lunes, septiembre 28, 2026

Viaje a Praga: la Catedral de San Vito


Fuimos dos veces a la Catedral de San Vito, el primer día porque subimos al Castillo de Praga, pero no llegamos a entrar, disfrutamos de la majestuosa fachada, pero cuando pagamos la entrada para el Callejón de Oro también incluía la entrada a la catedral, por lo que volvimos al día siguiente y entramos.

La construcción de la Catedral de San Vito empezó en 1344 y, aunque parece gótica, gran parte se terminó a tiempo para su atrasada consagración en 1929. Acogió las coronaciones de los reyes de Bohemia hasta mediados del siglo XIX. Hoy es la sede del arzobispo de Praga y la última morada de algunas de las figuras más ilustres de la nación.

Puerta Dorada

La entrada sur de la catedral se conoce como Puerta Dorada (Zlatá brána). Se trata de un elegante portal gótico de triple arcada diseñado por el arquitecto favorito de Carlos IV, Peter Parler.


El interior está inundado de color, gracias a las vidrieras creadas por grandes artistas checos del siglo XX, incluida una vidriera en art nouveau de Alfons Mucha que representa las vidas de los santos Cirilo y Metodio.


Hay un oratorio real, desde donde los reyes se dirigían a sus súbditos. Parece entretejido con nudosas ramas de árbol y ejemplifica la estética del gótico tardío.

Tumba de San Juan Nepomuceno

La tumba de San Juan Nepomuceno también se encuentra en la Catedral de San Vito. Juan Nepomuceno fue un sacerdote y mártir; se dice que cientos de años después de su muerte, al ser exhumado, se descubrió que su lengua "seguía viva". La Iglesia lo canonizó y encargó el elaborado sarcófago de plata para volver a enterrarlo. Más tarde los científicos demostraron que la "lengua" era tejido cerebral cuajado en sangre.

Capilla de San Wenceslao

La Capilla de San Wenceslao es la más hermosa de las capillas laterales de la catedral, con paredes adornadas con paneles dorados que incluyen losas pulidas de piedras semipreciosas. Los murales de principios del siglo XVI representan escenas de la vida del patrón de la República Checa, y unos frescos aún más antiguos muestran escenas de la vida de Jesús. 


Gracias al clérigo inglés John Mason Neale, el nombre de Wenceslao es conocido entre los anglohablantes de todo el mundo. Neale compuso el villancico Good King Wenceslas ("El buen rey Wenceslao") en 1853. Al parecer, se inspiró en la historia de un paje y su amo que llevaban alimentos y leña a los pobres un gélido día de las vacaciones navideñas.


Sin embargo, Neale se equivocó o exageró a sabiendas. Wenceslao (Václav en checo) no fue rey, sino duque de Bohemia, y en el siglo X ayudó a extender el cristianismo por tierras checas. Hoy es el patrón de los checos y su imagen se ve por toda la ciudad. A pesar de su piedad, tuvo un final aciago, pues fue asesinado por su hermano Boleslao por amistarse con los vecinos germanos.

Viaje a Praga: el Castillo de Praga

El segundo día llegamos al cambio de guardia

El Castillo de Praga y la Catedral de San Vito se elevan sobre la ciudad de Praga en un promontorio que se llama Hradcany. Son visibles desde casi cualquier parte de la ciudad. 

Llamado simplemente hrad (castillo) por los praguenses, fue fundado por los príncipes Premyslidas en el siglo IX y creció de forma caótica a medida que los sucesivos gobernantes lo ampliaron. Hoy en un vasto complejo con tres grandes patios. Ha sido residencia de muchos dirigentes checos, con la excepción del primer presidente postcomunista, Václav Havel, que en 1989 eligió permanecer en su propia casa.

Cambio de guardia

Nosotros no quisimos entrar en el interior del Castillo de Praga, pero pudimos recorrer sus patios y admirar los edificios que lo conforman, amén del cambio de guardia.

La puerta principal, en Hradcany, está flanqueada por enormes estatuas de titanes del siglo XVIII que empequeñecen a los guardias apostados a sus pies. El dramaturgo convertido en presidente Václav Havel contrató al diseñador de vestuario de la película Amadeus para que rediseñara los uniformes de los guardias y promovió la ceremonia del cambio de guardia. 


Uno de los patios nos lleva hasta la Catedral de San Vito, de la que hablaré en otro momento. También en ese patio se encuentra la Basílica de San Jorge, que se encuentra detrás de una brillante fachada de color rojo. Es la iglesia románica mejor conservada del país. La original fue fundada en el siglo X por Bratislao I (padre de San Wenceslao), que está enterrado en este lugar, al igual que Santa Ludmila.


Otro edificio reseñable es el Palacio Rosenberg, construido como residencia de la familia Rosenberg. Es un palacio renacentista del siglo XVI que fue transformado por la emperatriz María Teresa en una "Residencia para Damas Nobles" que podía albergar hasta treinta mujeres solteras.

Muy cerca se encuentra el Palacio Loblowicz y los Jardines, que no visitamos. También ahí cerca se encuentra el Callejón de Oro.


Saliendo del recinto del castillo también hay una especie de sótano, ya cerca de la muralla con diversos objetos de tortura medievales.


Un poco de historia de reyes...

La historia de Praga está plagada de traiciones de la realeza arrojadas por ventanas e incluso un hombre quemado en la hoguera. 

El nombre de Bohemia, aún utilizado para describir la mitad occidental de la República Checa, proviene de una tribu celta, conocida como los boii, que vivió en este lugar durante siglos antes de que llegaran las tribus eslavas en el siglo VI. La dinastía de los Premyslidas construyó la primera sección del actual castillo en el siglo IX; a ella perteneció Václav o Wenceslao.


Tras la desaparición de los Premyslidas, Praga quedó bajo el control de la familia de la que acabaría surgiendo el emperador Carlos IV (siglo XIV) del Sacro Imperio Romano Germánico. Éste hizo que la ciudad floreciera. Carlos, cuya madre era checa, elevó el estatus oficial de Praga y construyó febrilmente: levantó la Ciudad Nueva (Nové Mêsto) y el puente de Carlos, fundó la Universidad de Carolina y añadió la Catedral de San Vito al Castillo.

El rector de la universidad Jan Hus encabezó el movimiento husita del siglo XV, que desafiaba las prácticas, que muchos consideraban corruptas, de la Iglesia católica. Hus fue quemado en la hoguera en Constanza (Alemania) por "herejía" y este acto desencadenó décadas de luchas sectarias.


En 1526 las tierras checas cayeron bajo dominio de los Habsburgo de Austria. Con la Reforma en su apogeo en Europa, surgieron tensiones entre los católicos Habsburgo y los reformistas checos. En 1618 los rebeldes bohemios arrojaron a dos concejales católicos por una ventana del Castillo, lo que inició la Guerra de los Treinta Años. Tras la derrota de la nobleza checa en 1620 en la batalla de la Montaña Blanca, los checos perdieron su independencia y pasaron a pertenecer a Austria durante 300 años.

Bajando del Castillo


Viaje a Praga: la biblioteca del Monasterio de Strahov

Monasterio de Strahov

Mi novio y yo cogimos un tranvía hasta la parada de Pohorelec, que nos dejó más altos que el Castillo de Praga. En realidad íbamos a la Catedral de San Vito, que se encuentra dentro del recinto del Castillo, y de la que ya teníamos la entrada. Pero antes hicimos otra parada.

Al pasar por el monasterio de Strahov le dije a mi novio que teníamos que entrar en la Biblioteca, que es magnífica. 

Xiloteka

El monasterio de Strahov fue fundado por Vladislao II en 1140 para la orden premonstratense. Los edificios actuales del monasterio, finalizados en los siglos XVII y XVIII, estuvieron en servicio hasta que el Gobierno comunista los clausuró y encarceló a casi todos los monjes, que regresaron en 1990. Junto a la entrada principal se encuentran las iglesias de San Roque y de la Asunción de la Virgen María. Se dice que Mozart tocó el órgano en este lugar. Nosotros sólo queríamos ver la famosa biblioteca, así que nos saltamos el resto de edificios del monasterio, aunque ya sólo con mirar el patio donde se ubican ya merece la pena el paseo.

La biblioteca de Strahov es la biblioteca monástica más grande del país, con dos salas barrocas de los siglos XVII y XVIII. No se puede entrar en ninguna de las salas, pero se pueden contemplar desde las puertas. Las fluctuaciones de humedad provocada por la respiración de los visitantes son un peligro para los frescos, de ahí que no se pueda acceder a ellas. 

Sala Filosófica

El asombroso interior de la Sala Filosófica (siglo XVIII), de dos pisos, se construyó para que se adaptara a las estanterías de nogal, talladas y con dorados, que van del suelo al techo y que fueron rescatadas de otro monasterio de Bohemia del Sur. La sensación de altura se acentúa con un grandioso fresco en el techo, La búsqueda de la sabiduría por parte de la humanidad; la figura de la Divina Providencia está en el centro entre un estallido de luz dorada y en los bordes hay figuras que van desde Adán y Eva a los filósofos griegos.

El vestíbulo acoge el Gabinete de Curiosidades, del siglo XVIII, que exhibe ajados y grotescos restos de tiburones, rayas, tortugas y otras criaturas marinas. Estos cadáveres desollados fueron preparados por marineros, que hicieron creer a la población no familiarizada con el mar que eran "monstruos marinos". Se pueden encontrar un colmillo de narval y dos penes de ballenas preservados. 

Evangeliario de Strahov

También se pueden encontrar piezas históricas, como un servicio de café en miniatura hecho para la emperatriz María Luisa en 1813, que cabe en cuatro libros falsos. También hay una Xiloteka, un conjunto de cajas con forma de libro, cada una encuadernada con la madera y corteza del árbol que describe, con muestras de hojas, raíces, flores y frutos dentro. También hay un facsímil del Evangeliario de Strahov, códice del siglo IX con una encuadernación que luce incrustaciones de piedras preciosas. 

Sala Teológica

La Sala Teológica tiene el techo bajo y curvo que luce un estuco barroco y está decorado con cartelas pintadas que representan el tema de la "Verdadera Sabiduría", la cual se adquiría mediante la piedad; uno de los lemas que adornan el techo es initio sapientiae timor domini ("el comienzo de la sabiduría es el temor de Dios".

Merece mucho la pena la visita. Las dos salas de la biblioteca son magníficas.

domingo, septiembre 27, 2026

Viaje a Praga: la plaza Wenceslao


El primer día llegamos a la plaza Wenceslao por casualidad, porque desde la calle de nuestro hotel se veía al fondo una cúpula gigante de color verde, que era una de las cúpulas del Museo Nacional, y allí fuimos.

La plaza Wenceslao se lleva toda la vida de Praga, ya que mientras a las diez de la noche en la Plaza de la ciudad Vieja no cenas en ningún sitio, en la plaza Wenceslao hay restaurantes y terrazas que cierran tarde, incluso algunos que después de convierten en discotecas. 


La plaza Wenceslao tiene siempre mucha gente. Allí queda la gente para tomar unas copas, hay una cantidad ingente de tiendas y centros comerciales, hay restaurantes, hay muchos hoteles, y es un lugar muy bullicioso. 

La plaza Wenceslao tiene forma rectangular, en pendiente, y culmina en la parte más alta en el Museo Nacional desde donde hay unas vistas espectaculares de la plaza y de la ciudad. 

También se encuentra ahí la estatua ecuestre de Wenceslao, que da nombre a la plaza.

La concurrida plaza Wenceslao, de 1348 y antaño un bullicioso mercado de caballos, fue escenario de varios acontecimientos determinantes de la historia checa. Cuenta con una magnífica arquitectura art nouveau. La enorme plaza fue fundada por Carlos IV, contaba con tranvías tirados por caballos y el primer teatro checo. En 28 de octubre de 1918 se proclamó aquí la república independiente de Checoslovaquia; en 1945 acogió la declaración y celebración del fin de la IIª Guerra Mundial y aquí se han celebrado manifestaciones históricas. 

En enero de 1969, el universitario Jan Palach se prendió fuego ante el Museo Nacional para protestar contra la invasión soviética de Checoslovaquia. Palach murió a causa de las heridas y se convirtió en héroe nacional. El monumento a Palach se halla en el punto donde cayó, marcado con una cruz en la acera, al pie de las escaleras del museo.

Durante la Guerra Fría, muchos checos y eslovacos sintonizaron Radio Free Europe (RFE), financiada por Estados Unidos, para oír noticias del Oeste. Después de 1989 trasladó su sede desde Múnich al edificio del antiguo Parlamento Federal de Checoslovaquia. Hoy la antigua sede es un anexo del Museo Nacional.


La estatua ecuestre de San Wenceslao, duque de Bohemia, es del siglo X, y el escultor Josef Myslbek ha rodeado a Wenceslao con otros cuatro santos de Bohemia: Procopio, Adalberto, Inés y Ludmila. Lamentablemente no pudimos ver mucho de la estatua porque esa parte de la plaza estaba en obras.

Grand Hotel Evropa

Uno de los edificios que cabe resaltar es el Grand Hotel Evropa, un ornamentado edificio de art nouveau. Cabe resaltar el Hotel Jalta, en cuyo sótano se oculta un refugio nuclear de la época comunista.

Cenando en The Fat Cat

Como curiosidades, tengo que decir que en esta plaza conocí a una señora que vendía rosas. No se acercaba a las mesas, sino que se sentaba en un banco de piedra y esperaba que la gente se acercara. Vestida de negro, muy anciana, me levanté a por una rosa, le pagué en euros, porque los checos salen ganando con el cambio. Mi novio al día siguiente fue a por otra rosa y me dijo que le dio cambio y tenía la cartera llena de billetes. Pero ese día incluso me despedí de ella, era una señora muy agradable, y ésa era nuestra última noche en Praga.

La señora de las rosas

También en la plaza Wenceslao conocimos a un chico de Zaragoza. Nos sentamos en un restaurante con terraza en medio de la plaza, The Fat Cat, y todos los camareros hablaban algo de español, entonces vino el maño y nos dijo que llevaba allí unos meses, porque de repente un día dijo que quería marcharse a una ciudad europea... y allí estaba.

Vistas de la plaza Wenceslao desde una cúpula del Museo Nacional


Viaje a Praga: el mercado de Havelská



En el entorno de la Ciudad Vieja se encuentra el mercado de Havelská, un mercadillo al aire libre que se abre todos los días. Además de encontrar allí productores de frutas y verduras, floristas y artesanos, también se pueden encontrar joyas, juguetes de madera y objetos de cerámica.


Llegamos allí por casualidad, aunque lo cierto es que yo estaba buscando una camiseta de fútbol para mi hermano pequeño, futbolero donde los haya.

Viaje a Praga: la casita del Director


Dentro del Callejón de Oro, una de las últimas casas, la que cuenta con el número 19, es la Casa del Director, un espacio dedicado a la historia del cine, que rinde homenaje a la historia del cine que rinde homenaje al coleccionista Joseph Kazda. 


Aquí vivió Kazda, un apasionado de la gran pantalla que salvó numerosas películas y carteles antiguos de perderse. Es la única casita donde se puede entrar. Cuenta con salas llenas de rollos de películas, una antigua sala de proyección y una cocina americana de época.



Viaje a Praga: el Callejón de Oro


En el recinto del Castillo de Praga se encuentra el Callejón de oro (Zlatá ulička), célebre calle empedrada formada por una fila de once casitas de gran colorido, muy bajas, que fueron construidas en un estilo manierista a finales del siglo XVI para albergar a los mejores tiradores de la guardia del castillo en la época del emperador Rodolfo II de Habsburgo.

Una de las casas por dentro

Más tarde en las casas se alojaron orfebres, okupas y artistas. El callejón debe su nombre a los orfebres que vivieron aquí. También se conoce como "la calle de los alquimistas", porque según una leyenda aquí se alojaron unos alquimistas que intentaron transformar el oro en hierro para el rey Rodolfo II y producir la piedra filosofal y el elixir de la vida. 

Casa donde residió Kafka

En los años 1916 y 1917, en la casita azul que ocupa el número 22, se alojó el célebre escritor Franz Kafka.

El callejón es muy popular entre los viajeros porque tiene un aspecto de cuento de hadas por sus casas de tonos pastel con pequeñas ventanas y puertas.


Tengo que decir que me mosqueé mucho porque la calle ahora es de pago, pero no te venden la entrada sola sino con el acceso a la catedral de San Vito. Y me mosqueé porque la primera vez que visité Praga, hace diecinueve años, el acceso al Callejón de Oro era gratuito. Pero está visto que ya de todo se hace negocio...

Viaje a Praga: Malá Strana

Plaza central de Malá Strana


Malá Strana
, literalmente "Barrio Pequeño", se encuentra al otro lado del Puente de Carlos, en la base del Castillo de Praga. El punto central es la plaza Malá Strana (Malostranské námêstí), dominada por la cúpula verde de la iglesia de San Nicolás. 

Hasta que se introdujo la numeración en el siglo XVIII, los nombres y símbolos exóticos de las casas eran la única forma de identificar los edificios de Praga. Esta práctica acabó en 1770, cuando los concejales de la ciudad la prohibieron. En la calle Nerudova se pueden encontrar muchos de estos símbolos: la casa de los Dos Soles, la Herradura Dorada, los Tres Violines, el Águila Roja, el Diablo, San Wenceslao a caballo, una llave dorada, un cáliz de oro.

Tranvía en Malá Strana


Entre otras cosas intentamos subir a la torre de observación de Petrín, la pequeña Torre Eiffel, que se encuentra en Malá Strana, pero el funicular lo estaban arreglando, así que no pudimos subir y observar la ciudad desde la colina más alta de la ciudad.

Yo a mi novio le decía que me gusta Malá Strana porque, en cierto modo me recuerda al Trastévere de Roma, al otro lado del río, una zona muy tranquila para cenar, con menos jaleo que en el centro de la ciudad, y una zona, sin duda alguna, muy pintoresca también.

En Malá Strana aprendimos a ubicarnos con los tranvías, y para la siguiente vez ya sabíamos cuál teníamos que tomar y en qué dirección.

Viaje a Praga: el puente de Carlos

Puente de Carlos y Castillo de Praga

Otro de los lugares esenciales de Praga es el Puente de Carlos (en checo, Karlův most), puente gótico del siglo XIV sobre el río Moldava que alberga una verdadera galería al aire libre de estatuas barrocas.

Encargado en 1357, el enorme puente de piedra de 520 metros de largo fue la única conexión sobre el río Moldava desde el Castillo de Praga y la Ciudad Vieja hasta 1741.

Torre del puente de la Ciudad Vieja

En uno de los extremos se encuentra la torre del puente de la Ciudad Vieja, de finales del siglo XIV, que se construyó no sólo como fortificación, sino también como arco triunfal para marcar la entrada a la Ciudad Vieja.


En el puente de Carlos

El puente toma su nombre en honor al rey Carlos IV, que se encontraba en el poder durante su construcción. Carlos I de Bohemia y IV de Alemania fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, del que formaba parte la actual República Checa, en el siglo XIV.

Estatua de San Juan Nepomuceno

El primer monumento erigido en el puente fue el crucifijo cerca del extremo oriental, en 1657. La primera estatua -tributo de 1683 de los jesuitas a San Juan Nepomuceno- inspiró a otras órdenes católicas y durante los siguientes treinta años se levantaron muchas estatuas religiosas más. Hoy casi todas son copias, pero se pueden ver algunas originales en la puerta de ladrillo y las casamatas de la ciudadela de Vysehrad.

La estatua más famosa es la de San Juan Nepomuceno, hacia la mitad del puente. Según la leyenda, Wenceslao IV mandó que lo arrojasen por el puente en 1393 por negarse a revelar las confesiones de la reina (de quien era confesor). La tradición dicta que si se toca el perro de la base de bronce de la estatua (símbolo de fidelidad) regresará a Praga.

Estatua de la Pietà o de la Crucifixión

Sin duda, la estatua más solicitada es la estatua de la Pietà. En 1988, la legendaria banda Depeche Mode dio un concierto histórico en Praga. En otoño de ese mismo año el fotógrafo Anton Corbijn les hizo una sesión de fotos por toda la ciudad. Hoy miles de turistas se graban junto a esta estatua recreando el vídeo original de la banda.


El puente lo cruzamos varias veces, de día y al atardecer, pero sobre todo porque nos gustaba visitar Malá Strana, en el otro lado...

Corto Maltés: Siempre un poco más lejos

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En estas cinco historias Corto Maltés se encuentra en Sudamérica. Sigue con amnesia y el profesor Steiner se reúne con su amigo Lévi Columbia, que regenta una tienda de antigüedades en Maracaibo. El anticuario le habla de unas setas alucinógenas que han encontrado en un barco que buscaba El Dorado. El profesor Steiner se las da a Corto que recupera la memoria. Corto volverá a coincidir con Soledad, que le devolverá las perlas, aunque esta vez Corto le dice su nombre real, recuperarán un maletín para Boca Dorada, lucharán contra traficantes de personas y encontrará al niño mitad jíbaro mitad inglés porque su abuelo, un eminente cirujano inglés, quiere conocerle porque el traficante Mendoza mató a los padres del niño.

EL AUTOR:



Hugo Pratt es uno de los pocos autores de cómic, junto con Milton Caniff y Will Eisner entre otros, que se ha ganado un lugar en la historia del género. Un maestro que ha creado escuela y cuenta con una prolífica producción publicada en múltiples ediciones.

La vida de Pratt se asemeja en gran medida a la de su creación más importante, Corto Maltés. Viajero incansable, pese a ser natural de Rimini Pratt se declara veneciano, pues pasó toda su infancia en la capital del Véneto. Pronto se trasladó a Etiopía con su familia, para volver a Italia justo después de la IIª Guerra Mundial. En 1949 emigró a Buenos Aires para trabajar en la Editorial Abril. Allí conoció a los grandes dibujantes de la historieta argentina como José Muñoz, Francisco Solano López y H.G. Oesterheld. Fue con este último con quien creó series tan míticas como Sgt. Kirk, Ernie Pike y Ticonderoga. Después de viajar por toda Sudamérica, finalmente regresa a Italia, donde entró a trabajar en la publicación infantil Il Corriere dei Piccoli e inició las adaptaciones al cómic de la obra magna de Emilio Salgari, Sandokán, un proyecto que quedó interrumpido por el sorprendente éxito de Corto Maltés.

A partir de entonces, Hugo Pratt saltó a lo más alto del Noveno Arte, cosa que le permitió seguir viajando y documentándose para la que ha sido su mayor obra.

Página web de la serie Corto Maltés.

EL LIBRO:

Título original: Corto Maltese. Sempre un po' più in là

Autor:. Hugo Pratt

Traductor: Manel Domínguez

Editorial: Norma (1ª edición, en noviembre de 2019)

Número de páginas: 122

ISBN: 9788467939842

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

sábado, septiembre 26, 2026

La casa de huéspedes

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Hacía más de un año que tenía pendiente esta novela y por fin ha caído. Se la regalamos a mi madre y le gustó mucho; a mí me ha encantado. 

Nos encontramos en Madrid en 1937. En un edificio de la calle Montera han crecido juntas Elvira y Ángela. Elvira es hija de los que regentan el hostal Casa Flora y tienen bastante estabilidad económica, mientras Ángela sólo es la hija de los porteros. Con la guerra Elvira y su madre Flora se marchan a Francia esperando que termine la contienda mientras Demetrio se queda en el hostal. 

Un obús se estrella contra el edificio dejándolo en ruinas y matando a casi todos sus moradores. Únicamente se salva Ángela, que estaba fuera haciendo unos recados. Tras comprobar que sus padres y Demetrio han muerto, se acerca al hostal donde se encontraban alojados un militar, su joven esposa y su bebé de días. No duda en llevarse a la niña, y el dinero y documentación de sus padres. 

Ángela se presenta en Oviedo en casa de los Acebedo, padres del militar y una de las familias más ricas de Asturias. Se hace pasar por la madre de la niña Margarita y comienza a vivir acomodadamente. Pasan los años y Elvira regresa a Oviedo, donde aún vive su abuela. Allí decide montar otra Casa Flora porque sólo sabe cómo funciona un hostal. Elvira regresa con su hija Fania, fruto de la violación de unos soldados nazis, aunque en España dice ser viuda de un médico. 

En marzo de 2025, Margarita está postrada en cama a punto de morir. Su hijo Fer y su nieta Violeta están volando de vuelta para asistir a sus últimos momentos y a su funeral. Su amiga Caridad la cuida y preserva el manuscrito con la historia real de estas familias.

La historia es a dos tiempos. Desde el presente nos encontramos a una Margarita moribunda, una señora que espera a morir para que los suyos se despidan de ella. Desde el pasado nos encontramos con la historia de las vidas  de Elvira y Ángela, que se reencontrarán en Oviedo y seguirán siendo amigas. Allí Fania estudiará mecanografía y conocerá a Caridad, que se convertirá en una amiga para toda la vida. También entrará a trabajar para Fernando, abogado muy guapo y marido de Margarita, creando así una tela de araña compleja, cuyos secretos verán la luz al final del libro.

LA AUTORA:


Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972, aunque desde hace años vive en Madrid. Licenciada en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, desarrolló su carrera profesional en el mundo de los negocios hasta que finalmente decidió dar alas a su gran pasión: la escritura.

Inició su trayectoria literaria con una trilogía noir compuesta por Lo que callan los muertos (2019), que mereció el Premio Torrente Ballester, Un asesino en tu sombra (2020) y Los muertos no saben nadar (2021). Con Las herederas de la Singer (Grijalbo, 2022) y La niña del sombrero azul (Grijalbo, 2024), la autora inauguró una nueva etapa en su andadura editorial, que se afianza con La casa de huéspedes.

Página web de la autora.

EL LIBRO:

Título original: La casa de huéspedes

Autora: Ana Lena Rivera

Editorial: Grijalbo (1ª reimpresión, en septiembre de 2025)

Número de páginas: 540

ISBN: 9788425365133

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto 25 españoles.

* Reto Genérico: Novela histórica.

* Reto "Todos Locos": Autora.

* Reto "Mi vida en libros": Tu valor más importante [amistad].