martes, mayo 31, 2011

El jetlag


Intento que no me afecte, pero aún no estoy al 100% físicamente. Me entra el sueño cuando menos me lo espero, como si me hubiera picado la mosca tse-tse. Cuando eran las dos de la tarde no veía por venir a casa y tumbarme, cuando estaba en Logroño me sentía como si me encontrara en las nubes y cuando he regresado eran las ocho y me he tumbado un rato en la cama. Se me caían los párpados.
Cuando fui a Nueva Zelanda, los tres primeros días los pasé tremendamente mal. Me despertaba de madrugada, a eso de las cuatro de la mañana. Me levantaba a las siete, desayunaba a las ocho y a las nueve me daba la sensación de que eran las doce del mediodía. A las seis se cena, igual que en Inglaterra, un hábito al que me costó acostumbrarme. Pero después de que los dos primeros días en Auckland me las viera y me las deseara para encontrar un sitio abierto a las nueve de la noche donde cenar, también opté por adelantar la última comida del día a las seis de la tarde.
Anochecía a las cinco. Había muy pocas horas de luz y a veces me daba la sensación de que las horas pasaban muy lentamente, algo que me ocurrió los primeros días (y creo que era también por el jetlag).
Intento no cabecear, pero llevo un rato dando cabezadas. Hay que tener en cuenta que hoy me he levantado a las siete, por lo que me he puesto a tope casi nada más llegar. No me ha costado levantarme. Lo que me ha costado de verdad es la última hora en la oficina.

Otra de las cosas de Nueva Zelanda que quería comentar es la seguridad. Apenas hay mendigos. Recuerdo haber visto alguno en Queen Street, Auckland, pero en ningún sitio más. Allí hay pobreza, pero no hay miseria. Muchos inmigrantes que llegan a Nueva Zelanda se han aprendido lo que es el paro, podrían vivir mejor, pero no quieren trabajar. Trabajan durante dos meses y terminan de nuevo en el paro. Pasamos junto a sus casas, en el sur de Auckland, pero no eran chabolas, sino que eran casas de madera decentes.
No hay policías porque las calles son seguras. Y lo dice una persona que ha caminado a orillas de un lago en la más absoluta oscuridad (previamente habiendo preguntado al guía).

El Gobierno neozelandés otorga muchas ayudas a ciertas personas en el país. Me sorprendió que un grupo de gente que no recibe subvenciones son los granjeros, que en realidad son los que mantienen en pie la economía del país. Tampoco ellos quieren subvenciones, ya que tienen que dar muchas explicaciones (nos lo dijo el granjero al que visitamos). Sin embargo, sí reciben ayudas los inmigrantes y las madres solteras.
Lo de las madres solteras es realmente impresionante. Nueva Zelanda tiene muchos casinos. En ellos se ve a una infinidad de mujeres solas jugando. Esas mujeres, en su gran mayoría, son madres solteras. En Nueva Zelanda, el Gobierno ayuda a las madres solteras, y mejor para ellas si tienen hijos de diferentes padres. Ellas reciben una ayuda económica por parte del Gobierno, pero además reciben la pensión que le corresponde al padre. Por tanto, por cada hijo reciben una ayuda por doble partida. Ahora bien, ellas no necesitan trabajar y ese dinero va a parar a los casinos, dejando desatendidos a los hijos, que deberían ser los beneficiarios de esa ayuda económica.
Es una de esas cosas negativas que te marcan. No estuve en ningún casino para comprobarlo.

Cuando me encuentre más descansada empezaré un recorrido virtual por todo aquello que vi. Pero de momento no tengo cuerpo para describir ni para seleccionar fotos. Que no sé las que tengo... Calculo que unas 2500.

La foto es del domingo 22 de mayo, cuando viajábamos desde la isla Norte a la isla Sur. Personalmente adoro las fotos desde el avión. Siempre pido asiento de ventana (excepto para el viaje largo, que estuve en pasillo para poder levantarme asiduamente). Era un vuelo doméstico, por lo que el avión era pequeño y volaba muy bajo. Ese era el momento en que acababa de aparecer la isla del Sur.
En ese vuelo fui afortunada, porque a mi lado iba David, un cicerone de lujo. Se quedó en Christchurch, pero hasta entonces él me estuvo explicando lo que iba apareciendo en nuestras retinas. Llegó incluso a sacar su portátil y enseñarme fotos de cerca de los acantilados del norte que íbamos dejando atrás.
Además me explicó lo del terremoto de Christchurch. Cuando él me dijo que iba a Christchurch, le pregunté si en realidad había sido destruida toda la ciudad y me dijo que no, que sólo el centro. Sacó un mapa y me señaló los dos puntos cercanos donde habían sido los epicentros de los terremotos que vapulearon la ciudad de Christchurch. Y me dijo que la ciudad había tenido unos nueve movimientos sísmicos que habían empezado en septiembre de 2010 y que habían terminado con la destrucción masiva del centro de la ciudad en febrero de este año. Me pidió que buscara en la guía la catedral, para decirme que la torre se había destruido por completo (una torre puntiaguda) y que las tareas de reconstrucción no estaban siendo fáciles. Y además me enteré de que hace unos años también el centro de Christchurch había sido destruido por otro terremoto y que el Ayuntamiento de la ciudad había optado por convertir todo el centro en una zona ajardinada, donde estará prohibido levantar ningún tipo de edificio, ya que Christchurch es una ciudad proclive a sufrir terremotos.
Hay que tener en cuenta que por toda Nueva Zelanda, de Norte a Sur, pasa una falla, que une dos placas tectónicas: la indoaustraliana y la pacífica. En la isla del Norte, la indoaustraliana se superpone a la pacífica, lo que origina los volcanes; mientras que en la isla del Sur, es la pacífica la que se sobrepone a la indoaustraliana, por lo que el paisaje es montañoso, con profundos y verdes valles y altos picos nevados (cuando llegué a Queenstown me dio la sensación de estar en Suiza). Debido a estas placas, Nueva Zelanda es un lugar proclive a los terremotos. Y debido a esto también nos encontramos con dos islas que, pese a estar tan cercanas, tienen una orografía completamente diferente.
Principales placas tectónicas

Al entrar en Nueva Zelanda


Una de las cosas que me sorprendió de Nueva Zelanda es lo estrictos que son en ciertos asuntos. Algo que me sorprendió fue el hecho de que estuviera prohibido meter comida en el país. Luego me explicaron por qué. En el caso de que yo hubiera llevado un bocata en la mochila, comprado en el aeropuerto de Hong Kong, por ejemplo, me hubieran multado económicamente nada más entrar en Nueva Zelanda. No recuerdo ahora lo que suponía esa multa, pero podría ser de la orden de 500 dólares nz (unos 410 € aprox.).
La razón es comprensible, ya que el 95% de la economía neozelandesa depende de materias primas como la carne de vaca y oveja, así como los productos lácteos y la lana. Es la forma de evitar virus como el de las "vacas locas" y otro tipo de pestes que afectan al ganado. En caso de que entre una bacteria que 'contamine' esa materia prima neozelandesa el país se hundiría en un desastre económico del que le costaría levantar cabeza.
La gente de allí también me sorprendió. Nada más entrar, el policía que me sellaba el pasaporte puso el sello junto a los de Japón y empezó a preguntarme cómo era aquel país y demás. Ese fue el primer contacto que tuve con un neozelandés. Y es que son muy simpáticos, siempre entablan una conversación, siempre están sonriendo. Siendo descendientes de los británicos, me los imaginaba más secos, más serios.
Ya seguiré contando cosas en otro momento, que ahora es tarde.

En el pasaporte sólo tengo un sello, porque, al salir, sólo me echaron el garabato a bolígrafo que se ve.

lunes, mayo 30, 2011

La toma de contacto

Es genial estar en casa de nuevo. Tengo la habitación patas arriba, porque acabo de sacar todo de la maleta. De repente, he sentido una especie de garra en el estómago. Ha sido al pensar en él, en que quizás mañana le vea (o no). La garra de los nervios, del anhelo...
Tengo una ingente cantidad de fotos. No es de extrañar.

Aires de tormenta

En Madrid está el cielo más negro... Ya me he comprado el vestido para la boda, más azul que el cielo de Madrid, en estos momentos me lo están arreglando. Hasta las dos les he dicho, que tengo que regresar a coger el autobús en una hora.
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Metro

Cuánto tiempo sin coger el metro. Hasta las tres no me sale el autobús, así que, después de dejar la maleta en consigna, me voy a comprar un vestido para la boda que tengo el sábado.
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El regreso

He dormido como un bebé. Una de las cosas que más he echado de menos en estas dos últimas semanas ha sido la comida. Porque en Nueva Zelanda se come mal en general. Sólo recuerdo dos comidas donde haya comido más o menos decentemente.
Hoy al desayunar he optado por un pan tumaca hecho por mí. Esos pequeños placeres me recuerdan a que esto ya es España.
Lo que también sentí anoche es el aire más cálido. Aunque había tormenta se notaba más calor, lo que es de agradecer.
Por fin he descansado. Sería una magnífica idea volver a cerrar la maleta para hacer ya el último trayecto. Creo que hasta las tres no tengo autobús directo. Podría coger a Logroño o Burgos, pero va a ser que me quedaré en Madrid hasta el mediodía.
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En Madrid

Me encuentro en el AC de Avenida de América. No veo por dormir. Lo primero que he hecho tras pasar los controles de la policía y recoger la maleta ha sido comer un bocata de jamón ibérico, ya que en el avión no nos han dado de cenar o no me he enterado porque he estado durmiendo todo el tiempo. Pero no he descansado. Ahora comienzan los efectos del jetlag. Mañana ya despertaré. Es cierto que tengo un autobús a las siete pero no lo voy a coger. Cuando me despierte, sin alarmas, soñando con un ángel, que cada vez está más cerca. He tenido tanto tiempo de avión que he reflexionado sobre ciertas cosas: porque lo que siento al mirarle a él no lo siento con nadie más, ni lo he sentido nunca. Y eso es como una bomba de relojería. Estoy casi segura que le vere esta semana. Tengo una necesidad vital de mirar a esos ojos perfectos y sentirme tocada por la magia. Así que me cruzare con él.
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domingo, mayo 29, 2011

Aeropuerto de Londres

Después de la paliza de avión, ya estoy por fin en Londres. Hay mucha gente con los colores blaugrana, cosa que aquí me choca. A eso de las 19.30 (hora inglesa) cojo el último avión a Madrid. Sólo tengo ganas de dormir en una cama decente.
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Aeropuerto de Hong Kong

Son las 7.40 h del domingo en Hong Kong. En diez minutos embarcamos. Aquí me he enterado de que ganó el Barsa al Manchester. Lo están echando en todas las televisiones.
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sábado, mayo 28, 2011

Aeropuerto de Auckland

Son las 20.55 aquí. Hace un rato que hemos llegado al aeropuerto de Auckland y que hemos pasado el control de la policía. No hemos tenido que pagar los 25 dólares de tasas al dejar el país, según nos dijeron los guías. Aún no han puesto la puerta de embarque, aunque hasta las 23.15 no despega el avión. Estoy enfrente de una de las tiendas del Duty Free.
La maleta me ha pesado 20.7 kilos, tanto que me decían que me iban a multar por exceso... Estoy por comprar vino, pero son demasiados transbordos para llevarlo encima.

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Aeropuerto de Dunedin

16.20 h. En quince minutos despegamos con destino a Auckland. Se estima que la duración del vuelo es de hora y media. Llevo unos jaboncillos de lava en la mochila, que me la van a abrir en todos los controles.
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viernes, mayo 27, 2011

The Octagon

El Octagon es el centro de la ciudad. Es una plaza que está llena de restaurantes y cervecerías.
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Estación de tren de Dunedin

Es un edificio de enorme grandeza. Aquí apenas se utiliza el tren, así que la estación de Dunedin no tiene apenas ajetreo. Cuando fuimos ayer había una boda.
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First Church

Es la sede de la iglesia presbiteriana en NZ.
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Ultimo dia en Dunedin

No tengo mucho tiempo. Lo cierto es que es mi ultimo dia en Dunedin y casi en Nueva Zelanda. Cada dia que pasa me cuesta mas sacar el movil y escribir una entrada.
Hoy me han dado un toque de atencion en el hotel. Pensaba que me echaban. Ya contare por que. Lo cierto es que en este pais son demasiado estrictos con algunas cosas. Pero esto son gajes del oficio. Simplemente yo me he saltado una prohibicion, en esa especie de morbo que da hacer lo que esta prohibido. Lo contare... mas adelante. Ahora no, porque no tengo mucho tiempo. A partir de ahora y hasta que llegue el lunes a casa no me volvere a conectar a un ordenador. Todo sera a traves del movil, siempre que lo tenga encendido, claro, que la mayor parte de este fin de semana estare volando.
Otra de las cosas por la que me van a multar va a ser por el exceso de kilos en la maleta. Voy a intentar llevar conmigo lo que mas pese, pero es cierto que este ano me he pasado comprando cosas. Sobre todo, cosas para mi. Esta vez si que he dicho algo como: "Jabones de lava para todo el mundo". Bueno, a mis hermanos les llevo unas camisetas de los All Black, pero son de rugby, asi que no se si se las pondran.
Son las 18.30 en Dunedin y es casi la hora de cenar. De todas formas, no creo que esta noche vaya muy lejos. Tengo que encontrar la manera de que la maleta me pese menos.

Península de Otago

Dunedin se encuentra en la península de Otago, que tiene unas playas escondidas y muy tranquilas, en muchas de las cuales se pueden encontrar animales en libertad: leones marinos y pingüinos de ojos amarillos. Hemos madrugado sólo para verlos, pero, vaya, es difícil coincidir con ellos.
Empieza la cuenta atrás. En 24 horas estaremos de camino al aeropuerto. Son las 12.56 del mediodía y es la hora de comer aquí.
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jueves, mayo 26, 2011

Moeraki Builders

De camino a Dunedin se encuentran estas formaciones redondas a lo largo de una playa. Consideradas como sagradas por los maories, parece ser que son fruto de la erosión.
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La granja neozelandesa

Hemos estado en una granja neozelandesa. El granjero nos ha explicado todo el trabajo lanar. Cuando el perro ha mantenido a todos los carneros a raya le he dicho que le compraba al perro, pero no me lo ha querido vender.
Después nos han invitado a almorzar.
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Llegada a Dunedin

Desconozco lo que le ha ocurrido hoy a mi movil, pero no me dejaba entrar en internet; ahora entra pero le sigue costando.
Dunedin es una ciudad universitaria que tiene mucha vida. Me recuerda a otra ciudad universitaria... espanola.
Es muy diferente al resto de los pueblos que hemos visto los ultimos dias, que estaban demasiado parados. Es una ciudad, mas del estilo de Auckland.
Y este es el ultimo destino, lo que me recuerda que las vacaciones estan llegando a su fin.
El viaje de vuelta es un largo trayecto, empezando el sabado a las 12.45 del mediodia y llegando a Madrid a las 23.00 de la noche del domingo (con lo que no vere la final de la Champions, aunque esperemos que gane el Barcelona). Mi viaje tiene varios transbordos: Dunedin-Auckland-Hong Kong-Londres-Madrid. El domingo por la noche dormire en Madrid.
Me he enterado de que el volcan islandes ha vuelto a entrar en erupcion, pero afortunadamente la nube de polvo va hacia el Este y no hacia el Sur. Por lo que en principio no tendre ningun problema. De todas formas, hasta que no llegue a Hong Kong no sabre si mi vuelo sale. Ademas esta vez no voy sola, sino que voy con los recien casados de Vitoria.

Lo que me ha ocurrido en Dunedin es de escandalo. Hace dos noches me perdi, y creo que prefiero perderme en una ciudad a lo de esta noche. A las seis he salido del hotel a cenar. Lo cierto es que aqui el centro es The Octagon, una plaza que tiene forma de octagono, que se encuentra muy cerca del hotel. Habia terminado de cenar cuando me he puesto a hacer fotos de la catedral, que estaba en uno de los lados de la plaza. Entonces sale en la foto saludando Ryan, que se me ha puesto a hablar.
Ryan es de Dubai, pero lleva nueve anos viviendo en NZ. Tiene un BMW azul oscuro, 28 anos y se dedica a los negocios (que no ha querido concretar). Lo cierto es que yo estaba sacando mi foto a la catedral cuando el ha aparecido en la foto saludando, ya que acababa de salir del coche. Nos hemos puesto a hablar y de repente me dice que si 'you are beautiful', que si 'I like you', que si 'do you like dancing?' y que si 'do you like beachs in night?'. Luego ha empezado con toda la parafernalia de si estaba casada y un largo etcetera. Me he largado por patas y he llamado al guia para decirle que me acompane al Octagon luego, porque no me atrevo a ir sola para no encontrarme con gente rara. Que prefiero perderme y son las nueve de la noche. Otra cerveza ya me tomare antes de ir a dormir.
Anda que me pasan cosas mas extranas... Yo creo que ha empezado todo porque me ha visto con la camara y ha pensado que era extranjera, sino no me dice nada, pero menuda gracia.

En fin... no me queda nada para terminar mis vacaciones. Y de momento los viajes que me quedan este ano son cortos. En conjunto, este viaje (ha sido) es especial por razones variadas que ire concretando las proximas semanas.

Regreso al Octagon a tomar otra cerveza mas. Son las 9.08 de la noche y parece medianoche.

Desayuno junto al lago

Algo que parece más vacaciones y no tan cultural.
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miércoles, mayo 25, 2011

El color de las aguas del Tekapo Lake

Es irreal el color de este lago, aunque parece ser que se produce por los sedimentos que llegan desde los glaciares y que se juntan con las aguas de las orillas del lago.
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Hooker Valley

En plena zona de glaciares, se encontraba este valle del que se originaba una torrentosa corriente.
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Lago Tekapo

Ya ha anochecido sobre el Lago Tekapo.
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Tekapo

Estamos junto al lago Tekapo, en el pueblo del mismo nombre. Lo que tiene este pueblo es en la misma calle: una gasolinera, dos restaurantes, una cafetería para desayunos (que a estas horas está cerrada), una cervecería y una tienda de recuerdos. A dos minutos está nuestro hotel, que es más bien tipo bungalow. La habitación tiene cocina y salón y en el piso de arriba el dormitorio y el baño. Tiene balcón en los dos pisos y da a un lago artificial.
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Cerveza en Tekapo

La cerveza que estoy tomando se llama Summit y es rubia. Al pedirla me han dado dos culines a probar: Tui (que es la que bebí anoche) y Summit.
Esto es una cervecería junto al lago Tekapo. Esto está aún más vacío que ayer.
Tengo la chimenea enfrente, libros para leer y el rugby en las noticias de la tele. Que el mundial de rugby se celebra este año aquí y están todos locos por el rugby.
No hay nada en este pueblo, pero la cervecería es muy acogedora. Hay que decir que estoy sentada en un mullido sofá. Y es que aquí es raro la cafetería que no tiene sofás.
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El atardecer sobre Tekapo

Cae el atardecer sobre Tekapo. Estamos en el observatorio, que se construyó en este monte gracias a la pureza del aire.
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Wanaka Lake

A primera hora de la mañana hemos dado un paseo junto al lago Wanaka. Había diferentes especies de patos junto al agua.
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Clay Cliffs

En medio del paisaje más desértico se encuentran estas montañas escarpadas, cuya formación se debe a la acción del viento y el agua.
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Monte Cook

Es el monte más alto de NZ, con 3754 metros. Su nombre maori, Aoraki, significa "El que rompe las nubes". Allí nos dirigimos.
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martes, mayo 24, 2011

Despertar

Es magnífico despertar y encontrarse con el lago y las montañas de fondo. Es una imagen exquisita. Creo que hoy hará buen día.
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Frente al lago

Lo cierto es que estoy en el balcón frente al lago. Tengo puesto el polar encima del pijama, pero no hace tanto frío como esperaba. Mis pies están en chancletas y no tiemblan. Se escucha el sonido del agua tan cercano... Y hay un sinfín de estrellas. Estrellas...
En Wanaka me he perdido esta tarde al regresar al hotel. Sólo tenía que bordear el lago, pero no era tan fácil. A las seis era de noche, me he tomado mis cervecitas y el guía me ha asegurado que este país no es peligroso. Para volver hay un camino entre los árboles que bordea el lago, pero estaba negro, no se veía nada y, aunque más largo, he preferido ir por el carril-bici, que iba junto a la carretera y estaba débilmente iluminado. Craso error. He caminado y caminado, he llegado a una zona de chalés elegantes, no había un alma por la calle a quien preguntar. Podía haber llamado a Olivier para que viniera a buscarme, pero tendría que estar desesperada para hacer eso, así que sólo se me ha ocurrido caminar en línea recta hacia donde yo pensaba que estaba el lago (y me alegra saber que mi sentido de la orientación es bueno). Pensaba: "A ver si en la oscuridad voy a dar con mis pies en el agua...", pero he llegado al camino, la grava se oía bajo mis pies y he visto las lomas de césped recién cortado. "Eso tiene que ser el hotel", he pensado. He subido y me he encontrado con una especie de carpa donde estaban cenando. Yo no he visto a nadie, pero no ha faltado quien me ha visto desde dentro, que luego me lo han dicho. He intentado cruzar y no podía, porque había en medio un lago artificial. Así que he vuelto al camino y entonces he visto el cartel: Edgewater Restaurant. Así que por fin, después de hora y media dando vueltas en la oscuridad, he encontrado el hotel.
Entonces he entrado al restaurante-cafetería a beber agua.
Debía venir tan sofocada -las cervezas- que Olivier me ha visto y me ha preguntado si me encontraba bien. Le he explicado todo...
No voy a cerrar las cortinas de la habitación. Quiero abrir los ojos mañana y ver el lago.

Una vez tuve un sueño, uno de los primeros sueños... Entonces no era un lago, sino el mar.
Creo que no quiero soñar más.
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El regreso al hotel

Para regresar al hotel tengo que ir bordeando el lago. Lo que ocurre es que la orilla del lago está llena de cervecerías y estoy entrando en las que me gustan. Aquí están jugando al billar, que hay unas cuantas mesas de billar. Además creo que ahora hay campeonato de poker, porque están repartiendo las fichas. La cerveza de NZ está buena.
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Main Street

En la calle principal de Wanaka están todas las tiendas y no hay mucho más. Esta calle desemboca en el lago. Encima de mí tengo una estufa porque aquí la ley antitabaco es más antigua y todos los lugares públicos tienen su estufa exterior.
He entrado en una tienda de fotografía a por otra tarjeta para la cámara. Estamos hablando de que hago entre 200 y 300 fotos al día y aunque no tengo la máxima calidad, tampoco tengo la mínima, aunque la tarjeta tiene 16 Gb. El fotógrafo me ha limpiado la lente de forma desinteresada y me ha regalado un protector para la lente. Cuando digo que aquí la gente es muy amable es que impresionan de verdad.
Junto a mí tengo a un grupo de moteros barbudos con perros bebiendo litros de cerveza. Esto podría pasar por cualquier ciudad estadounidense, porque no es mucha la diferencia.
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Cervecita en Wanaka

Aquí hace más frío. Se acerca la hora de cenar y lo mejor es combatir al frío con cerveza local. Aquí ya hay nieve en las cumbres. Son las 16.30 aquí.
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Edgewater Hotel

Hemos llegado a Wanaka. El hotel es una especie de bungalow cuyas vistas, espléndidas vistas, dan al lago del mismo nombre que la ciudad.
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Arrowtown

Welcome to the Far West!!
Es el centro del pueblo de Arrowtown, llamado así por el río Arrow, que pasa junto al pueblo y donde se encontró el oro que desembocó en una búsqueda desenfrenada de oro. Si Arrowtown no se convirtió en un pueblo fantasma cuando la fiebre del oro cesó fue por su proximidad a Queenstown y porque los chinos se encargaron de desarrollar una intensa actividad minera que llega hasta nuestros días.
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Escenas "El Señor de los Anillos"

Aquí transcurre una de las escenas de la primera parte de "El Señor de los Anillos", concretamente cuando salen en barca de Rivendell, flanqueados por las dos altas estatuas de piedra.
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Shotover Jet

Después de subir en teleferico para ver toda la ciudad de Queenstown, nos hemos ido a montar las lanchas rápidas, a diez minutos de la ciudad. Ha sido algo emocionante, aunque nos hemos mojado un poco. Nos alejamos de Queenstown y nos dirigimos a Arrowtown, una ciudad que creció durante la fiebre del oro y que, a diferencia de otros pueblos que ahora se han convertido en pueblos fantasma, Arrowtown aún sigue desarrollando una floreciente industria minera.
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lunes, mayo 23, 2011

Un rebaño de ovejas

Mañana las veremos de cerca. Habitualmente aquí las ovejas suelen estar pastando en los prados. Porque otra cosa no habrá pero praderas y granjas hay muchísimas.
Esta mañana nos hemos encontrado un rebaño larguisimo. Iba un pastor delante y otro atrás. Durante varios kilómetros no había más que cabezas y cabezas. Aquí los rebaños son de quinientas ovejas para arriba.

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El embarcadero del fiordo

En Milford Sound sólo había un embarcadero, un restaurante y un pequeño aeropuerto, que funciona para helicópteros. Es tan alto el riesgo de avalanchas que los helicópteros sobrevuelan todos los días las montañas y en caso de que descubrieran que es posible que haya un alud lo provocan antes de que cause daños. Hasta los años 50 Milford Sound sólo tenía acceso por aire o por mar. Antes de la II Guerra Mundial se empezó a construir el túnel que uniría el fiordo con el resto del país a través de la tierra. Con motivo de la guerra las obras se paralizaron y después se reanudó. El primer vehículo pasó por el túnel en 1953. Tiene varios kilómetros de longitud y todo el tiempo es hacia abajo.
El fiordo contiene en sí mismo todo un ecosistema. He visto delfines y focas. Nos han faltado ver los kea, loros originarios de NZ que se encuentran entre la espesura de los bosques.

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Ultimo dia en Queenstown

Es nuesto ultimo dia en Queenstown. Creo que manana dormiremos en un sitio que se llama Wanaka. Tambien comeremos en una granja algo tradicional, que seguramente sera oveja vieja, ya que aqui esta prohibido matar a los animales cuando son jovenes. Y si algo tiene el sur son ovejas. Tambien tiene caballos, ciervos y vacas, pero si en la isla del norte abundaban las vacas, aqui hay una infinidad de ovejas. Creo que nos van a ensenar como las esquilan, aunque aun no es la epoca para esquilarlas.
Si hoy he escrito poco es porque desde Te Anau no habia cobertura. No he tenido de nuevo cobertura hasta que nos ha dejado el helicoptero junto a Queenstown.

Son las 19.49 y debo ir a hacer la maleta.

Milford Sound

Milford Sound es como se llama al lugar donde hemos cogido el barco para hacer un crucero por el fiordo. Un sound es la entrada de agua en un graciar formada por un río, mientras que un fiordo es la entrada de agua desde el mar. Por lo tanto la palabra 'sound' sobra junto a Milford porque este es un fiordo. La travesía en barco ha durado dos horas y el paisaje era impresionante. Entonces ha llegado el regreso en helicóptero. Para mí, que nunca había subido a uno, ha sido una experiencia auténtica. No tengo fotos... con el móvil. Estaba además delante. El piloto nos ha parado en un glaciar y la nieve estaba tan blanda y cubría tanto que no se podía caminar. Y luego ha llegado nuestro lago, donde está Queenstown. Me he hecho una foto con el piloto.
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domingo, mayo 22, 2011

En la Tierra Media

Estamos en plena Tierra Media. Los paisajes son extraordinarios. Llegamos a Te Anau.
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Carretera de montaña

Hemos salido de Queenstown a las siete de la mañana. Está amaneciendo tras las montañas. Circulamos junto al lago Wakatipu desde hace un rato. La carretera tiene muchas curvas. Tenemos cuatro horas de carretera de montaña. Nos vamos a los fiordos.
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City center

Queenstown, como ciudad turística, tiene una ingente cantidad de tiendas y restaurantes, así como un amplio abanico de deportes de aventura. Aquí en dos semanas empieza la temporada de esquí. Esto no está nevado, pero las cumbres cercanas sí. Esta ciudad me encanta. Dormimos dos noches aquí.
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Cogiendo el avión

Eso es Christchurch. Y ellos son mis compañeros de viaje. Hemos estado volando durante algo más de tres horas.
Mañana volaré en helicóptero. Una experiencia completamente nueva.
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La caldera

Esto es la caldera de un volcán, lo que hace que el agua esté chisporroteando y siempre esté caliente. Los colores se crean por la mezcla de diferentes elementos químicos. Esto es obra de la madre naturaleza.
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Espectaculo maori

Anoche vimos el espectaculo maori. Los maoris se tatuan la cara y sacan la lengua como simbolo de amenaza. Anoche nos bailaron la jakka, danza ritual de guerra, que solo bailan los hombres.
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La isla del Sur

Si la isla del Norte de NZ es completamente volcanica (como Canarias), la isla del Sur es una pradera rodeada de montanas. Aqui estan los Alpes del sur y el lugar donde me encuentro, Queenstown, recuerda bastante a Suiza. Solo que aqui estamos en el Hemisferio Sur. En dos semanas empieza la temporada de esqui y se ve que es una ciudad completamente turistica. Las tiendas aun a esta hora permanecen abiertas (son las 7.20 de la tarde), cuando en Auckland a esta hora llevan ya un tiempo cerradas (desde las cinco de la tarde).
Queenstown esta a orillas de un lago precioso, alrededor solo se ven montanas. Hemos cambiado de guia. Se llama Oliver y es frances. Habla muy bien espanol, solo que de portugues nada (lo digo por los brasilenos que nos acompanan).
Aqui tengo mas tiempo de internet, porque aqui utilizan un sistema de tarjetas. Una hora que tengo que consumir entre hoy y manana, ya que pasado manana nos iremos a otro lugar.
Hoy se me ha puesto la piel de gallina. Quizas porque el vuelo, aunque era de la isla Norte a la isla Sur, ha hecho otra parada que yo esperaba: Christchurch. Desde el aire no se apreciaba nada, mas que la extension de la ciudad, ni siquiera el centro. Pero Christchurch es donde acontecio el terremoto de febrero de este ano. En el avion hasta Christchurch he venido hablando todo el tiempo, porque mi companero de asiento, David, tenia ganas de hablar. El me ha explicado que realmente no fue un unico terremoto, sino que el de febrero fue el septimo de una serie de movimientos sismicos que comenzo en septiembre de 2010, mas o menos violentos. Tampoco se destruyo toda la ciudad, sino solo una parte: el centro, que ahora van a convertir en jardines. Creo que lo comente el otro dia.
David era tan majete que ha terminado sacando su portatil para ensenarme fotos de la isla del Sur y como salian en las fotos tambien me ha mostrado a su mujer y a sus hijos.
La segunda parte del viaje ha sido mas rapida. Los paisajes que se veian eran impresionantes y he estado haciendo fotos de los Alpes desde que han aparecido en el horizonte. Si, aqui tambien hay una cordillera que cruza la isla del Sur de arriba a abajo y que se llama Los Alpes.
En cuanto a la gente, sigo pensando que son muy abiertos. Todo el mundo te habla. No hay nada de la seriedad y rigidez inglesas. Aqui son muy abiertos, siempre sacan conversacion... Solo por conocer la simpatia de la gente de aqui merece la pena venir.
Que decir. Manana nos vamos a los fiordos, porque aqui tambien hay fiordos. El viaje es largo, salimos de aqui a las siete de la manana, asi que deberia ir pensando en marchar. El regreso es opcional. Yo volvere en helicoptero que si bien es lo mas caro tampoco he montado nunca en helicoptero, y ver los lagos y las montanas desde el aire debe ser impresionante.
Dentro de una semana estare en Londres, esperando al avion que me lleve a Madrid. Que rapido se pasa todo. Lo cierto es que disfrutare cada momento, porque esto es magnifico.

Aqui esta acabando el domingo. En Espana esta empezando. Manana mas. De todas formas, he hecho fotos desde el movil que, por una cosa o por otra, no he enviado, aunque las hacia con la intencion de hacer algun comentario aqui. Asi que es posible que ahora cuando vaya a la habitacion comente algunas de las cosas que he visto durante el dia de hoy.

Queenstown

Es algo parecido a estar en Suiza. Abajo tenemos un inmenso lago, el segundo más grande del país. Es espectacular.
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Museo de Rotorua

Cualquiera que vea este edificio podría pensar que estamos en cualquier ciudad de Alemania, Bélgica u Holanda. Es el Museo de Rotorua. En el pasado fue un balneario, pero las termas se trasladaron a otro edificio.

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El cráter del Infierno

Hemos visitado Waimangu, que es la zona donde se juntan dos fallas, por lo que aquí hay una especie de caldera impresionante.
El cráter del infierno crea un lago precioso. El color azul lo crea el alcalino, elemento químico parecido al ácido. Aunque el agua está a unos 45 grados, un ser humano se derretiria dentro porque la piel se descapa poco a poco.
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sábado, mayo 21, 2011

Ki Ora!!

Ki Ora es el saludo de bienvenida maori. Ki Ora es un buen comienzo.
Estoy en un ordenador de verdad, aunque sin tildes (ya que este teclado es ingles). Me encuentro en el hotel Millennium de Rotorua y tengo ocho minutos.
Lo que ocurre es que este blog no me lo carga desde la Blackberry, desde que cambie el fondo. Cuando era negro si podia entrar. Queria ver todo lo que he escrito estos ultimos dias.

Lo cierto es que estoy en un lugar unico. Tan original como no creo que vuelva a ver nunca. La cultura maori en vivo, fumarolas y geiseres, hot rocks, gusanos luminosos...

Es demasiado impresionante. Manana madrugamos para ir a ver otro valle geotermal y despues cogemos el vuelo domestico hasta Queenstown, en la isla del Sur.

Ha venido una chinita y me ha fulminado unos minutos. Es hora de que me vaya despidiendo.

Rotorua II

Te Puia es una tribu maori. Esta noche cenaremos ahí. En una hora.
Aquí son las cinco de la tarde.
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Rotorua I

Rotorua huele a azufre porque se encuentra en un inmenso valle geotermal, con fumarosas, geisers y aguas burbujeantes.
Es impresionante.
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Welcome to Rotorua

Tengo la ventana frente a uno de los 14 lagos de la ciudad de Rotorua. Realmente es un balcón y no se ve bien porque estoy en un primer piso, pero tan cerca del suelo que me va a dar miedo dormir aquí. No hay persiana, pero el hotel está decorado al estilo maori. Huele a azufre por toda la ciudad.
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Cows

Estamos rodeados de vacas. Una vaquita produce 40 litros de leche diarios. El 95 por ciento de la leche se exporta al extranjero.
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A la salida de la cueva

Ya a la salida de la cueva se podían hacer fotos. Ha sido magnífico ver a los bichos ahí arriba. Aunque no se veían más que las luces de sus colas. Parecían miles de estrellas en el cielo. La singularidad de estos gusanos es que crecen en lugares muy húmedos.

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Cuevas de larvas luminosas

Estamos en Waitomo. Vamos a entrar en barca a una cueva. En el techo hay larvas luminosas que hacen que parezca el firmamento. No se pueden hacer fotos. El ruido y el flash hacen que las larvas apaguen sus luces.
Nos encontramos en una zona muy rural y muy verde. Hemos visto también la casa de un hobbit por fuera, convertida en hotel. Estamos en plena Comarca de la Tierra Media.
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