sábado, junio 30, 2012

Paracuellos de Jiloca


En la Comunidad de Aragón, a unos tres kilómetros de Calatayud en dirección a Daroca, se encuentra un pequeño pueblo, de algo más de 600 habitantes, que es famoso por sus aguas medicinales. Allí me recluí yo durante once días de junio, para desconectar, para descansar, para disfrutar de la tranquilidad y el silencio que aportan esos pequeños pueblos desconocidos que pueblan nuestro país a lo largo y a lo ancho.


Paracuellos de Jiloca es una localidad de la Comarca Comunidad de Calatayud, bañada por las aguas del río Jiloca, que se encuentra junto a la monumental ciudad de Calatayud.
Paracuellos es conocida sobre todo por sus manantiales, de donde brotan aguas sulfurosas de gran calidad y que, desde el siglo XIX, son aprovechadas para uso terapéutico en un balneario que, por sus inmejorables instalaciones, es uno de los más importantes de España. Sus aguas minero-medicinales, que nacen a pocos metros del complejo termal con un caudal de 700 litros por minuto, son indicadas para el tratamiento de gran número de enfermedades y ampliamente reconocidas por la comunidad científico-médica.

Al adentrarse en el casco urbano de Paracuellos de Jiloca se descubren rincones con gran encanto: estrechas calles donde se asoman bonitas construcciones populares, en algunos casos claro testimonio del pasado musulmán, que dejó una gran impronta en toda la ribera.

Cabe destacar la monumental iglesia parroquial dedicada a San Miguel, ubicada en lo alto y desde donde se puede divisar el magnífico entorno natural. Al contemplar esta iglesia destacan, en el exterior, la torre campanario y la galería de arquillos, típica de la arquitectura aragonesa. En su interior, unos valiosos retablos de los siglos XV al XVIII y que comprenden numerosos estilos artísticos. En las inmediaciones de la iglesia perviven restos de lo que fue una antigua fortaleza de origen musulmán, el llamado castillo de Xiloca, citado en el Cantar de Mío Cid.

Paracuellos también cuenta con una ermita barroca dedicada a Santa María, situada en la zona baja del pueblo. En su interior se conserva el retablo de San Miguel, datado en el siglo XVI y atribuido a Pietro Morone, un pintor de origen italiano que realizó numerosas obras de importancia en Aragón, entre ellas varias pinturas murales en la Catedral de Zaragoza.
El pueblo ofrece, asimismo, un entorno natural con múltiples matices. Una riquísima variedad paisajística donde se combinan, en perfecta armonía, la estepa con lomas de color blanquecino, y una fértil vega donde predominan los árboles frutales (se pueden comprar cerezas, y de las buenas). Todas estas características generan verdaderas explosiones de color que varían en cada época del año y que son una delicia para los sentidos.

Este municipio es, además, una atractiva puerta a la cercana ciudad de Calatayud, cuyo casco urbano ha sido reconocido como Conjunto Histórico Artístico dada la valía de los monumentos que lo integran.

Si se remonta el curso del río hacia el interior del valle del Jiloca, se puede hacer una parada en los pueblos que lo conforman, especialmente en la cercana población de Maluenda, municipio donde se elaboran algunos de los mejores vinos de la comarca y donde hay un importante complejo monumental en el que destacan magníficos ejemplos de arte mudéjar aragonés en las iglesias de Santa María y la de Santas Justa y Rufina. En Morata de Jiloca se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, una de las más bellas portadas mudéjares de la comarca. En Velilla de Jiloca se puede contemplar uno de los retablos más bellos del arte gótico aragonés. En Fuentes de Jiloca se puede observar la impresionante panorámica que el conjunto del caserío coronado por la impresionante iglesia que se levanta en lo alto. En Montón se pueden recorrer las murallas y torreones defensivos. En Villafeliche se pueden visitar los molinos de pólvora y conocer un vía crucis que, por sus características, es único.

Una boda ortodoxa

El 9 de Junio, Día de La Rioja, tuve una boda diferente, la unión de una pareja según los preceptos de la Iglesia ortodoxa rumana. Tuvimos que ir a Logroño, al único templo riojano donde se celebran ceremonias ortodoxas. 
Lo primero que llama la atención es la profusión de iconos. El arte religioso del cristianismo ortodoxo se considera inseparable de la tradición litúrgica.
La misa fue casi en su totalidad en rumano, si bien hubo ciertos momentos en que se hablaba en castellano: intercambio de anillos (que realiza el sacerdote varias veces entre los novios, las tres vueltas al altar entre novios y padrinos, etc.). Y el sacerdote no hablaba, sino que cantaba -literalmente- toda la misa. Los novios van acompañados de los padrinos, que en ningún momento pueden ser los padres, y además sólo puede ser otro matrimonio casado por la iglesia. El novio tiene dos hermanas, hubiera querido que fuera la más joven la que le acompañara en ese momento, pero ella no estaba casada, así que tuvo que ser la otra hermana y su cuñado. Los dos padrinos portaban unos cirios larguísimos, de algo más de un metro, adornados con flores. Estos cirios se mantienen encendidos durante toda la misa y, sólo al salir fuera, se apagan, aunque unos días después tienen que regresar los novios y los padrinos a la iglesia y volverlos a encender (se supone que los novios están casados cuando se gasten los cirios).
Al salir, nos repartieron unas pastas típicas de Rumanía. La mayoría de los familiares llevaban repostería a la iglesia para repartir, después, entre los invitados. Como no se podía tirar arroz, tiramos caramelos blandos.
La cena fue otro cantar, porque allí se canta y se baila mientras se cena, por lo que casi todo el mundo se levantaba de las mesas a bailar. Curioso, pero interesante, ya que aporta cierta alegría que está fuera de los cánones tan serios de las bodas a las que estamos acostumbrados (te levantas de la mesa entre plato y plato para echar un cigarro, pero la gente se mantiene en silencio, el baile ya llegará después).
Otra de las tradiciones es el robo de la novia. De repente, la novia desaparece del comedor y el novio tiene que pagar por ella a los supuestos ladrones. El nuestro pagó dos botellas de vino, aunque luego me contó que en Rumanía había bodas en que la novia no aparecía hasta el día siguiente y la broma, a veces, se hacía algo pesada.
Fue interesante. 

Terminando el mes de junio

Hay bastantes posibilidades de que me encuentre esta noche con él. Lo cierto es que no me apetece nada verlo. Si quizás hace unas semanas me ponía nerviosa con sólo pensarlo, ahora es diferente. En realidad, tampoco importa ya tanto si me encuentro con él o no.

Algo ha cambiado en mí. Es obvio. Esto tenía que ocurrir.

viernes, junio 29, 2012

Creer aún en los sueños

Hoy he comprendido que aún sigo creyendo en los sueños. ¿Qué hubiera ocurrido si nos hubiéramos encontrado? Nos hubiéramos dicho algo, hubiera sido inevitable no decirle algo. No hubiera podido mirar hacia otro lado.
Quiero creer que está lejos, pero apenas nos separan unos minutos, unos metros y unas calles. Y me he dado cuenta de que aún sigo creyendo en los sueños, en el preciso momento en que aparcaba junto a su coche.

Debería ir a dormir, a buscar los sueños, que va siendo tarde.

1Q84


No había leído nada de Murakami hasta ahora. Me habían hablado de él, pero no esperaba encontrarme con una historia tan majestuosa como la que he leído. 1Q84 es, en realidad, una trilogía, donde el primer volumen alberga los dos primeros libros y el tercero es un volumen aparte.
No sabría decir qué es lo que me ha llamado la atención de la técnica del autor, pero es cierto que desde las primeras páginas me enganchó, y que, llegada a este punto, sólo se me ocurre pensar en qué otros libros ha escrito Murakami y cuántos de ellos caerán en mis manos. Pues cuando un autor me fascina tanto, me contagia una gran tendencia a leer todo de ese autor.

1Q84 nos lleva, de primeras, a recordar la novela de George Orwell, 1984. En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos: los dos se pronuncian kyū, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984. Esta variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de la novela que es, también sin serlo, el Japón de 1984.

Lo que fundamenta la novela son los personajes con una personalidad potente. En los libros 1 y 2 los capítulos se alternan entre dos personajes que, en su origen, parece que nada tienen que ver:
Tengo, 29 años, profesor de matemáticas en una academia y escritor en sus tiempos libres, aunque nunca ha publicado una novela. Fue un niño prodigio que destacaba en cualquier actividad que se propusiera. Su fisonomía no refleja ni que sea un genio matemático ni que sea un escritor en su tiempo libre, más bien su físico haría pensar en un portero de discoteca.
Tiene una novia casada y con dos hijos, diez años mayor que él, con la que las relaciones carnales son muy satisfactorias. Nunca le han gustado las chicas jóvenes porque siempre tiene que llevar él la iniciativa.

Aomame, 29 años. Es instructora en una escuela de artes marciales, donde se ha especializado en fortalecer los músculos a los clientes, de ahí que muchas veces tenga que trasladarse a domicilios particulares a dar masajes a algunas personas. Pero Aomame tiene una vida paralela y oculta, una vida en la que nunca deja huellas, pero que la convierte en una criminal: desde hace unos años asesina a hombres que han maltratado mujeres, clavándoles una afilada aguja en la nuca. Siempre parece una muerte natural y ella recibe una remuneración muy alta por ese trabajo, si bien el dinero percibido lo guarda en la caja fuerte de una entidad bancaria sin llegar a contarlo.
Resultado de imagen de roppongi
Roppongi, Tokio

No tiene pareja, si bien de vez en cuando su cuerpo le pide sexo y va en busca de hombres a bares de Roppongi. Le gustan los hombres cuarentones y que ya tengan entradas, porque son más tranquilos en la cama. Para ella, los jóvenes son demasiado activos y el acto sexual termina enseguida sin apenas disfrutarlo. En uno de esos bares conoce a Ayumi.

Ayumi es una agente de policía en activo. Se hizo policía porque quería patrullar las calles de Tokio, pero sólo se dedica a poner multas por la gran ciudad. Es una adicta al sexo, que de vez en cuando va en busca de hombres. Así que será la compañera ideal de Aomame, aunque ésta es consciente de que no puede estrechar el vínculo con una agente de la policía metropolitana.

Komatsu es un editor célebre por su lengua viperina. A la mayoría de la gente le cae mal y él no hace nada por ser simpático. Sin embargo, se lleva bien con Tengo, al que pedirá un favor especial. En realidad, Komatsu cree que el círculo literario está lleno de enchufismos, sobre todo cuando hay certámenes literarios, con lo que se pierden grandes talentos que nunca ven sus obras publicadas. Es por ello que Komatsu decide poner la zancadilla al mundillo literario japonés.

Fukaeri es una joven de diecisiete años que escribe una novela magnífica. Sin duda, es el personaje clave de la novela, aun sin ser protagonista. Pero sin ella no habría 1Q84.

La primera parte nos expone a los personajes principales, Tengo y Aomame, haciendo sus tareas cotidianas. Descubrimos a una asesina que “cambia el mundo” en el momento en que se baja del taxi en medio de un atasco en la autopista porque tiene una cita importante. Ella aún no lo sabe, pero al variar su rutina encuentra la vía para traspasar el umbral a un mundo paralelo.
Esa cita no es otra que la de acabar con la vida de un magnate petrolero en la habitación de un lujoso hotel en Tokio. A partir de ese momento, cada noche comenzará a ver en el cielo dos lunas: la de siempre y una más pequeña de color verde. Y es importante eso de “cambiar el mundo”, porque cuando Aomame se da cuenta de que algo ha cambiado ese mundo, el año 1984 pasará, en su mente, a ser 1Q84, una palabra inventada por ella, y que es el título de la novela.
Descubrimos que fue a la universidad, donde estudió educación física. Tiene una peculiar forma de pensar que nos resulta sorprendente, y un fuerte carácter vengativo, que es su forma de hacer justicia. No es que sea parca en palabras, pero el lector sabe que la respuesta de Aomame le terminará sorprendiendo, porque es lo último que uno esperaría escuchar (o leer). Se ha creado cierta fama en la escuela de artes marciales y es allí donde conoce a la Señora. No sabemos, a lo largo de los dos primeros libros de la novela, el nombre de esta Señora, aunque se nos da cierta información: es una anciana que perdió a su hija porque el marido de ésta la maltrataba (hasta que la mató), que la mujer vive en una mansión y que tiene un alto poder adquisitivo, que en su jardín, escondida, hay una casa de acogida para mujeres maltratadas, vejadas y/o violadas. Su fiel ayudante es Tamaru, un hombre que domina las artes marciales, y que apenas habla. La Señora suele darle los datos sobre las mujeres que recoge y quiénes son los hombres que las han maltratado, de tal forma que Aomame se encargará de hacer “el trabajo sucio”.

A veces, cuando está con hombres mayores que ella, recuerda cuando iba a la escuela de primaria y tenía diez años. Recuerda a su compañero Tengo, el único que no le dio la espalda porque ella era de la Asociación de los Testigos (de Jehová), por lo que el resto de compañeros la repudiaban. En cierto momento, ella le cogió de la mano. Aomame le ama desde entonces. En su peculiar pensamiento, cree que si lo que siente es verdadero algún día se encontrará con Tengo y ya nunca más se separarán.

“-Aunque esté sola, mientras ame a alguien con el alma, habrá una salvación. Incluso si no puedo estar con esa persona”.

Tengo se marchó de casa en cuanto le fue posible. Tiene mal recuerdo de los domingos, de cuando era obligado por su padre para acompañarle a recaudar las deudas de la NHK (cadena de televisión japonesa de pago). Un buen día decidió no acompañarle más. Tiene un recuerdo muy lejano de su madre, de cuando él estaba aún en la cuna y un hombre le lamía un pezón. Tengo cree que el cobrador de la NHK no es su verdadero padre, y que su madre no murió, como le había contado su padre, sino que se fue con otro hombre y los abandonó. Sin embargo, sí recuerda a la niña que le dio la mano una vez, al terminar las clases, y desapareció. A veces la añora y cree que debería haberla buscado después de que ella abandonara la escuela unos meses después.
Tengo es alabado por alumnos y profesores como profesor de matemáticas, gracias a su dinámica oratoria. Cuando llega a casa escribe, pese a que nunca le han publicado un solo libro. Gracias a presentarse a premios literarios, habiendo llegado a la final sin haber ganado ninguno, conoció a Komatsu, un editor odiado, pero con suficiente desparpajo como para hacer críticas exhaustivas sobre los escritores del momento. Así que aunque es odiado, también le hacen la pelota en los círculos literarios.
Es cuando propone a Tengo un desafío que en realidad es un fraude. A Komatsu le mueve reírse de los círculos literarios: reescribir, con el rico estilo de Tengo Kawana, La crisálida del aire, una novela escrita por una chica de diecisiete años, Eriko Fukada o Fukaeri, para que se convierta en best-seller. Tengo sabe que es un fraude, pero antes de rechazar la proposición decide conocer a Fukaeri. La chica es hija del líder de una comunidad religiosa, Vanguardia, que se ubica en las montañas de la Prefectura de Yamanashi. Esta especie de secta debe guardar algún terrible secreto, porque es una comunidad muy hermética, si bien en sus orígenes se trataba de una comunidad comunista, donde la propiedad era de todos, no había un líder y no tenía tintes religiosos. Con diez años, Fukaeri se escapó de Vanguardia y buscó a un amigo de su padre, el profesor Ebisuno, con el que vivió los últimos siete años. Lo curioso es que la chica es de una inteligencia atroz, pero tiene dislexia para leer y para escribir. Cuando Tengo le pregunta, ella le explica que el libro lo ha escrito la hija del profesor Ebisuno mientras ella lo narraba en voz alta.
Resultado de imagen de montañas de yamanashi

Montañas de Yamanashi

Cuando Tengo le explica lo que proponen hacer con el manuscrito de Fukaeri, Ebisuno acepta complacido, explicando que será una forma de comprender qué pudo pasarles a los padres de Fukaeri para que en los últimos siete años no se hayan puesto en contacto con él.
El libro se convierte en un best-seller. Se trata de un libro fantástico que habla de unos seres irreales llamados Little People. Fukaeri sabe que a ellos no les ha gustado que ella haya contado esta historia y decide esconderse.
Es entonces cuando llega una chica de diez años a la casa de acogida de la Señora y a Aomame se le encarga realizar un trabajo que no ha sido esbozado por completo. Pero corre prisa. La Señora ha decidido adoptar a esa niña a la que han destrozado el útero, pero una noche desaparece y la perra guardiana amanece descuartizada.
Es hora de pasar a la acción. Aquí comienza el segundo libro.

Aomame es llamada con urgencia a la mansión de la Señora. Se le indica el trabajo que tiene que hacer, que si bien es lo mismo que en otras ocasiones, ha sido preparado con precipitación y quizás no salga del todo bien. Aomame se aprende las instrucciones y acepta el trabajo, incluso aunque tuviera que cambiar su rostro para no ser encontrada después de hacerlo. Son conscientes de que la comunidad Vanguardia tiene brazos muy largos y podría dar con ella.
Fukaeri reaparece de su escondrijo y se presenta en casa de Tengo, quien la protege. Fukaeri es quien le habla de la Little People.
Mientras, ha aparecido una segunda luna en el cielo, una especie de pedrusco de color verde. Sólo los que han entrado en el otro mundo paralelo, el de 1Q84, pueden ver esa segunda luna. El best-seller sigue vendiéndose en todo Japón y las críticas son muy buenas. Pero la Little People está en activo. Como no puede tocar directamente a las personas cercanas a Tengo y Fukaeri, que unidos son muy fuertes, ni tampoco a Aomame, atacan a personas cercanas a ellos. De repente, un día Tengo recibe una llamada del marido de su amante, que le explica que su esposa no volverá con él, que ella se ha perdido. No ha querido explicar más.
Por parte de Aomame, también esta descubre que su amiga Ayumi ha sido asesinada cruelmente en un Love Hotel. Sabe que es cosa de la Little People.
Mientras, Aomame llega al hotel donde se hospeda el líder. Tiene que destensarle todos los músculos del cuerpo. Ese hombre está con dos guardaespaldas y ella lleva encima un picahielos muy afilado y una pistola. El líder sabe que ha ido a matarle y espera la muerte sabiamente, puesto que no puede soportar ya más dolor. Le explica que él no ha violado a ninguna chica de diez años, sino que sólo eran conceptos. Le comenta que él es el receiver y su hija una perceiver, que en estos momentos actúa como anti-Little People. Y le confiesa que su hija está con Tengo, su amor de diez años. Le da varias opciones de salvar su vida, o la de Tengo, pero le explica que no pueden salvarse los dos. Aomame decide salvar la vida de Tengo, a cambio debe acabar con la del líder. La tormenta provocada por la Little People ruge en el exterior, y mientras Aomame acaba con la vida del líder con una punzada, Tengo y Fukaeri se convierten en uno. Tengo teme haber dejado embarazada a Fukaeri, pero la joven le dice que no se preocupe, ya que ella no tiene la regla.
Resultado de imagen de koenji tokyo

Koenji, Tokio

Con mucho esfuerzo Aomame consigue salir del hotel y se esconde en una vivienda nueva de Koenji, que es justamente el barrio donde vive Tengo. Fukaeri le dice a Tengo que Aomame se esconde allí, en un lugar adonde se podría ir caminando. Tengo intentará buscarla, sin éxito. Pero hay un momento en que ella consigue verle desde el balcón desde donde se encuentra agazapada. Sólo que cuando baja al parque donde se encontraba Tengo él ya ha desaparecido. Aomame ha decidido leer La crisálida del aire, según el cual una niña de diez años ayuda a la Little People a crear un capullo con hilos de aire. Cuando el capullo se rompe aparecen como segundas personas –conceptos- de las personas protagonistas. Por eso no echaron de menos a Fukaeri cuando se marchó de Vanguardia, porque allí quedó su concepto, una persona igual que ella, la sombra de su corazón.
Aomame decide salir del mundo de 1Q84, así que vuelve a la autopista donde cree que comenzó todo, y va repitiendo todos los pasos de aquel día, pero allí no hay escaleras de emergencia y recuerda que el líder le dijo que era una vía sin retorno, que no podría regresar a 1984. Es cuando decide ponerse el cañón de la pistola en la boca mientras los coches parados en el atasco la observan.
Lejos de allí, en una residencia de ancianos en la costa, Tengo ha contado toda su vida a su padre mientras este está en coma. Se lo llevan de la habitación y cuando él regresa allí se encuentra una crisálida de aire. Tiene miedo mirar lo que hay dentro, pero sabe que tiene que hacerlo. Lo que descubre en el interior de la crisálida es una niña de diez años que él conoce muy bien: Aomame.

En el libro tercero, los capítulos de Aomame y Tengo se alternan con los de un tercer personaje: Ushikawa. La comunidad religiosa ha contratado a Ushikawa, un peculiar personaje que investiga a Aomame, pero no puede acceder a ella. Entonces descubre un vínculo entre Tengo y Aomame (que estuvieron en la misma clase en la escuela de primaria), y su intuición le lleva a seguir a Tengo, porque cree que Aomame puede aparecer en cualquier momento. Pero Ushikawa tiene un físico demasiado peculiar como para pasar desapercibido. Cuando vigila la casa de la anciana de Azabu, la Señora para la que trabaja Aomame, llama la atención del vigilante Tamaru.
Tengo, por su parte, vuelve a su vida normal, sin su novia diez años mayor que él, sin Fukaeri, a la que no volverá a ver más, hasta que decide ir a pasar unos días con su padre moribundo (en coma) a la residencia de la Prefectura de Chiba. Fukaeri ya le ha avisado de que no se pierda en “el pueblo de los gatos”, que tiene que coger el tren de regreso.
Mientras, Aomame sigue escondida en una vivienda de un edificio nuevo de Koenji. Desde allí se ve un parque y un día reconoce a Tengo, que está mirando al cielo, a las dos lunas de ese mundo paralelo. Le reconoce, pero cuando va a buscarlo, él ya ha desaparecido. Ella no sabe que Tengo también la está buscando. Pero ocurre algo extraño: Aomame se ha dado cuenta de que está embarazada y que esa criatura se gestó la tormentosa noche en que asesinó al líder de Vanguardia. Presiente que el hijo es de Tengo y no sabe explicar cómo lo sabe.
Tamaru le ha preguntado por Ushikawa y se lo ha descrito. Un día le ve en el parque y decide seguirlo… hasta la casa de Tengo, donde está vigilando a todos los propietarios del edificio. Ella va lo suficiente tapada como para que le haga una foto con nitidez. Aomame necesita la ayuda de Tamaru para que descubra, por un lado, si ese Kawana es su Tengo Kawana, y para decirle que allí se esconde Ushikawa. Tamaru sonsacará toda la información posible a Ushikawa y terminará asfixiándole. Además, hace una visita a Tengo, para que éste acuda al parque en busca de Aomame, justo con lo necesario.
Aomame sabe cómo salir de ese mundo paralelo a su verdadero mundo de 1984, un mundo que no esté controlado por la Little People. Así que cogidos de la mano deciden encontrar el camino al revés para regresar a la autopista donde Aomame entró en un mundo extraño del que no había retorno alguno. Sólo tienen que mirar la luna para comprobar que han regresado a 1984. Ya nunca más se volverán a separar.

Esta novela de corte fantástico, más cercano a la ciencia ficción que a la fantasía, te introduce dentro de ese mundo paralelo que convive con el mundo real de 1984 (donde la gran mayoría de la gente sólo ve una única Luna). Al final, el mundo de 1Q84 empieza a convertirse en una pesadilla porque, aunque no es tan agobiante como el Gran Hermano de Orwell, sí que se te pone un nudo en el estómago cuando sientes que el cerco se va estrechando, no sobre Tengo y Aomame, sino sobre esa criatura que Aomame lleva en su vientre, porque esa criatura está predestinada a ser la nueva voz de la secta religiosa Vanguardia, la nueva voz que sustituye al líder y, sin ella, Vanguardia está destinada a desaparecer.
La novela está impregnada de una alta dosis de imaginación. No creo que tarde mucho en leer otras novelas de Haruki Murakami, porque en realidad me tiene fascinada y, además, ahora me encuentro saboreando el final y con el regusto agridulce que deja siempre el punto final de una novela: la agradable sensación de quien sabe que pasarán meses hasta volver a coger una gran novela, como la que acabo de terminar, y la tristeza por haberla acabado ya.

En Japón, el tsutsumi (que significa “envolver objetos”) constituye todo un arte. La forma del objeto, o el modo de envolverlo y de presentarlo, inspira innumerables combinaciones y técnicas: bin tsutsumi (para botellas), entou tsusumi (para objetos alargados), futatsu tsutsumi (envoltorio de dos nudos)… Cada objeto puede envolverse con distintos materiales, y cuando se hace con tela se utiliza una de algodón denominada furoshiki. Como alternativa a la bolsa desechable, además de ser respetuoso con el medio ambiente, el furoshiki ofrece una manera práctica de portar objetos.
Para envolver los dos volúmenes de la novela 1Q84, se ha seguido la técnica del hon tsutsumi (envoltorio para dos libros), con un furoshiki en el que se ha estampado la palabra o-miyage, que significa “regalo”.

No sabría envolverlo como venía.

jueves, junio 28, 2012

Cuestión de minutos

No nos hemos cruzado al mediodía por cuestión de minutos. Es cierto que hoy no he tenido ningún problema para aparcar, pero hacerlo justo al lado de su coche... Después, unos diez minutos después me iba a casa a comer, he preferido no ir a la peluquería, ya que no merece la pena que me alise el pelo cuando estoy a remojo siempre que tengo un rato libre. Cuando he ido a buscar el coche, el ya había desaparecido. Debería ir a la oficina, ya llego tarde, pero se está tan bien en la terraza del bar...

Cuando el sueño nos cierra los ojos

Ayer quería terminar el libro, era cuestión de 80 páginas, pero en cierto momento me quedé tan dormida que no pude acabarlo. A eso de las cuatro me he despertado y me he obligado a apagar la luz.
Creo que he soñado con él, con ese momento que ayer me puso tan nerviosa. Me pregunto si me cruzaré hoy con él, ya que los jueves son peligrosos.
Anoche no podía ni con mi alma, pero una parte de mí me susurraba que ya era hora de acabar con 1Q84, que ya me consta que todo va a terminar bien. Pero no pude. Y hoy no sé a qué hora llegaré a casa.

miércoles, junio 27, 2012

Las salamandras, las hadas más antiguas

Resultado de imagen de salamandra mitologia
Según la mitología clásica, fue el titán Prometeo quien le regaló a los hombres el fuego, uno de los bienes más preciados del Olimpo, reservado hasta entonces sólo para el disfrute de los dioses, y por esta osadía Zeus castigó duramente a Prometeo. Mandó que lo encadenaran en un monte del Cáucaso y lo condenó a soportar día tras día los picotazos de un águila, la cual a diario se comía su hígado, que se regeneraba todas las noches para sufrimiento eterno del desdichado titán.
Pero lo que no contó el mito es que al cederles el fuego, Prometeo puso en contacto a los hombres con las salamandras, que son las hadas más antiguas que existen, además de las más respetadas, pues son muy anteriores a los dioses.
Probablemente fue esto lo que tanto enfadó a Zeus, ya que no conviene que los hombres conozcan los secretos que ocultan estas hadas tan sabias y tan viejas. Dicen que ellas tienen la llave del arca que oculta el misterio que explica el porqué de la vida y la muerte, y que a algunos hombres especialmente justos les concedieron la sabiduría.
Pero eso ocurrió sólo una o dos veces.
En realidad, la relación de los hombres con las salamandras no ha sido buena. A ellas no les gustan los usos que los hombres le dan al fuego. Y por eso, siempre que alguien se quema, está detrás la salamandra castigándolo por algún motivo.
No resulta fácil verlas pero, a veces, en las llamas aparecen dos ojos brillantes y enrojecidos y una cola como de reptil; son las hadas del fuego que se manifiestan para que no las olvidemos.

Momentos inesperados

Aún tengo muy presente esa sensación de nervios a eso de la una del mediodía. Me han invitado a una cerveza cuando mis ojos no daban crédito: su coche parado junto a mi oficina... Yo enfrente, me preguntaba si iba a entrar, porque ciertamente ha estado unos minutos. 
De repente, he dejado de escuchar las voces del mundo, he dejado de ver los colores... Me he concentrado en esa visión. En realidad, deseaba que saliera del coche. Supongo que él me habrá visto también, aunque no lo sé con seguridad. Estaba tan cerca...
Cuando él se ha ido, he vuelto a escuchar los sonidos de la calle, el corazón me latía aceleradamente -como siempre que aparece.
Durante mucho tiempo he sentido que me temblaban las manos, que el corazón seguía latiendo deprisa...

Tantos recuerdos que trae el vacío

Esta tarde me ha invadido el deseo de escribirle. De escribir un email larguísimo, preguntarle qué tal le va todo y demás. Por supuesto, no lo he hecho. Ni siquiera me he encontrado con él ni una sola vez. Lentamente se acerca el fin de semana y temo el momento en que me cruce con él... cara a cara. Aunque, al final, será lo que tenga que ser.
Se ha dejado el pelo largo, vi su perfil ayer varias veces. A mí me gusta así más, aunque debería hacer caso a la persona que le dice que se lo corte. El pelo así le da un cierto aire de bohemio. El mismo pelo donde yo enredé mis dedos hace unos meses.
Al recordarlo se me eriza la piel. Y a veces duele. Últimamente me pregunto dónde se quedó la magia...

martes, junio 26, 2012

Recuerdos del balneario

Se echa de menos el balneario, pero sobre todo se echa de menos a la gente. Lo cierto es que mi objetivo de descansar se ha cumplido, tanto que me he relajado de más, y ahora me está costando volver a coger las riendas.

Cuando he llegado esta mañana, me he encontrado cerrada la cafetería donde habitualmente suelo desayunar. He vuelto sobre mis pasos, a otra cafetería. Tan despistada estaba que a la hora de comer he regresado a esa cafetería a preguntar si me había dejado allí el mando del coche. No lo encontraba y me ha dado un sofoco. Lo tenía en un bolsillo interior del bolso. 

Debería ir a dormir. Mañana será otro día. Y poco a poco me iré poniendo las pilas. Esto sí que ha sido una desconexión total.

Todo tan ajeno

El regreso ha sido duro. En ciertos momentos me encuentro como flotando, incluso cuando le he visto pasar con el coche hasta en tres ocasiones me parecía también él tan ajeno...
A veces me da la sensación de que mi mente sigue de vacaciones, aunque me encuentre físicamente aquí. Supongo que mañana, que ya tengo reunión, tendré que darlo todo. Pero sí que es cierto que notaba que lo que antes me costaba diez minutos ahora me lleva media hora. Supongo que será cosa de dos o tres días.

Él... antes no le veía y ahora me lo encuentro cada dos por tres. No me apetece verlo ni cruzarme con él, pero en un lugar tan pequeño es algo inevitable. Pero también es cierto que ya no ocupa un rincón tan grande de mi corazón ni de mis recuerdos, no me cuesta tanto no pensar en él ni recordar todo lo bueno que traía consigo. El mundo tiene magia, con o sin él.
Aunque desde aquella fatídica noche no hemos estado cara a cara, sé que ese encuentro va a ocurrir cualquier fin de semana (posiblemente éste). No me apetece nada encontrarme con él porque va a ser una situación violenta, pero sobre todo, porque su ausencia me ha traído también una especie de tranquilidad que antes no tenía. Ya no me palpita tanto el corazón cuando pienso en él, ni tampoco tengo ganas de salir tras él cuando le veo pasar. Me encuentro algo indiferente e incluso insensibilizada a todo lo que representa él, a todo lo que le rodea.
Me pregunto si mantendré esta frialdad cuando nos crucemos cara a cara. Creo que sí porque él ya ha perdido conmigo ese poder que ejercía sobre mí: la magia ya no está en él, los días no son más azules por él, y el café me sabe mejor cuando él no está cerca. A veces, cuando recuerdo su mirada, soy consciente de que ya no me dicen nada esos ojos, que ni siquiera echo de menos esa forma de ladear la cabeza ni su voz. No le echo de menos. Y no siento vacío. Siento algo parecido a la serenidad.

lunes, junio 25, 2012

El final de las vacaciones

Cuesta volver de nuevo a la rutina, aunque siempre he preferido las rutinas. Claro que... las vacaciones sientan siempre bien. Por una parte, me apetece volver, aunque por otro lado, desconozco el número de reuniones que tengo esta semana. Quizás lo echo un poco de menos. Aunque mañana será un día de re-adaptación y quizás esté algo despistada.
Algo sí que me apetecía volver, aunque recuerdo los buenos momentos del balneario. Mis padres se han quedado un tanto asombrados cuando han entrado en el balneario y la gente que estaba conmigo se ha levantado a saludar. Aunque no sé de qué se asombran, si al final estoy acostumbrada a tratar con mucha gente a diario.
Vuelvo a la rutina del desayuno en la cafetería a las 8.30 de la mañana, el ajetreo continuo de gente, el café a media mañana, un sándwich enfrente si el tiempo no acompaña y la cerveza a las siete de la tarde. Quizás me encuentre con él, aunque sería más atinado decir que seguramente me cruzaré con él varias veces a lo largo del día.
Y, por supuesto, cada noche escribiré algo más de lo que he escrito en las últimas semanas. Pero era tan agradable el café en las mesas redondas que, efectivamente, se terminaban convirtiendo en auténticas "mesas redondas".

Va siendo hora de dormir.

domingo, junio 24, 2012

Dando vueltas a la piscina

Lo que ocurre cuando le tiro el muñeco a la piscina es que empieza a dar vueltas sin parar y a llorar. No se si tirarle al perro también, hace calor, aunque hoy es el primer día, según me han dicho.

BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

Hogar, dulce hogar

El perro no ha parado de saltar desde que he llegado. Sin pararme a deshacer la maleta ya me habia puesto el bikini y me he bajado a la piscina. Yogui ha venido conmigo.

BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

Magia en la noche de San Juan

Dicen que la noche de San Juan es una noche mágica, que si pides un deseo los seres de la oscuridad, que es la única noche en que se dejan ver, harán que se cumpla ese deseo.
No concibo una noche de San Juan sin hogueras ni ir a dormir esa misma noche antes de las tres, coincidiendo además con fin de semana.

Tengo algo de sueño. Ya escribiré vivencias a lo largo de las próximas semanas. 

sábado, junio 23, 2012

Casi la hora de volver

Mañana a esta hora ya estaré en casa. Apetece, ya apetece. Volver a mi mundo, a mi gente y... a el. Esto Ultimo es lo que mas me cuesta. Verle de nuevo... Mejor no pensarlo. Será lo que tenga que ser. Por un lado, apetece volver a la rutina. Por otra parte, se acaban las vacaciones, aunque será cuestión de poco tiempo.

viernes, junio 22, 2012

Piscina desde primera hora de la mañana

Estoy en la zona de hamacas, en el solarium. Ya puedo disfrutar de esto, porque ya no queda nada para volver a la rutina. Me he puesto un rato a la sombra, porque hoy el sol quema demasiado. Si por mi fuera me quedaría aquí otras dos semanas, aunque no es por el lugar o la gente, es que son vacaciones. Sin mas. Y se está a gusto cuado se está de vacaciones. El lunes tengo que volver al tajo, aunque será cuestión de dos semanas, ya que en el mes de julio vuelvo a marcharme otra semanita. Me dicen que estoy morena. Se tendrá que notar que he estado de vacaciones. Además mis abuelos se han ido hoy, al menos unos pocos. Margarita se me ha ido esta mañana, pero antes me regalo una diadema de ganchillo que había hecho ella. Para mi no, sino para mi sobrina. Aquí se está de vicio, pero a veces me tengo que venir a la sombra, porque hoy está pegando el sol muy fuerte.

jueves, junio 21, 2012

La serpiente Pitón, guardiana del oráculo de Delfos

Resultado de imagen de serpiente Pitón, guardiana del oráculo de Delfos
Cuando la serpiente Pitón era guardiana del oráculo de Delfos, las sacerdotisas le vaticinaron que moriría a manos de uno de los hijos de Leto, divinidad amante de Zeus, de cuyos amores nacieron Apolo y Artemisa.
Para evitar su propia muerte, Pitón intentó matar a Leto, pero no lo consiguió porque ésta había huido a la isla Ortigia, donde dio a luz a sus dos hijos entre tremendos dolores de parto. Y cuando nació Apolo, no lo alimentó con su leche, sino que colocó en sus labios néctar y dulce ambrosía, de modo que ese mismo día el niño abandonó los pañales y adquirió la fuerza de un hombre.
Para vengarse de la serpiente que había intentado matar a su madre, a los cuatro días Apolo se armó con las flechas que el dios del fuego le había regalado al nacer y partió en busca del monstruo.
No tardó mucho en encontrarlo dentro de una oscura gruta del monte Parnaso y allí mismo le dio muerte asestándole una docena de flechas. Después guardó sus restos en un sarcófago y lo enterró en el centro de la Tierra, justo debajo de Delfos.
Finalmente, para purificarse de la mancha que suponía haber matado a la serpiente Pitón, Apolo se desterró voluntariamente a un valle de Tesalia, de donde regresó al poco tiempo para tomar posesión del oráculo de Delfos que antes custodiaba el monstruo. Allí fundó los juegos Píticos, dedicados a recordar su hazaña, y consagró el trípode sagrado donde se sentaba la Pitia, una sacerdotisa encargada de transmitir los vaticinios que el inspiraba el dios.

La hora del café

Ahora está vacío, pero en un momento todas las mesas con sombrilla se llenaran de gente. Como nunca como postre, siempre suelo salir de las primeras, de esta forma evito el mogollón en la cafetería. Lo que hoy me apetece es ver una película, pero no una cualquiera sino la ultima de Tim Burton, "Sombras tenebrosas". Mañana se marchan la mayoría de mis abuelos, lo que realmente me da bastante pena. Aunque se quedan los que vinieron esta semana, pero apenas he hablado con ellos. El comedor se quedara por la mitad a partir de mañana y el lunes volverá a llenarse con otra tropa que llegara del Inserso. Hoy he aprendido a jugar al guiñote. En realidad aprendí ayer al observar, pero hoy he jugado y, aludiendo a la suerte del principiante, he ganado con Pablo, que era mi pareja. En otro momento hablare de Pablo, que también tiene una vida digna de contar.

miércoles, junio 20, 2012

Los folletti, espíritus del viento

Resultado de imagen de folletti
En Italia dicen que viven unos pequeños seres muy burlones que acompañan a los hombres en los días de viento. A estos seres se les conoce con el nombre de folletti cuando son varios, y folletto cuando es sólo uno. La mayor diversión de los folletti es gastarle bromas a los hombres: les levantan las faldas a las niñas, hacen que se escapen los globos, revuelven los papeles, obligan a los niños a seguirlos llevándose rápidamente los balones, etc.
Seguro que en más de una ocasión te ha sobresaltado una fuerte y brusca corriente de aire que ha durado sólo unos segundos. Si esto te ha sucedido alguna vez, es que un folletto ha pasado cerca de ti. Normalmente no se les ve porque los folletti se ponen un gorro rojo que los vuelve invisibles, pero se nota su presencia.
La próxima vez que te sorprenda una fuerte corriente de aire, mira atentamente a tu alrededor, pues puede que veas al folletto que te ha empujado.
Te describo cómo es para que lo reconozcas:
Su cuerpo es muy pequeño, pero sus piernas y sus brazos son largos y delgaditos. Aprovecha las corrientes de aire para desplazarse, y es entonces cuando se deja llevar por el viento, dejando su cuerpo lacio como si se tratara de un muñeco de trapo. Tiene las orejas parecidas a la de los duendes, terminadas en punta, y se pone un largo pañuelo alrededor del cuello para que se mueva con el aire.
Dicen que si te armas de valor y le quitas el gorro a un folletto, éste perderá toda su fuerza y te concederá un deseo. ¿Qué le pedirías?

Ya queda poco

Siendo miércoles ya, se cumplirá una semana desde que llegué aquí. Estoy más sensibilizada. Quizás porque Margarita siempre me recuerda que "el día de hoy ya no vuelve". Quizás porque me cruzo cada día con viejitos que siempre me saludan. Me recuerda un poco al Colegio Mayor donde pasé mis primeros años en Salamanca, sólo que a otro nivel, ya que la mayoría son ancianos.
He aprendido algo muy importante: aunque algunos de ellos no estén el próximo año aquí, no tienen miedo al final. Es como si esperaran a la Siniestra Señora con paciencia y valentía, como si comprendieran que ellos ya están en el trayecto final. Es como una especie de aceptación.

Sólo quedan cinco días para seguir disfrutando de esto. Está siendo enriquecedor.

martes, junio 19, 2012

19 de...

En un mes es su cumpleaños. Ahora, al ver la fecha, siento escalofríos. Me pregunto si le llamaré este año. Debería decir que no, pero habrá de llegar el día. Aunque antes de que llegue habrá de pasar un mes. ¿Quién sabe? Quizás nos encontremos por ahí y con una palabra él haga magia y consiga que se me pase el enfado. De momento, habrá que disfrutar de cada momento -si es posible-.
Me gustaría que todo se arreglara, pero no sé, si a este paso, se arreglará. Depende de él. 

Julián

Resultado de imagen de only love by nonetta
Julián tiene 91 años y es de Zaragoza. A estas horas seguro que estará buscándome para jugar al ajedrez y al final tendré que echar una partida con él. Ya le he explicado: "Sé mover las fichas, pero de ahí a jugar... va un mundo". Lleva desde los 15 años jugando al ajedrez, así que me va a pulir en cinco minutos.
Curiosamente, aunque es uno de los ancianos más mayores, la cabeza le rige bastante bien. ¿Será por jugar al ajedrez? Pues al final el ajedrez es un juego que te hace pensar mucho.
Tampoco me puedo ir a cualquier lugar del balneario con el portátil, porque enseguida viene alguien y empieza a hablar, por lo que no puedo seguir escribiendo. Me da la sensación de que los ancianos son seres muy solitarios, que necesitan una persona que les escuche de vez en cuando. Yo les escucho, porque lo que cuentan, en su mayor parte, son lecciones de vida. 
Como ha llovido, he estado en una sala de lectura, pero ha sido imposible concentrarme. Me he terminado un libro del que estoy haciendo una especie de reseña, pero que de momento no pondré en el blog, debido a que hay un volumen de continuación que, con cierta previsión, me traje en la maleta, aunque no sé si aguantará toda la semana. Porque ciertamente Murakami me tiene hipnotizada.

A veces me acuerdo de él. En más ocasiones de las que debería me pregunto qué estará haciendo, si alguna vez él también pensará en mí. Hace dos días, entró un chico con el pelo largo y barba encanecida. Desde donde yo me encontraba, al verle me dio un vuelco el corazón. Lo cierto es que aquel era mayor que él, pero yo me encontraba lejos. Sirvió para que me evadiera del lugar durante un momento, porque imaginé que él aparecía aquí, de verdad. Él nunca haría algo así, ni siquiera se le pasaría por la cabeza, yo creo. Pero cuando lo imaginaba sentía cierto regocijo interior. Sería bonito, pero es una especie de utopía en la que es preferible no pensar.

lunes, junio 18, 2012

El cuélebre, serpiente alada

Resultado de imagen de cuelebre
En el año 711 d.C. un ejército compuesto por siete mil musulmanes cruzó el Estrecho dispuesto a conquistar la Península Ibérica. En apenas dos años, este ejército cruzó de sur a norte la península y llegó hasta Asturias, tierra que conquistó el caudillo árabe Muza ibn Nusayr a principios del año 714. Pero los hombres del norte no se resignaron a entregar sus tierras. Por esas mismas fechas, un noble visigodo de nombre Pelayo se refugió en las montañas asturianas con un grupo de rebeldes, desde donde iniciaron una revuelta que terminó con la Batalla de Covadonga en el año 722, que supuso la expulsión de Asturias del ejército musulmán.
Cuenta una leyenda muy antigua que los musulmanes sabían de magia y encantamiento y que llevaban sacas de oro conseguidas en sus múltiples combates. Después de su derrota en la Batalla de Covadonga, pensaron qué podrían hacer para no perder su riqueza, y se les ocurrió esconderla en una de las cuevas asturianas y dejar a uno de sus soldados a cargo de las sacas de oro, hasta que pudieran volver de nuevo a por ellas.
También sabían que era muy peligroso dejar a un hombre solo al cuidado de tantos tesoros, de modo que, por arte de encantamiento, decidieron convertirlo en un ser monstruoso. Al poco de tomar una pócima mágica, el soldado se transformó en una enorme serpiente alada con el cuerpo lleno de escamas, a la que llamaron cuélebre.
Desde ese día, el cuélebre se encuentra escondido en las cuevas asturianas y mata a todo aquél que intenta robarle su tesoro.

Tarde de tormenta

Está lloviendo. Llueve torrencialmente en Paracuellos. La cafetería del balneario está llenísima. Será esta la primera vez que me siento dentro, aunque vengo todos los días a pedir el café o una clara de vez en cuando, nunca hasta esta tarde habíame sentado. Acabo de descubrir el billar, pero me parece que a mis añosos acompañantes les costaría mucho inclinarse para hacer carambolas. Todavía queda un rato para la cena. Iré a ver si ha escampado, aunque para mañana han dado tormenta de nuevo.

Margarita

Seria un extraño lugar el balneario que no tuviera ancianos. De lunes a viernes llegan inmensos grupos de viejitos que llenan el balneario. Y es que mucha gente de mi edad no he conocido. Hace unos días me sente en una mesa del jardin y Margarita se sentó a mi lado. Lleva un aparato de oxigeno siempre con ella, que eso no le impide hablar mogollón. Eso si, es la que controla todo el balneario.

domingo, junio 17, 2012

Sissy

Sissy está conmigo porque tiene hambre, ya que aún no le han dado de cenar. Todas las noches va de mesa en mesa a ver si alguien le da algo de comer. Es una perra muy educada. Duerme en el primer piso, en la puerta de los dueños, aunque ellos ya no duermen aquí. Debe tener sus años.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

Tantos recuerdos de él

Photobucket Ayer vinieron mis padres al balneario. Al final, les convencí para hacerse el circuito termal. Me consta que les ha encantado, que hay bastantes posibilidades de que vuelvan el próximo fin de semana.
A veces pienso en él, en lo que estará haciendo. Hace unos días me daban ganas de ponerme en contacto con él, pero luego recordé que había borrado su número de teléfono. Quise comprobar a ver si quedaba algún mensaje, pero ni siquiera quedaba alguno. Después releí su email, escrito la noche antes de que yo me marchara, que aunque no esté allí, sigo mirando a veces el correo de la oficina a través de webmail, y cada vez estoy más segura de que él sabe que soy yo la que le escribió esos correos, aunque los firmara otra persona.
A veces me gustaría hablar con él, escuchar lo que tenga que decir, describirle mi estado de ánimo de las últimas semanas, pero me resulta demasiado complicado. Ni siquiera sale de mí acercarme a él, no tengo ganas de decirle nada, pues ya es suficiente la grieta dolorosa que se abre en el corazón cuando me encuentro con él. Aunque también es cierto que tengo la esperanza de que él haga algo, y siento que debe ser él -y no yo- quien acabe con esta situación. Pero cuando le recuerdo, me acuerdo de su dulzura y siento una grandísima nostalgia.

Estar aquí escribiendo, en el balneario, con el portátil, sin nada más que hacer es algo simplemente magnífico. Podría estarme aquí varios meses.

sábado, junio 16, 2012

En Calatayud

Hace un calor impresionante en Calatayud. No hay mas que despedidas y charangas, pero animan el paseo céntrico.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

viernes, junio 15, 2012

Tanta tranquilidad

Cuando cierro los ojos suelo acordarme de el. Su imagen aparece en mi memoria con mas facilidad de la que desearía, y es cierto que me reconforta pensar en el, pese a todo lo que ha ocurrido en las ultimas semanas. Si el supiera...

Esta mañana he subido a la piscina exterior y la verdad es que se estaba allí demasiado bien. Me ha cogido el sol y aun así creo que subiré de nuevo en unos minutos. Estar allí es una gozada, sobre todo si a una persona le gusta el sol y el agua, como me ocurre a mi.

jueves, junio 14, 2012

Una visita por el pueblo

Tan pequeño no será, que al menos tiene tres supermercados y dos bares (que yo haya visto). La iglesia esta en lo alto, demasiado arriba. La dejo para otro día.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

Historias del balneario

Resultado de imagen de balneario paracuellos de jiloca
Cuando venia al balneario imaginaba algo en la línea de lo que escribía Norman Forster en Una habitación con vistas o parecido al sanatorio mental que describe Thomas Mann en La montaña mágica. Cuando hace unos minutos estaba en el comedor, recordaba la exhaustiva descripción de los comensales de Forster, aunque en su novela no era un balneario donde se encontraba el protagonista. Esto se parece más a la montaña de Mann en cuanto a gente se refiere, porque lo cierto es que cuando entro en el comedor siempre me sorprende encontrar más de cien personas, y me pregunto: ¿Donde se mete toda esta gente durante el Dia? Hoy me he enterado que suelen visitar el circuito termal a primera hora de la mañana, sobre las 8.30h., así que nunca me encontrare con tanta gente, ya que me he concienciado de que estoy de vacaciones y, obviamente, no tengo intención de levantarme ningún Dia antes de las 9.30h. Cuando hablaba de los escritores, me he acordado de que alguien me dijo hace poco que tengo una gran facilidad para recordar obras y autores. Digo yo que será porque leo demasiado. Con el calor que hace, apetece un baño en la piscina exterior.

Ese recuerdo tan vívido

Photobucket
Esta noche creo que he soñado con él. Lo cierto es que esta mañana su imagen era demasiado vívida. A veces me pregunto qué estará haciendo en qué momento, aunque no me resulta difícil imaginarlo. Demasiado vívido. Esta noche me veía tocándole el pelo y el rostro, mirándole fijamente a los ojos, a esa dulzura angelical.
Creo que iré al jardín a leer un rato, que enseguida llega la hora de comer. Y las horas de las comidas sí que se siguen a rajatabla.

miércoles, junio 13, 2012

Llegada al balneario

Ya estoy en el balneario. Paracuellos de Jiloca. Pensaba que iba a estar casi vacío y hay demasiada gente, eso si, de la edad de mis padres para arriba. El anhelado descanso ha llegado... Por fin.

Londres… a rasgos generales


Londres responde perfectamente a las demandas del turismo moderno. La gama de servicios que ofrece incluye desde cajeros automáticos y asistencia médica hasta hoteles con encanto y transporte nocturno. Los precios resultan altos o bajos dependiendo del tipo de cambio existente entre la libra esterlina y la divisa propia. Se afirma que los hoteles de Londres son caros, pero también existen otras opciones más económicas. Tampoco es necesario gastar mucho dinero en comer si se elige bien y se aprovecha al máximo la oferta culinaria de la ciudad: por el precio de una sola comida en algunos restaurantes del West End es posible alimentarse durante varios días en otros rincones de la ciudad.
El tiempo londinense es conocido por su variabilidad, pero en general las temperaturas son muy frías de noviembre a febrero y alcanzan sus niveles máximos de junio a agosto. Puede llover en cualquier época del año, así que conviene llevar ropa adecuada. No son habituales las temperaturas extremas –ni en invierno ni en verano-, por lo que no hay ningún momento del año en el que Londres cierre por vacaciones. Se organizan eventos y actividades culturales todo el año: en invierno y primavera hay muchos conciertos y exposiciones y en verano, multitud de actos culturales, como la temporada de conciertos de música clásica BBC Proms y teatro al aire libre. La oferta es amplia todo el año.
Los ciudadanos comunitarios pueden entrar en el Reino Unido para un período ilimitado de tiempo presentando sólo el pasaporte o el documento nacional de identidad. El Reino Unido no ha ratificado el Tratado de Schengen, que permite la libre circulación de personas entre la mayoría de los países de la UE, por lo que los visitantes procedentes de cualquier país del espacio Schengen tienen que seguir pasando por los controles de inmigración. Cuando se llega a un puerto o aeropuerto británico, se encuentran colas separadas en los controles: una para los ciudadanos de la UE y otra para los demás viajeros.
Los ciudadanos de la UE pueden viajar entre los países comunitarios con una cantidad ilimitada de artículos sin pagar impuestos aduaneros, siempre que se trate de productos para uso personal. En el control de aduanas, los viajeros procedentes de la UE pasan por la salida azul, ya que no tienen obligación de declarar. No obstante, se realizan inspecciones aleatorias para evitar el tráfico de drogas y cuando se viaja con una cantidad grande de cualquier producto, los agentes realizan preguntas para cerciorarse de que es para uso propio. Las cantidades consideradas aceptables son: hasta 3.200 cigarrillos y 90 litros de vino. Los viajeros que no pertenezcan a la UE deben pasar por la salida roja si tienen algo que declarar, y por la salida verde en caso contrario.

El 30 de junio de 1999 se abolieron dentro de la UE los productos libres de impuestos, entre los que se incluían artículos con elevadas cargas fiscales como alcohol, perfumes y tabaco. Así, los ciudadanos comunitarios que viajen al Reino Unido desde otro país de la UE no pueden reclamar la devolución del IVA en los productos que adquieran durante su visita. El resto de viajeros puede solicitar la devolución de dicho impuesto si abandonan el Reino Unido en los tres meses siguientes a la compra.
Los londinenses tienen fama de hacer cola para todo, ya sea para comprar entradas de teatro, coger un taxi o encargar comida para llevar. Hoy los modales son menos refinados, pero lo habitual es que quien se abra paso a empujones entre la multitud reciba miradas de reproche.
En la mayoría de los restaurantes se puede vestir ropa informal y sólo algunos de alta categoría exigen a los hombres llevar chaqueta y corbata.
La enorme diversidad étnica de Londres queda reflejada en un gran mosaico religioso en el que se encuentran representadas las principales creencias del mundo.
Está prohibido fumar en todos los espacios públicos cerrados. Algunos hoteles disponen de habitaciones para fumadores.
Es costumbre dejar propina en restaurantes, hoteles, peluquerías y taxis, pero no por el servicio de bar en los pubs. Muchos restaurantes añaden a la factura un recargo por el servicio (12,5%), en cuyo caso no es necesaria la propina. Hay que tener cuidado en los establecimientos que cobran el recargo por el servicio y luego animan al cliente a añadir una propina en los pagos con tarjeta de crédito. A los taxistas se les suele dar el 10% del precio final de la carrera y a los porteros de hotel 1 libra.
Londres puede resultar muy caro, pero es posible reducir los gastos en visitas turísticas adquiriendo un London Pass. El acceso a los principales museos es gratuito. Para desplazarse en transporte público es mejor comprar un abono que billetes sencillos, y para hacer excursiones por los alrededores es mucho más barato el autocar que el tren, sobre todo reservando con antelación. El puesto de venta tkts de Leicester Square ofrece entradas de teatro con descuento y en muchos teatros hay noches en que las entradas son más baratas.
Existen multitud de restaurantes y cafés económicos e incluso restaurantes de alta categoría que sirven menús a precios asequibles. Hay albergues con habitaciones tipo dormitorio y hoteles sencillos con habitaciones privadas (algunas con baño) por menos de 50 libras. También es popular alquilar habitaciones en residencias privadas o compartir casa.
El suministro eléctrico en Londres es de 240 voltios y corriente alterna. Los enchufes tienen tres clavijas planas, por lo que se necesita un adaptador.

Respecto a las equivalencias, oficialmente se usa el sistema métrico, pero el británico es aún muy habitual.

De imperial a métrico:
1 pulgada = 2,5 centímetros
1 pie = 30 centímetros
1 milla = 1,6 kilómetros
1 onza = 28 gramos
1 libra = 454 gramos
1 pinta = 0,6 litros
1 galón = 4,6 litos

De métrico a imperial:
1 milímetro = 0,04 pulgadas
1 centímetro = 0,4 pulgadas
1 metro = 3 pies y 3 pulgadas
1 kilómetro = 0,6 millas
1 gramo = 0,04 onzas
1 kilogramo = 2,2 libras

Londres se encuentra en el Greenwich Mean Time (GTM) durante los meses de invierno. De finales de marzo a finales de octubre, los relojes se adelantan una hora de acuerdo con el British Summer Time (equivalente al Central European Time).
En cualquier época del año se puede consultar la hora en el servicio automático 24 horas Speaking Clock (de pago) marcando el 123 en cualquier teléfono fijo de BT.
Londres se ha propuesto unos ambiciosos objetivos para mejorar el entorno urbano y reducir el gasto de energía. Thames 21, por ejemplo, es una organización benéfica de carácter medioambiental que implica a la comunidad local en programas para mantener limpio el río Támesis.
El Green Tourism Business Scheme concede los distintivos Green Tourism (turismo verde) a las empresas británicas que adoptan los estándares medioambientales más exigentes. Así se asegura que las empresas se comprometan con el turismo sostenible y minimicen su impacto en el medio ambiente.
Abundan los contenedores para reciclar papel y plástico y muchas personas acuden a la compra con bolsas de tela reutilizables para no usar de plástico.

Londres es una ciudad grande y, como cualquier otra, sufre algunos problemas urbanos. También ha sido objetivo de ataques terroristas y en ocasiones el ritmo cotidiano queda interrumpido por alertas de seguridad. Casi todas son finalmente falsas alarmas, pero deben tomarse siempre en serio. No hay que dudar en solicitar ayuda a los numerosos policías de calle de la ciudad, ya que están preparados para solucionar cualquier problema de los ciudadanos.
Si se sufre un robo o cualquier otro delito, hay que denunciarlo a la policía lo antes posible. En el centro de Londres es habitual ver agentes de policía patrullando las calles, pero no se encuentra ninguno se debe llamar o acudir a la comisaría más cercana. La City of London Police es un cuerpo de seguridad diferente y dispone de su propia página web.

Cuando se denuncia un delito, la policía toma declaración a la víctima, que tiene que facilitar una relación de los objetos perdidos o robados.
Existen pocas posibilidades de que la estancia en Londres quede empañada por la violencia. Incluso en las zonas más conflictivas de la ciudad, el riesgo de sufrir el robo de la cartera o el bolso no es especialmente alto. De hecho, estos delitos son más frecuentes entre las multitudes que se concentran en zonas comerciales como Oxford Street o Camden Lock o en los andenes del metro.
Como en cualquier ciudad grande, el riesgo de ser atracado en la calle puede minimizarse tomando unas sencillas precauciones. Conviene asegurar los objetos personales antes de comenzar el viaje. No se debe recorrer la ciudad con mucho dinero en efectivo encima; es mejor llevar sólo lo necesario para el día y dejar el resto en la caja fuerte del hotel o en una maleta cerrada con llave. Por la noche conviene evitar las zonas mal iluminadas o apartadas como calles secundarias, parques y estaciones de ferrocarril sin personal y no se deben utilizar los cajeros automáticos. Para ser más cuidadoso todavía, por la noche es mejor salir en grupo.

En las aglomeraciones, se debe estar atento a aquellas personas que se acerquen demasiado. Los bolsos hay que mantenerlos cerrados y sujetos con la mano al ir caminando y no conviene dejarlos desatendidos en ningún espacio público, ya que pueden ser robados o provocar una alerta de seguridad. Al sentarse en una mesa, especialmente al aire libre, hay que tener el bolso a mano y a la vista –preferiblemente sobre el regazo o la mesa- y nunca dejarlo en el suelo o colgado del respaldo de la silla.
Aunque el robo o la pérdida de cualquier pertenencia debe denunciarse a la policía, es poco probable recuperar los objetos. Sin embargo, la copia de la denuncia es necesaria para realizar la posterior reclamación al seguro.
Los objetos perdidos en autobuses, metro, trenes DLR y taxis (los negros) se depositan en la Transport for London Lost Property Office (oficina de objetos perdidos), en Baker Street. Los objetos suelen tardar unos días en llegar a esta oficina, así que se puede preguntar primero en la estación o comisaría de policía más cercana al lugar donde se produjo la pérdida. Los objetos perdidos en barcos fluviales o minitaxis los guardan las distintas compañías.
Los ciudadanos comunitarios que dispongan de Tarjeta Sanitaria Europea tienen derecho a recibir asistencia médica gratuita en el National Health Service (NHS) británico. Los visitantes de países no comunitarios deben contratar un seguro médico completo y, si es necesario, acudir a un hospital o clínica privada como Medical Express. En caso de emergencia, cualquier persona –sea ciudadano comunitario o no- es atendida de forma gratuita.
Si sufre un accidente o cualquier otra situación que requiera atención médica, se puede solicitar al hotel que recomiende un médico o acudir directamente a un centro de salud del NHS (consulta médica) u hospital con urgencias.
En Londres hay muchas farmacias y su personal está preparado para dispensar y recomendar una amplia variedad de medicamentos. Algunas medicinas sólo se pueden conseguir con receta médica. Conviene recordar que los medicamentos con receta no son gratuitos, ni siquiera para quienes tienen derecho a recibir asistencia en el NHS. Boots es la mayor cadena de farmacias del Reino Unido. La mayoría de las farmacias cierra los domingos.

Las personas que visiten Londres verán que, por lo general, los bancos son los que ofrecen los mejores tipos de cambio. Sin embargo, antes de realizar cualquier transacción hay que leer con atención la letra pequeña referente a comisiones y otros recargos. En las oficinas de cambio privadas los tipos de cambio y comisiones son variables –algunas cobran más por cambiar cantidades pequeñas de dinero-, pero tienen horarios mucho más amplios que los bancos.
Los principales bancos de Londres son el National Westminster, el Royal Bank of Scotland, el HSBC, el Lloyds TSB, el Barclays Bank. Todos ellos ofrecen cambio de moneda, pero es necesario presentar el documento de identidad.

Las principales tarjetas de crédito, como Visa y MasterCard, y tarjetas de débito como Delta, Maestro y Cirrus tienen una amplia aceptación en Londres. Sin embargo, son pocos los establecimientos que aceptan tarjetas American Express, debido a sus elevados recargos.
Las tarjetas de crédito y débito funcionan con un sistema de chip y PIN, así que para validar cualquier compra se tiene que teclear el número personal en el lector de tarjetas. Las tarjetas que no dispongan de esta tecnología deberán pasarse por un lector magnético.
La moneda oficial del Reino Unido es la libra esterlina (£), que se divide en 100 peniques (p). Desde que se suprimieron los controles de cambio en el país, no existe límite en la cantidad de dinero que se puede importar o exportar. En muchos comercios grandes de Londres se puede pagar con euros, pero a menudo con un tipo de cambio poco favorable. Todos los billetes británicos llevan la efigie de la Reina en una de sus caras.
Los sistemas de telecomunicaciones son eficientes y económicos. British Telecom (BT) gestiona la mayoría de las líneas de teléfono fijo y cabinas telefónicas y hay muchos otros operadores de telefonía móvil y proveedores de internet. Las tarifas en las líneas de BT dependen de cuándo se llame, adónde y cuánto tiempo se hable. El precio de las llamadas internacionales suele ser más barato los fines de semana y por la tarde.
Se pueden encontrar cabinas de BT en muchas calles del centro de Londres y en todas las estaciones de ferrocarril. Algunas son del tipo antiguo de color rojo y otras presentan un aspecto mucho más moderno, pero todas suelen disponer de la misma tecnología en el interior. Algunas tienen terminales multimedia con los que se puede acceder a internet. El prefijo de Londres es 020.
En Londres resulta muy sencillo acceder a internet. Las bibliotecas públicas, centros de información turística y otros edificios públicos disponen de terminales con acceso gratuito. Además abundan los cibercafés y las tarifas por hora suelen ser muy bajas.
El servicio postal del Reino Unido está gestionado por Royal Mail. Todos los distritos de Londres cuentan con una oficina central donde se ofrece toda la gama de servicios, además de multitud de pequeñas sucursales de correos asociadas a estancos y comercios. Dentro del Reino Unido se realizan envíos en primera clase (un poco más cara y rápida) o segunda. Los sellos se pueden adquirir en oficinas de correos o cualquier tienda con un cartel que indique Stamps sold here. Los estancos también venden, pero en ocasiones sólo disponen de sellos de primera y segunda clase para el Reino Unido, así que para envíos internacionales habrá que acudir a una oficina de correos.
Hay buzones por toda la ciudad con varias formas y tamaños, e incluso algunos encastrados en las paredes, pero siempre son de color rojo.
El principal periódico local de Londres es el Evening Standard, que se distribuye de forma gratuita en el centro de la ciudad los días laborables a partir del mediodía. La revista Time Out London es la guía de ocio más completa de la capital y sale a la venta cada jueves. En muchos quioscos de prensa del centro de Londres se pueden adquirir periódicos internacionales. Si se buscan publicaciones más especializadas, se puede acudir a Old Compton Street, en el Soho, cuyos quioscos de prensa reciben una extraordinaria variedad de ediciones internacionales.
En el Reino Unido se pueden ver cinco canales de televisión a través de señal analógica: dos públicos de la BBC y los independientes ITV, Channel 4 y Channel 5. Muchos hoteles ofrecen también emisiones digitales y vía satélite.
La BBC cuenta también con un gran número de emisoras de radio: Radio 1 y Radio 2, dedicadas a la música popular; Radio 3, a la música clásica y el jazz; Radio 4, a las alocuciones; y Radio 5, a las noticias y el deporte. BBC London informa sobre noticias y temas interesantes de la capital.

Londres es uno de los principales nudos de comunicaciones de Europa, tanto en avión como en ferrocarril. Por aire, los viajeros disponen de una impresionante oferta de vuelos desde toda la geografía española. La fuerte competencia en algunas rutas permite encontrar tarifas de bajo coste, así que merece la pena comparar varias opciones antes de adquirir el billete. Desde 1995, el túnel del Canal de La Mancha se ha convertido en una magnífica ruta de comunicación por tren de alta velocidad (Eurostar) entre Francia y Bélgica y el Reino Unido, además de un paso rápido para los conductores al que no afecta la climatología. Los trenes Eurostar parten de la estación londinense de St Pancras International, en King’s Cross. Hay muchos cruceros que zarpan o terminan su travesía en puertos próximos a Londres, como Southampton, Dover o Tilbury. También existen servicios de transbordador para coches y pasajeros desde Europa con grandes embarcaciones y catamaranes rápidos que surcan el Mar del Norte y el Canal de La Mancha.

Los dos principales aeropuertos de Londres son Heathrow y Gatwick, a los que se unen los más pequeños de Luton, Stansted y London City. Todos disponen de trenes y autocares de enlace con la capital, y Heathrow cuenta con metro hasta el centro de Londres.

La red de transporte público de Londres es una de las más extensas y con más tráfico de Europa y sufre los consiguientes problemas de aglomeraciones. Se está desarrollando un programa de mejoras en los trenes del metro (tube) y se van a introducir nuevos servicios para los Juegos Olímpicos de 2012. En Londres y su periferia, la mayoría de los transportes públicos –metro, autobuses urbanos, trenes, autobuses fluviales- está coordinada por Transport for London (TfL). El sistema de billetes es común para toda la red y tiene como elemento central la Oyster Card, una tarjeta electrónica que está sustituyendo a los billetes de papel.
La red de metro, denominado tube por los londinenses, incluye unas 270 estaciones, identificadas con el correspondiente logotipo. Los trenes circulan todos los días, excepto el de Navidad, desde las 5.30h. hasta medianoche de lunes a jueves, desde las 5.30h. hasta la 1.00h. los viernes y sábados, y de 6.30h. a 23.30h. los domingos.
El autobús rojo de dos pisos es uno de los símbolos más conocidos de Londres, aunque su diseño ha cambiado mucho a lo largo de los años. Los antiguos autobuses Routemaster han sido retirados (a excepción de dos líneas heritage), y en su lugar se encuentran modernos vehículos de dos pisos con diseño rectilíneo, otros de un piso para rutas con menos afluencia de pasajeros, y autobuses articulados de un piso que se doblan en las curvas. El autobús permite visitar Londres de forma sencilla, agradable y, con una Oyster Card, mucho más barata que el metro o el DLR.
Las líneas de ferrocarril locales y suburbanas de Londres son utilizadas a diario por cientos de miles de viajeros. Para los turistas, los trenes resultan muy útiles para desplazarse hasta la periferia de Londres y zonas de la ciudad sin estaciones de metro cercanas (especialmente en el sur). Para viajar fuera de la capital, conviene reservar los billetes con antelación y comparar los distintos precios disponibles.
Los famosos taxis negros de Londres son una verdadera institución, igual que los autobuses rojos. Los taxis negros (algunos ya no son negros, sino azules, verdes, rojos o incluso blancos) son los únicos con licencia para recoger pasajeros en la calle. Antes de conseguir la licencia, los taxistas deben pasar un exhaustivo examen sobre su conocimiento de las calles de Londres y las rutas. Los minitaxis, que por ley deben reservarse con antelación y no pueden pararse en la calle, son una alternativa más barata para trayectos específicos.