domingo, octubre 16, 2016

La de todos los domingos

Los domingos son días muy tranquilos. A media tarde suelo estar en casa con la maleta aún cerrada y con un café a punto.
El otoño es una época que disfruto: me gusta la calma, adoro los paisajes de viñedos y de vendimiadores, me encanta llegar a casa y poner la calefacción, y relajarme.
Este fin de semana he tenido tiempo para pensar. Sobre que alguien te mienta. No encuentro justificación en la mentira. Siempre es mejor la verdad aunque duela. Pero soy consciente de que las mentiras de hace dos días tienen una justificación. O al menos intento encontrarla. Me dolieron en ese momento y siempre he sido tajante con alguien que me haya mentido. Pero esta vez me da la impresión de que hay mucho más rascando la superficie. Porque he recordado la tristeza que hay en su mirada, y entonces me he ablandado.
Domingos de calma.

2 comentarios:

Dyhego dijo...

¡Ánimo para toda la semana, K!

K dijo...

Se intentará. Igualmente ;)

Lo importante es sonreír, pese a todo. Con buen talante siempre es todo más llevadero. Gracias y lo mismo, feliz semanita.