha sido un crimen limpio, como los que acometía en Valladolid. Por lo que, tras asesinar a Danilo Gaspari, su hija y el guardaespaldas, un día decide salir de fiesta y conoce a una chica a la que estrangula “para librarla de sus tormentos” cerca del castillo de Trieste. Más tarde, asesinará a un periodista homosexual porque criticó a Bukowski años atrás.
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Castello di Miramare, Trieste

Sancho, que ha pedido una excedencia para ir tras la pista de Augusto, se encuentra con los titulares de la prensa italiana que indican los asesinatos de Trieste. Por intuición siente que, aunque el ‘modus operandi’ difiere bastante de los crímenes de Valladolid, son obra de Augusto.
Sancho se presenta en la comisaría central de la policía y conoce a Gracia Galo, la inspectora jefe de la policía de Trieste, a la que le explica que la firma del asesino es una mutilación y una poesía. Con varias cosas en común, el equipo de Gracia va a aceptar y contar con Sancho como colaborador externo de la investigación. Sin embargo, la mala fortuna hace que Sancho y Augusto coincidan en una cafetería del centro de Trieste y que Augusto se sienta acorralado. Sancho le pierde, pero desconoce cuál será el próximo paso de Augusto.
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Liubliana

Cuando Augusto descubre que Skuld le está espiando, se presenta en su casa de Liubliana (Eslovenia) con el fin de acabar con él y con su familia, pero una visita inesperada lleva al traste sus planes y tiene que salir huyendo de la ciudad. Pero ha descubierto dónde se encuentran Armando y Erika y decide viajar a Belgrado. Skuld decide avisar a Armando, sabiendo que la vida del psicólogo y su hija están en peligro.
Armando y Erika tienen que cambiar de alojamiento, pero Marija les brinda el acceso a las cámaras privadas del hotel. Erika descubre que en realidad Augusto tiene un hermano gemelo. Necesitan un aliado y Armando llama a Sancho para que vaya a Belgrado y, entre los tres, poder tender una trampa a Augusto. Cuando se encuentran en el célebre restaurante Kafana Dačo, nada termina siendo como esperan que sea: Erika cuenta lo que sabe, Armando tiene preparada un arma bajo la mesa y cuando aparece Sancho dispara a Augusto, pero en el tiroteo también el psicólogo resulta herido.
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Restaurante Kafana Dačo, Belgrado

Sin embargo, cuando aparece la policía, se llevan esposado a Sancho Ramiro, porque en la habitación de su hotel tiene todas las pruebas que le incriminan a él en los crímenes cometidos en Trieste por Augusto.
Hay momentos en que el libro resulta duro y, a veces, algo pesado, sobre todo cuando toca el tema de la guerra de los Balcanes, que vivimos a través de las noticias hace veinte años. El autor nos muestra la crueldad de la guerra con una brutalidad exaltante. El prólogo de Jon Sistiaga es premonitorio de lo que nos vamos a encontrar a lo largo de la novela.
Aparecen factores nuevos, como el hermano gemelo que creíamos muerto en la primera novela, que se encuentra en la sombra y que es el verdadero Orestes. De hecho, el que recibe el disparo es el malvado Orestes, mientras que Augusto aún queda libre.
Me ha encantado, y tengo ganas de reanudar la tercera parte. El estilo de Pérez Gellida es exquisito, y en este libro con la música de Dies irae (parte del Réquiem de Mozart) de fondo.

EL AUTOR:
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César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y Máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las Telecomunicaciones y la Industria Audiovisual hasta que en 2011 decidió trasladarse con su familia a Madrid para dedicarse en exclusiva a su carrera de escritor.
César Pérez Gellida irrumpió con fuerza en el mundo editorial con Memento mori, que cosechó grandes éxitos tanto de ventas como de crítica y obtuvo el premio Racimo de Literatura 2012. Constituía la primera parte de la trilogía ‘Versos, canciones y trocitos de carne’, que ahora tiene su continuidad con Dies irae y que se cerrará con Consummatum est.

EL LIBRO:

Título original: Dies irae
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras (3ª edición, 2013)
Número de páginas: 564
ISBN: 978-84-8365-537-5

Valoración: 9/10

RETOS:
-Mega Reto: Etapa 5 ‘Geográfica’, usando Europa, porque el autor es español.
-Reto “Sumando 2014”, con 8 caracteres.

sábado, agosto 23, 2014

Fiestas de Gracias

Tradicionalmente las fiestas de Gracias se celebraban al terminar la recogida de la cosecha, para agradecer la misma. Actualmente, y con las potentes máquinas de la modernidad, hace más de un mes que terminó la cosecha.
Y conozco pocos pueblos de esta zona que no celebren en esta época las fiestas de Gracias.
Anoche me dieron las seis de la mañana. Estuvo bien.

viernes, agosto 22, 2014

En las estrellas

¿A quién no le ha ocurrido alguna vez que parece que está en las nubes pese a que haya descansado perfectamente? Porque a mí me da la sensación de que me encuentro en las estrellas. No sé por qué, pero lo cierto es que me encuentro como si estuviera de resaca.
Si me paro a pensar en la noche de ayer, en que empezaron las fiestas de mi pueblo y que tuvimos cena popular y que sólo me permití tomarme una cerveza, no me cuadra que me encuentre como si me hubiera quedado de fiesta hasta las seis de la mañana. Regresé a casa un poco más tarde de la una. ¿Entonces? Será que nos hacemos mayores. Aunque también he llegado a pensar que todo es cosa de que tengo desconectado todo el sistema, es decir, que desde anoche mi mente está en "modo fiesta" y, por tanto, hoy me encuentro en una especie de resaca psicológica.
Y así me encuentro, en la oficina, con esa especie de resaca mental, y deseando cerrar el chiringuito para disfrutar de la fiesta...

jueves, agosto 21, 2014

No queda mucho para acabar agosto


Este mes de agosto está siento muy ajetreado en cuestión de trabajo. Tanto como que la próxima semana me había cogido una semana de vacaciones y, finalmente, no puedo permitirme el lujo de descansar. Así que esperaré hasta octubre al menos para poder tomarme un descanso.
Cuando todo el mundo está deseando que llegue agosto yo espero que termine cuanto antes, pues tengo un jaleo de gente y reuniones tan impresionante que no doy abasto.
Cuando el lunes vi mi mesa llena de libros de actas que aún tenía que redactar, reuniones semanales que tenía que preparar, convocatorias que tenían que salir... unido al batallón de gente que viene... me encontré en la disyuntiva de desaparecer dos días, venir a la oficina de Ezcaray -más tranquila- y quedarme la próxima semana.
Lo peor de que acabe agosto es que mis sobrinas se marcharán y en los próximos meses sólo las veré los fines de semana. Tampoco es que las vea mucho ahora, ya que llego tarde a casa y sólo al mediodía coincidimos todos para comer juntos.

Está siendo un verano atípico. Una vez un hombre me dijo que si no hacía invierno no esperáramos tener un buen verano. Se refería a que si el invierno es templado y apenas nieva (justamente como fue el último invierno) el verano tampoco va a ser soleado, será templado y con poco sol. No me lo tomé muy en serio entonces, pero sus palabras se han cumplido este año.
Con lo que me gusta el sol y la piscina, apenas he podido disfrutar de los baños veraniegos este año, y creo que el calor más fuerte ya ha pasado.

Esta noche comienzan las fiestas de mi pueblo, con una comida popular en la plaza y el chupinazo a medianoche. No podré quedarme mucho, ya que mañana tocan diana. Cuando me despierto el viernes de fiestas aún se escucha, siempre, el 'runrún' de la gente que aún no ha ido a dormir.

En cuanto a lecturas, este verano está siendo muy enriquecedor. Estoy teniendo suerte, porque en los últimos veranos he tenido la gran fortuna de leer libros que me han enganchado mucho. Y es que, pese a que apenas tenga tiempo, siempre encuentro un rato para dedicar a la lectura.

miércoles, agosto 20, 2014

Con el correo

Cuando ha llegado el cartero traía un paquete y, aunque lo esperaba, no pensaba que iba a llegar tan pronto.
Adoro recibir paquetes...
En breves nos pondremos con sus lecturas, que tienen muy buena pinta...

martes, agosto 19, 2014

Al anochecer

Hay un momento del día que adoro especialmente, y ése es el anochecer.
Hoy he regresado tarde a casa, pero era justo en ese momento.
Adoro conducir entre medias luces y con el cielo rosado de fondo...

lunes, agosto 18, 2014

Cuando no puedes parar de leer

Hasta hace unos meses nada sabía de César Pérez Gellida. Había leído buenas críticas de él en algunos blogs, pero no es aún muy sonado a pie de calle.
Hace una semana conseguí hacerme con la trilogía que le catapultará a la fama, y hoy me encuentro de bruces con que hay un cuarto volumen, Mutatis Mutandis, que en realidad no forma parte de la trilogía, aunque ha tomado como protagonista a otro de los personajes de la misma.
Me encanta que siga publicando libros, porque lo cierto es que hacía tiempo que no iba por la calle pensando en la historia que estoy leyendo. Son libros que hacen que no puedas parar de leer y, cuando lo tienes que dejar por cuestiones del día a día, hace que empieces a dar vueltas a la cabeza sobre la lectura.
Disfruté mucho con el primer libro de la trilogía, Memento mori, tanto como para enviar a varias personas por whatsapp el nombre del autor y los títulos de la trilogía, personas que sé que al final me agradecerán haberles recomendado estas novelas.
Con Dies irae estoy disfrutando de otra manera, porque la historia amplía sus fronteras. Y si Valladolid se nos muestra cercana. De hecho, durante años, he pasado por allí rumbo a Salamanca, y si alguna vez he tenido que bajarme del tren ni siquiera me he movido de la estación. Sin embargo, la historia de la guerra de la ex Yugoslavia nos pilla cercana en el tiempo.
Estudiaba periodismo cuando en Historia Contemporánea tuvimos que escoger un tema para hacer un dossier de prensa. Yo jamás hubiera escogido una guerra, sino que mi dossier sería sobre la ONU, pero en aquel momento no paraba de salir en los medios por sus intentos de mediaciones en el conflicto bélico de los Balcanes. Así que tuve que leer muchas noticias sobre esta guerra y me repugna. Cualquier guerra me repugna, pero esta me tocó demasiado cercana, aunque nos separaran miles de kilómetros.
La limpieza étnica de la ex Yugoslavia y los genocidios masivos son comparables al Holocausto de Hitler. Y sólo hace veinte años de eso.
La segunda novela es más histórica, pero nos hace ver la guerra desde el punto de vista de un personaje que presuntamente la ha vivido y cuenta el horror con sus propias palabras.
Sí, me cuesta alejarme del libro. Y sé que me ocurrirá lo mismo con los que quedan. 

domingo, agosto 17, 2014

La mirada de las 200 yardas


The 2000 Yard Stare, de Thomas Lea's

La mirada de la desorientación, de la locura, de la guerra. La de los soldados que han asumido que no sobrevivirán a ese conflicto, que están más muertos que vivos, que sólo les queda esperar, como decía Shakespeare, ‘una buena muerte’. Esa mirada de la que hablan Dyer y Junger en Guerra o Malaparte en Kapput. La mirada de las 200 yardas. Una de las expresiones más populares de las tropas destinadas en Vietnam. Todo el mundo se apartaba del que la tenía. De esos soldados callados, taciturnos, trastornados, a veces gritones, a veces lloricas. Todo el mundo huía de ellos porque olían a muerte y nadie quería estar junto a ellos en la próxima emboscada. 
Una mirada de la que ya hablaron dos psiquiatras norteamericanos a finales de la Segunda Guerra Mundial para definir el estado de desorientación que presentaban numerosos soldados aliados tras el desembarco de Normandía. Los médicos realizaron su estudio a finales de 1944, pero se aventuraron a decir que sus conclusiones podían aplicarse a cualquier soldado, en cualquier guerra y de cualquier cultura. Yo me atrevería a decir que esa mirada la he encontrado también en civiles, en no combatientes, en refugiados y, desde luego, también en periodistas, en los numerosos conflictos en los que he estado. Una expresión desvalida, perdida, desesperanzada, carente de empatía e incluso, a veces, de humanidad. 
Como relataban los psiquiatras en su informe, los primeros días de esos soldados, realmente los primeros días para cualquiera que se encuentra en las turbulencias de una guerra, suceden entre el miedo y el pánico por lo que ocurre alrededor. Después, se pasa a una fase en la que ya se distingue lo simplemente peligroso de aquello que es completamente espantoso. Se aprende a diferenciar un hecho cotidiano de guerra, con toda su carga de muerte, de un crimen contra la humanidad, es decir, de algo completamente innecesario por su ferocidad o monstruosidad. Dicen los psiquiatras que a la tercera semana de conflicto los soldados están en su punto óptimo de operatividad. Que se convierten en efectivas máquinas de matar. Si lo aplicáramos a los civiles diríamos que a la tercera semana asimilan su trágico destino con la terrible displicencia de quien sabe que ya es sólo una máquina de morir. El informe forense concluye que en torno a la sexta semana empieza el deterioro de los soldados. La asunción de que van a morir, de que no saldrán vivos de esa guerra y de que ese destino es inevitable. La mirada de las 200 yardas. 
Cada vez que he visto a alguien con esos ojos, en Kosovo, en Irak, en Afganistán, en Colombia, en Ruanda, en Mali, he procurado no cruzarme con esa mirada. En mi vida profesional he tenido que bajar muchas veces la vista al suelo. Muchas. Y siempre en situaciones que se nos podían escapar a todos de las manos y podían acabar en tragedia. No, no suelen ser los momentos de combate, las refriegas, los tiroteos o las emboscadas las únicas situaciones de peligro en una guerra. Creo que es peor encontrarte a solas en un control de carretera con milicianos borrachos en los Balcanes, o con niños soldados drogados en el Congo, o con muyahidines yihadistas, o guerrilleros drogados, o narcos despiadados. 
El miedo es la clave. Reconocer ese miedo rápidamente en cuanto lo tienes porque te va a salvar la vida y esconderlo adecuadamente para que no delate tu debilidad. Porque si cruzas tu mirada temerosa con la de ellos, con esa de las 200 yardas, la de aquel a quien todo le importa una mierda porque está convencido de lo inevitable de su muerte, cruzar esa mirada con ellos, insisto, y que huelan tu miedo puede ser tu último error. Por eso yo la bajo, no mantengo nunca una mirada desafiante, ni altiva, ni siquiera condescendiente o graciosa, no; hay que tratar de ser neutro. De salir de ese momento cuanto antes y vivo. No se puede dialogar con alguien que se cree muerto (…)”.

Prólogo de Jon Sistiaga a la novela Dies irae, de César Pérez Gellida.


Simplemente leer las palabras del periodista me ha dejado sin respiración.

Antología de relatos japoneses

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Japón, primera mitad del siglo XX. Roto el aislacionismo el país se está militarizando y transformándose en una potencia emergente en Asia. En su interior, pese a los recelos de los poderes conservadores, el gobierno de Meiji está gestando los primeros intentos de establecer una democracia moderna.
En medio de esta convulsa sociedad, surgen tres de los mejores escritores del Japón contemporáneo: Ryūnosuke Akutagawa, Kenji Miyazawa y Osamu Dazai, quienes a pesar de su temprana muerte, dejaron un legado insuperable en la literatura japonesa.
Esta antología nos arrastra a un país plagado de mitos y leyendas ancestrales, un remoto lugar en el que el misterio y la realidad van de la mano.

Ryūnosuke Akutagawa, uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa, es conocido por su elegante estilo, su lirismo y su extraordinaria visión de la realidad social en que estaba inmerso.
Kenji Miyazawa, un autor que ningún amante de la mitología japonesa debería perderse, ya que nos acerca a las supersticiones de la época y nos muestra una realidad que se extiende más allá de nuestros sentidos.
Osamu Dazai nos ofrece un fiel retrato de una sociedad convulsa en la que la guerra expansionista y la situación de la mujer necesitaban una urgente revisión.

Así, Ryūnosuke Akutagawa nos habla en sus relatos de una anciana fantasmagórica, una chica que espera a su eterno amado, una nueva historia de un doppelgänger y un niño que quiere hacer trabajos de mayores, pero cuando recapacita comprende que él tan sólo es un niño.

La anciana fantasmagórica es el relato más extenso del libro. En cierto modo, las exhaustivas descripciones y la lenta llegada del misterio, narrado de forma magistral, me ha recordado a Lovecraft y a Poe.

Tengu, criatura mitológica japonesa que suele tener forma animaloide


Shinzō cuenta la historia de amor con una joven que servía en su casa, Otoshi, que de la noche a la mañana desaparece para ir a cuidar a una pariente anciana y enferma. Cuando se lo cuenta a su amigo Tai, éste le dice que debe ir a ver a una médium, que puede ayudarle a encontrar a la joven. Cuando llegan a la casa de la anciana, les abre la puerta Otoshi, que teme la presencia de Shinzō, ya que la bruja podría acabar con sus vidas y su amor. Cuando descubren que la anciana es una especie de tengu que se aprovecha de Otoshi, Tai idea una estratagema para librarse de la mujer y que los jóvenes amantes queden libres de sus garras.

En Un extraño reencuentro leemos la historia de Oren, una china que ha llegado a Japón tras la guerra sino-japonesa con el fin de ser la concubina de un militar de nombre Makino, que está casado y tiene dos hijos. Pero Oren echa de menos a su amante Jin y a su enorme perro blanco, y espera que un día vaya a buscarla. Pero en la espera, Oren pierde la lucidez y los perros blancos que lleva a casa cree que en realidad son Jin.

Doppelgänger


Las dos cartas trata sobre una historia del doppelgänger, el doble de una persona que augura la cercana muerte de una persona. El autor de las cartas habla en primera persona en dos misivas sobre que ha visto en varias ocasiones a su doppelgänger y al de su esposa. El remitente es el jefe del Departamento de la Policía, al que le pide protección, pero las cartas sólo sirven para la mofa y el escarnio públicos, a los que contribuye el jefe de la policía, pues nadie cree en estas cosas sobrenaturales.

En Torokko se narra la historia de un muchacho al que le gusta ver las obras de construcción de las vías del tren. Le llaman la atención los vagones que transportan tierra, y un buen día les dice a dos trabajadores que les ayuda. A medida que pasan las horas, Ryōhei acompaña a los obreros, a veces empujando el vagón y otras metiéndose dentro, les espera cuando entran en las numerosas casas del té que hay en el camino. Pero a media tarde se está preguntando cuándo y cómo volverán a casa, pues el camino recorrido es muy largo. En cierto momento, uno de los trabajadores le pide que vuelva a casa, porque ellos se quedarán en el camino. Entonces Ryōhei comprende que el camino es interminable, como la vida, que no tiene punto de retorno. En el camino de vuelta, el muchacho se siente solo, algo traicionado y muy filosófico y cuando llega a casa se echa a llorar.
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Oden

Osamu Dazai escribe siempre en primera persona, y sus relatos son muy descriptivos, exaltando valores como la amistad en A un amigo que aún no regresa y El gorrión, pero también sobre los estragos de la guerra en La billete. Y en todos está muy presente el alcohol como medio para salir de esa apatía social que produce la guerra, pese a que en aquellos momentos había escasez en Japón. Las descripciones de la sociedad del Japón de los años 40 están muy marcadas en todos sus relatos, y muchos de sus personajes son un tanto crápulas, como el protagonista de Mañana.

Osamu Dazai comienza su primer relato, A un amigo que aún no regresa, con el reencuentro de dos amigos, donde Oishi cuenta las peripecias para conseguir alcohol en un Japón que se encuentra en plena guerra mundial, donde el alcohol escasea. Oishi, que es profesor y escritor, cuenta cómo descubrieron que en el puesto de oden (*) de Kōenji llamado la Kikuya, él llevaba a algunos alumnos para conseguir alcohol, pero el patrón y su esposa no podían servir nunca más de dos botellas por cabeza. Así que Oishi y sus alumnos inventaron una patraña, por la que el más apuesto de los alumnos podía ser casado con Masa, la hija del matrimonio. Tanto los padres como la muchacha se lo creyeron y los jóvenes aparecían en la Kikuya con el fin de beberse todo el alcohol que tenía la familia. Pero el alumno, cuando fue a la guerra, escribió a la familia y se lo confesó todo.
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Billete de 100 yenes en la Segunda Guerra Mundial


La Billete (**) es un relato que cuenta la vida de un billete de cien yenes desde que nace en un banco de Tokio hasta que ya, desgastada, vuelve a Tokio y durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, un capitán le entrega dinero a una mujer a la que previamente había insultado porque ella termina salvándole la vida.

Mañana es un relato muy breve que trata de un hombre al que le gusta pasárselo bien. Como sus amigos lo saben, suelen visitarle con frecuencia y tiene que dejar de trabajar. Así, decide buscarse un cuarto de trabajo en la casa de una joven, donde va cuando la muchacha se ha marchado a trabajar en un banco y del donde se marcha cuando Kiku está a punto de regresar. Pero un día, al salir, se encontró con un amigo y se marcharon a beber sake. Finalmente termina en la casa de Kiku esperando a que amanezca, porque piensa que en medio de la oscuridad Kiku está en peligro.

El gorrión cuenta la historia de dos hombres que se encuentran en un tren después de muchos años, pues cuando eran niños habían sido compañeros de colegio. Uno de ellos vuelve de las termas de Itō, donde ha estado convaleciente por la guerra, y le explica que, mientras estaba allí, disparaban a un gorrión de metal con perdigones de plomo. Pero un día, la hija de uno de los trabajadores, Tsune, estuvo junto a él mientras disparaba y no atinaba ni una, hasta que decidió dispararla a ella en la rodilla. Desde entonces se dio cuenta de que las personas no eran gorriones y que nadie debería ser capaz de dispararlas en una guerra como si lo fueran.
Finalmente, los cuatro relatos de Kenji Miyazawa han sido dotados de una fantasía especial, y los he disfrutado mucho. Así, nos encontramos con animales que hacen cosas de seres humanos o seres humanos que defienden lo contrario a lo que hacen en realidad. En todos ellos aparecen animales.

Kenji Miyazawa ubica el relato El comisario al que gustaba restregar veneno en la población de Puhara, donde está prohibido cazar aves con pólvora y pescar con veneno. Pero últimamente aparecen peces boca arriba en el lago, y se sabe que el peluquero sabe fabricar veneno a base de pimienta y ceniza para pescar peces.
Un buen día llega un nuevo comisario al pueblo que está obcecado por encontrar a la persona que está infligiendo la segunda regla, pero nunca le encuentran. Finalmente, los niños descubren que es él quien se dedica a restregar veneno para los peces y comienzan los rumores que llegan hasta los oídos del alcalde. Éste se entrevista con el comisario que termina confesando su crimen.

Asientos de mono me ha recordado a dos clásicos de la literatura infantil: Alicia en el País de las Maravillas y Los viajes de Gulliver, porque los monos le trasladan al muchacho a un lugar que parece de ensueño y cuando le atan como hacen con Gulliver los liliputienses.
Narao se encuentra sentado junto a un árbol y se queda observando tres setas blancas, a las que llama “asientos de mono”, porque en ellas podrían sentarse tres monos pequeños, que de repente aparecen ante sus ojos y le permiten acompañarles a través de un árbol hasta un mundo irreal donde hay miles de pequeños monos, que se ponen en formación para terminar atándole y manteándole para hacerle regresar a casa.


La estrella de Yodaka trata de un pájaro muy feo llamado Yodaka, al que nadie quiere. Como su nombre tiene relación con la familia de los halcones, un día recibe la visita de un halcón que le insta a cambiarse de nombre ya que avergüenza a los halcones. Así que Yodaka pide ayuda al sol y a las estrellas, y un buen día comienza el vuelo al firmamento, donde termina convirtiéndose en una estrella que se puede contemplar hoy en día.

En El restaurante con muchas ‘peticiones’ nos encontramos a dos cazadores que se han desorientado y perdido en el bosque, cuando se dan cuenta de que están hambrientos. Entonces encuentran un restaurante que está lleno de puertas y “carteles”, en uno de ellos dice que tienen muchas peticiones, pero los carteles no paran de pedirles cosas a los dos cazadores, hasta que se embadurnan con el aliño y dos grandes pupilas gatunas les esperan al otro lado de la última puerta. Entonces aparecen sus perros, que ahuyentan a los gatos que querían engañarles.

Con los tres me ha resultado muy grata la lectura, pero si uno de ellos destaca, ése es Ryūnosuke Akutagawa.

LOS AUTORES:

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Ryūnosuke Akutagawa (1892-1927).- Perteneciente a la generación neorrealista que surgió a finales de la Primera Guerra Mundial, su creación literaria, basada en el relato corto, refleja su interés por el Japón feudal. Señalado por Jorge Luis Borges como uno de los mejores cuentistas del mundo, ha influido notablemente en gran parte de los escritores japoneses desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días y es uno de los autores más leídos en su país, admirado tanto por niños como por adultos.

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Osamu Dazai (1909-1948) es uno de los escritores más queridos de Japón. Destaca en los albores de la Segunda Guerra Mundial, reflejando de manera inmejorable ese complicado y confuso período, lo que le convierte en el mejor exponente de una época en la que la sociedad nipona renegaba de las antiguas tradiciones y valores. Junto con Miyazawa es uno de los escritores más estudiados dentro de los círculos académicos de Japón.
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Kenji Miyazawa (1896-1933).- Poeta y escritor, destacó por sus relatos infantiles con los que buscaba acercar la mitología japonesa y el budismo a todo tipo de lectores, especialmente a los más jóvenes. Sus libros han inspirado a otros artistas como Hayao Miyazaki.

EL LIBRO:

Título original: Antología de relatos japoneses
Autores: Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji Miyazawa
Traductores: Isami Romero Hoshino, Juan Luis Perelló Enrich y Juan Antonio Yáñez Rosado
Editorial: Quaterni (1ª edición en lengua española, 2014)
Número de páginas: 217
ISBN: 978-84-941802-2-4

Valoración: 9/10

RETOS:

-Mega Reto: Etapa 5 ‘Geográfica’, ocupando Asia, porque los tres autores son japoneses.
-Reto Genérico: Como libro de relatos.
-Reto “Sumando 2014”, con 27 caracteres.

Oden (*): El oden (おでん) es un plato japonés, donde se cuecen ingredientes diversos, entre los que pueden estar huevo, daikon, konnyaku y chikuwa, cocidos en un caldo de konbu y katsuobushi (Dashi), que a veces lleva mostaza como condimento.

La Billete (**):  En otros idiomas, los sustantivos se diferencian en masculinos y femeninos. Por lo tanto, aquí ‘billete’ corresponde a un sustantivo femenino.

sábado, agosto 16, 2014

Memento mori



"Memento mori es una expresión latina que se traduce al castellano como 'Recuerda que morirás'. Hace referencia a lo efímero de la vida".

Llevaba un tiempo detrás de la trilogía de novela negra de César Pérez Gellida y, tras haber leído al primer volumen de la trilogía, debo decir que me siento totalmente eclipsada por la historia.

Memento mori es el primer volumen de la trilogía titulada ‘Versos, canciones y trocitos de carne’. Después de haber terminado el primer libro, puedo decir que es una magnífica lectura, que me tiene atrapada en la historia desde el primer momento.

El autor crea cierta magia, en la que combina canciones, versos y los incrusta en sus fríos asesinatos de un personaje bastante complejo. Es curioso cómo en lo desagradable de la sangre aparecen esos poemas, como una manera de suavizar las crueles muertes de las víctimas. El contraste entre la delicadeza y sensibilidad que tiene el asesino a la hora de escribir unos versos o tararear una canción y la sangre fría con la que mata es uno de los fundamentos que convierten a esta novela en una pequeña obra maestra.
Pero si esta novela rezuma ‘grandeza’ es, sin duda alguna, por sus personajes, unos personajes que no se atienen a cuatro pinceladas, sino que podemos profundizar en su manera de pensar o de hacer las cosas, pero que también pueden engañarnos. “Normalmente, lo que parece es simplemente eso: lo que parece que es”, suele decir el psicólogo criminalista, que no sólo engaña al inspector de policía sino que también engaña al lector. Porque, a lo largo de la novela, buscamos a ese cómplice oculto, y no esperamos que sea justamente la persona que nos ha hecho reír a lo largo del libro y con quien nos hemos llegado a congraciar, pese a que al principio destilaba cierta soberbia.

En cada capítulo se nos va dando una perspectiva de los personajes según sea uno u otro quien pase a la acción. Incluso desde el principio sabemos cómo se llama ese asesino en serie que está acechando las calles de Valladolid, ya que el autor no nos lo describe como algo lejano sino que en todo momento sabemos lo que está haciendo. Y quizás esto dota a la novela de gran originalidad, al estar acostumbrados a leer únicamente un punto de vista (el del criminal, el del investigador o el de terceras personas por separado, pero nunca leemos las diferentes perspectivas en conjunto). De esta forma, se nos da casi toda la información, y digo “casi toda”, porque el último ingrediente para conseguir la intriga en el libro es justamente el desconocimiento del cómplice, tanto como para llegar a dudar de todos.
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Valladolid

Nos encontramos con la descripción de un asesino en serie, un término que le viene grande a una ciudad de provincias, como es Valladolid. Cuando se habla de este tipo de criminales, generalmente solemos mirar hacia el otro lado del Atlántico, hacia Estados Unidos, pues nuestro país, aunque ha tenido los suyos, es relativamente tranquilo. Por lo que encontrarnos un asesino en serie en una ciudad relativamente pequeña (en comparación con las grandes urbes americanas) nos resulta un tanto atípico.
Asimismo, descubrimos a un Augusto Ledesma, el asesino en serie, que resulta poco habitual por ser un personaje superdotado, muy frío, con alto nivel adquisitivo y con una gran capacidad para aprender cualquier cosa que se le ponga delante. Es que, en realidad, es un joven bien parecido, con recursos económicos, con un trabajo aceptable, que aparte es melómano, poeta, le gusta cuidar bonsáis, es un erudito de la cultura clásica, es capaz de falsificar documentos oficiales sin fallo alguno, y también es hacker, tiene gran facilidad para los idiomas y es un gran observador. Augusto ha falsificado varias personalidades, muchas de ellas sacadas de la literatura universal, pero en secreto se hace llamar Orestes. Así se relaciona con Pílades –el cómplice, cuya identidad no conocemos hasta el final, aunque podemos llegar a sospecharlo- y con su grupo de piratas informáticos.
Por contrapartida, nos encontramos con un inspector de homicidios de Valladolid que es muy observador. Pasó muchos años en el País Vasco y está curtido en lo que se refiere a crímenes sangrientos, por eso desde el primer momento sabe que se encuentran con un asesino en serie difícil de cazar. Ramiro Sancho es un hombre admirable. El lector le aprecia por su gran lealtad y, porque desde el primer momento, es difícil no identificarse con él, deseando que vaya más allá, que encuentre las pistas necesarias. Ramiro, como buen investigador, no da por hecho nada y, a veces, se deja llevar por su instinto. Se encuentra en la tesitura de que Jesús Bragado, la persona que ocupaba su puesto de inspector antes que él, se pone en contacto con él intentando ayudarle para que vuelve a ser revalorizado en la policía, y que Ramiro se lleva bien con el comisario jefe, Antonio Mejía, del que no esperamos tu terrible final, pues a mitad del libro le descubren un cáncer irreversible con metástasis en el pulmón.
Mejía es el que recomienda a Ramiro que se entreviste con la doctora en lengua, Martina Corvo, para que le ayude con los versos que aparecen junto a los cadáveres. La doctora Corvo es una mujer muy culta, versada en lengua y literatura, con la que Ramiro no empieza con buen pie, y a la que termina amando.
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Taser M26, pistola de dardos para adormecer a las víctimas, que utiliza el asesino de la novela

Uno de los personajes a tener en cuenta es Armando Lopategui, el psicólogo criminalista que viene desde Madrid para echar una mano en el caso. Por todos conocido como Carapocha, ya que tiene el rostro lleno de agujeros y una terrible cojera, Lopategui es un hombre que no se deja amilanar por nada ni por nadie. Nunca paga una copa ni una cena, pero es un profesional especializado en los asesinos en serie, además de ser ex agente del KGB, haber nacido en Rusia y cuyos libros son objetos de culto en la policía de nuestro país.
Ramiro hará grandes migas con este hombre.

Uno de los temas a tener en cuenta es la aparición de símiles recogidos de la literatura clásica y, sobre todo, la influencia mitológica grecorromana, amén de todas las citas en latín que el joven Augusto salta, por contraste con las frases que saca del refranero español el más castizo Ramiro Sancho.
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La muerte de Clitemnestra, de Charles Auguste van den Berghe

Clitemnestra fue, según la mitología griega, reina de Micenas y esposa del gran Agamenón. Clitemnestra y su amante, Egisto, asesinaron a Agamenón durante la archiconocida guerra de Troya, y ambos se hicieron con el trono de Micenas. Unos años más tarde, la pareja fue a su vez asesinada por Orestes, único hijo varón de Clitemnestra y Agamenón, con la inestimable ayuda de su amigo Pílades. Estos hechos se narran con detalle en La Orestíada, de Esquilo”.

Lo que causa admiración es la capacidad de Augusto para asemejar sus crímenes a mitos, leyendas, historias, canciones que haya leído y/o escuchado, sobre todo rebuscando entre los antiguos clásicos. Por lo tanto, asemeja la muerte de su madre, a la que compara con Clitemnestra, y parece ser que es un crimen que venía preparando desde hace muchos años, quizás cuando se empieza a perfilar el monstruo que lleva dentro, cuando la madre le maltrataba y, por ello, le quitaron la custodia. No en vano él mismo se hace llamar Orestes, como el hijo de Clitemnestra.
Con el primer asesinato, que es el que menos cuadra en toda la historia, él sólo se está poniendo a prueba, pero encuentra otra similitud con su vida. Marifer le recuerda a Paloma, la única novia que ha tenido en su vida y que le abandonó por un trabajo en Madrid y por otro hombre. La infidelidad de la muchacha es lo que produce el castigo que la lleva a la muerte.
Finalmente, cuando comprende que empieza a sentir algo por la joven de pelo rojo, Violeta, que ha aparecido en su vida, se da cuenta de que tiene que terminar con un final apoteósico, de tal forma que intentará inculpar a otra persona de sus crímenes para salir ileso y reanudar su propia vida. Dejando pistas falsas, consigue que el círculo sea perfecto y que, por tanto, al final sus crímenes rocen la perfección. Pero esa perfección no se la traga Ramiro Sancho, que comprende que no se puede cerrar el caso porque están siendo engañados.
Sólo una persona puede cazar al cazador y ése es el cómplice, que en todo momento, hasta su descubrimiento, aparece con el alias de Pílades. Si fuera otra persona, la novela sería un tanto mediocre. Es que tenía que ser él, no podía ser otro. Justamente el que menos esperamos...

Como aspectos secundarios, trazar el perfil completo de Augusto es complicado, pero sería necesario, para terminar, indicar que nació en una familia pobre. Su madre, Mercedes Mateo, fue abandonada por su padre y él estuvo sufriendo malos tratos por ella, hasta que un día le quitaron la custodia y los servicios sociales se hicieron cargo de él. No llevaba ni dos semanas cuando un alto cargo del gobierno provincial y su esposa mueven los hilos para adoptar al pequeño Gabriel, que está a punto de cumplir los siete años. El señor Octavio Ledesma le cambia el nombre por el de Augusto Ledesma y hace desaparecer todos los documentos sobre la adopción el nuevo nombre que adopta el niño. Octavio le inculcará el amor por los clásicos, la literatura y la música clásica, así como por la caza, mientras la madre adoptiva le enseña el arte de podar bonsáis. El joven Augusto, que tiene un cociente intelectual de 146%, sobresale en todo lo que hace y muy pronto se da cuenta de que quiere ser diseñador gráfico, para lo que su padre adoptivo no escatimará en pagarle estudios en Nueva York y en Berlín. Un día, un desafortunado “accidente” acaba con la vida de sus padres adoptivos y Augusto se encuentra en la veintena con una inmensa fortuna. En esta novela, intuimos que el accidente de sus padrastros no fue tal, y seguramente en las siguientes descubriremos qué ocurrió exactamente, pues no creo que el autor deje ese hilo suelto.
Es una novela recomendable al 100%, tanto como para ponerme enseguida con la segunda parte. Hacía tiempo que no disfrutaba de la lectura de esta manera. El estilo del autor es exquisito y es que en esta historia está hilando muy fino… O se ha documentado mucho o es un gran erudito, esto último no lo dudo en absoluto, porque tan sólo con observar su maestría en hacer constar esas citas en latín...

EL AUTOR:
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César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual, hata que en 2011 decidió trasladarse con su familia a Madrid para dedicarse en exclusiva a su carrera de escritor.
Memento mori es la primera obra de una prometedora producción novelística, por la que recibió el premio Racimo de Oro de Literatura 2012.
Actualmente colabora como columnista en El Norte de Castilla.

LA NOVELA:

Título original: Memento mori (Versos, canciones y trocitos de carne I)
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras (7ª edición, mayo de 2014)
Número de páginas: 582
ISBN: 978-84-8365-453-8

Valoración: 10/10

RETOS:

-Mega Reto: Etapa 4 'Géneros literarios', en misterio y suspense.
-IIº Reto Negro y Criminal.
-Reto 25 españoles.
-Reto "Sumando 2014", con 11 caracteres.
-Reto 100 libros.