Recuerdo haber comprado esta novela en una librería anticuaria que había en la Rúa Mayor de Salamanca y que me llamó al atención por el colorido de la portada. Recuerdo que aquella librería estaba entonces chapada a la antigua, con sus techos altos y grandes cristaleras enmarcadas en madera que se había barnizado mil veces. Muy modernista.
Este libro contiene las tres obras más conocidas de Lewis Carroll: Alicia en el País de las Maravillas, Alicia a través del espejo y La caza del Snark. En esta entrada sólo voy a hablar de la primera, aunque leí el libro entero de seguido.
Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland) es una obra de literatura creada por el matemático británico Charles Lutwidge Dodgson, más conocido como Lewis Carroll. El cuento está lleno de alusiones satíricas a los amigos de Dodgson, la educación inglesa y temas políticos de la época. El País de las Maravillas que se describe en la historia es creado básicamente a través de juegos con la lógica, de una forma tan especial que la obra ha llegado a tener popularidad en los más variados ambientes, desde niños o matemáticos hasta psiconautas.
En esta obra aparecen los personajes más famosos de Lewis Carroll, como el Conejo Blanco, la Liebre de Marzo, el Sombrerero, la Oruga Azul, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones, que han reconocido tal importancia que se reconocen fuera del mundo de Alicia para el que fueron creados.
Se conservan 23 copias de la primera edición de 1865. El libro tiene una segunda parte, menos conocida: A través del espejo y lo que Alicia encontró allí.
La obra ha sido traducida a numerosos idiomas, incluido el esperanto. En 1998, un ejemplar de la 1ª edición del libro se vendió en una subasta por 1,5 millones de dólares y se convirtió en el libro para niños más caro hasta el momento.
Antes de comenzar la novela, Lewis Carroll incluyó un poema que hace referencia a la gestación de la obra. En las siete estrofas del poema, Carroll recuerda el paseo en bote, y cómo las tres hermanas Liddell, llamadas en el poema Prima, Secunda y Tertia, insistieron repetidamente en escuchar una historia. La estrofa final es una clara dedicatoria a Alice Liddell.
Capítulo I: El descenso a la madriguera .- Todo comienza cuando Alicia se encuentra sentada en un árbol al aire libre, aburrida, junto a su hermana. La hermana lee un libro "sin ilustraciones ni diálogos", lo que hace que Alicia divague en el aburrimiento.
El Conejo Blanco, ilustración de John Tenniel
Repentinamente, aparece junto a ella un conejo blanco, vestido con chaqueta y chaleco, que corre murmurando que llega tarde, mirando su reloj de bolsillo. Alicia se interesa por él y decide seguirlo e incluso entrar a su madriguera. La madriguera resulta ser un túnel horizontal más profundo de lo esperado, que súbitamente se convierte en un pozo vertical sin asidero alguno, por donde Alicia cae durante mucho tiempo recordando a su gato, y cosas que aprende en su escuela, preguntándose si al fin llegará al suelo. En el trayecto, Alicia se pregunta si el túnel la hará llegar a "las antipáticas", término que confunde con "las antípodas".
Al finalizar su caída y sin haberse hecho daño, Alicia entra en un mundo de absurdos y paradojas lógicas. El conejo ha desaparecido y Alicia encuentra una pequeña botella que sólo dice: "Bébeme", lo que Alicia hace, atraída por la curiosidad. La poción encoge el cuerpo de Alicia hasta que llega a medir 25 centímetros de altura.
A continuación, Alicia intenta abrir una pequeña puerta para continuar explorando ese nuevo mundo. A través de la puerta se atisba un atractivo jardín, pero la llave que abre la puerta está sobre una mesa que Alicia no puede alcanzar, debido a su pequeña estatura. La niña recupera su estado original comiendo un pastel que tiene el letrero "Cómeme".

Capítulo II: En un mar de lágrimas.- El pastel tiene el efecto esperado y Alicia crece más de tres metros. Con su nueva altura, la niña consigue coger la llave, pero al no dejar de crecer, choca contra el techo y queda imposibilitada para acceder a la puertecita. Alicia comienza entonces a llorar y llena la habitación con un charco de lágrimas de 10 centímetros de profundidad. Entonces el Conejo Blanco pasa nuevamente apresurado frente a Alicia. Sin querer, el conejo deja caer el abanico que Alicia utiliza para refrescarse. El abanico es mágico, ya que consigue que Alicia comience a encogerse de nuevo, hasta que lanza lejos el abanico para detener el proceso.
El charco de lágrimas es ahora un mar donde Alicia se ve forzada a nadar para no ahogarse. A su lado pasa nadando un ratón y Alicia intenta hablar con él. El Ratón se ofrece a guiarla hasta la orilla. En el camino, Alicia ve que otros animales también se encuentran nadando y tratando de salir del mar de lágrimas. Entre los animales, Alicia distingue a un Pato, un Dodo, un Aguilucho y un Loro.
Capítulo III: Una carrera en comité y un cuento largo.- Alicia y los animales consiguen llegar a tierra firme. El Dodo organiza una carrera para secarse. La carrera no tiene reglas ni duración definida, salvo correr en círculos, lo que hacen todos hasta quedar secos. El Dodo también decide declarar ganadores de la carrera a todos los participantes y decide que Alicia será quien otorgue los premios. Ante el acoso general, Alicia hurga en sus bolsillos y encuentra varios confites, que reparte entre todos. Como la niña es también ganadora de la carrera y no le quedan más confites, su premio es un dedal que ella misma tiene en el bolsillo, y que da al Dodo para que, simbólicamente, éste le entregue el premio.
El Ratón explica la razón de su odio a los gatos y los perros. Imprudentemente, Alicia menciona a su gata Dina y su habilidad para cazar ratones, y consigue hastiar a todos los animales, que se retiran dejándola sola.
El nombre del capítulo es un juego de palabras en inglés. El Ratón cuenta un "cuento" (tale en inglés) y Alicia se confunde con la palabra tail ("cola").

Capítulo IV: La habitación del Conejo Blanco.- Tras quedarse nuevamente sola, Alicia ve pasar otra vez al Conejo Blanco. El animal está buscando su abanico desesperadamente y, al ver a Alicia, la confunde con su criada Mary Ann y le exige que vaya a buscar el abanico a su casa. Alicia obedece y finge ser Mary Ann por no discutir con él. Llega a una casa en cuya puerta pone "C. Blanco". Alicia entra y sube a un cuarto donde encuentra el abanico y otra botella con líquido. Aunque no hay ningún letrero, Alicia bebe por curiosidad, ya que todas las bebidas de ese mundo le han provocado efectos sorprendentes. El tamaño de Alicia aumenta hasta hacerla quedar atorada dentro de la habitación. Cuando el Conejo Blanco llega y reclama su abanico, sólo ve un enorme brazo saliendo de la ventana del piso superior de su casa. El conejo va a buscar ayuda, sin saber que el brazo pertenece a la pequeña gigante. Una multitud se reúne fuera y proponen soluciones para retirar el brazo, incluso hay una propuesta para prender fuego a la casa.
La multitud comienza a arrojar panecillos mágicos por la ventana y Alicia come algunos, con lo que disminuye de tamaño hasta que finalmente puede salir de la casa. Alicia huye de la multitud y se pierde en un bosque cercano, donde se detiene frente a una seta gigante.

Capítulo V: El consejo de una oruga.- Encima de la seta gigante, Alicia encuentra a la Oruga Azul sentada y fumando un narguile. La Oruga le pregunta sobre su identidad. Alicia no puede responder de manera sencilla, pues considera que, al haber cambiado de tamaño varias veces, su propia identidad de ha perdido y en ese momento ya no sabe ni quién es. Discuten hasta volver al punto de inicio. Finalmente, Alicia expresa su inconformidad con su estatura actual de 7 centímetros, al considerarla una "birria". Es la misma altura de la Oruga, que se retira ofendida, no sin antes indicarle a Alicia que la seta también puede modificar su estatura, para disminuirla si come de un lado de la seta, o para aumentarla si come del otro. Como Alicia no sabe qué lado es cual, corta dos pedazos de los extremos opuestos y va probándolos hasta que surte el efecto esperado. Alicia come varias veces de cada uno de los pedazos hasta que alcanza la altura satisfactoria.
Alicia ve una casa de 1,20 metros de altura, a la que decide llamar, y para ello ajusta su estatura a 25 centímetros.
Capítulo VI: Cerdo y pimienta.- Antes de que Alicia se aproxime a la casa, surge del bosque lo que parece ser un lacayo con cabeza de pez. El lacayo llama a la puerta y aparece un segundo lacayo con cabeza de rana. Alicia escucha que el Lacayo Pez trae una invitación para la Duquesa, dueña de la casa, de parte de la Reina de Corazones, para jugar al croquet. El Lacayo Pez se marcha y el Lacayo Rana se queda sentado fuera de la casa. Alicia quería llamar a la puerta para que el Lacayo Rana le abra, pero como éste no tiene intenciones de abrir, Alicia decide entrar en la casa.
Dentro de la casa, la Duquesa sostiene un bebé junto a su cocinera, que está preparando una sopa con demasiada pimienta. En el suelo hay un gato sonriente, al que la Duquesa presenta como el Gato de Cheshire. La Duquesa entrega el bebé a Alicia para que lo arrulle y aprovecha para desaparecer diciendo que debe asistir al juego de croquet de la Reina. Cuando Alicia intenta mecer al bebé, que se mueve incansablemente, éste comienza a transformarse en un cerdo. Alicia sale de la casa y deja al cerdo en libertad. La niña continúa su camino por el bosque donde se reencuentra con el Gato de Cheshire, que la invita a visitar al Sombrerero y a la Liebre de Marzo. Alicia decide ir a la casa de la Liebre.

Capítulo VII: Una merienda de locos.- Cuando Alicia llega a la casa de la Liebre, observa que ésta, el Sombrerero y un Lirón se encuentran tomando el té frente a la casa. Alicia se une a ellos y comienza a conversar. En el transcurso de la conversación, Alicia menciona que la fecha es el 4 de mayo (coincide con la fecha de nacimiento de Alice Liddell). Los personajes hacen una serie de acertijos y confunden a Alicia con su aparente falta de lógica hasta que la niña abandona el lugar, convencida de haber asistido al "té más insufrible" que había tomado en su vida. A continuación, Alicia encuentra una puertecita en un árbol, que decide atravesar y así entra en el jardín de croquet.
Capítulo VIII: El croquet de la Reina.- En la entrada al jardín, Alicia encuentra a un trío de jardineros pintando un rosal. Los jardineros habían plantado un rosal blanco donde debía haber uno de rosas rojas, por lo que estaban pintándolas, antes de que la Reina descubriera el error.
Sin embargo, los Reyes de Corazones y su cortejo pasaban por allí y la Reina, cuando descubre la treta de los jardineros, ordena que sean decapitados. Para evitarlo, Alicia esconde las cartas, y los verdugos, para salir del aprieto, hacen creer a la Reina que ya cumplieron con su encargo. La Reina ordena entonces que vayan hacia el lugar donde se jugará al croquet e invitan a Alicia a participar en el juego. Alicia los acompaña y percibe que a su lado va el Conejo Blanco, aterrado ante la imponente presencia de la Reina. El Conejo casi no habla durante el trayecto, únicamente para informar a Alicia de que la Duquesa ha sido hecha prisionera por llegar tarde al juego.
Cuando llegan, Alicia comprueba que el juego tiene unas características muy peculiares: en vez de bolas, se usan erizos, y en vez de mazos, flamencos. Tampoco hay arcos, y en su lugar los naipes se colocan a cuatro patas para marcar el curso del juego. Todo el mundo juega sin ningún orden, discutiendo continuamente; los erizos se escapan cuando pueden y la Reina de Corazones ordena que se le corte la cabeza al que se le ocurra hacerlo.
En medio del caos, aparece en el aire la cabeza del Gato de Cheshire y Alicia se siente aliviada al poder conversar con alguien conocido. A la Reina de Corazones le intriga el Gato y ordena que le corten la cabeza. El verdugo y la Reina están confundidos, porque sólo había aparecido la cabeza del Gato y no había un cuerpo donde cortarla. Alicia sugiere que, para aclarar la confusión, habría que preguntarle a la Duquesa, que es la dueña del Gato. La Reina ordena entonces que se libere a la Duquesa de la cárcel, pero cuando la Duquesa llega al jardín, el Gato ha desaparecido.
Capítulo IX: Historia de la Falsa Tortuga.- La Duquesa se porta amablemente con Alicia, al contrario de cuando la conoció, lo que hace pensar a Alicia que la pimienta tiene un efecto negativo en el carácter de la gente; además razona que el vinagre y la manzanilla deben ser también negativos, y que es preferible el consumo de azúcares y golosinas para endulzar el carácter de la gente. Alicia recuerda también que la Duquesa era fea. Mientras Alicia y la Duquesa conversan amistosamente, llega la Reina de Corazones y ahuyenta a la Duquesa, que no volverá a aparecer más. La Reina parece haberse olvidado del juego de croquet, del Gato y de sus súbditos, pues lleva a Alicia ante un grifo durmiente y le pide que lleve a la niña al lugar donde se encuentra la Falsa Tortuga, para que le cuente "su historia". El Grifo obedece y transporta a Alicia adonde se encuentra una criatura sollozante, con caparazón de tortuga y con cabeza y patas de novillo.

Capítulo X: El baile de la langosta.- La Falsa Tortuga canta una canción sobre un baile de langostas en el fondo del mar. Alicia, por su parte, narra sus aventuras desde que cayó por la madriguera del Conejo Blanco. El Grifo y la Falsa Tortuga escuchan hasta el encuentro con la Oruga Azul y piensan que su historia es muy extraña. La Falsa Tortuga canta entonces una canción sobre la sopa de tortuga, y es interrumpida por un grito lejano que anuncia el comienzo de un juicio. El Grifo lleva a Alicia al juicio, mientras la Falsa Tortuga se queda a terminar su canción.

Capítulo XI: ¿Quién robó las tartas? - Alicia llega al lugar donde se ejecutará el juicio, se ha constituido un jurado de animales frente a los tronos del Rey y la Reina de Corazones, alrededor de los cuales se encuentra el mazo de naipes y una multitud de animales espectadores. La acusada es la Sota de Corazones, mientras el Conejo Blanco oficia como heraldo de la Corte. Según el poema recitado por el Conejo, la Sota está acusada por haber robado las tartas que la Reina preparó "un día de verano". Se llama al Sombrerero como primer testigo, que acude acompañado de la Liebre de Marzo y el Lirón. El testimonio del Sombrerero deriva en una discusión con el Rey de Corazones, que está intrigado por la etiqueta del sombrero y por el té que el Sombrerero estaba tomando antes de llegar. Mientras discuten, Alicia comienza nuevamente a crecer. El Conejo Blanco llama entonces a Alicia como el siguiente testigo.

Capítulo XII: La declaración de Alicia.- El capítulo final comienza con la participación de Alicia en el juicio. Al olvidar que había recuperado súbitamente su altura normal, se levanta para comparecer como testigo y derriba sin querer todo lo que se encuentra a su alrededor. El testimonio de Alicia termina enseguida, cuando el Rey le pregunta qué sabe del asunto y ella responde que no sabe nada. El Conejo Blanco lee la última prueba de la que dispone: una carta sin firma que, en forma de poema, describe cómo las tartas regresan a su dueña original. Todos comprueban que las tartas, efectivamente, se encuentran encima de la mesa. La Reina, sin embargo, insiste en sentenciar a la Sota, incluso antes de escuchar el veredicto del jurado. Alicia encuentra absurda esta situación y la Reina ordena que sea decapitada. Cuando las cartas saltan para atacar a Alicia, ésta vuelve a encontrarse en el regazo de su hermana.
El lector comprende entonces que la niña se había quedado dormida y que, tras este sueño fantástico, despierta al sentir que unas hojas de árbol caían sobre su rostro. Alicia cuenta el sueño a su hermana y decide prepararse un té. Termina el capítulo con la hermana de Alicia bajo el árbol, recordando la historia que Alicia le había relatado.

La novela ha inspirado numerosas obras de teatro, pantomimas, videojuegos, musicales, ballets, animes, series de televisión, parodias, dibujos animados y óperas, entre otras manifestaciones artísticas. La naturaleza de estas obras varía desde adaptaciones relativamente fieles a la obra de Carroll hasta obras completamente nuevas que toman como base a los personajes, situaciones o escenarios creados por Carroll. Del mismo modo, Alicia y sus personajes han inspirado canciones y videoclips de artistas como The Beatles, Neil Sedaka, Bob Dylan, Tom Waits, Jewel, Aerosmith, Jefferson Airplane, Tom Petty, Avril Lavigne, Gwen Stefani, Taylor Swift, Enrique Bunbury y Charly García.
En 1969, Salvador Dalí hizo 13 alusiones basadas en Alicia en el País de las Maravillas.
El impacto cultural de esta obra ha llegado incluso al mundo del anime y manga, a través de las subculturas como la gótica, la moda en el Viisual Kei.
Alicia también ha sido fuente de inspiración para numerosas obras literarias, entre las que cabe destacar la novela Finnegans Wake, del escritor irlandés James Joyce (1939).
En junio de 2012 se inauguró en el Salón de Arte de Hamburgo, Alemania, la muestra Alicia en el maravilloso país del arte (Alice im Wunderland der Kunst), exposición proveniente de la Tate Gallery de Londres, en la que se rinde homenaje a los 150 años de historia del arte (esculturas, pinturas, ilustraciones de libros, fotografías, dibujos, películas e instalaciones) que, desde mediados del siglo XIX, se desarrolló en torno a esta obra y sus personajes. Incluye trabajos de Max Ernst, René Magritte, Salvador Dalí, Stephan Huber, Markus Lüpertz, Anna Gaskell, Kiki Smith, Pipilotti Rist o George Dunlop Leslie.
Se adaptó a la ópera en dos actos, por parte de Federico Ibarra, y se puso en escena en 1995. El libreto de esta ópera es el resultado de una fusión de los dos libros que Lewis Carroll le dedicó al personaje y al mundo de Alicia: Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo. La partitura de esta ópera se caracteriza por una gran variedad en el tratamiento vocal de las partes de los solistas y el manejo virtuoso de todos los recursos de la orquesta, haciendo gala, gracias a los contrastes del argumento, de una notable libertad y conocimiento de los géneros musicales más diversos, sin por ello perder la sensación de unidad que permite que se imponga en escena la existencia del universo de Alicia, único personaje encomendado a una actriz.
Esta obra se hizo acreedora del Accésit al Quinto Premio Jacinto Guerrero a la Mejor Obra de Teatro Lírico, en 1991. Ha sido puesta en escena dos veces más.

Respecto a las adaptaciones cinematográficas, desde 1903, fecha de su primera adaptación cinematográfica, obra de Cecil Hepworth, el libro ha sido llevado al cine más de una decena de veces. Es especialmente conocida la versión de dibujos animados producida por Walt Disney en 1951, que combina elementos de la novela original y de su continuación. Ha sido también inspiración para parodias cinematográficas en repetidas ocasiones. En 1988, el surrealista checo Jan Svankmajer realizó una particular película basada libremente en la obra y que lleva por título Neco z Alenki o Alice. En 1999 Hallmark Entertainment realizó una película para televisión basada en las dos obras, pero hacía mayor énfasis en la primera. En 2010 el estadounidense Tim Burton dirigió a su vez una adaptación que recrea y continúa la historia original, titulada asimismo Alicia en el País de las Maravillas. En 2013, el cuento tuvo una adaptación en forma de spin-off de la serie de televisión Once Upon a Time, titulada Once Upon a Time in Wonderland. La última adaptación, bajo la dirección de James Bobin y guión de Linda Woolverton, fue una secuela de Alicia en el País de las Maravillas estrenada en 2010, basada en la novela A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, con los mismos personajes (y actores principales) de la película dirigida por Burton.
También tiene numerosas adaptaciones a videojuegos.