
Los pilares de la tierra es un libro que cualquier lector que se precie debería leer. Partiendo de la base de que Ken Follett es un gran narrador, no es de extrañar que nos encontremos con una pequeña obra maestra. Y, sin embargo, a lo largo de estos años me he encontrado con numerosas críticas a esta novela. Es más, reconozco que a mí me gustó mucho más Un mundo sin fin.
La novela comienza con la historia de Tom Builder y su familia. Tom es un albañil que se empobrece al perder su trabajo de constructor en la casa del hijo del noble William Hamleigh. Su esposa Agnes da a luz en el bosque y muere. Tom tendrá que tomar una difícil decisión: abandonar al bebé, pero cuando lo ha hecho se arrepiente, vuelve a buscarlo y ya no lo encuentra.
Ellen, una mujer que habita en el bosque y con la que se había encontrado la familia, le explica a Tom que el niño había sido recogido por un sacerdote. Ellen tiene un hijo pelirrojo, Jack.
Tom y Ellen visitan el monasterio del bosque para ver al bebé, al que los monjes han bautizado como Jonathan, y deciden dejarlo con los monjes para que éstos lo críen.
Tras pasar numerosos apuros, la familia conoce al conde Bartholomew de Shiring y su hija Aliena, de la que Jack se enamora. Consiguen trabajo, pero William conquista el castillo del conde, al descubrir que éste está del lado de Maud, la reina legítima y es desleal al rey Esteban, contra quien está en guerra civil. Nuevamente la familia se queda sin trabajo.

Llegan a Kingsbridge, donde, ante la perspectiva de no encontrar trabajo, Jack prende fuego a la vieja y derruida catedral, de modo que el prior tiene que construir otra. Así, Tom consigue trabajo y se acomoda en Kingsbridge. Más tarde, William vuelve al castillo del conde y encuentra a Aliena, a la que fuerza y viola. Tras huir con su hermano Richard del castillo, Aliena se dedica a la compra y venta de lana y conoce al prior de Kingsbridge, Philip, que acepta comprarle su lana a un precio razonable. Así, Aliena comienza un próspero negocio de lana. El obispo de Shiring, Waleran Bigod, se opone a la construcción de la nueva catedral, que supondría el ascenso de Kingsbridge y la caída de Shiring. Así comienza una conspiración con William para acabar con el proyecto de la catedral y con Kingsbridge. Mientras tanto, Tom y Ellen se casan.
El prior Philip trabaja duro para convertir Kingsbridge en una ciudad próspera y respetable. Sin embargo, no resulta una tarea fácil debido a que la guerra civil se estaba extendiendo por toda Inglaterra y a las luchas entre la emperatriz Maud y el rey Esteban por el trono. Jack y Aliena se enamoran, pero William incendia Kingsbridge y Aliena pierde el negocio y termina arruinándose. Tom muere y ocupa su cargo su hijo Alfred, con mayor reputación en el gremio de constructores, aunque Jack tiene un mayor talento como maestro constructor. Aliena, al no contar con dinero para pagar armas y los caballos de su hermano, se ve presionada por éste para casarse con el adinerado Alfred. Jack, que siente que ya nada le une a la ciudad, va a Francia a averiguar los misteriosos orígenes de su padre.
El matrimonio de Aliena y Alfred es maldito por Ellen, la madre de Jack. Dicha unión terminará siendo desastrosa. Por otra parte, Alfred convence a Philip para que le permita reemplazar el techo de madera de los planos de su padre por uno de piedra. En la inauguración, el techo se desploma y provoca la muerte a muchas personas. Aliena da a luz a un niño pelirrojo, que en realidad es hijo de Jack, por lo que Alfred la expulsa de su casa. Aliena decide ir a buscar a Jack, que ha ido a Santiago de Compostela. En el transcurso de su peregrinación, Jack ha colaborado en la construcción de la basílica de Saint-Denis, cerca de París, donde ha aprendido a construir bóvedas de crucería y arcos apuntados, una técnica revolucionaria. A la vuelta de Santiago a Saint-Denis se reúne con Aliena y descubre, por causalidad, que su padre proviene de Cherburgo.
Cuando regresan a Kingsbridge, Philip les niega la posibilidad de contraer matrimonio, ya que Alfred y Aliena aún están casados. Años después, la catedral se sigue construyendo con Jack como nuevo maestro constructor en sustitución de Alfred, que regresa repentinamente a Kingsbridge e intenta violar a Aliena, pero cuando Richard lo descubre, le mata en defensa de su hermana. Richard recupera el título que quitaron a su padre tras la conquista del castillo de Shiring, pero lo condenan a la horca por matar a Alfred. Entonces Philip decide que lo mejor es que vaya a combatir en la Guerra Santa a las cruzadas en Jerusalén, a fin de redimir sus pecados y evitar la horca. Abandona el condado, del que se hará cargo Aliena, que finalmente podrá contraer matrimonio con Jack, y resultará ser mejor administradora del territorio que el verdadero conde, su hermano.
Después de tantos años, por fin queda terminada la catedral de Kingsbridge y cobra celebridad en toda Inglaterra por su belleza: era la primera catedral gótica del país. Jack había solucionado de manera brillante el problema de las grietas surgidas por el viento en el triforio, al diseñar independientemente los arbotantes. En un último intento de ataque, el resentido Waleran Bigod acusa públicamente a Philip de haber incumplido el voto de castidad. Waleran afirma que el monje Jonathan (hijo de Tom Builder, criado en el monasterio por Philip) era, en realidad, el hijo secreto de Philip. Jack vincula a Jonathan con el hijo perdido de Tom Builder y Ellen jura en el juicio que Jonathan es en realidad hijo de Tom. Cuando Waleran le acusa de mentir bajo juramento, ella le culpa, a su vez, de cometer perjurio, achacándole la muerte de su amante, el padre de Jack. Se descubre que Percy Hamleigh (el padre de William), Waleran Bigod y el antiguo prior de Kingsbridge, James, conspiraron para asesinar al único superviviente del White Ship, Jack Shareburg, padre de Jack, con el propósito de ocultar el hecho de que el hundimiento del White Ship fue, en realidad, un asesinato.
Bigod queda arruinado por este escándalo e implora vivir el resto de sus días como un humilde monje. Philip acepta. Mientras tanto, William Hamleigh continúa llevando una vida miserable. Finalmente se une a un grupo bajo la bandera del rey Enrique II, que quería asesinar al arzobispo de Canterbury, Thomas Becket. El prior Philip está con Becket cuando se produce el asesinato, presenciándolo todo, y encabeza una protesta contra Hamleigh y el rey, en la que reinvindica la santificación de Becket. William Hamleigh es detenido por el hijo de Aliena, acusado de sacrilegio, declarado culpable y ahorcado. Enrique II es azotado, de manera simbólica, por Philip. Éste último, ya muy viejo, es nombrado arzobispo de Kingsbridge, ahora una gran ciudad, gracias a la catedral que sería la joya del priorato.

La novela describe el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la arquitectura románica, y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge en contraste con el trasfondo histórico del siglo II, en plena Edad Media inglesa, durante un período de guerra civil conocido como la Anarquía Inglesa. Además se recrea un viaje de peregrinación a Santiago de Compostela a través de Francia y España.
A pesar de que Kingsbridge es el nombre de una localidad inglesa real, el Kingsbridge al que se hace referencia en la novela es, en realidad, un emplazamiento ficticio que representa el típico pueblo inglés en el que se establecían los mercados de la época.
La novela fue publicada en 1989 y rápidamente se convirtió en el mayor superventas de Follett.
Hace unos años se grabó la serie, que fue televisada. Empecé a ver los primeros capítulos, pero no la terminé de ver íntegramente.
El prior Philip trabaja duro para convertir Kingsbridge en una ciudad próspera y respetable. Sin embargo, no resulta una tarea fácil debido a que la guerra civil se estaba extendiendo por toda Inglaterra y a las luchas entre la emperatriz Maud y el rey Esteban por el trono. Jack y Aliena se enamoran, pero William incendia Kingsbridge y Aliena pierde el negocio y termina arruinándose. Tom muere y ocupa su cargo su hijo Alfred, con mayor reputación en el gremio de constructores, aunque Jack tiene un mayor talento como maestro constructor. Aliena, al no contar con dinero para pagar armas y los caballos de su hermano, se ve presionada por éste para casarse con el adinerado Alfred. Jack, que siente que ya nada le une a la ciudad, va a Francia a averiguar los misteriosos orígenes de su padre.
El matrimonio de Aliena y Alfred es maldito por Ellen, la madre de Jack. Dicha unión terminará siendo desastrosa. Por otra parte, Alfred convence a Philip para que le permita reemplazar el techo de madera de los planos de su padre por uno de piedra. En la inauguración, el techo se desploma y provoca la muerte a muchas personas. Aliena da a luz a un niño pelirrojo, que en realidad es hijo de Jack, por lo que Alfred la expulsa de su casa. Aliena decide ir a buscar a Jack, que ha ido a Santiago de Compostela. En el transcurso de su peregrinación, Jack ha colaborado en la construcción de la basílica de Saint-Denis, cerca de París, donde ha aprendido a construir bóvedas de crucería y arcos apuntados, una técnica revolucionaria. A la vuelta de Santiago a Saint-Denis se reúne con Aliena y descubre, por causalidad, que su padre proviene de Cherburgo.
Cuando regresan a Kingsbridge, Philip les niega la posibilidad de contraer matrimonio, ya que Alfred y Aliena aún están casados. Años después, la catedral se sigue construyendo con Jack como nuevo maestro constructor en sustitución de Alfred, que regresa repentinamente a Kingsbridge e intenta violar a Aliena, pero cuando Richard lo descubre, le mata en defensa de su hermana. Richard recupera el título que quitaron a su padre tras la conquista del castillo de Shiring, pero lo condenan a la horca por matar a Alfred. Entonces Philip decide que lo mejor es que vaya a combatir en la Guerra Santa a las cruzadas en Jerusalén, a fin de redimir sus pecados y evitar la horca. Abandona el condado, del que se hará cargo Aliena, que finalmente podrá contraer matrimonio con Jack, y resultará ser mejor administradora del territorio que el verdadero conde, su hermano.
Después de tantos años, por fin queda terminada la catedral de Kingsbridge y cobra celebridad en toda Inglaterra por su belleza: era la primera catedral gótica del país. Jack había solucionado de manera brillante el problema de las grietas surgidas por el viento en el triforio, al diseñar independientemente los arbotantes. En un último intento de ataque, el resentido Waleran Bigod acusa públicamente a Philip de haber incumplido el voto de castidad. Waleran afirma que el monje Jonathan (hijo de Tom Builder, criado en el monasterio por Philip) era, en realidad, el hijo secreto de Philip. Jack vincula a Jonathan con el hijo perdido de Tom Builder y Ellen jura en el juicio que Jonathan es en realidad hijo de Tom. Cuando Waleran le acusa de mentir bajo juramento, ella le culpa, a su vez, de cometer perjurio, achacándole la muerte de su amante, el padre de Jack. Se descubre que Percy Hamleigh (el padre de William), Waleran Bigod y el antiguo prior de Kingsbridge, James, conspiraron para asesinar al único superviviente del White Ship, Jack Shareburg, padre de Jack, con el propósito de ocultar el hecho de que el hundimiento del White Ship fue, en realidad, un asesinato.
Bigod queda arruinado por este escándalo e implora vivir el resto de sus días como un humilde monje. Philip acepta. Mientras tanto, William Hamleigh continúa llevando una vida miserable. Finalmente se une a un grupo bajo la bandera del rey Enrique II, que quería asesinar al arzobispo de Canterbury, Thomas Becket. El prior Philip está con Becket cuando se produce el asesinato, presenciándolo todo, y encabeza una protesta contra Hamleigh y el rey, en la que reinvindica la santificación de Becket. William Hamleigh es detenido por el hijo de Aliena, acusado de sacrilegio, declarado culpable y ahorcado. Enrique II es azotado, de manera simbólica, por Philip. Éste último, ya muy viejo, es nombrado arzobispo de Kingsbridge, ahora una gran ciudad, gracias a la catedral que sería la joya del priorato.

La novela describe el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la arquitectura románica, y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge en contraste con el trasfondo histórico del siglo II, en plena Edad Media inglesa, durante un período de guerra civil conocido como la Anarquía Inglesa. Además se recrea un viaje de peregrinación a Santiago de Compostela a través de Francia y España.
A pesar de que Kingsbridge es el nombre de una localidad inglesa real, el Kingsbridge al que se hace referencia en la novela es, en realidad, un emplazamiento ficticio que representa el típico pueblo inglés en el que se establecían los mercados de la época.
La novela fue publicada en 1989 y rápidamente se convirtió en el mayor superventas de Follett.
Hace unos años se grabó la serie, que fue televisada. Empecé a ver los primeros capítulos, pero no la terminé de ver íntegramente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario