miércoles, junio 27, 2012

Momentos inesperados

Aún tengo muy presente esa sensación de nervios a eso de la una del mediodía. Me han invitado a una cerveza cuando mis ojos no daban crédito: su coche parado junto a mi oficina... Yo enfrente, me preguntaba si iba a entrar, porque ciertamente ha estado unos minutos. 
De repente, he dejado de escuchar las voces del mundo, he dejado de ver los colores... Me he concentrado en esa visión. En realidad, deseaba que saliera del coche. Supongo que él me habrá visto también, aunque no lo sé con seguridad. Estaba tan cerca...
Cuando él se ha ido, he vuelto a escuchar los sonidos de la calle, el corazón me latía aceleradamente -como siempre que aparece.
Durante mucho tiempo he sentido que me temblaban las manos, que el corazón seguía latiendo deprisa...

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