Cuando yo era pequeña no existía Halloween, o en realidad sí existía, pero no se celebraba en nuestro país. Había visto muchas películas americanas en las que se celebraba ese día, como en E.T., pero en España teníamos nuestras tradiciones.
Y no comprendo esta locura actual con Halloween. Que tampoco tiene su origen en Estados Unidos, igual que Santa Claus. Pero lo adoptan como propio.
Nada, que en breves estaremos comiendo pavo el Día de Acción de Gracias.
A mí hoy me toca ir a dormir pronto, que estoy echando un catarro con el que llevo ya una semana.
lunes, octubre 31, 2016
domingo, octubre 30, 2016
Cuando estábamos vivos
Esta novela nos sitúa en las décadas de los años 20 y 30. La narradora omnisciente es una de las protagonistas, Lucía Oriol, que cuenta la historia porque está en los últimos meses de vida, cuenta la historia de cuando estaban vivos.
Reconozco que la novela no engancha desde un principio, e incluso considero que necesita pulirse un poco y que requiere más profundidad en los asuntos de los sefardíes (judíos nacidos en España). La trama termina enganchando, aunque en ciertos momentos va tan lenta que termina desencantando. Con esto no quiero decir que no me haya gustado, sólo que en alguna parte se convierte en pesada.
Lucía Oriol cuenta, mediante una serie de testimonios, y a las puertas de la muerte, su historia de amor con Francisco Anclada, pero en realidad no sólo cuenta esa relación, sino que nos traslada la historia siniestra y desafortunada de toda la familia Anclada. En el momento en que cuenta la historia todos los personajes de los que habla están muertos y su intención es dejar este legado a la viuda de su hijo pequeño, para que haga lo que considere oportuno hacer. Sin embargo, la anciana Lucía no aparece con voz en 'off' más que al principio y al final de la novela, sin interrumpir el transcurso de los hechos tal y como ella los cuenta.

Paseo Pintor Rosales, años 40
Está terminando el año 1928 cuando Lucía Oriol se presenta ante un notario porque su padre quiere vender un hotel en Pintor Rosales que había puesto a su nombre. Como la familia se está quedando sin liquidez no le queda más remedio que vender esa propiedad. El comprador es Francisco Anclada, un hombre muy rico venido de tierras aragonesas. Entre Fran y Lucía surgirá, a partir de ese momento, un flechazo mutuo e iniciarán una tórrida historia de amor que continuará durante toda su vida. Pero Lucía está casada con un italiano que apoya a Mussolini, Roberto, con el que tiene un hijo recién nacido, Claudio. Por ende, Fran es viudo y tiene una hija adolescente que está siendo educada por su hermano sacerdote, David, en la finca aragonesa de Tres Robles. Ninguno de los dos es libre, pero eso no impide para que se vean y den rienda suelta a su amor, siendo la comidilla de todo Madrid, e incluso sin engañar al marido italiano de Lucía, que la perdonará todo con la finalidad de no perderla.

Ciudad lineal de Arturo Soria
Para ello, Fran, que compra y vende propiedades, decide comprar una casa en la Ciudad Lineal, que se convertirá en la casa donde se reunirá con Lucía para dar rienda suelta a su pasión. Sin embargo, en los albores de los años 30, la Ciudad Lineal ha dejado de construirse, por lo que muchos sueños de casas sin jardín se han quedado como solares y descampados. Al menos, llegaba el tranvía.
Muy cerca de Arturo Soria se encuentra el colegio donde Lucía recoge a niños huérfanos con ayuda de Sor Juana y otras monjas, lugar que será financiado generosamente por Francisco Anclada.
Pero ha llegado la hora de que Fran traiga a su hija Jimena a Madrid a estudiar una carrera universitaria. Y Jimena parece que viene a complicar las cosas, pero sin embargo, ella será la víctima de dos hermanos, Francisco y David Anclada, que luchan por ella como toros bravos. Jimena y Lucía se llevarán bien, incluso cuando Jimena descubra la relación adúltera que Lucía mantiene con su padre. De hecho, un día va a visitar a su padre al despacho y es testigo de una discusión en la que descubre que Lucía está embarazada de Fran y que él quiere deshacerse de ese niño porque no tiene sus raíces, porque nunca le va a querer.
Jimena, por otro lado, conoce en la universidad a Pere, un joven anarquista con el que comienza a salir para llevar la contraria a su padre. Ella no soporta a su padre porque Fran le ha separado de su tío David, un tío hacia el que tiene un sentimiento insano de amor. De hecho, su padre descubrirá una carta dirigida a David en la que ella confiesa su amor a su tío. Por otro lado, Pere sólo quiere ascender socialmente y considera que con Jimena puede llegar a convertirse en un hombre rico, algo a lo que no puede aspirar desde el proletariado, y eso le convierte en un ser vil y traicionero.
Cuando Lucía dé a luz a Blasco, tendrá que marcharse con su marido a Italia, pero ella no soporta vivir en Roma y ver convertido a su hijo mayor en un pequeño fascista, así que a los pocos meses abandona a su marido y regresa a Madrid. Pero Fran está volcado en su hija y no quiere saber nada de Lucía desde que decidió tener un hijo que él no desea. Será Jimena la que le confiese a Lucía que su padre nunca aceptará a ese bastardo porque no tiene las mismas raíces judías que su familia, le confesará que su madre Juliana Roy también era judía conversa, como sus antepasados, y que aunque era una criada era la persona idónea para Fran, aunque no tuvieron en cuenta los sentimientos entre David y Juliana, hecho que empujó a David a marchar al seminario a Zaragoza para ordenarse sacerdote. Pero unos años después, con la muerte de Juliana al caerse de su yegua, Fran acude en busca de su hermano para que eduque a su sobrina Jimena y David acepta.
Fran no aceptará el noviazgo de su hija con Pere, hasta que un día ella se rebela y él le pega con el cinturón, con tan mala suerte que la hebilla le hace una fea herida en la cara. Jimena escribe a su tío, que decidirá ir a buscarla. Pero la relación entre Jimena y David culminará en el momento en que ella le seduzca, de tal forma que él huirá para siempre de Madrid, atormentado por el incesto que acaban de cometer. Jimena entra en una especie de locura ante el abandono de su querido tío David. Fran decide pedir ayuda a Lucía, con la que se reencuentra de nuevo y reanudan su relación sentimental, ahora lejos del marido de ella. Jimena y Lucía se harán muy amigas, con el beneplácito de la ama Fernanda, que tiene un cariño especial por Jimenita porque la ha criado desde que estaba en la cuna.
El médico recomienda que Jimena ingrese en un sanatorio de San Sebastián, Bildur, a fin de que se recupere de su estado mental en unos dos años, pero la joven es expulsada cuando los médicos descubran que está embarazada y el feto es incompatible con el tratamiento psicológico. Deciden sacarla de San Sebastián, para que tenga al bebé en una finca que un tío de Lucía posee en Guipúzcoa y sólo regresarán a Madrid cuando haya nacido Tomás. Fran odia a ese nieto, porque cree que es hijo de Pere, y de hecho él nunca sabrá quién es el verdadero padre. Pero el niño ha traído la cordura a Jimena.
Entre unas cosas y otras, estallará la Guerra Civil, que separará definitivamente a todos. Por un lado, la familia de Lucía Oriol es de ideas nacionales, por lo que cuando Madrid es sitiada corren peligro de ser asesinados, y acuden a la embajada italiana para que les saquen de Madrid, a Lucía, a sus hijos y a sus padres, por lo que Lucía volverá a reunirse con el marido ultrajado en Roma.

Hospital Provincial, hoy alberga el Museo Reina Sofía
Fran intentará proteger a su hija, que cada vez está más débil. Tiene una rara enfermedad en la columna que muchas veces le impide caminar, y morirá sepultada en un bombardeo en el Hospital Provincial. Su padre no podrá recuperar el cadáver, pero aún tiene a Tomás, que es demasiado pequeño. Así que decide dejárselo en el orfanato a las monjas con un cinturón lleno de dólares americanos y con una escritura de propiedad a nombre de Jimena Anglada. Después, él huirá de Madrid para reencontrarse con su hermano en la finca de Tres Robles. Sor Juana le confesará este hecho en una última carta que escribirá a Lucía, que comprenderá que ese niño es el hijo de Jimena.
Acabada la guerra, ella y Fran reanudarán su relación amorosa, que durará el resto de su vida.
Reconozco que la novela no engancha desde un principio, e incluso considero que necesita pulirse un poco y que requiere más profundidad en los asuntos de los sefardíes (judíos nacidos en España). La trama termina enganchando, aunque en ciertos momentos va tan lenta que termina desencantando. Con esto no quiero decir que no me haya gustado, sólo que en alguna parte se convierte en pesada.
Lucía Oriol cuenta, mediante una serie de testimonios, y a las puertas de la muerte, su historia de amor con Francisco Anclada, pero en realidad no sólo cuenta esa relación, sino que nos traslada la historia siniestra y desafortunada de toda la familia Anclada. En el momento en que cuenta la historia todos los personajes de los que habla están muertos y su intención es dejar este legado a la viuda de su hijo pequeño, para que haga lo que considere oportuno hacer. Sin embargo, la anciana Lucía no aparece con voz en 'off' más que al principio y al final de la novela, sin interrumpir el transcurso de los hechos tal y como ella los cuenta.
Paseo Pintor Rosales, años 40
Está terminando el año 1928 cuando Lucía Oriol se presenta ante un notario porque su padre quiere vender un hotel en Pintor Rosales que había puesto a su nombre. Como la familia se está quedando sin liquidez no le queda más remedio que vender esa propiedad. El comprador es Francisco Anclada, un hombre muy rico venido de tierras aragonesas. Entre Fran y Lucía surgirá, a partir de ese momento, un flechazo mutuo e iniciarán una tórrida historia de amor que continuará durante toda su vida. Pero Lucía está casada con un italiano que apoya a Mussolini, Roberto, con el que tiene un hijo recién nacido, Claudio. Por ende, Fran es viudo y tiene una hija adolescente que está siendo educada por su hermano sacerdote, David, en la finca aragonesa de Tres Robles. Ninguno de los dos es libre, pero eso no impide para que se vean y den rienda suelta a su amor, siendo la comidilla de todo Madrid, e incluso sin engañar al marido italiano de Lucía, que la perdonará todo con la finalidad de no perderla.

Ciudad lineal de Arturo Soria
Para ello, Fran, que compra y vende propiedades, decide comprar una casa en la Ciudad Lineal, que se convertirá en la casa donde se reunirá con Lucía para dar rienda suelta a su pasión. Sin embargo, en los albores de los años 30, la Ciudad Lineal ha dejado de construirse, por lo que muchos sueños de casas sin jardín se han quedado como solares y descampados. Al menos, llegaba el tranvía.
Muy cerca de Arturo Soria se encuentra el colegio donde Lucía recoge a niños huérfanos con ayuda de Sor Juana y otras monjas, lugar que será financiado generosamente por Francisco Anclada.
Pero ha llegado la hora de que Fran traiga a su hija Jimena a Madrid a estudiar una carrera universitaria. Y Jimena parece que viene a complicar las cosas, pero sin embargo, ella será la víctima de dos hermanos, Francisco y David Anclada, que luchan por ella como toros bravos. Jimena y Lucía se llevarán bien, incluso cuando Jimena descubra la relación adúltera que Lucía mantiene con su padre. De hecho, un día va a visitar a su padre al despacho y es testigo de una discusión en la que descubre que Lucía está embarazada de Fran y que él quiere deshacerse de ese niño porque no tiene sus raíces, porque nunca le va a querer.
Jimena, por otro lado, conoce en la universidad a Pere, un joven anarquista con el que comienza a salir para llevar la contraria a su padre. Ella no soporta a su padre porque Fran le ha separado de su tío David, un tío hacia el que tiene un sentimiento insano de amor. De hecho, su padre descubrirá una carta dirigida a David en la que ella confiesa su amor a su tío. Por otro lado, Pere sólo quiere ascender socialmente y considera que con Jimena puede llegar a convertirse en un hombre rico, algo a lo que no puede aspirar desde el proletariado, y eso le convierte en un ser vil y traicionero.
Cuando Lucía dé a luz a Blasco, tendrá que marcharse con su marido a Italia, pero ella no soporta vivir en Roma y ver convertido a su hijo mayor en un pequeño fascista, así que a los pocos meses abandona a su marido y regresa a Madrid. Pero Fran está volcado en su hija y no quiere saber nada de Lucía desde que decidió tener un hijo que él no desea. Será Jimena la que le confiese a Lucía que su padre nunca aceptará a ese bastardo porque no tiene las mismas raíces judías que su familia, le confesará que su madre Juliana Roy también era judía conversa, como sus antepasados, y que aunque era una criada era la persona idónea para Fran, aunque no tuvieron en cuenta los sentimientos entre David y Juliana, hecho que empujó a David a marchar al seminario a Zaragoza para ordenarse sacerdote. Pero unos años después, con la muerte de Juliana al caerse de su yegua, Fran acude en busca de su hermano para que eduque a su sobrina Jimena y David acepta.
Fran no aceptará el noviazgo de su hija con Pere, hasta que un día ella se rebela y él le pega con el cinturón, con tan mala suerte que la hebilla le hace una fea herida en la cara. Jimena escribe a su tío, que decidirá ir a buscarla. Pero la relación entre Jimena y David culminará en el momento en que ella le seduzca, de tal forma que él huirá para siempre de Madrid, atormentado por el incesto que acaban de cometer. Jimena entra en una especie de locura ante el abandono de su querido tío David. Fran decide pedir ayuda a Lucía, con la que se reencuentra de nuevo y reanudan su relación sentimental, ahora lejos del marido de ella. Jimena y Lucía se harán muy amigas, con el beneplácito de la ama Fernanda, que tiene un cariño especial por Jimenita porque la ha criado desde que estaba en la cuna.
El médico recomienda que Jimena ingrese en un sanatorio de San Sebastián, Bildur, a fin de que se recupere de su estado mental en unos dos años, pero la joven es expulsada cuando los médicos descubran que está embarazada y el feto es incompatible con el tratamiento psicológico. Deciden sacarla de San Sebastián, para que tenga al bebé en una finca que un tío de Lucía posee en Guipúzcoa y sólo regresarán a Madrid cuando haya nacido Tomás. Fran odia a ese nieto, porque cree que es hijo de Pere, y de hecho él nunca sabrá quién es el verdadero padre. Pero el niño ha traído la cordura a Jimena.
Entre unas cosas y otras, estallará la Guerra Civil, que separará definitivamente a todos. Por un lado, la familia de Lucía Oriol es de ideas nacionales, por lo que cuando Madrid es sitiada corren peligro de ser asesinados, y acuden a la embajada italiana para que les saquen de Madrid, a Lucía, a sus hijos y a sus padres, por lo que Lucía volverá a reunirse con el marido ultrajado en Roma.
Hospital Provincial, hoy alberga el Museo Reina Sofía
Fran intentará proteger a su hija, que cada vez está más débil. Tiene una rara enfermedad en la columna que muchas veces le impide caminar, y morirá sepultada en un bombardeo en el Hospital Provincial. Su padre no podrá recuperar el cadáver, pero aún tiene a Tomás, que es demasiado pequeño. Así que decide dejárselo en el orfanato a las monjas con un cinturón lleno de dólares americanos y con una escritura de propiedad a nombre de Jimena Anglada. Después, él huirá de Madrid para reencontrarse con su hermano en la finca de Tres Robles. Sor Juana le confesará este hecho en una última carta que escribirá a Lucía, que comprenderá que ese niño es el hijo de Jimena.
Acabada la guerra, ella y Fran reanudarán su relación amorosa, que durará el resto de su vida.
LA AUTORA:
Mercedes de Vega es socióloga y escritora. Nació en Madrid en 1960. Ha residido y trabajado en Nueva York y Barcelona. Cursó estudios de literatura en la Universidad Complutense de Madrid y ha participado en numerosos talleres de escritura creativa. Colabora en las revistas literarias Resonancias y Los papeles de Iria Flavia.
Ha publicado la novela El profesor de inglés; el libro de relatos Cuentos del sismógrafo; artículos y publicaciones, y diversos relatos en antologías colectivas. Ha sido galardonada por dos años consecutivos (2013 y 2014) en los Premios del Tren "Antonio Machado".
EL LIBRO:
Título original: Cuando estábamos vivos
Autora: Mercedes de Vega
Editorial: Plaza y Janés (2ª edición, en abril de 2015)
Número de páginas: 524
ISBN: 978-84-01-34340-7
Valoración: 8/10
RETOS:
- Desafío 15 libros en mi estante.
- Reto 100 libros.
- Reto 25 españoles.
- Desafío 24 libros románticos.
- Reto "Ciudades con libro": Madrid.

Quiosco de música en Pintor Rosales, en la actualidad ya no existe
Cambio de hora
Generalmente no suelo desayunar fuera, pero hoy lucía el sol a eso de las nueve y no podía seguir durmiendo. He recordado que me desperté a las 3.35 de la madrugada y estuve tosiendo y leyendo durante dos horas, hasta que finalmente me volví a quedar dormida.
A las 10.30 desayunaba en una cafetería, pero en el reloj ponía otra hora diferente.
Claro que luego todo ha cuadrado. La única hora que estaba mal era la de ese reloj porque el móvil cambia la hora directamente. Ni siquiera recordaba que esta noche se ha cambiado la hora. Así que me sentía esta mañana tan desorientada.
A las 10.30 desayunaba en una cafetería, pero en el reloj ponía otra hora diferente.
Claro que luego todo ha cuadrado. La única hora que estaba mal era la de ese reloj porque el móvil cambia la hora directamente. Ni siquiera recordaba que esta noche se ha cambiado la hora. Así que me sentía esta mañana tan desorientada.
sábado, octubre 29, 2016
Sol de octubre
No parece que estemos siquiera en octubre. El tiempo acompaña en Logroño y apetece estar en la calle y tomarse unas cervezas.
viernes, octubre 28, 2016
Harry Potter y la piedra filosofal (edición ilustrada)
No suelo releer libros, pero andaba con el de Harry Potter y la piedra filosofal a vueltas, así que he decidido releer la edición ilustrada, sobre todo porque adoro las ilustraciones. Después de tantos años, Harry Potter sigue teniendo esa chispa que nos enganchó hace ya más de diez años...
Me ha gustado releer las aventuras de Harry Potter.
Me ha gustado releer las aventuras de Harry Potter.
Capítulo Uno.- El niño que sobrevivió

En el número 4 de Privet Drive viven el señor y la señora Dursley con su bebé Dudley, un bebé perfecto. Ella es hermana de Lily Potter, pero los Dursley nunca hablan de los Potter y de sus extrañas habilidades mágicas.
El señor Dursley sale una mañana a trabajar y descubre que un gato rayado se encuentra en su jardín, durante el día ve mucha gente con capas y una lluvia de estrellas fugaces, así como lechuzas poblando el cielo matinal. Algo extraño se cuece en el aire, e incluso el señor Dursley llega a escuchar un retazo de conversación: "los Potter". Cree que es mucha coincidencia, y así transcurre el día normal, hasta que llega a casa y deciden dormir.
Sin embargo, en su jardín continúa el gato atigrado y aparece Albus Dumbledore, que reconoce al gato, la profesora McGonagall, y entablan una pequeña conversación en la que nos enteramos de que Voldemort ha atacado a los Potter, pero el bebé ha sobrevivido. Para protegerle, le dejarán en el número 4 de Privet Drive con sus tíos, los Dursley, hasta que tenga la edad suficiente para estudiar magia. El bebé lo trae el semigigante Hagrid y lo deposita con cuidado en la puerta de los Dursley.
Capítulo Dos.- El vidrio que se desvaneció

Han pasado diez años y Harry Potter vive en casa de sus tíos, los Dursley. Pero en la casa es como si sólo viviera su primo, un muchacho rollizo que intenta hacer la vida imposible a Harry. Mientras, Harry es castigado porque a su alrededor ocurren cosas muy extrañas que él no entiende y pasa mucho tiempo en la alacena debajo de la escalera.
Es el cumpleaños de Dudley y la señora que cuida a Harry Potter se ha roto una pierna, por lo que ese día sus tíos tienen que llevárselo consigo al zoo. Allí entran en la zona de los reptiles y Harry se pone a hablar mentalmente con una boa constrictor, de repente el vidrio desaparece y la serpiente se marcha.
Harry a veces tiene sueños sobre una moto que vuela y un fogonazo verde sobre su frente, pero tiene terminantemente prohibido preguntar por sus padres y por el accidente de coche en el que él sobrevivió y ellos fallecieron.
Capítulo Tres.- Las cartas de nadie
Quedan unos días para que Harry Potter cumpla once años, aunque para él no es un día especial, porque siempre le regalan prendas usadas y remendadas de su primo Dudley. Mientras Dudley va a ir al colegio privado donde estudió su padre, Harry irá al instituto público cercano a donde viven. Pero una mañana ocurre algo especial: con el correo llega una carta para Harry, que sus tíos no le permitirán abrir. Al día siguiente le llegan más cartas. Vernon Dursley decide marcharse lejos, donde el que envía las cartas no pueda encontrarlos. Y acaban en una cabaña en medio de una isla en la mitad de una tormenta. Queda un minuto para que Harry cumpla once años y entonces llaman a la puerta de la cabaña.
Capítulo Cuatro.- El guardián de las llaves
Como los Dursley no abren la puerta, ésta es arrancada de los goznes por un hombre que es gigante. Se trata de Rubeus Hagrid, un personaje que viene en busca de Harry Potter. Ha venido a traerle un pastel de cumpleaños y a explicarle que ha sido aceptado para ir a estudiar magia a Hogwarts. Pero Harry desconoce todo sobre el mundo del que proviene, porque en ese momento descubre que es mago. Sus tíos indican que no le permitirán acudir al colegio, pero Hagrid les ignora y se lo lleva porque tienen muchas cosas que comprar antes de ir al colegio.
Capítulo Cinco.- El Callejón Diagon

Harry Potter empieza a descubrir el mundo mágico, desconocido hasta ese momento para él, junto a Hagrid, que le explica cómo murieron sus padres y cómo tiene esa horrible cicatriz en la frente, además le explica que es un personaje famoso ya que siendo un bebé consiguió que el mago más tenebroso, Voldemort, no sólo no consiguiera no matarlo, sino que desapareció para siempre, menguado su poder.
Hagrid lleva a Harry Potter al Callejón Diagon, pero antes de comprar nada visitan Gringotts, el único banco de magos, regentado por duendes, donde Harry comprende que sus padres le dejaron una pequeña fortuna. Allí sacarán dinero y Harry podrá comprar todos los materiales para poder acudir a Hogwarts.
Capítulo Seis.- El viaje desde el andén Nueve y Tres Cuartos

Los Dursley dejan a Harry Potter en la estación King Cross entre los andenes nueve y diez, mientras que Harry no sabe cómo encontrar el andén Nueve y Tres Cuartos, hasta que coincide con los Weasley, una familia de pelirrojos a los que pide ayuda. Así conoce a Ron, con el que se sentará en el compartimento de vagón. También conocerá a sus hermanos gemelos y a su hermano mayor, Percy, prefecto de la casa de Gryffindor.
Durante el trayecto en tren van hablando y conocen a Hermione Granger, una muchacha proveniente de muggles (gente no mágica), pero con altas aspiraciones académicas. También coinciden con Draco Malfoy y sus dos acólitos, que intentan atraer con ellos a Potter, ya que éste es todo una leyenda.
Capítulo Siete.- El Sombrero Seleccionador

Los alumnos de primer curso son recogidos por Hagrid y atraviesan el lago en barcas, mientras que les da la bienvenida Minerva McGonagall, directora adjunta del colegio. Llegan al comedor, donde los alumnos de los cursos superiores ya están sentados, así como los profesores.
Los alumnos nuevos son llamados para sentarse a un taburete y colocarse el Sombrero Seleccionador, en una ceremonia donde el sombrero parlanchín les asigna a una de las cuatro casas del colegio. Tanto Harry Potter, como Hermione y Ron, serán de la casa Gryffindor. También un muchacho despistado, Neville, que lleva buscando a su rana todo el trayecto y que ha sido criado por su abuela. Mientras que Draco Malfoy será asignado a la casa Slyterin.
Capítulo Ocho.- El profesor de Pociones

Severus Snape es el profesor de Pociones y en el aula coinciden los alumnos de la casa de Gryffindor y Slytherin, por lo que el profesor Snape está siempre intentando quitar puntos a la Casa de Gryffindor. Tras varias clases con el profesor, Harry tiene claro que Snape le odia, aunque no le ha dado motivos.
También en este capítulo Hagrid les invita a su casa en el bosque.
Capítulo Nueve.- El duelo a medianoche
Draco Malfoy reta a un duelo a medianoche a Harry Potter, pero es una trampa para que les echen del colegio a Harry y a Ron. Hermione intenta impedir que vayan.
También tienen su primera clase con las escobas del colegio, ya que los alumnos del primer curso no pueden tener aún escoba, y Neville tiene un accidente. Mientras la señora Hooch, la profesora, lleva a Neville a la enfermería, los muchachos se quedan solos y Malfoy roba el recordador de Neville, pero Harry coge una escoba y se enfrenta a él. Cuando están en el aire, la profesora McGonagall se lleva consigo a Harry y le presenta a Oliver Wood, el capitán del equipo de Gryffindor de quidditch. El equipo se había quedado sin buscador y con Harry Potter van a hacer una excepción para que pueda jugar.
Capítulo Diez.- Halloween
Harry Potter recibe de la profesora McGonagall un regalo inesperado: una escoba Nimbus 2000 para que pueda jugar al quiddith. También han optado por permitir que Hermione sea su amiga, cuando envían a los alumnos a sus habitaciones porque hay un troll suelto por el colegio y descubren que Hermione está llorando en el baño de chicas y que tienen que rescatarla. En el camino se encuentran con Neville, que ha olvidado la contraseña para llegar a la sala común de Gryffindor. Pero también descubren en una sala un perro de tres cabezas que resguarda una rejilla, mientras escapan del tenebroso Filch.
Capítulo Once.- Quidditch

Wood le explica a Potter las bases del quidditch, aclarándole que lo más importante es conseguir que el buscador encuentre la bola dorada, ya que dará más puntos a su equipo mientras el resto intentan meter la bola roja en los aros.
En el primer partido de la temporada, en el que Gryffindor juega contra Slytherin, llega un momento en que Harry Potter pierde el control de su escoba, aunque consigue coger la bola dorada. Después descubrirá que han encontrado a Snape haciendo encantamientos para que Potter se cayera de su escoba.
Capítulo Doce.- El Espejo de Oesed

Cuando llegan las vacaciones de Navidad, algunos muchachos se quedan en el colegio, entre ellos los Weasley y Harry Potter. Harry piensa que no va a recibir ningún regalo, pero la madre de Ron le regala un jersey de lana, como hace todas las navidades con sus hijos, también recibe una capa de invisibilidad que era de su padre, pero desconoce quién se la ha regalado.
Entonces comprende que puede visitar el castillo sin ser visto por Filch, el celador, y su gata, la Señora Norris. Y le urge descubrir quién es Nicolas Flamel, por lo que tiene que entrar en la Sección Prohibida de la biblioteca. Pero allí, cuando abre un libro, éste se pone a gritar, por lo que Harry sale huyendo y se refugia en una habitación que tiene un enorme espejo. Cuando se refleja en él ve a sus padres. Al día siguiente, le acompaña Ron y éste se ve a sí mismo en un futuro. Harry comienza a visitar al espejo hasta que un día le está esperando Dumbledore y le explica que el espejo de Oesed refleja el deseo más profundo de cada corazón, pero es un espejo peligroso porque alienta a vivir de los sueños. Le explica que lo van a cambiar de ubicación.
Capítulo Trece.- Nicolas Flamel

Ron, Hermione y Harry buscan desesperadamente a Nicolas Flamel. Harry lo encuentra en uno de los cromos de magos, donde aparece como íntimo amigo de Dumbledore. Cuando buscan información sobre él, comprenden que es un estudioso de la alquimia y que posee en su poder una Piedra Filosofal, que puede convertir los objetos en oro, y además produce el Elixir de la Vida Eterna. Los muchachos creen que Snape está detrás de ese objeto y que el perro de tres cabezas lo guarda porque Flamel le ha pedido ayuda a su amigo Dumbledore.
Capítulo Catorce.- Norberto, el Ridgeback noruego

Se acercan los exámenes finales y Ron, Hermione y Harry se encuentran en la biblioteca cuando aparece Hagrid nervioso. Ellos le saludan, pero han comprobado que lleva algo escondido, así que deciden ir a visitarle y en su cabaña descubren que tiene en el fuego un huevo de dragón, un Ridgeback noruego. Está prohibido domesticar dragones y saben que Hagrid siempre ha querido tener uno.
Unos días después, Hagrid les avisa de que está a punto de salir del cascarón, pero su conversación es escuchada por Draco Malfoy, que les sigue hasta la cabaña de Hagrid y también ve al pequeño dragón. El dragón crece rápidamente y tienen que escribir al hermano mayor de Ron, Charlie, que está criando dragones en Rumanía para deshacerse de él.
También descubrirán que el perro de tres cabezas resguarda la piedra filosofal y ha sido puesto allí por Hagrid, junto a los hechizos de todos los profesores. Comprenden que alguien le dio el huevo de dragón a cambio de información que sólo pudo conseguir dándole alcohol a Hagrid.
Cuando van a entregar al dragón para que se lo lleven a Rumanía, Malfoy es castigado por estar por la noche en los pasillos, pero también encontrarán a Hermione, Harry y Neville. A Ron no le castigarán, porque ha sido mordido por el dragón y se encuentra en la enfermería.
Capítulo Quince.- El bosque prohibido

El castigo será ir al bosque prohibido a buscar a los seres que están matando unicornios. Allí se dividirán en dos grupos. Conocerán a los centauros y, en cierto momento en que Harry Potter se queda solo, comprobará que un ser encapuchado está bebiendo la sangre del unicornio muerto que hay en un claro frente a él. El encapuchado comienza a acercarse a él, pero un centauro joven se lleva a Harry Potter y lo pone a salvo del peligro. El centauro también le cuenta que ese ser encapuchado no es otro que Voldemort, que quiere volver a recuperar su cuerpo y se alimenta de sangre de unicornio, pero su misión final es robar la piedra filosofal que se encuentra resguardada en Hogwarts.
Capítulo Dieciséis.- A través de la trampilla

Harry Potter y sus amigos descubren que Albus Dumbledore ha tenido que salir de Hogwarts y comprenden que esa noche intentarán robar la piedra filosofal. Ya saben que al perro de tres cabezas hay que dormirle con música, porque se lo han sonsacado a Hagrid, pero además tendrán que enfrentarse a los hechizos del resto de profesores.
Mientras que Ron y Hermione se quedan por el camino, Harry llega a la última prueba y allí se encuentra con el espejo de Oesed, cuyo funcionamiento Harry ya conoce. Pero quien está allí no es Snape, como él esperaba, sino el profesor Quirrell, que intenta encontrar la piedra filosofal. Harry sabe que tiene que desear encontrar la piedra para que el espejo le indique dónde se encuentra y cuando consigue reflejarse en él descubre que la piedra se encuentra en su bolsillo.
Quirrell confiesa a Harry que Snape siempre ha protegido la piedra y también a Harry Potter.
Sin embargo, tiene que mentir a Quirrell y comienza a escuchar una segunda voz, que sabe que el muchacho miente. Quirrell se tiene que quitar el turbante para que el rostro que tiene en la nuca se enfrente a Harry. Se trata de Voldemort, que se encuentra como un parásito en el cuerpo de Quirrell, y que se vuelve a enfrentar una vez más a Harry Potter.
Capítulo Diecisiete.- El hombre con dos caras
Harry despierta en la enfermería frente a Albus Dumbledore, a quien le pregunta algunas cosas. Así descubrirá que el director llegó justo a tiempo para salvar a Harry y que han destruido la piedra filosofal, pero también le confesará que Snape y James Potter se detestaban, pero que el padre de Harry salvó la vida al profesor Snape, por lo que éste ha intentado pagar la deuda protegiendo a Harry a lo largo del curso.
Finalmente, la casa Gryffindor gana la Copa de las Casas que se entrega a final de curso y todos preparan las maletas para regresar a casa, con todo aprobado.

Han pasado diez años y Harry Potter vive en casa de sus tíos, los Dursley. Pero en la casa es como si sólo viviera su primo, un muchacho rollizo que intenta hacer la vida imposible a Harry. Mientras, Harry es castigado porque a su alrededor ocurren cosas muy extrañas que él no entiende y pasa mucho tiempo en la alacena debajo de la escalera.
Es el cumpleaños de Dudley y la señora que cuida a Harry Potter se ha roto una pierna, por lo que ese día sus tíos tienen que llevárselo consigo al zoo. Allí entran en la zona de los reptiles y Harry se pone a hablar mentalmente con una boa constrictor, de repente el vidrio desaparece y la serpiente se marcha.
Harry a veces tiene sueños sobre una moto que vuela y un fogonazo verde sobre su frente, pero tiene terminantemente prohibido preguntar por sus padres y por el accidente de coche en el que él sobrevivió y ellos fallecieron.
Capítulo Tres.- Las cartas de nadie
Quedan unos días para que Harry Potter cumpla once años, aunque para él no es un día especial, porque siempre le regalan prendas usadas y remendadas de su primo Dudley. Mientras Dudley va a ir al colegio privado donde estudió su padre, Harry irá al instituto público cercano a donde viven. Pero una mañana ocurre algo especial: con el correo llega una carta para Harry, que sus tíos no le permitirán abrir. Al día siguiente le llegan más cartas. Vernon Dursley decide marcharse lejos, donde el que envía las cartas no pueda encontrarlos. Y acaban en una cabaña en medio de una isla en la mitad de una tormenta. Queda un minuto para que Harry cumpla once años y entonces llaman a la puerta de la cabaña.
Capítulo Cuatro.- El guardián de las llaves
Como los Dursley no abren la puerta, ésta es arrancada de los goznes por un hombre que es gigante. Se trata de Rubeus Hagrid, un personaje que viene en busca de Harry Potter. Ha venido a traerle un pastel de cumpleaños y a explicarle que ha sido aceptado para ir a estudiar magia a Hogwarts. Pero Harry desconoce todo sobre el mundo del que proviene, porque en ese momento descubre que es mago. Sus tíos indican que no le permitirán acudir al colegio, pero Hagrid les ignora y se lo lleva porque tienen muchas cosas que comprar antes de ir al colegio.
Capítulo Cinco.- El Callejón Diagon
Harry Potter empieza a descubrir el mundo mágico, desconocido hasta ese momento para él, junto a Hagrid, que le explica cómo murieron sus padres y cómo tiene esa horrible cicatriz en la frente, además le explica que es un personaje famoso ya que siendo un bebé consiguió que el mago más tenebroso, Voldemort, no sólo no consiguiera no matarlo, sino que desapareció para siempre, menguado su poder.
Hagrid lleva a Harry Potter al Callejón Diagon, pero antes de comprar nada visitan Gringotts, el único banco de magos, regentado por duendes, donde Harry comprende que sus padres le dejaron una pequeña fortuna. Allí sacarán dinero y Harry podrá comprar todos los materiales para poder acudir a Hogwarts.
Capítulo Seis.- El viaje desde el andén Nueve y Tres Cuartos
Los Dursley dejan a Harry Potter en la estación King Cross entre los andenes nueve y diez, mientras que Harry no sabe cómo encontrar el andén Nueve y Tres Cuartos, hasta que coincide con los Weasley, una familia de pelirrojos a los que pide ayuda. Así conoce a Ron, con el que se sentará en el compartimento de vagón. También conocerá a sus hermanos gemelos y a su hermano mayor, Percy, prefecto de la casa de Gryffindor.
Durante el trayecto en tren van hablando y conocen a Hermione Granger, una muchacha proveniente de muggles (gente no mágica), pero con altas aspiraciones académicas. También coinciden con Draco Malfoy y sus dos acólitos, que intentan atraer con ellos a Potter, ya que éste es todo una leyenda.
Capítulo Siete.- El Sombrero Seleccionador
Los alumnos de primer curso son recogidos por Hagrid y atraviesan el lago en barcas, mientras que les da la bienvenida Minerva McGonagall, directora adjunta del colegio. Llegan al comedor, donde los alumnos de los cursos superiores ya están sentados, así como los profesores.
Los alumnos nuevos son llamados para sentarse a un taburete y colocarse el Sombrero Seleccionador, en una ceremonia donde el sombrero parlanchín les asigna a una de las cuatro casas del colegio. Tanto Harry Potter, como Hermione y Ron, serán de la casa Gryffindor. También un muchacho despistado, Neville, que lleva buscando a su rana todo el trayecto y que ha sido criado por su abuela. Mientras que Draco Malfoy será asignado a la casa Slyterin.
Capítulo Ocho.- El profesor de Pociones
Severus Snape es el profesor de Pociones y en el aula coinciden los alumnos de la casa de Gryffindor y Slytherin, por lo que el profesor Snape está siempre intentando quitar puntos a la Casa de Gryffindor. Tras varias clases con el profesor, Harry tiene claro que Snape le odia, aunque no le ha dado motivos.
También en este capítulo Hagrid les invita a su casa en el bosque.
Capítulo Nueve.- El duelo a medianoche
Draco Malfoy reta a un duelo a medianoche a Harry Potter, pero es una trampa para que les echen del colegio a Harry y a Ron. Hermione intenta impedir que vayan.
También tienen su primera clase con las escobas del colegio, ya que los alumnos del primer curso no pueden tener aún escoba, y Neville tiene un accidente. Mientras la señora Hooch, la profesora, lleva a Neville a la enfermería, los muchachos se quedan solos y Malfoy roba el recordador de Neville, pero Harry coge una escoba y se enfrenta a él. Cuando están en el aire, la profesora McGonagall se lleva consigo a Harry y le presenta a Oliver Wood, el capitán del equipo de Gryffindor de quidditch. El equipo se había quedado sin buscador y con Harry Potter van a hacer una excepción para que pueda jugar.
Capítulo Diez.- Halloween
Harry Potter recibe de la profesora McGonagall un regalo inesperado: una escoba Nimbus 2000 para que pueda jugar al quiddith. También han optado por permitir que Hermione sea su amiga, cuando envían a los alumnos a sus habitaciones porque hay un troll suelto por el colegio y descubren que Hermione está llorando en el baño de chicas y que tienen que rescatarla. En el camino se encuentran con Neville, que ha olvidado la contraseña para llegar a la sala común de Gryffindor. Pero también descubren en una sala un perro de tres cabezas que resguarda una rejilla, mientras escapan del tenebroso Filch.
Capítulo Once.- Quidditch
Wood le explica a Potter las bases del quidditch, aclarándole que lo más importante es conseguir que el buscador encuentre la bola dorada, ya que dará más puntos a su equipo mientras el resto intentan meter la bola roja en los aros.
En el primer partido de la temporada, en el que Gryffindor juega contra Slytherin, llega un momento en que Harry Potter pierde el control de su escoba, aunque consigue coger la bola dorada. Después descubrirá que han encontrado a Snape haciendo encantamientos para que Potter se cayera de su escoba.
Capítulo Doce.- El Espejo de Oesed

Cuando llegan las vacaciones de Navidad, algunos muchachos se quedan en el colegio, entre ellos los Weasley y Harry Potter. Harry piensa que no va a recibir ningún regalo, pero la madre de Ron le regala un jersey de lana, como hace todas las navidades con sus hijos, también recibe una capa de invisibilidad que era de su padre, pero desconoce quién se la ha regalado.
Entonces comprende que puede visitar el castillo sin ser visto por Filch, el celador, y su gata, la Señora Norris. Y le urge descubrir quién es Nicolas Flamel, por lo que tiene que entrar en la Sección Prohibida de la biblioteca. Pero allí, cuando abre un libro, éste se pone a gritar, por lo que Harry sale huyendo y se refugia en una habitación que tiene un enorme espejo. Cuando se refleja en él ve a sus padres. Al día siguiente, le acompaña Ron y éste se ve a sí mismo en un futuro. Harry comienza a visitar al espejo hasta que un día le está esperando Dumbledore y le explica que el espejo de Oesed refleja el deseo más profundo de cada corazón, pero es un espejo peligroso porque alienta a vivir de los sueños. Le explica que lo van a cambiar de ubicación.
Capítulo Trece.- Nicolas Flamel
Ron, Hermione y Harry buscan desesperadamente a Nicolas Flamel. Harry lo encuentra en uno de los cromos de magos, donde aparece como íntimo amigo de Dumbledore. Cuando buscan información sobre él, comprenden que es un estudioso de la alquimia y que posee en su poder una Piedra Filosofal, que puede convertir los objetos en oro, y además produce el Elixir de la Vida Eterna. Los muchachos creen que Snape está detrás de ese objeto y que el perro de tres cabezas lo guarda porque Flamel le ha pedido ayuda a su amigo Dumbledore.
Capítulo Catorce.- Norberto, el Ridgeback noruego

Se acercan los exámenes finales y Ron, Hermione y Harry se encuentran en la biblioteca cuando aparece Hagrid nervioso. Ellos le saludan, pero han comprobado que lleva algo escondido, así que deciden ir a visitarle y en su cabaña descubren que tiene en el fuego un huevo de dragón, un Ridgeback noruego. Está prohibido domesticar dragones y saben que Hagrid siempre ha querido tener uno.
Unos días después, Hagrid les avisa de que está a punto de salir del cascarón, pero su conversación es escuchada por Draco Malfoy, que les sigue hasta la cabaña de Hagrid y también ve al pequeño dragón. El dragón crece rápidamente y tienen que escribir al hermano mayor de Ron, Charlie, que está criando dragones en Rumanía para deshacerse de él.
También descubrirán que el perro de tres cabezas resguarda la piedra filosofal y ha sido puesto allí por Hagrid, junto a los hechizos de todos los profesores. Comprenden que alguien le dio el huevo de dragón a cambio de información que sólo pudo conseguir dándole alcohol a Hagrid.
Cuando van a entregar al dragón para que se lo lleven a Rumanía, Malfoy es castigado por estar por la noche en los pasillos, pero también encontrarán a Hermione, Harry y Neville. A Ron no le castigarán, porque ha sido mordido por el dragón y se encuentra en la enfermería.
Capítulo Quince.- El bosque prohibido
El castigo será ir al bosque prohibido a buscar a los seres que están matando unicornios. Allí se dividirán en dos grupos. Conocerán a los centauros y, en cierto momento en que Harry Potter se queda solo, comprobará que un ser encapuchado está bebiendo la sangre del unicornio muerto que hay en un claro frente a él. El encapuchado comienza a acercarse a él, pero un centauro joven se lleva a Harry Potter y lo pone a salvo del peligro. El centauro también le cuenta que ese ser encapuchado no es otro que Voldemort, que quiere volver a recuperar su cuerpo y se alimenta de sangre de unicornio, pero su misión final es robar la piedra filosofal que se encuentra resguardada en Hogwarts.
Capítulo Dieciséis.- A través de la trampilla
Harry Potter y sus amigos descubren que Albus Dumbledore ha tenido que salir de Hogwarts y comprenden que esa noche intentarán robar la piedra filosofal. Ya saben que al perro de tres cabezas hay que dormirle con música, porque se lo han sonsacado a Hagrid, pero además tendrán que enfrentarse a los hechizos del resto de profesores.
Mientras que Ron y Hermione se quedan por el camino, Harry llega a la última prueba y allí se encuentra con el espejo de Oesed, cuyo funcionamiento Harry ya conoce. Pero quien está allí no es Snape, como él esperaba, sino el profesor Quirrell, que intenta encontrar la piedra filosofal. Harry sabe que tiene que desear encontrar la piedra para que el espejo le indique dónde se encuentra y cuando consigue reflejarse en él descubre que la piedra se encuentra en su bolsillo.
Quirrell confiesa a Harry que Snape siempre ha protegido la piedra y también a Harry Potter.
Sin embargo, tiene que mentir a Quirrell y comienza a escuchar una segunda voz, que sabe que el muchacho miente. Quirrell se tiene que quitar el turbante para que el rostro que tiene en la nuca se enfrente a Harry. Se trata de Voldemort, que se encuentra como un parásito en el cuerpo de Quirrell, y que se vuelve a enfrentar una vez más a Harry Potter.
Capítulo Diecisiete.- El hombre con dos caras
Finalmente, la casa Gryffindor gana la Copa de las Casas que se entrega a final de curso y todos preparan las maletas para regresar a casa, con todo aprobado.
LOS AUTORES:
J.K. Rowling es autora de la famosísima saga de Harry Potter, las emocionantes aventuras de un niño mago, que ha sido galardonada con numerosos premios y ha cosechado la admiración de una ingente legión de lectores en todo el mundo. Traducida a setenta y ocho idiomas y con más de 450 millones de ejemplares vendidos, la serie ha sido también fuente de inspiración de ocho películas de enorme éxito en taquilla.
Distinguida con la Orden del Imperio Británico, la Orden de la Legión de Honor de Francia y el Premio Hans Christian Andersen, J.K. Rowling ha escrito asimismo tres libros complementarios con fines benéficos -Quidditch a través de los tiempos y Animales fantásticos y dónde encontrarlos (a beneficio de Comic Relief), y Los cuentos de Beedle el Bardo (a beneficio de Lumos)-, así como un guión cinematográfico inspirado en Animales fantásticos y dónde encontrarlos.
En 2012 creó el sitio web Pottermore, donde los fans de la saga pueden disfrutar de nuevos textos y seguir explorando el mundo de los magos. Además de su extraordinaria contribución a la literatura juvenil, J.K. Rowling es autora de Una vacante imprevista, su primera novela para adultos, y, con el seudónimo Robert Galbraith, de la serie de misterio del detective Cormoran Strike.
Jim Kay recibió la medalla Kate Greenaway en 2012 por sus ilustraciones para Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness. Estudió ilustración en la Universidad de Westminster y, después de graduarse, trabajó en la biblioteca y los archivos de la Tate Britain y en el Real Jardín Botánico de Kew. Tras presentar una exposición individual en una galería de arte de Richmond, un editor se interesó por su obra, y así fue como inició su carrera de ilustrador freelance. Kay ha trabajado para el cine y la televisión, y ha participado en una exposición colectiva del Victoria and Albert Museum de Londres. Actualmente vive en Northamptonshire con su pareja y con un galgo adoptado.
EL LIBRO:
Título original: Harry Potter and the Philosopher's Stone
Autores: J.K. Rowling (texto) y Jim Kay (ilustraciones)
Traductora: Alicia Dellepiane Rawson
Editorial: Salamandra (1ª edición, en octubre de 2015)
Número de páginas: 246
ISBN: 978-84-9838-707-0
Valoración: 10/10
RETOS:
- Desafío "Búscalo en la portada": Un felino.
- Reto "Tributos efímeros": Distrito 5.
- Reto 100 libros.
jueves, octubre 27, 2016
Lo efímero

Cada vez pasan los días más rápido. Es que estamos ya entrando en noviembre. Qué mes horroroso. Lo odio, aunque, como todo, también pasará. Es todo tan efímero...
Parecía ayer cuando estaba revisando cómo se convierte un vehículo en histórico y ya estoy solicitando la rebaja al seguro para pagar menos de la mitad, y mañana tendré ya aquí la placa de Histórico. Ahora tengo dos matrículas. Fue rápido.
También parecía ayer cuando conocí al chico de los ojos verdes. Sigue despertando mi curiosidad, y aunque tengo muchas cosas que decirle, algo me está frenando.
Parecía ayer cuando me vine a vivir a mi piso y, poco a poco, voy decorando. Cuando tenga todo lo que me falta por poner no me lo creeré.
Vamos creciendo. Al final, todo es efímero. Como el minuto que le falta a aquel que va a perder el tren. Como la flor que se marchita cada vez. Como la nieve... Como tantas cosas.
Acabando la semana
Se me pasan las semanas tan rápido que no me entero. Si este fin de semana no veo a mis sobrinas hablaremos de tres semanas sin achucharlas. Y las echo mucho de menos. No coincidimos últimamente.
miércoles, octubre 26, 2016
Buscando...
Estoy buscando lienzos para colocar encima de la cabecera de la cama. Si ésta es roja y todo lo demás blanco, los lienzos deberían ser con el fondo negro. Yo creo que hago seguimiento de todas las páginas de decoración que me encuentro por internet.
En realidad, tengo muy claro lo que quiero: un lienzo negro con una frase en francés y me viene a la mente una de El Principito y dos letras con luces Led que ahora están tan de moda. Pero primero quiero el lienzo...
Pues ahí ando: buscando.
En realidad, tengo muy claro lo que quiero: un lienzo negro con una frase en francés y me viene a la mente una de El Principito y dos letras con luces Led que ahora están tan de moda. Pero primero quiero el lienzo...
Pues ahí ando: buscando.
martes, octubre 25, 2016
Novelas del pasado: La piel del tambor
La piel del tambor es uno de las novelas de Arturo Pérez-Reverte que más me impactó. La recuerdo con mucho cariño. La leí cuando cursaba 1º de Periodismo en Salamanca y la comentaba con una compañera de 2º de Periodismo, porque las dos estábamos enamoriscadas del sacerdote investigador de la historia, Lorenzo Quart. Como siempre ocurre con los personajes del autor, tanto Lorenzo Quart como Macarena, como el marido de ésta (a quien yo recuerdo como una réplica del entonces celebérrimo y admiradísimo Mario Conde) nos llevan a un estado superior, nos dejan huella.
La novela se plantea como una novela de misterio, pero en el trasfondo la misma nos deja un espacio para la reflexión sobre la fe y las diferentes formas en que cada uno de los personajes la usa y la necesita. Asimismo, nos expone la fragilidad de la seguridad del Vaticano, que tantos secretos esconde, aunque lo del Vaticano es extensible a cualquier organismo poderoso, ya que todos son susceptibles de, por ejemplo, un ataque informático: organismos religiosos, sedes políticas y gubernamentales, entidades bancarias. No estamos libres de ataques de cualquier tipo. El autor nos plantea un análisis valiente, que tiene el privilegio de haber sido escrito en una época en que el Santo Oficio no puede castigar, y que hoy existe con otro nombre y con otros métodos, porque hoy en día aún se sigue bajo el yugo de los poderosos de la Iglesia, y esa escalera de poder eclesiástico y de intrigas dentro del Vaticano se percibe perfectamente en esta novela.
Un hacker o pirata informático de introduce en la compleja red del Vaticano para dejar un mensaje en el ordenador personal del Santo Padre. En el mensaje pide su apoyo para una iglesia de Sevilla, amenazada por los mercaderes, que ha sido abandonada a su suerte y mata para defenderse. Esta intromisión y su alarmante denuncia pone en alerta a los Servicios de Información del Vaticano, uno de los Estados más pequeños del mundo, pero a la vez uno de los más poderosos, que cuenta con una refinada diplomacia, capaz de salir victorioso de los trances más comprometedores. De esta forma, veremos la otra cara del Vaticano, la realidad de la servidumbre de este Estado lleno de funcionarios, gente influyente, las luchas de poder y sus servicios secretos.
Lorenzo Quart, un jesuita de mediana edad, es enviado a Sevilla para informar de lo que está sucediendo y desenmascarar al pirata informático. Se trata de una misión sencilla para un hombre con su experiencia, para un personaje que ha hecho de la fidelidad una bandera, libremente elegida, y de la fortaleza su razón de ser. Se ampara en la disciplina y el reglamento, atributos que suplen sus posibles dudas ante lo que se avecina. Al ir contactando con los diversos actores que se encuentran alrededor del drama, donde ya se han producido dos muertes, se siente, cada vez, más implicado.
Nuestra Señora de las Lágrimas es una pequeña iglesia barroca, vieja y ruinosa, que el Ayuntamiento quiere expropiar en beneficio de una operación inmobiliaria que promueven un banco y el arzobispado. Pero una familia de la aristocracia andaluza desempolva derechos seculares y antiguos privilegios que dificultan la operación. Existe una Sanción Papal que mantiene sus fueros, mientras se diga misa cada jueves por el alma de Gaspar Bruner de Lebrija, que en el siglo XVII cedió los terrenos y patrocinó su construcción.
El párroco de la iglesia, don Príamo Ferro, resiste contra cualquier maniobra y además cuenta con el apoyo de la duquesa del Nuevo Extremo y de su hija Macarena Bruner. Ayudando al párroco se encuentran también una monja norteamericana, Gris Marsala; el arquitecto que se encarga, sin presupuesto, de la conservación y rehabilitación del edificio; y el vicario, un cura joven enviado por el arzobispo para minar la oposición del párroco y que se ha pasado al otro bando.
En el bando opuesto se encuentran el director general del banco y marido de Macarena, de la que vive separado; su asistente, un jugador perseguido por sus deudas; el alcalde y el arzobispo. El presidente del banco, debido a una especial amistad con la duquesa y su hija, asiste, sin tomar partido, al desarrollo de los acontecimientos.
Finalmente, se encuentran los pícaros, unos "malvados" entrañables, tres personajes derrotados por el destino y cuyas soledades el propio tiempo unió en una amistad sin fisuras, capaces de sobreponerse a todas las desgracias que les han sobrevenido y a las que quedan por delante.
Lorenzo Quart no avanza en sus investigaciones, y a la vez su fortaleza se va resintiendo a medida que empieza a comprender la implicación que la vieja iglesia, por diferentes motivos, tiene en la vida de las personas relacionadas con ella. Cuando decide aceptar su derrota y marcharse, una nueva muerte, la de un periodista que encarna todos los vicios de su profesión, y que, a diferencia de las anteriores, no parece fortuita, le obliga a quedarse para encontrar y defender al párroco, que ha desaparecido de manera sospechosa, y para decir misa el jueves por el alma de Gaspar Bruner y conservar así el fuero de la iglesia.
El padre Ferro, cerril, intransigente y contradictorio, pero capaz de dejar el pellejo hasta por el último de sus feligreses, "vieja y parcheada piel del tambor sobre la que redobla la gloria de Dios", se confiesa culpable de la muerte, y aunque su confesión está llena de dudas, sirve para cerrar el caso. La iglesia se salva, pero sus defensores han quedado heridos: unos regresarán al vacío de sus vidas anteriores y otros irán al destierro.
Nuestra Señora de las Lágrimas, Sevilla
La identidad del pirata informático será finalmente desvelada (no nos imaginamos a una anciana hackeando el Vaticano en los primeros tiempos de internet), la voluntad de Lorenzo se ve doblegada por la sensualidad de Macarena. Lorenzo Quart recordará siempre las lágrimas de la Virgen, perlas de una historia de amor imposible entre Carlota Bruner y el capitán Manuel Xaloc, dos vidas que el destino quiso que se cruzaran en un efímero instante para hacerlos desgraciados el resto de sus días. Y desde la distancia recordará a Macarena, que un día se cruzó también en su camino y quebró la fortaleza del templario que creía ser.
En el año 2007 se estrena en televisión la serie Quart, basada en esta novela, donde el actor Roberto Enríquez interpretó a Lorenzo Quart.
lunes, octubre 24, 2016
Nuevas adquisiciones
La semana pasada veía la luz la nueva novela de Pérez-Reverte y me encontré con la de la librería en la calle. En un sitio tan pequeño nos conocemos todos. Le dije que me lo guardara. Y así lo hizo.
Pero salen tantas novedades que, cuando he ido a por el de Falcó, también he traído el último de Harry Potter, en una nueva reedición, porque la primera se acabó enseguida.
Estoy a miel y libros, cosas de esta época. Me duele la garganta.
Pero salen tantas novedades que, cuando he ido a por el de Falcó, también he traído el último de Harry Potter, en una nueva reedición, porque la primera se acabó enseguida.
Estoy a miel y libros, cosas de esta época. Me duele la garganta.
domingo, octubre 23, 2016
Noviembre: Mes de la no-novela, novela infantil y juvenil

Laky, un mes más y para no perder la tradición, nos invita en su blog Libros que hay que leer, a apuntarnos al mes temático. En noviembre toca la no-novela, así como la novela infantil o juvenil.
Con respecto a la novela infantil o juvenil no hay ninguna pega, pero con respecto a la no novela, se incluirá aquí cualquier libro que no pertenezca al género novelesco, esto es: poesía, teatro, ensayo, biografías, etc.
Las instrucciones del mes temático se encuentran AQUÍ.
Mis libros para el mes temático:
-Harry Potter y el legado maldito, de Jack Thorne y John Tiffany
Por fin te encontré
Se me están quitando las ganas de leer libros autoeditados. Es el segundo que leo este mes y, aunque está mejor que el otro, también deja mucho que desear. En cuanto a la ortografía, tiene fallos ortográficos terribles y se deja todas las tildes de los tiempos pretéritos, lo que hace que sea oneroso para leer. Además, escribe muy "mexicano", y yo no estoy acostumbrada a los giros latinoamericanos, tanto que se me ha hecho cuesta arriba.
Sin embargo, la trama, aunque sencilla, me ha hecho que llegara hasta el final. Debería pulirse mucho, muchísimo. Los personajes son planos, hay una miscelánea de gente tosca que adora las peleas y los tiros junto a una relación de amor que termina ganando la batalla al final. Las conversaciones son de una simpleza absoluta.
La línea argumental nos habla de Emma Parker, una muchacha de 19 años que acaba de trasladarse a Los Ángeles con Annaleigh, su hermana menor, su madre y su padrastro Nicolás. Ella tiene un pasado duro: su verdadero padre la abandonó y desconoce su paradero, que además se llama Nicholas, pero nunca ha intentado ponerse en contacto con ella; su mejor amiga Violet murió en una pelea ilegal y ella, que también es boxeadora, ha decidido que es hora de dejar de meterse en peleas; además su madre la odia, por lo que intenta estar el mínimo tiempo en casa; en su anterior escuela sufría bullying, de ahí que aprendiera a luchar para defenderse. Y el primer día que se encuentra en Los Ángeles y sale a pasear para conocer los alrededores encuentra a unas chicas que están pegando a otra en un callejón; sale a defenderla y la graban en vídeo, por lo que el primer día que aparece en el instituto todo el mundo sabe quién es Emma Parker.
Conoce a Ian Denovan y a Sean, dos inseparables a los que todos en el instituto temen, pero Ian se fija en ella, y lo que en un principio comienza siendo una apuesta termina convirtiéndose en amor.
Emma terminará descubriendo que su padre también se encuentra en Los Ángeles, que hay personas que quieren vengarse de Ian a través de ella, y que los verdaderos amigos siempre estarán a su lado, incluso cuando pierda la memoria.
No la recomiendo, no. Creo que el autor es mexicano, pero no encuentro información sobre él en internet.
LA NOVELA:
Título original: Por fin te encontré
Autor: Hugo Martínez
Editorial: Autopublicado en Amazon, formato Kindle
Páginas: 283
Valoración: 3/10
RETOS:
- Desafío"Búscalo en la portada": Sangre.
- Desafío de Lectura 2016: Sangre.
- Reto 100 libros.
- Reto Genérico: Autoeditados.
- Desafío 24 libros románticos.
Y lo incluyo también en el mes temático: Octubre, mes de la novela autopublicada.
El murmullo de las abejas
Me habían recomendado esta novela desde hace mucho tiempo y
me ha sorprendido mucho. Para bien. La autora explica que se basa en un hecho
real en el que introduce elementos de ficción. Pero es obvio que esta novela no
existiría sin Simonopio, el personaje que se convierte en alma del libro.
En realidad es un libro que habla de envidias y venganza, un
libro duro en el momento en que la envidia lleva a la ceguera y al asesinato
irracional de quien menos lo merece.
La historia viene contada de primera mano por uno de los
protagonistas: Francisco Morales Cortés, un anciano que sube a un coche en
Monterrey con dirección a Linares y en el camino, que no es muy largo, el
hombre cuenta al taxista la historia de toda su familia. En el norte de México
son habituales las haciendas dedicadas a la producción citrícola y Francisco
nos ofrece la imagen de la figura de su padre, un hombre adelantado a su tiempo
y con una visión pionera con respecto a sus fincas.
Son los inicios del siglo XX cuando en Linares la familia
Morales Cortés tiene una existencia apacible en su finca a las afueras de
Linares llamada La Amistad. Tienen dos hijas, Consuelo y Carmen, enviadas a un
colegio de monjas de Monterrey por miedo a los pillajes y a que puedan ser
ultrajadas. Los caminos mexicanos no son seguros para dos adolescentes. Con
ellos viven dos ancianas, la Nana Reja y la Nana Pola, las dos mujeres que
habían cuidado de los niños de la familia desde muchas generaciones. La Nana
Reja siempre está en su mecedora con los ojos parados esperando que llegue su
hora. Pero un día desaparece y todos los hombres de la finca se movilizan para
ir a buscarla e incluso creen que la van a encontrar muerta. Sin embargo, Reja
encuentra debajo de un puente un paquete, un bebé recién nacido y cubierto de
abejas que le protegen. Las abejas no le pican, sino que al contrario, le
protegen como le protegerán toda la vida. El niño tiene una tara: no tiene
labio superior y la boca se le une a la nariz. Algunos aparceros piensan que es
un demonio, pero el patrón, Francisco, decide protegerlo como si fuera su
propio hijo. Se trata de Simonopio, el niño de las abejas, el muchacho que
tiene un sexto sentido, que tiene una visión tan profunda de las cosas que
ayudará a los que le quieren y protegerá e incluso se vengará, si es necesario.
Simonopio es el alma de la novela. Es inevitable que el
lector no se encariñe con él. No habla porque con el defecto del labio no le
salen las palabras, pero su jerga será entendida únicamente por una persona. Simonopio
es como el ángel guardián de Francisco y su familia, el que vela de la finca,
el que se anticipa a las normativas del Gobierno mexicano y que ayuda a
Francisco Morales para que no terminen expropiándole.

Monterrey, México
Enseguida Simonopio es querido por casi todos los miembros
de la familia, pero también por los trabajadores de la finca. Pero hay alguien,
Anselmo Espiricueta, que piensa que es un demonio, que no le puede ni ver, que
cree que traerá los males al mundo.
Es el momento en que se extiende la influenza española (enfer
medad que se contagia rápidamente) y mucha gente empieza a morir, por lo que Francisco
Morales y Beatriz Cortés deciden marcharse con todos sus criados y jornaleros a
la finca La Florida, lejos del contagio. Pasarán tres meses allí, y el único
que no irá con ellos será Anselmo junto a su familia, porque Francisco le pidió
que no permitiera que entrara nadie a la finca, pero dejó entrar a su mujer
recién llegada de Linares en medio de la enfermedad. A su vuelta, Anselmo habrá
perdido a casi toda su familia, quedándose únicamente con un hijo y una hija,
mientras le han fallecido todos los demás. Poco a poco va alimentando la
envidia, y por tanto empezamos a ver su maldad, mientras recuerda que la casa
donde viven es de los Morales y siempre ha querido la tierra para sí mismo. Siempre
ha pensado que la tierra que él cultiva debería ser suya y no darle la mitad de
la producción a Francisco Morales.
La vida sigue y el Gobierno ha aprobado la Reforma Agraria,
por la cual toda finca desocupada pasará a ser propiedad del Gobierno.
Francisco Morales sabe que llegará un día en que empiecen a expropiarle para
darles sus fincas a campesinos desocupados, así que empieza a buscar medidas.
Será Simonopio quien le dé la solución.
Simonopio, cuando llega la primavera, comienza a marcharse
durante días con sus abejas por los montes. Al principio, Beatriz se preocupa
por si le ha ocurrido algo, pero todos saben que tiene un sexto sentido y que
es extraño que le ocurra algo, que Simonopio sabe lo que hace. A su vuelta,
están celebrando los futuros enlaces de las hijas de la familia con dos
hermanos de Monterrey cuando aparece Simonopio con un “regalo” para Francisco.
Le trae una naranja partida por la mitad y en su interior hay varias flores de
azahar. Francisco comprende que lo que tiene que hacer en sus tierras es
plantar naranjos, ya que la ley de la Reforma Agraria respeta únicamente si las
fincas tienen plantados árboles, y es la única manera de que no lo expropien. Así
que Francisco Cortés decide marchar con Simonopio a California a comprar
naranjos para plantar en sus tierras, e ir quitando poco a poco los
cañaverales. Tiene que llevar a su ahijado porque él elige los mejores naranjos
gracias a sus abejas.
Los años van pasando y las hijas convierten a los Morales
Cortés en abuelos, pero entonces se dan cuenta de que Beatriz Cortés también
está embarazada. Simonopio lo nota. De ese embarazo nacerá Francisco Morales
chico, el niño que será protegido por Simonopio, el niño que ya es anciano y
que nos viene a contar la historia. Un niño tardío e inesperado que trae la
alegría de la casa. El niño que vio cómo Anselmo asesinaba a su padre y que se
libró porque Simonopio le salvó, mientras las abejas se vengaron en los
Espiricueta padre e hijo, porque Simonopio se tomó la venganza como propia. Y con
la muerte de Francisco, Beatriz decidió vender todas las fincas de Linares y
otros lugares y trasladarse a vivir a Monterrey, cerca de sus hijas y nietos,
pero Simonopio y la Nana Reja se quedaron en las cercanías de Linares.
Hoy Francisco Cortés ha venido, después de muchos años, a
reencontrarse con Simonopio.
LA AUTORA:
Sofía Segovia nació y reside en Monterrey, México, donde cursó la carrera de comunicación, y coordina talleres de escritura en la Fábrica Literaria de Felipe Montes. Publicó en 2010 su primera novela, Noche de huracán. Con El murmullo de las abejas, su segunda obra, ya ha conquistado el aplauso de la crítica y el público mexicanos.
EL LIBRO:
Título original: El murmullo de las abejas
Autora: Sofía Segovia
Editorial: Lumen (1ª edición, en septiembre de 2015)
Número de páginas: 526
ISBN: 978-84-264-0242-4
Valoración: 8/10
RETOS:
- Reto "Leyendo en el tiempo": Década 1920.
- Desafío "Búscalo en la portada": Un insecto.
- Retos de Lectura 2016: Busca en la portada: un insecto.
- Reto 100 libros.
- Reto 25 españoles.
Desafío "Encuentra al Personaje 2016" (11)
Cada vez queda menos para completar el Desafío "Encuentra al Personaje 2016". Sigo encontrando personajes en las novelas que voy leyendo, aunque cada vez es más difícil completar los que faltan.
#40. Un amante de los gatos (Comodín)

He encontrado a Jay, el dueño del bar de la novela Escucha la canción del viento y Pinball 1973, de Haruki Murakami. Vive con un gato con el que habla y unos años antes fue maltratado, ahora cuida de él.

He encontrado a Jean Taylor cuando era joven, en la novela La viuda, de Fiona Barton.

He encontrado a varios jóvenes de Holcomb (Kansas) mientras esperan a los coches de la policía que llevan a los sospechosos, en la novela A sangre fría, de Truman Capote.

He encontrado a Elena Montejano acariciando un oso de peluche en el dormitorio de su amiga, Julita Figueroa, en la novela La sonata del silencio, de Paloma Sánchez-Garnica.

Francisco Morales, el narrador de la historia, cuando es un anciano y vive en su casa de Monterrey, explica que sus hijos le han comprado una televisión, pero aunque la deja encendida no la ve. Lo he encontrado en El murmullo de las abejas, de Sofía Segovia.
He encontrado a Jay, el dueño del bar de la novela Escucha la canción del viento y Pinball 1973, de Haruki Murakami. Vive con un gato con el que habla y unos años antes fue maltratado, ahora cuida de él.
"-Es manco.#41. Un personaje que se dedique a la estética (Comodín)
-¿Manco? -repitió el Rata.
-El gato. Está cojo. Ocurrió en invierno, hará unos cuatro años. Volvió a casa ensangrentado. Tenía la almohadilla de una pata completamente aplastada, parecía mermelada de naranja.
El Rata dejó el vaso que sostenía en la mano sobre la barra y clavó los ojos en Jay.
-¿Qué le pasó?
-No lo sé. Primero pensé que lo había atropellado un coche. Pero, incluso en ese caso, la herida era demasiado grande. El neumático de un coche no podía haberle dejado la pata de aquella manera. Era como si le hubiesen hecho presión con un tornillo. Y que se la hubiesen aplastado del todo. Es posible que fuera una gamberrada.
-¡Qué dices! -El Rata sacudió la cabeza con aire de incredulidad-. ¿Quién le haría eso a un gato...? (Página 212).
He encontrado a Jean Taylor cuando era joven, en la novela La viuda, de Fiona Barton.
"(...) Trabajaba en una peluquería llamada Hair Today -una pequeña broma de Lesley, la dueña- y me pasaba todo el día lavándoles el pelo y preparándoles tazas de café a mujeres menopáusicas. Había pensado que trabajar en una peluquería sería divertido, o incluso glamuroso. Pensaba que cortaría el pelo y crearía nuevos estilos, pero apenas tenía diecisiete años y me encontraba en lo más bajo del escalafón (Páginas 35-36)".#42. Un personaje que masque chicle (Lista 2)

He encontrado a varios jóvenes de Holcomb (Kansas) mientras esperan a los coches de la policía que llevan a los sospechosos, en la novela A sangre fría, de Truman Capote.
"Ciertamente, el gentío de la plaza bien podría estar esperando un desfile o un mitin político. Había alumnos de secundaria -entre ellos algunos antiguos compañeros de Nancy y Kenyon Clutter- que entonaban rimas de animación deportiva, mascaban chicle, engullían perritos calientes y bebían refrescos (Página 315)".#43. Un personaje con un muñeco de peluche (Lista 1)
He encontrado a Elena Montejano acariciando un oso de peluche en el dormitorio de su amiga, Julita Figueroa, en la novela La sonata del silencio, de Paloma Sánchez-Garnica.
"Entraron las dos en el cuarto de Julita. Elena se dejó caer en el borde de la cama, mientras que su amiga se acomodaba en un sillón enfrente; cogió un oso de peluche y lo apretó contra su pecho (Página 590)".#44. Un personaje que mire una película/programa de televisión que no le guste (Lista 2)
Francisco Morales, el narrador de la historia, cuando es un anciano y vive en su casa de Monterrey, explica que sus hijos le han comprado una televisión, pero aunque la deja encendida no la ve. Lo he encontrado en El murmullo de las abejas, de Sofía Segovia.
"Ahí las horas se le iban solas y sin aviso. Se le esfumaban. Ahí, con las cortinas cerradas y a oscuras, entre las visitas de algún hijo, nieto o bisnieto, cerraba los ojos y los oídos aunque la televisión estuviera permanentemente encendida como una ventana al mundo. ¿Qué podía ver o escuchar él en el cubo encendido, en esa caja de tontos, que no conociera ya? En su larga vida lo había visto todo y no quería mirar repeticiones de nada. Porque a veces le parecía que todo era una repetición: los mismos errores, las mismas alarmas y los mismos gobiernos, aunque las caras cambiaran (Páginas 406-407)".
sábado, octubre 22, 2016
La abuela
Hoy hemos ido a ver a mi abuela. Yo he pasado un mal rato porque los ancianos hacen cosas extrañas cuando pierden la cabeza. Me ha dado mucha pena.
Mi abuela está genial, tiene demencia senil y a veces está lúcida y otras no. Hoy estaba bien.
Mi abuela está genial, tiene demencia senil y a veces está lúcida y otras no. Hoy estaba bien.
Delfines
Fui a Tenerife a ver delfines y me traje los delfines conmigo...
Visité Canarias por primera vez en octubre de 2010. Fui a Tenerife y mientras que en mi tierra entraban de lleno en el crudo invierno yo disfruté de un tardío verano de sol y playa en la costa sur tiferneña.
Cuando fui allí no tenía intención de tatuarme, pero eso es algo que había ido madurando con los años: quería hacerme un tatuaje pero no se había presentado la ocasión.
Hasta la víspera de coger el avión de vuelta, cuando al atardecer di un paseo de despedida. Y entonces pasé por un estudio de tatuajes. Pasé de largo pero volví sobre mis pasos. Sabía que quería algo similar a lo que tiene tatuado Robe, el cantante de Extremo, unas figuras de ballenas. Pero al final me tatué en la espalda a los delfines, animales que me encantan por su honestidad e inteligencia.
No están tan bien hechos como el pegaso de la tripa, pero tampoco me los veo mucho para pensar en ello.
Llevo años madurando el tercer tatuaje, se lo que quiero, dónde y cómo, e incluso los colores.
Visité Canarias por primera vez en octubre de 2010. Fui a Tenerife y mientras que en mi tierra entraban de lleno en el crudo invierno yo disfruté de un tardío verano de sol y playa en la costa sur tiferneña.
Cuando fui allí no tenía intención de tatuarme, pero eso es algo que había ido madurando con los años: quería hacerme un tatuaje pero no se había presentado la ocasión.
Hasta la víspera de coger el avión de vuelta, cuando al atardecer di un paseo de despedida. Y entonces pasé por un estudio de tatuajes. Pasé de largo pero volví sobre mis pasos. Sabía que quería algo similar a lo que tiene tatuado Robe, el cantante de Extremo, unas figuras de ballenas. Pero al final me tatué en la espalda a los delfines, animales que me encantan por su honestidad e inteligencia.
No están tan bien hechos como el pegaso de la tripa, pero tampoco me los veo mucho para pensar en ello.
Llevo años madurando el tercer tatuaje, se lo que quiero, dónde y cómo, e incluso los colores.
Y dura
Pues mi amor dura tanto como lo quiero y lo quiero lo suficiente para que dure. Un día le prometí la luna y le regalé el mar.
Y las cosas bellas que nos ofrece la vida hay que cuidarlas. Entonces la duración es eterna.
Y las cosas bellas que nos ofrece la vida hay que cuidarlas. Entonces la duración es eterna.
Días sencillos
Hoy ha sido un día especial por muchas cosas, sobre todo por una buena noticia: que los resultados de mis análisis de sangre han resultado correctos, nada que ver con lo que me salió en el mes de abril. Será que haber regulado las comidas ha tenido que ver y me ha dicho la doctora que siga en esa línea.
Después ha venido alguien y cuando le he mirado a los ojos le he dicho que sería mejor que nos tomáramos un café. Y seguía mirándole a los ojos y me sigue reconfortando pese a los años. Le miraba y me preguntaba dónde se ha metido los últimos meses.
He recordado el primer café, ése en el que le vi por primera vez, hace ya algunos años. Y he recordado que durante un tiempo, cada vez que olía a café, cerraba los ojos y mi mente iba dibujando su rostro entre las brumas del recuerdo. He recordado cuando enredaba mis dedos en su pelo y cómo me estremecía escuchando sus palabras. Hoy he recordado, en cinco minutos, por qué le quiero tanto.
Hoy su mirada era como el aleteo de una mariposa que rozaba mi piel y he vuelto a sentir que me tocaba el alma.
Hace unos meses que se fue. Pero ha vuelto.
Tantas cosas que hacer con él. Y por él. Cuando él está no existe nada más. Ha vuelto y el día hoy tenía otro color.
Después ha venido alguien y cuando le he mirado a los ojos le he dicho que sería mejor que nos tomáramos un café. Y seguía mirándole a los ojos y me sigue reconfortando pese a los años. Le miraba y me preguntaba dónde se ha metido los últimos meses.
He recordado el primer café, ése en el que le vi por primera vez, hace ya algunos años. Y he recordado que durante un tiempo, cada vez que olía a café, cerraba los ojos y mi mente iba dibujando su rostro entre las brumas del recuerdo. He recordado cuando enredaba mis dedos en su pelo y cómo me estremecía escuchando sus palabras. Hoy he recordado, en cinco minutos, por qué le quiero tanto.
Hoy su mirada era como el aleteo de una mariposa que rozaba mi piel y he vuelto a sentir que me tocaba el alma.
Hace unos meses que se fue. Pero ha vuelto.
Tantas cosas que hacer con él. Y por él. Cuando él está no existe nada más. Ha vuelto y el día hoy tenía otro color.
viernes, octubre 21, 2016
De tatuajes y hombres
Puedo pasar años sin hacerme un tatuaje pero como se me meta en la cabeza no pararé hasta hacérmelo. La primera vez me tatué un pegaso en la tripa que ya se ve difuminado. Fue en Ciudad Rodrigo cuando tenía 20 ó 22. El segundo fue en Tenerife hace unos cuatro años y me hicieron dos delfines saltando en la espalda.
Los dos son pequeños. Pero ahora quiero algo más estrambótico. Desde que estuve en Japón quiero un dragón que cubra la mayor parte de la espalda, en rojos y negros. Y sé cómo lo quiero. El caso es que será gigante, nada tan minimalista como lo que tengo hasta ahora...
Los dos son pequeños. Pero ahora quiero algo más estrambótico. Desde que estuve en Japón quiero un dragón que cubra la mayor parte de la espalda, en rojos y negros. Y sé cómo lo quiero. El caso es que será gigante, nada tan minimalista como lo que tengo hasta ahora...
jueves, octubre 20, 2016
El último tramo del año
No queda mucho para que acabe octubre. Odio el mes de noviembre, es el mes que menos me gusta, y ya no queda nada. Al menos se pasa pronto. Tampoco me gusta diciembre, pero al menos hay celebraciones especiales, lo que ocurre es que no me gusta la Navidad. Sí que tengo pensado pasar la Nochevieja aquí. El año pasado fue especial porque estuvimos todos en Logroño. Pero este año volveré a Santo Domingo después de cenar.
Estoy pensando que parece que el verano acabó ayer y que ya estamos casi acabando el año.
Eso me recuerda a que van pasando las semanas desde que el dueño de esos ojos verdes me miró y me rozó el alma. Fue en el mes de julio, pero he recordado también la primera vez que le vi, el invierno pasado. Yo no sé por qué lo recuerdo, quizás ya entonces me fijé en su mirada, aunque me obligué a mirar para otro lado.
Hoy sigo sintiendo mucha curiosidad. Pero ya se sabe: la curiosidad mató al gato.
Estoy pensando que parece que el verano acabó ayer y que ya estamos casi acabando el año.
Eso me recuerda a que van pasando las semanas desde que el dueño de esos ojos verdes me miró y me rozó el alma. Fue en el mes de julio, pero he recordado también la primera vez que le vi, el invierno pasado. Yo no sé por qué lo recuerdo, quizás ya entonces me fijé en su mirada, aunque me obligué a mirar para otro lado.
Hoy sigo sintiendo mucha curiosidad. Pero ya se sabe: la curiosidad mató al gato.
Una antigua Real Fábrica
La antigua Real Fábrica de Paños de Ezcaray hoy alberga la sede del Ayuntamiento. Restaurado, se conserva tal cual se construyó, manteniendo la decoración original. Lo único que ha cambiado es que ahora también alberga un teatro que hace unos años vino a inaugurar la Reina Sofía.
Supongo que luego derivó en la fabricación de mantas, porque las mantas de Ezcaray hoy son célebres. Aunque a mí la textura me da dentera.
Flores de otoño
Los colores de otoño son imprevisibles. De repente, me encontraba caminando por las calles de Ezcaray y me he encontrado con una pared llena de enredaderas rosadas.
Me ha faltado tiempo para pararme a hacer la foto. Esas flores están como yo estos días, que me he propuesto hacer cosas no habituales, así que me salgo de la rutina de los colores ocres para utilizar otros tonos y hacer otras actividades.
Como al final no anduve en bici, llegué a casa con dos jarras y media de cerveza encima. Desubicada. Me gusta la cerveza, pero ayer me acordé de cuando visité Stuttgart, que siempre me servían una Pils que era medio litro y la mayor parte de los días me tenía que ir a dormir desorientada. Ayer no era medio litro, y aguanto bien la cerveza, pero me tuve que ir a casa igualmente.
Hubiera sido mejor andar en bici...
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