Hoy se me ha hecho tarde. He tenido que ir a la oficina a ultimar unas cosillas y eran más de las once de la noche cuando me marchaba. Creo que quien iba detrás podía ser él, pero sólo al dar la vuelta he visto el perfil y el color de su coche por el espejo retrovisor. He sentido un pequeño nudo en el estómago. ¿Sería él...? La verdad es que no importa mucho. Si nos cruzamos de esa manera es como si no nos viéramos.
Creo que mañana podré permitirme llegar una hora más tarde a la oficina. Al fin, aunque me pase un rato por la oficina, ya es como si estuviera de vacaciones.
Le echo de menos. ¿Por qué no hace algo... por una vez?
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