Si hace cinco años alguien me hubiera dicho que iba a pasar por una etapa de mi vida tan bonita no hubiera dado crédito. Hoy estoy feliz junto a la persona más maravillosa del mundo. Y eso no tiene precio.
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Ya lo dijo Calderón: "Que toda la vida es sueño, y los sueños... sueños son".
Cuando compré este libro no sabía nada de él, ni siquiera leí la contraportada para hacerme una idea del argumento, simplemente lo vi, me gustó la portada y me lo llevé. Cuando lo abrí, lo primero que descubrí es que el autor es riojano, empecé a leer y al principio no me enganchaba, pero después la lectura ha ido rodada. Tengo que decir que me ha encantado.
Sophie Boussignac es una enfermera del Hospital Universitario de San Sebastián, está pasando un trauma y por eso tiene que ir a terapia con el doctor Lizaso, su ex. Sophie trabaja en Urgencias y es una buena profesional. Allí coincide con el doctor Víctor Viso, que es nuevo en el hospital. Viso ha sido médico en el ejército y tiene un historial algo complejo. Desde el primer momento en que la ve, Sophie le llama la atención.
Sophie se fija en una chica que viene de una fiesta blanca, una orgía con drogas, y poco después vuelve a aparecer en el hospital, supuestamente, suicidada por harakiri. La joven muere pero en el mismo accidente donde se ha visto implicado y ha fallecido un actor famoso, ha sobrevivido otra joven, pero se encuentra en la UCI. Cuando despierta, dice el nombre del padre de Sophie, que fue el director del hospital. Sophie empieza a investigar y, para ello, encuentra en Víctor el perfecto cómplice. Así que mientras el hospital es invadido por ertzainas, por el comandante Aguillo y por el inspector López. Mientras Viso y Sophie investigan por su cuenta, en el hospital empieza a descubrirse una trama de prostitución que implica a varios médicos y policías, y entre ellos está el doctor Baguer, un psiquiatra que fue expulsado del hospital por prácticas fraudulentas y que ha convertido un caserío en la montaña en un lugar de retiro, pero que es una cortina de humo donde captan menores con problemas y siguen haciendo orgías con gente adinerada...
EL AUTOR:
Martín Torres Remírez (Alcanadre, La Rioja, 1983), médico de urgencias y emergencias, actualmente vive y ejerce en San Sebastián. Como instructor de soporte vital avanzado y atención al trauma grave, con entrenamiento de asistencia en ambientes hostiles, ha vivido en primera línea el caos y el pulso acelerado del hospital. Con este thriller traslada parte de su experiencia sin filtros a una novela trepidante cargada de misterio, ritmo y acción.
EL LIBRO:
Título original: La enfermera
Autor: Martín Torres Remírez
Editorial: NdeNovela (1ª edición, en junio de 2026)
Número de páginas: 508
ISBN: 9788410140530
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Viajando por España": Guipúzcoa (T).
* Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la T.
* Reto "Leyendo al mundo": Libro con una profesión en el título.
Ya nos hemos ventilado -casi- el mes de julio. Cada vez conozco a más gente impertinente y cada vez tengo menos paciencia, aunque la experiencia me lleva a que me resbale todo mucho más. Así vamos pasando el verano.
Hoy ha hecho mucho calor y mañana, más. Ya sólo quedan unas semanas para que vuelva la tranquilidad.
Otros veranos me costaban más. Pero este año me lo estoy tomando con tranquilidad. Lo que tenga que ser será. De todas formas estoy disfrutando de momentos preciosos. Con mi novio, con mi familia, en el trabajo… Pero cuanto antes pase agosto… mejor.
Hacía mucho tiempo que buscaba la novela Diez negritos de Agatha Christie, pero no conseguía encontrarla, hasta que descubrí que hace unos años le habían cambiado el título. Y aquí está. ¡Qué gozada de lectura!
Cuando una novela tiene tanta fama es por algo. Y es que es una novela magnífica. En mi edición, con los cantos tintados y letras doradas, al final hay un sobre con la confesión del asesino, y es que, como siempre me ocurre con la Christie, nunca descubro al asesino. Aquí he sospechado de todos y he llegado a pensar que había alguien más en la isla, un brazo ejecutor que estaba cumpliendo a rajatabla la canción infantil inglesa de los Diez soldaditos:
Diez soldaditos se fueron a cenar.
Uno se ahogó y quedaron: nueve.
Nueve soldaditos trasnocharon mucho.
Uno no se despertó y quedaron: ocho.
Ocho soldaditos viajaron por Devon.
Uno se escapó y quedaron: siete.
Siete soldaditos cortaron leña con un hacha.
Uno se cortó en dos y quedaron: seis.
Seis soldaditos jugaron con una colmena.
A uno de ellos le picó una abeja y quedaron: cinco.
Cinco soldaditos estudiaron Derecho.
Uno de ellos se doctoró y quedaron: cuatro.
Cuatro soldaditos se hicieron a la mar.
Un arenque rojo se tragó a uno y quedaron: tres.
Tres soldaditos se pasearon por el zoo.
Un oso los atacó y quedaron: dos.
Dos soldaditos estaban sentados al sol.
Uno de ellos se quemó y quedó: uno.
Un soldadito se encontraba solo.
Y se ahorcó, y no quedó ¡ninguno!
Diez personas son invitadas a la isla del Soldado enfrente de Plymouth, en el condado de Devon. La isla del Soldado ha aparecido en la prensa rosa porque la ha comprado un millonario de nombre U. N. Owen, cuenta con una mansión, y con el propietario anterior se hacían fiestas fastuosas. Por lo que nadie duda en hacer caso a la invitación y personarse en la isla para pasar allí una semana de vacaciones.
Los primeros que llegan son el matrimonio Rogers, que se encargarán de llevar el mantenimiento de la mansión y de preparar las comidas de los huéspedes. Previamente han aprovisionado la casa de todo lo necesario para hacer frente a cualquier eventualidad.
Además han sido invitados el doctor Armstrong, el juez Malgrave, la señorita Vera Claythorne, la solterona señorita Emily Brent, Lombard, el joven Marston, el detective Blore y el general jubilado MacArthur. Entre uno de ellos se encuentra el asesino. Y si el lector cree que se va a perder entre los diez nombres, que no dude y siga la lectura, que nadie pierde el hilo...
Cada uno de los invitados tiene en su habitación la copia de una vieja canción infantil, y en el comedor hay diez figuritas de porcelana de soldaditos, figuritas que van a ir desapareciendo a medida que ellos van muriendo asesinados.
Tras la primera cena allí todos se encuentran frente a la alocución pregrabada en un gramófono, donde a todos se les acusa como culpables de haber cometido algún asesinato en sus vidas, negligente o consciente.
A partir de ahí el joven Marston muere asfixiado por el whisky mientras bebe su copa que contiene cianuro. Esa noche la señora Rogers muere en su cama. Al día siguiente el general MacArthur se encuentra mirando los acantilados y allí aparece muerto también. El señor Rogers aparece muerto en la lavandería con un hachazo en la cabeza mientras cortaba leña. La piadosa señora Brent aparece en el comedor envenenada con cianuro mientras una abeja vuela a su alrededor. El juez Malgrave aparece asesinado de un tiro en la cabeza disfrazado de doctor en Derecho. El doctor Arsmtrong es empujado al mar, donde muere ahogado, y cuyo cuerpo encuentran varios días después. Lombard se cae por el balcón, aplastado por un pesado reloj con forma de oso. Vera quita la pistola a Blore y le mata de un tiro al corazón, vuelve a su cuarto y se encuentra la cuerda colgada en la viga para ahorcarse, cosa que no duda en hacer.
Cuando pasa la tempestad y el Scotland Yard accede a la isla, se encuentran diez cadáveres, diez asesinatos, y no saben cómo ha podido ocurrir. Pero el maquinador de todo, que ha terminado quitándose la vida también, ha tirado su confesión al mar en una botella para que lo encuentre un pescador.
¡Qué magnífico libro!

Hoy ha sido el cumpleaños de mi sobrina y ahijada. Se nos hace mayor. Ha cumplido 14 años y hemos pasado un día muy bonito.
Incluso la tormenta se ha agradecido...