jueves, octubre 31, 2013

Los dorados del otoño


Casi termina octubre y mañana entrará noviembre. El otoño, el cambio de hora y los colores ocres de esta época. Cada vez hace más frío, aunque hoy hace un sol espléndido. Odio el frío, odio el invierno, y no puedo evitarlo. Aquí hace una época invernal terrorífica, sobre todo cuando nieva.
Es lo que hay. Al final, el tiempo siempre es el que tiene que ser, como dijera aquel colombiano mientras caminábamos junto a los templos sintoístas de Tokio. Y es verdad.
Tendré que poner al mal tiempo buena cara.

miércoles, octubre 30, 2013

El invierno, cada vez más cerca

Estamos acabando octubre. A partir del siguiente mes, para mí comienza la peor parte del año, el crudo invierno, ese tiempo helador que me da pánico y que odio a partes iguales. Y con ese tiempo llega la época navideña, que tampoco me gusta nada. 

Incluso llegan los catarros. No hace ni dos semanas tuve uno, y me veo que estoy incubando otro, aunque éste es de los malos, los que van directos al pecho. Quizás necesitaría un mago para que llegue al corazón y se me olvide lo que duele. Aunque el mago no está lejos. 
Con ese mago siempre llega el sol, la luz y el color de los días.

martes, octubre 29, 2013

Tristes noticias


Resultado de imagen de torre exenta santo domingo dela calzada
Torre exenta de la catedral

Cuando ocurren los sucesos tan cerca al lugar donde nos encontremos, la curiosidad se incrementa multiplicada por cinco.
Ayer a las siete y media de la tarde, yo comenzaba una reunión cuando el pánico estalló en Santo Domingo. Sobre esa hora, un muchacho de veintisiete años se tiraba de la torre exenta de la catedral.

Cuando ocurren este tipo de tragedias, te preguntas qué es lo que mueve a un chaval que no llega ni a la treintena a tirarse de la torre, qué tipo de pensamientos le llevaron a querer terminar con todo. Porque por muy malas que sean las cosas, ni todo es tan malo, ni todo es tan bueno, y siempre le quedaba mucha vida por delante.

Cuando llegué a cenar me enteré de lo que había ocurrido, mientras yo me encontraba arbitrando una reunión de vecinos. Si hubiera estado en la calle, en pleno centro, es posible que me hubiera encontrado con todo el cordón policial, ambulancias, protección civil y la cantidad de curiosos que me imagino revoloteando cerca del lugar del suceso.

lunes, octubre 28, 2013

El tiempo entre costuras: La serie

Resultado de imagen de el tiempo entre costuras serie
La semana pasada obvié la serie de El tiempo entre costuras, pese a que el libro me encantó. Pero sabía que como me liara me iba a gustar. No es difícil seguir el hilo en el segundo capítulo cuando te has leído el libro. Hoy sí que me ha enganchado.
Lo cierto es que Adriana Ugarte lo hace divinamente, pero la trama, como ocurriera ya hace dos años con la novela, me ha vuelto a enganchar.

domingo, octubre 27, 2013

La felicidad es un té contigo

Resultado de imagen de la felicidad es un te contigo
Cuando vi el título de este libro, decidí comprarlo porque en el título habla de lo que es el amor para la persona amada, pero lamentablemente, cuando fui a buscarlo, no lo tenían, por lo que tuve que pedirlo y el jueves me lo dieron.
Desde el jueves hasta hoy es la duración de lectura, porque ciertamente se lee muy rápido. Me esperaba otra cosa, la verdad. Lo define como de humor, pero no me he echado tantas risas como esperaba. Amor hay, claro que sí, sin llegar a empalagar.
Otra de las cosas inesperadas es que hace mención a una célebre comarca riojana, Los Cameros, por lo que me he sentido muy cercana a los oriundos de Nieva y Ortigosa de Cameros.

La trama gira en torno a una publicación cultural, una revista que engloba arte, literatura, música, etc., perteneciente a una familia aristocrática inglesa, dueña de una editorial, que se edita en Madrid, Librarte. En un piso céntrico madrileño, cinco mujeres se afanan en sacar adelante la publicación: Berta es la encargada de que todo salga a la perfección, Gaby, María, Asunción y Soleá. Gaby está recién casada y muy enamorada del argentino que tiene como marido, pero su matrimonio no es completo porque ella desea tener un bebé que nunca llega. María es una joven que tiene una hija y dos mellizos, que a veces lleva a la oficina; en su matrimonio es feliz pero su vida no es completa, por lo que se busca un amante. Asunción va a trabajar después de varias décadas en que ha vivido para servir a su ex marido y sus hijos, hasta que un día su marido se separa de ella porque se ha enamorado de una azafata de vuelo más guapa y más joven, con la que va a tener una hija; entra en una depresión, hasta que sus adolescentes hijos le hacen ver que tiene que levantarse de la cama y vivir de nuevo. Soleá es una gitana granadina admirada entre su familia por haber sido capaz de sacarse la carrera de periodismo, está soltera y sus pretensiones son escribir un libro con el que aún no ha empezado. Berta tiene una vida tranquila, adora a sus trabajadoras y las trata como si fueran sus propias hijas. Entonces recibe la noticia de que va a llegar Atticus Craftsman, el hijo del jefe, para clausurar el negocio porque da pérdidas y despedirlas a todas ellas. Y es entonces cuando traman un plan entre todas.

Marlow Craftsman viaja a Madrid con su mano derecha porque hace unos meses que desconoce el paradero de su hijo Atticus. Contrata al inspector Manchego para que descubra dónde está su hijo. Así es como Manchego investigará, e incluso hablará con la mujeres que trabajan para Librarte sin llegar a ningún lado.

Berta descubre que María está poniendo los cuernos a su marido con César Barbosa, un fotógrafo freelance que a veces trabaja para la revista. A Berta le parece preocupante y, después de hablar con María sin que ésta recapacite, decide compartir el secreto con el resto de sus compañeras. Finalmente se descubrirá que Barbosa descubre a través de María la forma de facturación de la oficina, ya que María es la contable, y terminan embolsándose un montón de dinero en sendas cuentas, por lo que la revista está dando pérdidas a la editorial Craftsman. Cuando María decide que debe dejarlo, Barbosa comienza a maltratarla, lo que no consigue ocultar a sus compañeras.
Resultado de imagen de sacromonte cuevas

Sacromonte, Granada

Mientras, en Granada, Atticus se ha enamorado de Soleá, pero ella le confiesa que le ha llevado engañado, mientras el inglés se hace un hueco entre la familia gitana Heredia, aprende a tocar la guitarra, deja a un lado todos sus remilgos de dandi inglés, y finalmente, con ayuda de la abuela Remedios, conquista a Soleá.
El matrimonio Craftsman decide volar a España en busca de su hijo y finalmente las trabajadoras de Librarte confiesan que se encuentra en Granada, pero para cuando llegan los padres de Atticus, él ya se ha comprometido con la gitanilla, mientras Remedios se lleva a Marlow al ático donde decide enseñarle el mayor secreto de la familia: un diario íntimo y unas ropas de Ernest Hemingway, que era su verdadero padre.

Atticus habla con su padre explicándole todo lo que ha pasado, para que no cierre la revista, pero ahora se van a poner a investigar sobre los recién descubiertos documentos de Hemingway.

Finalmente, Berta también se casará con el inspector Manchego, mientras Barbosa termina en la cárcel y María confiesa a su marido su fraude. Gaby termina quedándose embarazada.
Resultado de imagen de ortigosa de cameros

Ortigosa de Cameros

sábado, octubre 26, 2013

Tanto amor

Merece la pena experimentar con amores del pasado para descubrir un día el verdadero amor. Las relaciones del pasado nos preparan para algo mejor. Hay quienes encuentran el verdadero amor en la primera persona y hay quienes tenemos que besar muchas ranas. Pero cuando el verdadero amor llega... entonces lo sabes. Volvería a revivir una y mil veces la primera vez que le miré a los ojos y comprendí que estaba perdida, que esos ojos me harían perder la cabeza. Volvería a revivir una y mil veces la primera vez que escuché su voz y deseé besar sus labios.

Estoy enamorada. Hasta las trancas.

viernes, octubre 25, 2013

Atrévete a soñar



A ese ángel de mirada perfecta, cada mañana le susurraría esas palabras: "Atrévete a soñar". Adoro cómo suenan en voz baja. Porque mientras soñemos, sea despiertos o dormidos, siempre tendremos algo por lo que sonreír cada mañana al levantarnos.
Yo sueño cada día, y sé que los sueños me brindan un poquito de felicidad.

Sigamos soñando y que nunca se acaben esos sueños.

jueves, octubre 24, 2013

Mil soles espléndidos


Resultado de imagen de mil soles esplendidos
"Eran incontables las lunas que brillaban en sus azoteas,
o los mil soles espléndidos que se ocultaban tras sus muros".

Desde que me leí Cometas en el cielo hace unos meses, pienso en Khaled Hosseini como un autor que si bien escribe con cierta ternura nos brinda, a la vez, toda la crudeza de las últimas décadas de guerra en Afganistán, de ahí que sus libros sean tan duros. Porque a veces son muy duros de leer.
Este libro trata de la amistad sincera de dos mujeres afganas con una gran diferencia de edad, dos mujeres que terminarán siendo casi como dos hermanas, tanto como que una termine dando la vida por salvar a la otra.
Resultado de imagen de herat

Herat, Afganistán

Marian es la hija ilegítima de un rico hombre de negocios. Vive a las afueras de Herat, en una especie de cabaña, alejada del mundanal ruido. Su padre siempre se ha avergonzado de esta hija ilegítima, pero todos los jueves va a visitarla. Yalil es como un ídolo para Marian, que le adora, que espera con impaciencia esos jueves, hasta que un día que él ha prometido venir, Yalil no se presenta, y ella decide acercarse hasta su casa en Herat, donde no es bien recibida. Tiene que dormir en la puerta, porque su padre no se digna a permitirle la entrada y, finalmente, el chófer le lleva de vuelta a casa, pero allí se encuentra con que su madre se ha colgado de un árbol. Después del suicidio de la madre, Yalil se la lleva a su casa, donde la niña tiene que convivir junto a sus hermanos legítimos y las tres esposas de su padre, que en realidad se la quieren quitar de encima, por lo que preparan el matrimonio de la joven de quince años con un hombre treinta años mayor que ella.
Rashid es un zapatero de Kabul que ha enviudado. Marian le conoce el mismo día de su boda y se deja llevar, pero no perdonará nunca a su padre que él se avergüence de ella, incluso para casarla, que casi lo hacen en secreto.


Resultado de imagen de kabul
Kabul, Afganistán

Los primeros días en casa de Rashid, Marian no encuentra su sitio. No sale, no habla con su esposo y no se ocupa de la casa, hasta que un día Rashid, cansado de esperar, cumple con sus "tareas" de esposo y le pide a ella que cumpla también como una buena esposa. Marian se quedará embarazada en varias ocasiones, pero siempre terminará abortando, lo que hace que Rashid cada vez sea más hosco con ella, pero lo que le lleva a darle tremendas palizas. Marian calla y no dice nada.
Después de los rusos, llegarán los muyahidines y más tarde los talibanes. Kabul, en realidad todo el país, se va abocado a una situación desesperada, sobre todo cuando en el régimen talibán se proclamen unas nuevas normas que convertirán a las mujeres en unas víctimas, pero además, que les prohibirán cualquier tipo de objeto cultural (música, literatura, arte...), con lo que el país se vuelve un lugar muy gris, pero también dominado por la tensión de salir a la calle y que un tiro acabe con las vidas de mujeres y/o niños.
Resultado de imagen de buda del valle de bamiyan

Buda del Valle de Bamiyán, antes de su destrucción

Es la época en que los talibanes destruyen los budas de Bamiyán, la terrible noticia que asoló la realidad informativa en todo el mundo.

Unas casas más abajo vive la familia de Laila. Sus hermanos han muerto luchando junto a Massud, y su madre, desde la triste noticia de la pérdida de sus hijos, ha empezado a perder la cabeza. Como han cerrado la universidad, su padre no tiene trabajo de profesor. Así que han decidido marcharse a Pakistán, como tantos otros afganos. Pero un misil no les permitirá salir siquiera de Kabul. Un misil destruye su casa, mata a sus padres y Laila se queda huérfana. Así es como la encuentra Rashid, que decide llevarla a su casa con Marian.
Laila es una joven de quince años cuando acepta marchar a casa de Rashid. Marian enseguida comprende que su marido la está cortejando y Laila se deja hacer, sobre todo porque está embarazada de su amor, Tariq, un joven al que una mina le arrebató una pierna, y que se ha marchado a Pakistán con sus padres. Cuando Rashid propone matrimonio a Laila, ésta no lo duda, sabiendo que una mujer sola y con un bebé no puede llegar muy lejos. Esto despierta la ira de Marian, que cree que Laila pretende arrebatarle a su marido.
Sin embargo, cuando Laila dé a luz a una niña, Aziza, Marian se encariñará con el bebé como si fuera su propia hija, y todo ello unirá a las dos mujeres. Tanto una como otra se contarán sus vidas y se confesarán sus secretos más profundos. Laila volverá a quedarse embarazada una segunda vez, y dará a luz a un niño varón, que es el único al que respeta Rashid de sus palizas. Pero ambas mujeres comienzan a plantarle cara, y terminarán asesinándole.
Cuando Tariq aparece en casa de Rashid y Laila comprende que no ha muerto, no ve el momento por marcharse con él, pero quiere que Marian también venga. Con el asesinato del marido, Marian decide cargar con toda la culpa, aunque sabe que los talibanes van a acabar matándola en el estadio donde llevan a todos los que "han cometido un delito" para escarnio público.
Mientras, Laila, Tariq y sus hijos marchan a Murri, un pueblo de Pakistán, donde rehacen su vida. La pareja vuelve a contraer matrimonio y encuentran una vida tranquila. Pero cuando las tropas internacionales declaran la guerra a Afganistán porque están protegiendo a Bin Laden, Laila sabe que tiene que volver a su país. Y con la reconstrucción del país, decide volver, pero quiere visitar Herat y los lugares que Marian conoció siendo una niña.
Resultado de imagen de burka kabul

Mujeres con burka en Kabul, Afganistán

El libro narra con maestría las décadas de los años 80 y 90 en Afganistán y cómo era la vida allí en tiempos de ocupación y guerra. En ocasiones las descripciones son muy duras, y cualquier persona del mundo occidental se terminará preguntando cómo se pudo vivir en un país en esas condiciones infrahumanas, sobre todo por la nula condición de la mujer en la época de los talibanes, pero no sólo eso, cómo pretendían erradicar las tradiciones, cómo vivir sin música, sin arte, sin libros, sin ningún tipo de cultura, cómo se les ocurrió cerrar las escuelas y universidades para promocionar un país de analfabetos... Creo que para los occidentales todo esto nos parece como de locos. Pero esos locos mataban por ello. Y eso es extremismo y radicalismo.
A veces, tenemos que dar gracias por haber nacido aquí y no en otros agujeros podridos del mundo donde abrir los ojos cada día es un milagro.

Novelas del pasado: Corazón de Ulises


Resultado de imagen de corazon de ulises
Cuando estudiaba la carrera, marché unos veranos a hacer cursos a El Escorial, aquellos cursos de verano que organiza la Universidad Complutense. Allí escuché hablar a Javier Reverte. No había leído nada de él, pero su manera de hablar, de expresarse, de describir me fascinó. Pensé que si una persona hablaba así, mejor había de escribir.
De entre sus libros, uno de cuyos argumentos me interesó fue el de Corazón de Ulises. La de Javier Reverte es una forma diferentes de hacer literatura de viajes. Él describe sus vivencias pero recurre al pasado con asiduidad.
En este libro, el autor narra sus experiencias por un viaje que hizo por las islas griegas, por Turquía y Egipto, intentando emular el larguísimo viaje de Ulises en La Odisea. Mientras recuerda a Ulises, comenta anécdotas sobre batallas, sobre literatos que visitaron aquellos lugares (Lord Byron) o sobre las personas que se encuentra en su camino. El autor se pasea por la costa turca, donde se alinean todos aquellos pueblecitos que vieron nacer a los filósofos más importantes de nuestra cultura (Tales de Mileto, Heráclito de Éfeso), incluso intenta encontrar la ciudad de Troya.

Éste es un libro que se disfruta. Yo no conozco esas tierras por las que viaja el autor, pero las describe tan bien, que te dan ganas de coger un barco, llevar en las manos este libro y mezclarte con el paisaje que se describe entre sus páginas.

Aprender a soñar

Aprendí a soñar junto a él, y aún sigo soñando. Cada día es único porque él está siempre cerca. Escuchar su voz es como un baile especial para todos los sentidos.
Un día, aparece en nuestras vidas esa persona que es capaz de hacernos sonreír cada vez, que hace que toquemos el cielo con las yemas de los dedos. La persona que nos hace soñar.

miércoles, octubre 23, 2013

Novelas del pasado: Los renglones torcidos de Dios

Resultado de imagen de los renglones torcidos de dios
Uno de los libros que más me impactó en mi época de adolescente fue Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Recuerdo que una amiga se pasaba las horas de clase de matemáticas leyendo en silencio y a escondidas. Como yo me encontraba en diagonal, la veía sacar el libro bajo el pupitre y echarle una ojeada de vez en cuando. Así que le pregunté cuál era aquel libro que la tenía tan enganchada.
Después de este libro, me leía cualquier libro de Torcuato Luca de Tena que llegara a mis manos. Y en realidad, todas las novelas del autor que cayeron en mis manos me fascinaron, cada una en su línea y con temas muy prolíficos.
En Los renglones torcidos de Dios, la protagonista es Alice Gould, una detective que se interna en un hospital psiquiátrico para investigar las causas de un caso de homicidio. Al principio, todo gira en torno a su trabajo de detective, pero a medida que pasan las páginas todo el mundo empieza a tomarla por loca, y los primeros a los que no les interesa que Alice salga del hospital es a los propios médicos, director y trabajadores del centro. Y aquí es donde la novela se convierte en fascinante, porque atrapa al lector, porque el desasosiego de Alice, el nerviosismo por no poder salir del centro, de un lugar donde todos la toman por loca aportando pruebas fehacientes (en realidad, una palabra sacada de contexto puede utilizarse en su contra en su historial, se trata de exagerar cualquier acción típica o cualquier palabra normal).
Es tal la tensión que se respira a partir de la mitad del libro que esa misma tensión lo convierte en una novela fascinante. No puedo decir mucho más, que sentí cierto agobio por la desdicha de Alice, pero también la esperanza de que finalmente encontrara los medios para salir del psiquiátrico; lo cierto es que varias décadas después recuerdo mucho de mi sentimiento al leer el libro y muy poco de libro en sí. Lo suficiente para saber de qué va el libro y poco más.
Es un libro muy recomendable para cualquiera, pero es cierto que podría traumatizar en ciertos momentos.
El autor se internó durante dieciocho días en una institución psiquiátrica a fin de documentarse para escribir esta novela. Allí convivió directamente con enfermos mentales que le dieron los fundamentos para la creación del resto de personajes de la novela. La influencia de sus experiencias dentro del hospital psiquiátrico inspiró la dedicatoria del libro:

“Los renglones torcidos de Dios son, en verdad, muy torcidos. Unos hombres y unas mujeres ejemplares, tenaces y hasta heroicos, pretenden enderezarlos. A veces lo consiguen. La profunda admiración que me produjo su labor durante mi estadía voluntaria en un hospital psiquiátrico acreció la gratitud y el respeto que siempre experimenté por la clase médica. De aquí que dedique estas páginas a los médicos, a los enfermeros y enfermeras, a los vigilantes, cuidadores y demás profesionales que emplean sus vidas en el noble y esforzado servicio de los más desventurados errores de la Naturaleza”.

martes, octubre 22, 2013

Se acerca la noche


Hay días que, por lo que sea, estamos más cansados de lo habitual, pero mientras la mente funcione bien y estemos a gusto, el cansancio queda en un lugar muy secundario.
Hoy me encuentro cansadísima, pero no importa. Siempre estará cerca ese ángel de mirada perfecta. 

lunes, octubre 21, 2013

Noche de lunes


Hoy ha sido un día largo, un lunes de esos que, cuando quieres darte cuenta, ya es la hora de cenar. Y no comprendo aún dónde se han ido las horas del día.
No importa, porque me encuentro feliz. Pese al cansancio, a las largas horas de trabajo, a que he ido a pagar la multa del sábado para que no sea el doble...
Y me encuentro pensando en ese ángel de mirada perfecta. Adorable. Me pregunto qué estará haciendo en este momento mágico. Me pregunto si pensará en mí...

Hoy está todo el mundo loco por la nueva serie, El tiempo entre costuras.

domingo, octubre 20, 2013

Domingo de variedades

Los higos que mejor saben son los que te comes según lo arrancas del árbol. Así que esta tarde he marchado a "merendar" higos a una higuera de mi padre, que se encuentra a unos doscientos metros de mi casa.
En diez minutos he llenado una bolsa, que no pesaba poco. Pero sólo con pensar en lo dulces que están los higos y lo bien que saben la boca se me hace agua.
El perro se ha metido entre las ramas y vigilaba que nadie se nos acercara. Porque lo que tiene la higuera es que está al lado de una carretera y seguramente la gente que pasa coge higos. Aunque yo he rodeado el árbol, he ido adonde sé que la gente no puede entrar a cogerlos y, obviamente, donde más cantidad de higos amoratados había. Porque si están verdes no me gustan.


Antes de ir a merendar, he estado haciendo compras por internet. En realidad, sólo tenía pensado comprar una funda menos pesada que la que tengo para el iPad, lo que ocurre es que en esa página también había juguetes para niños, y he terminado comprándole un tiovivo a mi sobrina. A mí me chiflan los tiovivos, desde siempre. Con sus caballos subiendo y bajando, al ritmo de la música. Seguro que a mi sobrina también le gustará. Supongo que puedo reservarlo para Navidad y dárselo con otros regalos.
La funda... tenía que ser roja. Hay varios colores, pero sólo me gusta en rojo.

Sigo leyendo Mil soles espléndidos, que me tiene enganchada.

sábado, octubre 19, 2013

Cosas del sábado

Una reunión a primera hora en la que ha ido todo bien, una multa inesperada porque el radar me ha "cazado" a máxima velocidad de la permitida, una siesta de una hora, el dulce sabor del café recién hecho, y una historia de Afganistán. El sábado ha sido completo, he descansado, estoy casi recuperada del resfriado por el que hace dos días guardé cama, y ahora me lamento porque el antibiótico no me permitirá tomar una cerveza. 
Mañana viene mi sobrina. Que es una ricura.

Me desperté a las cinco y pensé en él. He desayunado a las 7.30 y he pensado en él. He vuelto a dormir hasta las 9.30. En realidad debería descansar un poco.
Tengo el reloj cambiado.

viernes, octubre 18, 2013

Dos horas en el limbo


Como ayer dormí mucho durante el día, por la noche fue casi imposible pegar ojo. Llegué incluso a pensar, poco antes de las cinco, en desayunar tranquilamente y aparecer en la oficina cuando aún es de noche. Pero finalmente algo hizo "click" en mi cabeza y, después de dar vueltas en la cama, conseguí dormir dos horas.
Por la tarde me encontraba somnolienta, pero feliz. Al fin y al cabo, a nadie le amarga un viernes.
Estoy mejor físicamente. Supongo que no hubiera soportado estar un día más en cama, y a las 8.30h. cruzaba las puertas del Centro de Salud, que está justo detrás de mi oficina, para hacerme unas placas de la nariz: pendientes fuera, horquillas fuera... Mi pensamiento ha ido a los dos dientes de titanio que me pusieron hace ya más de una década. La enfermera se ha reído, porque con los dientes no pasa nada.
Sólo tengo sed. Sed y sueño en estos momentos. El antibiótico me da sed, pero las dos horas que dormí anoche también se notan.

jueves, octubre 17, 2013

La vida imaginaria

Resultado de imagen de la vida imaginaria
Anoche comencé a leer La vida imaginaria, el finalista del Planeta 2012 (aprovechando que acaban de fallarse los Premios Planeta de este año). Como he tenido todo el día para leer y no es muy largo, además de que tiene una letra grande y, a veces, capítulos muy breves, ya lo he terminado.
No me ha gustado nada. En realidad es una historia de amor, donde la protagonista, Fortunata Fortuna, mezcla la realidad con la ficción. Porque acaba de romper con su novio Beto y se lo imagina en todos los sitios, acentuando ese vacío que ha quedado en su interior. Ella intenta llenar el vacío retomando la relación con sus amigas, y finalmente pone los ojos en Mauro, un free lance que a veces colabora con la agencia de publicidad donde ella trabaja, hasta que finalmente Mauro, que acaba de salir de una relación de amor-odio, también se fija en Nata, y terminan enamorándose.

Es un libro que no recomendaría. La mayor parte del tiempo no se sabe si la protagonista sueña despierta, se cree lo que sueña o es algo que está pasando en su realidad. Supongo que, por el título, eso es lo que se pretende.

Sinusitis

Hacía siglos que no pasaba un día entero en cama. Pensaba que era un simple catarro, y me encuentro con que tengo catarro, sinusitis y fiebre, y una bolsa llena de medicamentos.
En todas las horas que he dormido he soñado con mi amor. Si él estuviera cerca se me pasarían todos los males. A veces tengo dolor de cabeza y otras, se me nubla la vista.
No me gusta estar enferma. Espero mañana estar lo suficientemente bien como para ir a la oficina. Otro día así no lo soporto.

miércoles, octubre 16, 2013

Calle Berlín, 109


Hay libros cuya lectura es tan exquisita que se disfrutan mucho. Calle Berlín, 109 es uno de esos libros. No muy largo, pero para disfrutar. Sin embargo, aunque intenta enfocarlo a una realidad vecinal, el mundo real -que me lo digan a mí, que trabajo con las Comunidades de Vecinos- es muy diferente. Pero hablamos de una novela y esto... es ficción.
Se trata de una novela policíaca, con un final perfecto. La trama va de la unión de un grupo de vecinos que se alían para ocultar un cadáver y conseguir salir con las manos limpias y todos beneficiados.
La primera parte comienza describiendo quién vive en cada piso: Gabi y Gustavo en las entreplantas; Encarna con sus hijos y el matrimonio anciano, Luisa y Zósimo, en el primer piso; y Emilio y María Eugenia en el segundo piso.
Gabi es una prostituta de lujo, guapa y elegante, que sabe el poder que tiene en los hombres. Su vecino Gustavo, en cuanto la ve, siente cierto poder de atracción hacia ella. Gustavo Adolfo es colombiano, la mano derecha de un capo de la mafia colombiana, el Mariscal, uno de los terroristas más buscados tanto en Colombia como en España. Muchos creen que el Mariscal ha muerto, pero Gustavo cree que no y, por eso, espera su llamada. Mientras, sobrevive con pequeños trabajos de sicario. Ni Gustavo ni Gabi se confiesan a qué se dedican, pero la atracción es mutua, hasta que un día, Gustavo, mientras camina por el centro de Barcelona, descubre a Gabi junto a un hombre maduro y rico, lo que le decepciona enormemente.
El matrimonio anciano, Luisa y Zósimo, están condenados a una vida de recuerdos. Zósimo tiene alzheimer y Luisa ha pensado alguna vez deshacerse de él asfixiándole con un cojín, aun sabiendo que ella también estaría condenada a la soledad. Lleva mucho tiempo sin ver a la vecina de arriba, María Eugenia. En la vivienda de al lado vive una mujer separada, Encarna, con sus dos hijos: Sandra, una universitaria que pierde la cabeza por la moda, y Álex, un camello de baja estofa, que ha aprendido a ganar dinero fácil sin mucho esfuerzo, hasta... que un día le desaparece la droga que tiene en casa. En realidad es su hermana la que se la ha robado, para comprarse un chaleco de piel, y luego ella le ayuda a robar ordenadores en las bibliotecas universitarias con el fin de revenderlos y conseguir el dinero que tiene que devolver Álex.
Emilio es un oficinista divorciado que parece que está enfermo. En realidad, todos sus vecinos creen que está enfermo, pero lo único que le ocurre es que vive estresado por el trabajo. Su jefe Pau le agobia para que presente informes y no le recompensa. Sin embargo, sabe todas las claves de la oficina y cuándo se encuentra en la caja fuerte el dinero en B, que no consta en ningún documento.
María Eugenia vivía en el piso de al lado. En realidad es la que cuenta la historia del inmueble donde vivía, hasta que hace unos meses falleció sentada en el sofá de su casa. Como vivía sola, nadie ha encontrado aún su cadáver, pero su espíritu vaga por la casa entrando y saliendo de las vidas de sus vecinos.
Los vecinos tejen sus amistades entre ellos. Gustavo y Gabi se lían, Encarna decide hacerse un cambio de "look" que enamora tanto a Emilio como al colombiano.
Mientras, un policía que está retirado mientras espera que la Administración se haga caso de su caso (se quedó cojo de un navajazo y aún se encuentra de baja mientras espera una respuesta de su situación), Gerard Tauste, vigila el edificio. Lo único que tiene es un mensaje en su contestador de su ex compañero Pep, antes de que éste apareciera asesinado y descuartizado. En el contestador le había dicho que tenía algo muy gordo relacionado con el número 109 de la calle Berlín. Los vecinos se han dado cuenta de que les está vigilando, incluso llega a relacionar a Gustavo con el Mariscal y descubre que Pep también estaba tras el rastro del Mariscal y que es probable que por eso mismo fuera asesinado.
En uno de sus trabajos, Gustavo coincide con el Mariscal. De primeras no le conoce, porque está físicamente cambiado, pero cuando le escucha le reconoce perfectamente por la voz. Unos días después recibe la visita del capo, que ha ido a asesinarle. Álex, que en ese momento sube por la escalera, le ve con la pistola en las manos y se lo cuenta a su madre. En un forcejeo, el que resulta muerto finalmente es el Mariscal y los vecinos deciden esconder el cadáver en el piso vacío de María Eugenia, y le sacan del edificio disfrazado de anciano y lo dejan en los baúles llenos de cadáveres de animales de la Facultad de Veterinaria.
Gerard se da cuenta de que lo han engañado, pero no puede culpar al colombiano, sobre todo porque él sólo se ha cargado, en defensa propia, a la persona que mató o mandó matar a su amigo y compañero Pep, así que finalmente lo que le ofrece es que colabore con él para la policía.
Por otro lado, Emilio roba el dinero en B de la caja fuerte de su jefe y decide marcharse de viaje a Bali con Encarna, mientras Luisa, que ahora como viuda está sola, se ofrece a cuidar de los jóvenes hijos de Encarna.
Gabi finalmente saldrá de la prostitución gracias a la proposición de uno de sus clientes, que se ha terminado divorciando de su mujer, y que sólo quiere su compañía porque no sabe estar solo. Gabi acepta, pero decide que tiene que pasar a Sandra sus clientes.

Me ha gustado la forma en que está escrito. Y engancha. 

martes, octubre 15, 2013

Tardes doradas

El cielo estaba a caballo entre el dorado y el azul. Era una tarde perfecta, si no fuera porque tengo la nariz que parece una catarata, inicio seguro de un incipiente catarro. Hacía calor. Y yo pensaba en la conversación telefónica que acababa de mantener... con ese ángel de mirada perfecta.
Y el cielo. El cielo de esta tarde era todo un poema...

lunes, octubre 14, 2013

El abrigo azul

Hace unas semanas vi un abrigo azul, casi añil, para mi sobrina. Como iba con prisas, no me detuve ni entré en la tienda. Le pregunté a mi cuñada si mi sobrina tenía algún abrigo azul y me dijo que no, que tampoco tenía un vestido azul con el que podía combinarlo. Pues crece tan rápido que toda la ropa se le queda pequeña demasiado rápido.
Pero hoy sí que he entrado. El abrigo azul ya no estaba en el escaparate, así que ya imaginaba que no lo iba a encontrar. Aunque lo he pedido y me lo traerán. 
Y mientras miraba (hasta que no ha habido un bebé en casa, yo ignoraba la ropa de niños) toda la ropa que había en la tienda. Y entonces he visto el vestido. Un vestido de pana azul, perfecto, precioso. Era tan bonito que directamente lo he cogido y me lo he llevado.
Me iba imaginando a mi sobrina con un vestido tan bonito. Y entonces he llegado a tiempo para dárselo a mi hermano, que aún no se había marchado. No se esperaba algo así.

Yo creo que tanto mi cuñada como mi hermano están algo abrumados porque van a ser papás de nuevo y mi sobrina aún no tiene ni quince meses. Así que había que darle color a todo y animarles un poco. Hoy el color era el azul.

Mi cuñada me ha llamado después y me ha dicho que le ha encantado el vestido. Ya lo sabía yo. Es un vestido que da al ojo y no podía quedarse en la tienda.

domingo, octubre 13, 2013

Perdiendo la noción del tiempo

Hoy he perdido la noción del tiempo haciendo el álbum de fotos del viaje a USA. Me he vuelto a perder en las calles de Washington y me he vuelto a mojar en las cataratas del Niágara.
Y, en medio de mis pensamientos relajados de tarde de domingo, allí estaba él. En mis recuerdos, perfectamente adorables.
Con él también pierdo la noción del tiempo.

sábado, octubre 12, 2013

Novelas del pasado: La plaga

Imagen relacionada
En el mes de septiembre de 2001, cuando ocurrió el atentado contra las Torres Gemelas, es como si se hubiera parado el tiempo. Yo estaba en la residencia de estudiantes de Salamanca estudiando para los exámenes de septiembre cuando recibí una llamada de mi hermano y me dijo que fuera a la televisión más cercana. Recuerdo que entonces leía La plaga de Ann Benson, y que, después de haber visto las impactantes imágenes de Nueva York, no conseguía retomar la lectura, porque en aquel momento la realidad era mucho más pesada que la ficción. Y durante días, cuando cogía este libro, no tenía fuerza para seguir. En cambio, sí que leía periódicos.
Aquel mes de septiembre será difícil de olvidar. No olvidaremos dónde nos encontrábamos en el momento de la tragedia, qué estábamos haciendo e, incluso, qué libro estábamos leyendo en esa época.
Lo que hubiera sido un libro que me hubiera leído en una semana o en diez días me lo terminé de leer en el tren de vuelta a casa. No era que no me gustara, al contrario, me encantó; pero la situación real del mundo era tan preocupante que durante unos días me fue imposible concentrarme en la lectura. Así de sensibilizada me encontraba en aquel momento…

El libro tiene dos historias paralelas, una pasada y otra presente con vistas a un futuro incierto, que están unidas por un germen, el germen enterrado durante 700 años de la peste negra. Lo que me gustó mucho del libro es descubrir los mismos lugares descritos durante el siglo XIV y durante el siglo XXI, y lo mucho que han cambiado, a pesar de estar describiendo el mismo sitio.

Una prestigiosa cirujana es obligada por el Gobierno a “reciclarse”, que no significa otra cosa más que dejar su trabajo, cuando una terrible epidemia se extiende irremediablemente por el mundo, ya que no hay antibiótico lo suficientemente efectivo para hacer frente a esta extraña epidemia. En el año 2005, Janie Crowe viaja de Estados Unidos a Londres para realizar unas excavaciones arqueológicas necesarias para la investigación que lleva a cabo para terminar su formación en arqueología forense.
Por otro lado, en 1348, un joven médico judío aragonés, Alejandro Canches, desentierra un cadáver para determinar la causa de su fallecimiento. Considerada esta circunstancia una herejía en aquella época, es condenado a muerte. Para evitar la condena y ayudado por su familia, huye antes de que le prendan. A partir de ese momento, comenzará a viajar por Europa tras los pasos de la peste negra. Cuando se encuentra en Francia, es enviado por el Papa a la Corte de Eduardo III de Inglaterra para que asista al monarca ante la epidemia de esta enfermedad. En Londres, Alejandro se enamora de una dama de compañía y toma a su cargo a una niña huérfana, a la que intentará proteger de las bubas de la peste. El médico judío observa la enfermedad que asola Europa y aprende todo lo relacionado con la misma, así como la manera de protegerse del contagio y, una vez contraída la infección, intentar curarla y/o minimizar el sufrimiento del enfermo. Alejandro describe todos los síntomas en un cuaderno.
Setecientos años más tarde, y tras otra epidemia asoladora que ha convertido el mundo en un lugar inseguro, Janie hace descubrimientos en la muestras de tierra que ha tomado en Inglaterra. Una de las muestras plantea problemas de recogida, porque es propiedad de un anciano que no permite el acceso a la tierra. Sin embargo, el viejo es burlado por la investigadora.
La peste negra ha sobrevivido setecientos años de entierro y vuelve a la vida en el laboratorio, poniendo en peligro la frágil existencia de los habitantes que han sobrevivido epidemias durante siglos anteriores. Janie huye de la policía, que intenta detenerla, pero ella quiere salvar al resto de la Humanidad. A partir de aquí se convierte en una historia emocionante, porque Janie vive con la circunstancia de ser sorprendida y no poder llegar a salvar al mundo.

Es un libro que recuerdo con especial cariño, porque me hizo disfrutar mucho con su lectura. Es una novela que releería. Quizás porque no suelo leer muchos libros científicos, aunque sean ficción, y a pesar de que no es un tema que me guste, en realidad este libro me enganchó.

Entra en mi vida

Resultado de imagen de entra en mi vida
Con el escándalo de los "niños robados" en nuestro país se ha destapado toda una enorme trama que ha implicado a muchas personas de toda índole, donde las víctimas han sido unos bebés que crecieron en una mentira, que finalmente saldría a la luz, ya unas décadas después.
De una historia de "niños robados" trata el argumento de este libro, una historia que se enmarca en la década de los años 80, época del apogeo de esos "robos". Algo que pone la piel de gallina a los que nacimos en los años 70 y 80, porque es algo que podría ocurrirle a cualquiera. Personalmente no me gustaría estar en la piel de esas personas que descubrieron varias décadas después la verdad de lo que escondía el origen de su vida, una vida que podría haber sido de otra forma.
Esta novela no es un hecho real, pero está inspirada en uno de esos casos de "niños robados". Pero toca la fibra sensible.
Al principio, me costó entrar en la historia. No me ocurrió como en el anterior libro de la autora, Lo que esconde tu nombre, que enseguida me atrapó, casi desde el principio, y no tardé mucho en terminarlo. En cambio, con Entra en mi vida, me ha costado muchísimo más entrar en la historia, quizás porque había momentos que transcurrían muy lentamente, aunque al final el desenlace va muy rápido y se descubre todo velozmente.

Verónica vive tranquilamente en su casa, con su padre taxista, su madre enfermiza y su hermano Ángel. Nunca ha sido lo suficientemente feliz porque su madre creaba cierto ambiente de amargura donde deberían haber sonado risas. Lo único que hace diferente la vida familiar son las continuas visitas de Ana, una mujer acomodada que viaja a menudo a Tailandia y que no necesita trabajar debido a la enorme cantidad de dinero del que dispone.
Desde que tenía diez años, Verónica había oído hablar de Laura. No sabe quién es, pero hay una foto de una niña, en la cual pone Laura, en una cartera de piel que su madre guarda en la balda más alta de su armario.
Un día, la madre de Verónica, Betty, se pone enferma, porque su corazón está débil. La tienen que ingresar y a Verónica se le pasa el plazo para matricularse en la universidad, pero a la vez recoge el testigo del trabajo de su madre, convirtiéndose en una comercial de productos caros de maquillaje que va de domicilio en domicilio.
Verónica no se atreve a preguntarle a su madre, pero sí a su padre. Su padre Daniel le explica que antes de casarse tuvieron una hija que nació muerta, pero que Betty siempre ha pensado que sobrevivió, porque nunca le enseñaron el cadáver.
Verónica comienza a tirar de los hilos y decide seguir los pasos de su madre siguiendo el rastro de Laura. Así, el primer lugar que visita será la agencia de detectives donde Betty descubrió que su hija vivía y gracias a la que pudo conseguir hacer una foto a Laura -la misma foto que se encuentra en la cartera de piel-. Después irá a ver al doctor Montalvo, un psiquiatra que la trató, y que también le dice a Verónica que lo olvide, que su madre perdió al bebé.
Cuando Verónica no sabe por dónde seguir, recuerda que la cartera de piel es muy costosa como para que esté en su casa, y decide ir a la tienda donde fue comprada. Se trata de una tienda de accesorios y calzado de piel, con altos precios en los productos que vende. Entrará varias veces, con el fin de descubrir a Laura, a Greta y a Lilí. Comprende que Laura se parece a su hermano y a su padre.
Al final, un día la aborda en la calle y le explica sus sospechas. Laura cree que su supuesta hermana está loca, pero la decidida Verónica ha abierto una fisura en la segura vida de Laura. Laura sabe que no puede decirles nada a su abuela Lilí ni a su madre Greta, pero éstas lo descubren y finalmente llevan a Laura a la consulta del doctor Montalvo, que le suministra unas pastillas que la terminan sedando y la dejan sin fuerzas, hasta que Laura decide que no debe seguir tomando esa medicación. Su abuela ha dejado de confiar en ella.
Mientras tanto, Verónica, que acaba de perder a su madre y que ha solicitado su sustitución en la empresa de cosméticos, ha descubierto que el nexo en común es Ana, que también suele visitar a menudo a la madre falsa de Laura, Greta.
Ninguna de las dos jóvenes saben dónde vive Ana, pero han descubierto que es el nexo en común. Verónica lleva varios días sin ver a Laura y está preocupada, porque cree que si ella ha desaparecido es por su culpa. Laura también se da cuenta de que la están reteniendo contra su voluntad, y comprende que en uno de los momentos que la vigile su abuela, que es muy mayor y que se encuentra en una silla de ruedas -aunque pude caminar perfectamente- podrá escaparse.
Cuando llega a la calle, Laura comprende que no sabe mucho de Verónica, pero sí sabe que el taxi de su padre suele tener como parada habitual la Plaza de Colón, y hacia allí se dirige pidiendo ayuda a los taxistas. Daniel, aunque no cree en la teoría de su difunta esposa, ayuda a Laura llevándola a su casa, donde nadie le preguntará nada, más bien la tratan como a una más de su familia. Verónica y Laura juntas investigarán una enorme trama de "niños robados" y finalmente visitarán a todos los que están involucrados en la separación de Laura de su verdadera familia. Laura y Verónica saben que no tienen un pasado juntas y que con el tiempo podrán quererse, pero no será un cariño como el que habrían tenido de haber crecido juntas en la misma familia.

viernes, octubre 11, 2013

Un capricho de la naturaleza


A veces, los caprichos de la naturaleza llegan solos. Sin esperarlos. Y cuando no esperas algo, se convierte a veces en una grata sorpresa.

Una llamada a media tarde me ha informado que iba a ser tía nuevamente en el mes de marzo. De otra niña. Me ha dado un subidón. Estoy emocionada.

jueves, octubre 10, 2013

Novelas del pasado: Caperucita en Manhattan

Resultado de imagen de caperucita en manhattan
Recupero Caperucita en Manhattan porque, en definitiva, mi viaje a Nueva York está aún muy reciente y me apetece revivir mis paseos por las calles de Manhattan. Creo que, si me hubiera acordado antes de este libro, me lo hubiera llevado a Nueva York y lo hubiera releído allí.
Todo el mundo conoce, de cuando éramos niños, el cuento de Caperucita Roja. Es un clásico de la literatura infantil, que en mi caso, no llegué a leerlo nunca de acuerdo al original de los hermanos Grimm. Más bien, mi infancia estuvo plagada de cuentos contados, como han de ser los cuentos. Los cuentos, como bien dice su nombre, son para ser contados. Y mi madre recurría a su memoria y nos contaba a mis hermanos y a mí cuentos, así, para no perder la tradición oral. Así que recuerdo a mi madre como una juglar que con la única musicalidad de sus palabras nos mantenía embobados escuchando. Y uno de los cuentos que más escuchamos fue Caperucita Roja, junto con el de El lobo y los siete cabritos. Y eran los más contados porque llegaba un momento, y creo que a todos los niños les ocurre, que en vez de querer algún cuento nuevo, preferían escuchar una y mil veces el mismo.
Partiendo de la base de que todo el mundo conoce el cuento de los hermanos Grimm, nos adentramos en la novela que readapta el cuento de Caperucita Roja, y donde Carmen Martín Gaite nos hace saltar con una Caperucita moderna que vive en Brooklyn, entre los rascacielos neoyorkinos  de Manhattan, que escenifican el bosque del cuento.
Sara Allen es como la niña del cuento: una niña pecosa de unos diez años, observadora e inteligente, dotada de una gran imaginación, que proviene de una familia sencilla y corriente. Desde muy pequeña lee los libros que le envía Aurelio, el novio de su abuela al que nunca ha visto. Sara adora a su abuela y sueña con vivir junto a ella, una ex estrella de Broadway que vive en Morningside. Cada sábado, la señora Allen y su hija Sara viajan a la isla de Manhattan para visitar a la abuela. Para ello, la señora Allen le pone a su hija un chubasquero rojo y siempre llevan a la abuela un trozo de tarta de fresa en una cesta.
Rebeca, cuyo nombre artístico era Gloria Star, no se resigna a envejecer, es aficionada al alcohol y resulta un personaje un tanto estrafalario. Está cambiando continuamente de novio, aborrece la monotonía, pero tiene un gran empeño en educar a su nieta.
En uno de los viajes rutinarios a casa de la abuela, la casa está vacía. Como la madre se preocupa, decide salir a buscarla, mientras Sara se queda sola en casa de la abuela. Para Sara, aquella oportunidad es lo mejor que podía pasarle, ya que juega y sueña que es Gloria Star. Su abuela llega antes que la señora Allen, sin que se hayan encontrado, y nieta y abuela deciden preparar juntas la merienda, mientras la abuela le da a Sara la mitad del dinero que había ganado en el bingo esa tarde.
Para celebrar el cumpleaños de Sara, sus padres y los Taylor, sus vecinos, van a un restaurante chino. A Sara no le gusta el hijo de los Taylor, un niño rudo y maleducado. La señora Taylor, que es una gran repostera, había hecho su famosa tarta de fresa, y la lleva al restaurante para servirla durante el postre. Cuando llegan a casa, reciben una llamada donde les comunican que el tío Joseph ha fallecido, por lo que dejan a Sara con los Taylor.
Sara aprovecha para escaparse y marcharse a Manhattan en busca de su abuela. En la estación de tren se encuentra sola y temerosa. Entonces aparece Miss Lunatic, una mendiga que ayuda a todo el mundo, la saca de la estación y la lleva a tomar algo. Van a un bar lujoso porque a Sara le hace ilusión porque allí están rodando una película. El camarero le pregunta a la mendiga por su nombre, a lo que ella contesta: “Soy Madame Barthody”, nombre de la madre y musa del escultor de la Estatua de la Libertad. Sara ve en aquella mujer el reflejo de la estatua. Tras despedirse de Miss Lunatic, Sara va a Central Park. Allí se encuentra a Edgar, Mr Wolf (el lobo del cuento), que además es dueño de la pastelería Dulce de Lobo. Se ponen a hablar y, cuando el señor Wolf ve la cesta con la tarta de fresa, pide un trozo para probarla. En realidad, el objetivo del señor Wolf es la tarta de fresa, ya que su pastelería ha perdido celebridad y la gente ya no pide su tarta de fresa, por lo que quiere la receta de esa tarta de fresa que Sara llevaba en su cesta. Mr Wolf está dispuesto a todo con tal de conseguir la receta, por lo que lleva a Sara en su limusina, que en principio quiere ir a casa de su abuela, pero decide cambiar el objetivo y marchar de visita a la Estatua de la Libertad, a través del pasadizo secreto que le había revelado Miss Lunatic.
Cuando regresa a casa de la abuela, descubre a Mr Wolf bailando con su abuela, y ella decide volver junto a la Estatua de la Libertad.
Resultado de imagen de caperucita en manhattan

Los libros que leí "antes"

Crear un blog supuso un cambio con respecto a lo literario. Muchas veces he pensado en el tiempo que estuve rumiando empezar un blog, hasta que finalmente lo creé. El tiempo que estuve pensándolo fueron meses, porque creía que podían ocurrir dos cosas diametralmente diferentes. Por un lado, pensaba que como todo en internet me terminaba cansando (foros, programas, chats, etc.) podía ocurrir lo mismo con un blog, que finalmente me terminaría cansando. Por otro lado, me daba miedo empezar y que me absorbiera de tal manera que la obligación de escribir me agobiara, con lo que al final, pese a todo, también terminaría abandonándolo. 
Siete años y medio después puedo confirmar que no ha ocurrido ni una cosa ni la otra. Es cierto que he tenido momentos que me han resultado un tanto agobiantes, pero si finalmente un día no escribo nada tampoco me trae de cabeza. He tenido épocas enriquecedoras que escribía por todo y he conseguido incluso el principal objetivo: no asemejarlo a un diario, sino únicamente hablar de las cosas que me apasionan: del amor, de los viajes, de los libros, de cine, de arquitectura... A veces he hecho mención a un momento concreto de mi vida, por ejemplo cuando he hablado de los placeres de una tarde de verano en que no tenía que trabajar. 
Es cierto que últimamente llego tan cansada a casa que a veces me cuesta encender el ordenador y me limito a decir dos pinceladas a través del iPad.

Sin embargo, siempre he pensado que debí haber comenzado el blog mucho antes, porque entonces hubieran quedado registradas todas mis lecturas del pasado. Llevo unos días pensando en que debo refrescar aquellas lecturas y, si no las releo, al menos creo que sería una buena idea recordar sus argumentos, personajes, su trama y lo que sentí entonces. Para ello, ya me he hecho una lista de los libros que quiero comentar y, cada vez que lo haga, pondré de título: Novelas del pasado, y ese pasado no es otro que mi pasado, los libros que leí "antes" del blog, y de los que me hubiera gustado plasmar mis impresiones.

miércoles, octubre 09, 2013

Tardes libres


Adoro los miércoles por la tarde. Son las horas que me dedico a mí misma: a soñar despierta con ese ángel de mirada penetrante, a dormir si acaso unos minutos, a leer sin pausa ni prisa, a escribir, a pasear con el perro en estas últimas tardes de sol.
Se trata de hacer las cosas más sencillas del mundo y disfrutar haciéndolas. Aunque lo cierto es que disfruto con todo lo que hago...

martes, octubre 08, 2013

El pequeño saltamontes

Cuando era pequeña me gustaban los saltamontes. Recuerdo las noches de verano, aquellas en que a medianoche habíamos de estar en casa, sentados un grupo de niños-adolescentes bajo la luz anaranjada de una farola, contando historias, cuando nos veíamos avasallados de saltamontes que venían a la luz.
Les veías saltar y saltar, y me fascinaba verlos.

Adoro cada noche antes de dormir, cuando hago un repaso del día, y mi pensamiento para en el recuerdo de esa voz tan sensual que tantas cosas buenas me depara a lo largo del día. Lástima que el tiempo pase tan rápido con él. Me encanta compartir todo con él.

Así estaba, pensando en él y en la conversación tan relajante que hemos tenido esta tarde, cuando he visto al pequeño saltamontes en mi cortina. No sé cómo echarlo, pero es posible que mañana el saltamontes aparezca en mi nariz, o saltando por todo el dormitorio buscando una salida. Si el perro no le encuentra antes.

Hoy es una noche mágica. Pese al frío.

lunes, octubre 07, 2013

Una vez soñé

Una vez soñé que le entregaba el mar, pero el mar estaba en su mirada, porque en esa mirada perfecta floto cada vez. Y en esa mirada navego, sueño, imagino y espero.
Un día te das cuenta de que el amor es tan fuerte que te duele el pecho. Y deseas verle a todas horas, y te preguntas qué haría él en tu lugar, y te dejas llevar por sus palabras que suenan a poesía.
Él me da la paz y la tranquilidad que no tengo a lo largo del día. Él es esa persona que me reconforta, que me hace sonreír, que me brinda pedazos de felicidad cada día.

Él siempre trae la magia.

domingo, octubre 06, 2013

A falta de minutos


Resultado de imagen de be happy
Últimamente estoy un poco 'fuera de onda'. No es que no me apetezca escribir, más bien al contrario, porque siempre estoy deseando escribir algo, comentar cualquier anécdota del día o hacer fluir los pensamientos. Pero llego a casa tan cansada de la jornada que finalmente me pongo a leer y me paso horas leyendo. 
Y luego, cuando llega el fin de semana, aprovechando este veranillo de San Martín, lo que deseo es apurar esos últimos coletazos de sol y me marcho a pasear, a disfrutar del aire puro del otoño, y a tomar unas cervezas.
Me encuentro feliz. En todos los sentidos. Con más trabajo, pero feliz. Y el día que me cruzo con ese ángel de mirada perfecta... entonces ese día es mágico.

viernes, octubre 04, 2013

Si todos los días fueran viernes

Adoro los viernes, quizás porque son la puerta al fin de semana. Se pasan tan rápido que apenas me doy cuenta. Y finalmente termino cansada de toda la semana. Pero hoy, por fin, puedo decir de nuevo: por fin es viernes y estoy tremendamente enamorada.

jueves, octubre 03, 2013

Pau

Tengo unas ganas de ver a la princesa... Yo creo que llegará mañana.

miércoles, octubre 02, 2013

Pídeme lo que quieras o déjame

Resultado de imagen de pideme lo que quieras o dejame
No comprendía cómo si el segundo libro, Pídeme lo que quieras, ahora y siempre, tenía un final feliz, con boda y toda la parafernalia, aún podía haber historia para un tercer libro. Con esta última novela, finaliza la trilogía que comenzó con Pídeme lo que quieras.
Me ha gustado, pero no deja de ser más de lo mismo: los fuertes caracteres de los protagonistas les hacen chocar una y otra vez, lo que les lleva a enfadarse durante días y días, pero cuando hacen las paces disfrutan de sus vastas fantasías sexuales y terminan perdonándose todo. El libro comienza en la luna de miel, que la disfrutan en la Riviera Maya.
Eric está deseoso de tener un bebé, pero Judith no quiere ni pensarlo. Además, ya tienen a Flyn, al que tratan como si fuera hijo propio. La vida en Alemania sigue su curso hasta la aparición de Laila, la sobrina del matrimonio que sirve en la casa de Eric, que de antes se lleva mal con Björn por levantar rumores falsos, habladurías que han ocultado a Eric para no hacerle daño. Como Jud se entera de lo que hizo Laila, sólo desea que se marche de su casa, pero Laila está dispuesta a difundir que Björn y Jud están liados, lo que hace que Eric se marche a Londres por un viaje de negocios y no quiera regresar junto a su esposa. Eric se emborracha cada noche hasta que un día se mete en una pelea, por lo que le ingresan en el hospital. Björn y Jud van a verle y deshacen todo el entuerto. Entonces, Jud confiesa el secreto que ha estado ocultando: está embarazada. El futuro bebé causa mucha alegría a toda la familia. Tendrán un bebé que se llamará Eric y, tras la maternidad, Jud ha decidido que en un futuro quiere tener una niña.
Resultado de imagen de hofbrauhaus munich

Hofbräuhaus, Munich, la cervecería más antigua del mundo

Un regalo inesperado

Hoy he recibido un regalo inesperado para mi piso. Aunque lo estrenaré dentro de mucho tiempo aún. Me daba hasta pena deshacer el envoltorio.

martes, octubre 01, 2013

Oktober!!

Con el mes de septiembre siempre me acuerdo de la Oktoberfest de Múnich, la mayor fiesta de la cerveza del mundo. También recuerdo muy lejano el verano, aunque lo cierto es que octubre me parece aún un mes muy agradable. Será porque me vienen a la mente las imágenes de las fiestas universitarias de inicio de curso. La primera era la de Ciencias, y qué bien lo pasábamos. ¡Ah! La vida del estudiante.
Pero no cambio mi vida actual por aquello, ni cambio a mi amado por mil estudiantes guaperas y simpáticos.

Es hora de ir a dormir.