Reconozco que tenía ganas de leer esta novela y, en concreto, empezar la trilogía de estos dos autores suecos que ya me tienen hechizada. Puedo decir que la novela me sorprende en el último giro final y que anoche me quedé anonadada, sobre todo cuando me di cuenta de que no pretendía dormir hasta que no la terminara. Quiero seguir leyendo, pues por algo me regalaron los tres libros en mi cumpleaños, pero de momento el segundo tendrá que esperar, ya que he comenzado otra novela radicalmente diferente.
Aquí empieza la Serie Bergman, que toma el libro del psicólogo de la policía que resuelve casos de manera magistral.
Pues bien, tengo que decir que Sebastian Bergman enamora. Es un hombre que parece despreciable, mujeriego y seductor, borde hasta la médula, le gusta sacar a la gente de sus casillas, pero sobre todo tiene una manera de pensar diferente al común de los mortales.
Västerås
A lo largo de la novela nos encontramos con los diferentes roles de varios tipos de policías. Por un lado, nos encontramos a Haraldsson, el típico policía local de Väster
ås que odia a su jefa Hanser, pensando que él debería haber sido ascendido y ocupado el puesto que ocupa ella, así que pretende ser el mejor, pero todo le sale al revés. Es torpe hasta decir basta, y además cuando llega a casa se encuentra con su mujer Jenny, que está obsesionada con tener un bebé y le mantiene en la cama la mayor parte del tiempo.
El Grupo de Homicidios que llega desde Estocolmo avisados por Hanser está formado por Torkel, Ursula, Vanja y Billy.
Además se sumará a esclarecer los hechos Sebastian Bergman, que se encuentra en Väster
ås por casualidad, aunque él no tiene interés en ayudar a esclarecer los hechos, sino que se une a los policías con un motivo que mantiene en secreto.
Roger Eriksson había aparecido asesinado en una ciénaga a las afueras de Väster
ås, con una serie de puñaladas por todo el cuerpo. Roger es un chico de 16 años, retraído y con pocos amigos, que un viernes por la noche se despidió de su novia Lisa y unas horas después aparece cosido a puñaladas en las afueras de la ciudad. Su madre había denunciado la desaparición, pero nadie se había ocupado de la misma en todo el fin de semana, y cuando en realidad comienzan a buscarle y descubren que ha sido un asesinato, Hanser decide avisar a un conocido de Estocolmo, Torkel, para que se persone en Väster
ås con todo su equipo e investiguen el caso, para lo cual aparta de la investigación a Haraldsson.
En el mismo momento, Sebastian Bergman se ha personado en la casa de sus difuntos padres en Väster
ås con el fin de desprenderse de todo lo que le relacionaba con ellos. Él se fue de casa con 19 años y ni siquiera ha estado en el funeral de su madre. Su visita a la ciudad responde únicamente al tiempo necesario que le costará vender la casa. Se encuentra en el jardín cuando descubre a un joven huyendo, concretamente al hijo de la vecina, pero la muchacha policía que llega tras él enseguida le atrapa. Decide consolar a la madre del joven mientras éste se encuentra en las dependencias policiales. Ha oído algo de que un adolescente ha sido asesinado en Väster
ås, pero no le interesa el caso.
Sebastian ha decidido recoger en algunas casas lo que puede servirle a él, que no es mucho, ya que no le interesa la vida de sus padres. Sin embargo, se encuentra vaciando una estantería donde encuentra en una caja unas cartas de una tal Anna Eriksson en las que pregunta sobre el paradero de Sebastian, ya que la joven dice estar embarazada de Sebastian. También hay una carta devuelta de su difunta madre diciéndole a la joven que se olvide de su hijo, al que considera un irresponsable. Sebastian comprende que han pasado más de veinte años y que le va a resultar difícil encontrar a Anna Eriksson, a la que ni siquiera pone rostro, pero necesita saber sobre ese hijo o hija.
Ha visto en la casa de al lado a Torkel y comprende que sólo tiene una posibilidad para encontrar a su vástago: tendrá que ayudar a la policía en el caso de Roger Eriksson, y así tendrá acceso a las bases de datos policiales. Así que se presenta en la comisaría. Torkel sabe que su amante Ursula se lleva muy mal con Sebastian, pero éste le ayudó mucho a Torkel cuando se estaba divorciando. Así que Torkel le da una oportunidad como colaborador. La personalidad de Bergman se hace más evidente cuando entra en el grupo. Le asignan como compañera a Vanja, que tiene una capacidad analítica similar a la de Sebastian, pese a su juventud. Investigan a Lisa, la novia de Roger, que se supone que es la última persona que le vio con vida; se acercan al colegio Palmlövska, un centro para niños ricos en el que Roger había comenzado a encajar después de tener que abandonar su anterior instituto porque le hacían
bullying; se entrevistan con Lena Eriksson y comprenden que anda ajustada económicamente y que desea vender una exclusiva al mejor postor sobre la horrenda muerte de su hijo; visitan a la que a simple vista parece una familia perfecta, la familia de Johan, el mejor amigo de Roger, que vive con sus padres Ulf y Beatrice (ésta además es profesora del mismo colegio).
El Palmlövska recuerda en cierto modo al colegio elitista inglés Eton College
Poco a poco comienzan a aparecer una serie de muertes vinculadas al colegio Palmlövska, como el psicólogo de algunos alumnos del colegio, Peter Westin, cuya casa es pasto de las llamas en una madrugada mientras él está durmiendo. Además ha desaparecido la libreta donde Westin apuntaba cosas de sus consultas.
En algunos capítulos nos encontramos con una serie de palabras que es crucial: "El hombre que no es un asesino", que sólo se comprende al final. No se comprende porque estamos leyendo cómo el hombre está arrastrando un cadáver, pero repite que no es un asesino.
Por otro lado, la eficacia de Bergman es crucial para resolver el caso, e incluso su psicología será determinante para que el final sea brillante. Además, alguien de la comisaría le dará la dirección de Anna Eriksson, que tras dos décadas ya no quiere saber nada de él, pero no es lo único que descubrimos cuando nos adentramos en ese portal de Estocolmo con Bergman...
Michael Hjorth (1963) es uno de los más famosos productores de cine y televisión de Suecia y un guionista muy reconocido, cuyo trabajo incluye los guiones de varias de las películas de Wallander de Henning Mankell.
Hans Rosenfeldt (1964) es el principal guionista de Suecia y el creador de la serie de televisión de mayor éxito escandinavo de todos los tiempos: la premiada serie policíaca "The Bridge", que se emite en más de 170 países.