lunes, febrero 29, 2016

El amante liberal

En febrero tocaba El amante liberal de las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes. Hace un rato, cuando ya había decidido cerrar el portátil he recordado que no había leído nada de Cervantes en este mes, y como las Novelas Ejemplares se leen rápidamente por breves, he decidido leerlo. Me ha llevado unos tres cuartos de hora, así de breve es.

Esta novela es de corte bizantino, es decir, ambientada en los viajes a lejanas tierras, como son las habitadas por los musulmanes. 
Ricardo, un joven siciliano acomodado, es capturado por corsarios turcos en una apacible jornada en los jardines de la casa de su amada Leonisa, mientras ésta coquetea con Cornelio, un mozo de buena familia. Ella también es capturada, mientras Cornelio sale huyendo y observa, sin hacer nada, cómo desaparece el barco donde se llevan a Leonisa.
Con motivo de una fuerte tormenta, los bajeles corsarios tienen graves problemas y aquél en el que va cautiva Leonisa naufraga en una isla, mientras que el barco en el que va Ricardo se salva, y él llora la muerte de su amada.
Ricardo es vendido como esclavo al cadí de Nicosia, Chipre, y cuando ya había perdido toda esperanza de ver otra vez a Leonisa porque la daba por muerta, la joven aparece engalanada junto a un mercader judío que se presenta ante el cadí para venderla como esclava. Se la disputan el bajá Hazan, el antiguo bajá Alí y el cadí, llegando a un acuerdo entre caballeros que todos piensan romper en cuanto se presente la ocasión.
A partir de ese momento, Ricardo planea la fuga de la isla y llevarse consigo a Leonisa. Cuenta con la ayuda de Mahamut, un renegado que quiere volver al cristianismo, y Halima, la mujer del cadí, que se ha enamorado de Ricardo.
Hazan y Alí se disputan en mar a Leonisa, pero terminan peleando entre ellos y abandonando al cadí, mientras los cristianos fletan el barco del cadí para regresar a Sicilia.

La novela está rodeada de un halo de magia, conseguido por el lugar exótico y lejano en el que transcurre, con el Mediterráneo como telón de fondo, con una cultura diferente, que son los elementos que dotan a la historia de su encanto particular.
La liberalidad de la novela que da nombre al título es la posibilidad final que de dar o no dar algo a alguien (Ricardo a Leonisa), es decir, se crea un momento en el que dar y recibir puede realizarse sin intereses impertinentes o perjudiciales. La liberalidad de Ricardo está también en el hecho de saber qué es lo que va a elegir Leonisa al final. La liberalidad de Leonisa está en la opción de elegir a Ricardo tras haber quitado las caretas a sus dos amados: Cornelio demuestra su cobardía, mientras Ricardo demuestra la valentía y le demuestra a ella que no es la persona arrogante que ella creía al principio.

La novela cuenta con un montaje paralelo. Esta técnica se usa en el cine y consiste en la alternancia de los centros de interés (escenas), que pueden compartir alguna relación espacial, temporal o temática. La novela comienza con monólogos retrospectivos que concluyen con un momento presente en que el recuerdo pasa a ser acción.

EL AUTOR:

Miguel de Cervantes Saavedra fue novelista, poeta y dramaturgo español. Se cree que nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo, por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de Príncipe de los Ingenios.
Miguel de Cervantes era el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor Cortinas. A los 18 años tuvo que huir a Italia porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva. Poco después se alistó como soldado y participó heroicamente en la batalla de Lepanto, en 1571; donde fue herido en el pecho y en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en la batalla de Lepanto. Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la Península junto a su hermano Rodrigo, fueron apresados y llevados cautivos a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia y los pases trinitarios.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró. Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en 'Las Indias', que no le fue concedido. Fue una etapa dura para Cervantes, que empezaba a escribir en aquellos años.
En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla ejerciendo un ingrato y humilde oficio -comisario de abastecimientos-, que le obligaba a recorrer Andalucía requisando alimentos para las expediciones de Felipe II. La estancia en Sevilla parece ser fundamental en la biografía cervantina, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra.
Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas en el entorno de la Corte, pues tenía dificultades económicas. Cuando en 1605 publicó la primera parte delQuijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito del Quijote, Cervantes siempre vivió con estrecheces, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles, lo que consiguió sólo parcialmente del conde de Lemos, a quien dedicó su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda.

EL LIBRO:

Título original: El amante liberal
Autor: Miguel de Cervantes Saavedra
Página web de donde he leído el libro.
Número de páginas: 30

Valoración: 8/10

RETOS:

Voces atrapadas en las paredes

A las cinco estaba en casa. Llevo un tiempo que suelo venir por las tardes, al menos hasta que llegue la chica nueva a trabajar, porque seré yo quien la enseñe, por lo que se me han acabado, durante unos meses, las tardes libres.
Ha habido un momento, antes de abrir la novela de Mark Haddon, la que he terminado de leer hace un rato, en que he cerrado los ojos. Y he recordado la voz de mi madre en cualquier rincón de la casa: un "recoge tu ropa", o "mira, Salamanca en la 3", o cualquier frase habitual que se suele decir en cualquier familia. Echo de menos ese ambiente de cotidianidad. Echo de menos las charlas con mi madre, prestarle libros que se lee en dos días (es que ahora no tiene muchas ganas de leer), echo de menos sus pequeñas órdenes caseras.

Sí, una casa guarda secretos, pero también los recuerdos de las cosas que ocurren. Por eso, yo esta tarde sólo he tenido que cerrar los ojos para recordar con cierta nostalgia a mi madre, pues esta casa es mi madre y mi madre es esta casa.

Mañana serán nueve meses de hospital y, aunque a veces la dan pequeñas altas de dos y tres días, ella lleva nueve meses sin venir aquí. Sólo se ha secado una de las plantas que tiene en la escalera, no se lo he querido decir, pero entre tantas plantas (en las repisas de las ventanas, en la terraza, en las escaleras, en toda la fachada y en el jardín) es mucho mérito que sólo se haya secado una. Cuando las riego recuerdo el mimo con que ella las cuidaba.

Lo cierto es que aún tenemos que pasar dos meses en el hospital, hasta terminar el último tratamiento. Necesitamos un milagro. Mi madre tendría que subir el nivel de plaquetas hasta cierto nivel para no tener que ir al transplante de médula ósea. Y la verdad es que nos pusieron tan crudo lo del transplante que nuestro mayor deseo es, obviamente, que suba unas defensas que no ha subido en nueve meses. Es lógico que hable de que necesitamos un milagro. Me cuesta mucho hablar de este asunto. Mucho.

El curioso incidente del perro a medianoche


Este libro cuenta en primera persona los pensamientos y vivencias de Christopher Boone, un niño autista que vive en Swindon, Inglaterra, con su padre. Christopher es muy bueno con las matemáticas y tiene algunas manías, como el color amarillo. Cuando va en el autobús al colegio especial en el que estudia tiene una premisa: si ve cuatro coches rojos será un Día Súper Bueno, en cambio, si ve pasar cuatro coches de color amarillo será un Día Negro. Otra de las manías de Christopher es que no soporta que nadie le toque, ni siquiera su padre, y cuando lo hacen se pone a gritar como un loco. A medida que pasan las páginas, el lector se encariña irremediablemente con Christopher, que además nos demuestra ser una persona muy inteligente.
Los capítulos van enumerados con números primos, es decir, que no siguen un orden, sino que Christopher adora los números primos y decide enumerar los capítulos así. Se ha puesto a escribir un libro por recomendación de su profesora Siobhan.


Swindon Old Town

Christopher va a su escuela de educación especial como cada día. En cierta ocasión, al salir de casa, se encuentra con Wellington, el perro de la señora Shears, muerto, con una horca clavada. Él se arrodilla y lo acuna cuando sale su vecina, la señora Shears, y cree que le ha matado a su perro, por lo que llama a la policía y un agente intenta separar a Christopher del animal. Como le toca, Christopher se pone muy nervioso y empieza a golpear al policía, por lo que le llevan al calabozo, de donde le rescata su padre.
Christopher cuenta que su madre falleció hace dos años de un ataque al corazón. El niño es aficionado a las novelas en las que aparece Sherlock Holmes (de Arthur Conan Doyle, pero es que el autor de las novelas no le gusta mucho), por lo que decide investigar a ver quién ha matado a Wellington. Decide preguntar casa por casa, pese a la prohibición de su padre de que siga con esta investigación y que no hable con desconocidos. Christopher sigue hablando pero sin preguntar directamente por el perro de la señora Shears. Así es como conoce a la señora Alexander, una anciana que le confiesa que su madre antes de fallecer tenía una aventura con el señor Shears.
Cuando su padre encuentra el libro que Christopher está escribiendo y lo lee entra en cólera y lo tira a la basura, de donde intentará recuperarlo Christopher. Pero no está, así que el muchacho registra toda la casa hasta que encuentra en una balda del armario del dormitorio de su padre el libro, pero también un fajo de cartas con el membrete de Londres. Todas las cartas van dirigidas a Christopher y están sin abrir. Cuando las lee, descubre que su madre vive en Londres y que su padre le ha mentido diciéndole que había muerto. Christopher nunca miente, por lo que no puede perdonar esta mentira de su padre, y cuando se lo dice, su padre también le confiesa que ha sido él quien ha matado al perro de la señora Shears.
Christopher tiene miedo, por lo que decide ir a casa de su madre a Londres. No sabe cómo llegar, pero finalmente lo consigue. Pero la vida en Londres con su madre y el señor Shears no es agradable, por lo que su madre abandona finalmente al señor Shears y vuelve a Swindon con su hijo.

Christopher es un superdotado de las matemáticas. Nos demuestra que tiene una inteligencia fuera de lo habitual, aunque para las cosas cotidianas parezca corto de entendederas. Simplemente tarda más en reaccionar, porque no reacciona hasta que lo comprende íntegramente. Además, Christopher es un muchacho entrañable. Es difícil no encariñarse con él.

El título del libro es un guiño a Arthur Conan Doyle, concretamente a la novela preferida de Christopher, El perro de los Baskerville, y es una frase que dice Sherlock Holmes.

El libro combina en su interior imágenes y, sobre todo, patrones que el joven Christopher intenta reproducir en su libro. Por eso, la novela tiene algunas ilustraciones, así como fórmulas matemáticas y dibujos.

EL AUTOR:

Mark Haddon nació en Northampton (Inglaterra) en 1962, y antes que escritor ha sido mensajero, taquillero en un teatro y profesor de niños con minusvalías psíquicas y físicas. Se licenció en Literatura Inglesa por la Universidad de Oxford, aunque sus primeros reconocimientos le llegaron como ilustrador y dibujante de tiras cómicas en diversos medios locales y, posteriormente, en The Sunday Telegraph y The Guardian. Cansado de la ilustración, decide probar con la pintura abstracta, actividad que sigue desarrollando en la actualidad, y también dar el salto a la televisión donde, además de cosechar dos premios BAFTA como guionista, crea y dirige algunos capítulos de la serie Microsoap. En 1987 escribió su primer libro infantil ilustrado, y desde entonces ha publicado una quincena de títulos. En el año 2003 apostó por escribir la misma novela en dos formatos, infantil y adulto, en lo que suponía su primer paso hacia la narrativa para adultos. El curioso incidente del perro a medianoche se convirtió de la noche a la mañana en la novela más vendida del año en literatura inglesa y su éxito internacional ha sido unánime.

EL LIBRO:

Título original: The curious incident of the dog in the night-time
Autor: Mark Haddon
Traductora: Patricia Antón
Editorial: Salamanca para Círculo de Lectores, 2005
Número de páginas: 253
ISBN: 978-84-672-1084-2

Valoración: 9/10

RETOS:

domingo, febrero 28, 2016

Frío glacial

Esta mañana hacía un frío glacial en Logroño. Estaba como de tormenta, llovía a veces, pero este frío es más de nieve.
Tampoco sé qué espectáculo hay estos días en el Palacio de los Deportes, pero lleva todo el fin de semana con el aparcamiento lleno.

El castillo de Wewelsburg

En una novela sobre la IIª Guerra Mundial que estoy leyendo ha aparecido el castillo de Wewelsburg. Dicho castillo está situado en la Renania alemana, en el valle del río Alme. El castillo tiene planta triangular y es de la época renacentista. Es popularmente conocido porque en 1934 las SS de Heinrich Himmler lo escogieron como sitio de culto, y unos años después fue convertido como el museo donde se acumulaban las obras de arte y cultura expoliados en los territorios conquistados por el régimen nazi.

El castillo, tal y como lo conocemos hoy, fue construido entre 1603 y 1609 como residencia secundaria para el príncipe-obispo de Paderborn Dietrich von Fürstenberg. Se erige cerca del lugar donde se cree que aconteció la batalla del bosque de Teutoburgo.
Antes de este castillo renacentista, existieron en la zona otras construcciones anteriores. Una de ellas fue usada entre los siglos IX y X contra las invasiones de los hunos, y se conocía con el nombre de Wifilisburg. En 1123 el conde Friedrich von Arnsbert construyó otro castillo que, tras su muerte, fue demolido por los campesinos a los que había oprimido en vida. En 1301 el conde Von Waldeck vendió el territorio al príncipe-obispo de Paderborn. Desde entonces el castillo fue cedido a diversos señores feudales vasallos. Las dos construcciones fueron integradas en lo que hoy es el castillo renacentista triangular, construido a principios del siglo XVII. Fue destruido nuevamente en 1646 durante la Guerra de los Treinta Años por las tropas suecas al mando del general Carl Gustaf Wrangel. El castillo fue reconstruido por el príncipe-obispo Theodor Adolf von der Recke y su sucesor, Ferdinard von Fürstenberg, sufriendo algunos cambios arquitectónicos, como añadir las cúpulas barrocas para sus tres torres.
Hasta el siglo XIX, el castillo fue residencia de un agente financiero y también acogió dos juicios de brujería; hay una antigua cámara de la Inquisición en los sótanos. La leyenda indica que el castillo fue prisión para miles de mujeres acusadas de brujería durante el siglo XVII, mujeres que fueron torturadas y ejecutadas dentro de sus muros. Durante la Guerra de los Siete Años los sótanos fueron usados como prisión militar. El estado prusiano adquirió el castillo en 1802 por un proceso de desamortización. En 1815 una de las torres fue destruida por un incendio provocado por la caída de un rayo, sobreviviendo sólo los muros externos. Desde entonces hasta 1934, la parte este del castillo se convirtió en casa rectoral.
Desde 1934 hasta 1945 el castillo fue ocupado por las SS. Heinrich Himmler firmó un arrendamiento por cien años con el distrito de Paderborn. Tenía la intención de rehabilitar y remodelar el castillo para convertirlo en escuela para los líderes de las SS. Posiblemente el castillo llamó la atención de Himmler por la leyenda de la "Batalla del Abedul" (Schlacht am Birkenbaum), que habla de una última batalla en el futuro en el que un 'gran ejército del Este' es derrotado definitivamente por el Oeste. Según la rumorología popular, el castillo se convertiría en el bastión que decidiría esa batalla. Himmler pensó que tenía cierta lógica, ya que esperaba un gran conflicto entre Asia y Europa.
La escuela nunca llegó a inaugurarse y, en su lugar, el castillo se convirtió en centro arqueológico para la investigación sobre la raza aria, abarcando las siguientes materias: Prehistoria, Historia Medieval y folklore, creación de una biblioteca de las SS y fortalecimiento de la visión nacionalsocialista del mundo.
En 1936, Himmler valoró la idea de ampliar al castillo para convertirlo en un centro ideológico modelo para las SS. Para financiar el proyecto, Himmler fundó ese mismo año la Gesellschaft zur Förderung und Pflege deutscher Kulturdenkmäler e.V. (Asociación para el avance y mantenimiento de las reliquias culturales alemanas, Asociación Registrada) y asignó a la asociación como promotora de la construcción. Al contrario que las SS, la asociación podía recibir donaciones y préstamos. Hasta 1943, el proyecto costó quince millones de marcos. Las publicaciones acerca del castillo también estaban prohibidas.
Himmler en 1936, vigilando los trabajos de reconstrucción del castillo de Wewelsburg

Entre 1939 y 1943, los prisioneros de los campos de concentración de Sachsenhausen y Niederhagen realizaron trabajos de rehabilitación bajo la dirección del arquitecto Hermann Bartels. Según los planes de Himmler, el castillo debía ser el Zentrum der neuen Welt ("centro del nuevo mundo") después de la victoria final. Concretamente la torre norte se iba a convertir en ese centro y se construyeron dos habitaciones: la Obergruppenführersaal o Sala de los generales, que iba a ser una sala de reuniones para los líderes de las SS; y la cripta, que serviría para conmemorar a los muertos.
Boda de un oficial de las SS en el castillo de Wewelsburg

Las ceremonias de investidura estaban planeadas en el castillo, así como las reuniones de los líderes de las SS, también conocidas como "conferencias de primavera". La única de estas reuniones que se encuentra documentada es la reunión de generales que se celebró en junio de 1941, una semana antes del inicio de la Operación Barbarroja. En ella, no se tomaron decisiones concretas, sino que el propósito era la preparación ideológica de los SS para la campaña.
En 1938, Himmler ordenó el regreso de todos los Totenkopfringe (anillos de la cabeza de la muerte) de los SS muertos, que serían guardados en un cofre del castillo para simbolizar la eterna membresía de los caídos de las SS. 
Hacia el final de la guerra, Himmler ordenó que el castillo se convirtiera en Reichshaus der SS-Gruppenführer (Casa del Reich para los generales de las SS). Antes de perder la guerra, las SS intentaron destruir el castillo, pero la falta de materiales explosivos solamente permitió volar la torre sur, conservándose la torre norte.
Totenkopfringe

Actualmente, el castillo de Wewelsburg es un albergue juvenil, a la par que un gran museo que reconstruye su pasado lleno de glorias.

sábado, febrero 27, 2016

Diario de Greg. Un pringao total

No es que me atraigan los libros juveniles, ni mucho menos. Pero ha llegado un momento en que, tanto de ver en los estantes de las librerías toda una colección sobre el Diario de Greg, sentía curiosidad por ese éxito brutal.
Entonces, sabiendo que te enfrentas a un tipo de literatura enfocada a un público adolescente, es un libro que se lee de un tirón. Como todos los sábados tengo que ir a hacer la compra a Alcampo, supongo que iré comprando uno a uno hasta completar la colección. Para mí este tipo de libros se lee de un tirón, como así ha ocurrido con el primero (y seguramente ocurrirá con el resto).
Tampoco sé cómo se me ha ocurrido comprarlo, simplemente ha sido la curiosidad, porque siempre he sentido cierto rechazo por los libros que se escriben como diarios.

Este libro combina las palabras de un muchacho, Greg Heffley, que acaba de comenzar el instituto con sus propios dibujos. Es decir, que es un libro ilustrado. Greg cuenta que su madre le regala un libro para que cuente sus vivencias y Greg nos cuenta que tiene un hermano pequeño, Manny, al que se le da de paso todo, y un hermano mayor, Rodrick, que le "putea" siempre que puede. Su mejor amigo se llama Rowley Jefferson, aunque le describe como un chico lento de reflejos. Así, Greg nos va contando poco a poco cómo tras Halloween decide hacer con Row su propia Casa de los Horrores, cómo quiere ser el ilustrador del periódico del instituto y comienza una idea con Row, que pronto abandona, pero Row termina apareciendo en la orla de final de curso como el más divertido gracias a la tira cómica de cuya idea se ha apropiado.

No está mal, pero no hay que dejar de recordar que es un libro enfocado a los jóvenes. De hecho, a mí me ha trasladado a mi época de BUP y COU, pues no sé qué tiene la juventud, pero, aunque pasen generaciones, algunas cosas no cambien.

EL AUTOR:

Jeff Kinney es autor de libros superventas y ha ganado en cinco ocasiones el Premio al libro favorito Nickelodeon Kid's Choice. Jeff está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo, según la revista Time. Es también el creador de Poptropica, que es una de las cincuenta mejores páginas web según Time. Pasó su infancia en Washington D.C. y se trasladó a Nueva Inglaterra en 1995. Hoy, Jeff vive con su esposa y sus dos hijos en Massachusetts, donde tienen una librería, "An Unlikely Story".

EL LIBRO:

Título original: Diary of a Wimpy Kid
Autor: Jeff Kinney
Traductor: Esteban Morán
Editorial: RBA (44ª edición, en octubre de 2015)
Número de páginas: 217
ISBN: 978-84-986-7222-0

Valoración: 8/10

RETOS:

Novelas del pasado: El último judío


La trama de esta novela gira en torno a la expulsión de los judíos en la España del siglo XV, y concretamente centra la primera parte de la acción en el barrio judío de Toledo. El protagonista es Yonah Toledano, un joven judío que se ve forzado a abandonar su hogar para buscar un nuevo sitio donde establecerse sin tener que renunciar a sus creencias. 
Inicia un largo periplo por la España de la Inquisición, durante la cual tendrá que recurrir a su ingenio para salvaguardar su secreto. Esto le lleva a continuos cambios de identidad y de oficio, muy duros de llevar, que forjarán su personalidad y reafirmarán sus orígenes hasta el final de sus días.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

Novelas del pasado: El diamante de Jerusalén


Éste es otro de los libros que recuerdo especialmente con cariño de Noah Gordon.

El protagonista es Harry Hopeman, miembro de una antigua dinastía de diamantistas, que recibe una propuesta: la de recuperar un diamante legendario que ha despertado el interés de gente muy dispar. El encargo, que llevará a Harry a abandonar el confort de Nueva York para instalarse en Tierra Santa, se convertirá en un viaje iniciático en el que el tratante se reencontrará con sus raíces.
La historia del diamante, desde los tiempos bíblicos hasta la actualidad, sirve no sólo de hilo conductor para narrar las vicisitudes de la familia Hopeman, cuyos orígenes se remontan a los tiempos de la Inquisición, sino también para ofrecer una rica panorámica del judaísmo y su intensa relación con las culturas musulmana y cristiana a lo largo de los siglos.


EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

Novelas del pasado: El Comité de la Muerte



No es una de mis novelas favoritas de Noah Gordon, y creo que no podría leerla en el estado actual, después de casi nueva meses en el hospital con mi madre. No tengo muy buen recuerdo de esta novela, sin duda por su frialdad y, a veces, por la crueldad. O por la poca humanidad.

Un grupo de médicos, conocidos como "el Comité de la Muerte", se reúne para revisar aquellos casos que acabaron con la defunción del paciente para valorar si esas muertes podían haberse evitado y para impedir que se repitan nuevos errores. 
Para tres de sus miembros -jóvenes brillantes unidos por una misma ambición y dedicación apasionada a la práctica de la Medicina- comienza un período que resultará decisivo en sus vidas. Durante un inolvidable año en que el éxito, el amor y la satisfacción irán de la mano del miedo, las dudas y las derrotas, estos jóvenes se enfrentarán a los triunfos y los dramas de la vida en un hospital, con el deseo de superarse día a día en su profesión.
Noah Gordon se adentra en los entresijos del mundo de la medicina para ofrecer una emocionante novela.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

Novelas del pasado: El rabino

Reconozco que las novelas sobre judíos medievales de Noah Gordon hicieron que me familiarizara con la ideología hebrea. Y he leído varios libros del autor sobre esta temática. De hecho, uno de ellos (El último judío) me llevó a desear conocer Toledo tras su lectura.
El rabino no es de los que más me ha entusiasmado del autor. El motivo es sencillo: parece más un libro de introducción al judaísmo, con una acción lenta, con mucho hebreo e incluso con algunas frases de la Torá que a quien no está familiarizado con el tema le puede parecer pesado. En definitiva, viene a ser un libro que termina resultando algo cargante, pero la prosa de Gordon se deja leer fluidamente. 

Michael Kind vivió su infancia en el barrio judío de Nueva York. El trágico recuerdo de un pueblo perseguido, herencia de su abuelo Isaac Rivking; la presencia de un Dios inefable, legado del rabino y educador Max Gross; y el placer por la vida sin normas que ha heredado de su padre confluyen en la formación de la personalidad del protagonista.
El autor nos adentra en la religión y cultura judías a través de la perspectiva del rabino Michael Kind. 
La novela comienza desde su infancia; la formación que recibe, enseñanzas y costumbres judías que adopta, que se unen a los problemas de la época (mediados del siglo XX), lo que le cuesta conseguir el rabinato y las dificultades que tiene que superar para casarse con una mujer cristiana.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

Novelas del pasado: La doctora Cole


La doctora Cole cierra la trilogía de Noah Gordon. A mi gusto es el peor libro de la trilogía, aunque también se disfruta, pero no tanto como sus predecesores.

En esta tercera parte, ambientada en la actualidad, nos encontramos con Roberta J. Cole como protagonista. Es licenciada en Derecho y se encuentra dando sus primeros pasos profesionales como abogada, momento en que decide continuar la tradición familiar y cursar estudios de Medicina. Poco a poco conseguirá convertirse en una doctora de prestigio, llegando a ejercer esta profesión de manera frenética en Boston.
A sus cuarenta años pone fin a su matrimonio y cambia el rumbo de su vida personal. Se traslada a Woodfield, un pequeño pueblo en las colinas de Massachusetts, para vender la casa de campo que tenía allí con su marido, y comprueba la escasez de médicos en la zona, por lo que decide abandonar todo y establecerse allí como médico rural. Allí comenzará su nueva vida.

Las anteriores novelas de los Cole resultaban atractivas por su temática histórica, salen ganando en contrapartida con respecto a esta última entrega, que al situarse en la época actual pierde ese hilo histórico. También aquí el autor abandona la temática médica, para centrarse en el tema del aborto, pero más desde un punto de vista social.

La trilogía ha ido perdiendo fuelle a medida que iban publicándose la segunda y la tercera partes. La primera parte es magnífica, pero la segunda ya no está tan bien, y finalmente La doctora Cole sale perdiendo con respecto a las anteriores. Recuerdo que disfruté mucho con la trilogía en general. Merece la pena leerla.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

Novelas del pasado: Chamán



Leí la trilogía de Noah Gordon de seguido. Éste lo disfruté como el primero, aunque sigo pensando que el mejor siempre fue El médico

En esta novela el protagonista es Robert Judson Cole, practicante de medicina escocés que, por motivos políticos, huye a Estados Unidos para trabajar en Boston con un eminente cirujano, como antesala de su labor en las tierras del oeste de Estados Unidos, aún no conquistadas a los indios Sauk.
En esas tierras es donde transcurre la mayor parte de la trama. Allí se instala y trabaja como médico en un pueblo llamado Holden's Crossing, que se encuentra en expansión.
Forma familia con su mujer Sarah, que tiene un hijo de un matrimonio anterior, Alex. Makwa además ha bautizado como "Chamán" al hijo de Robert, Robert Jefferson Cole. Makwa es una india sauk, íntima amiga de Rob J., a quien ayuda con sus pacientes hasta que un día es brutalmente asesinada.
Chamán se queda sordo tras una enfermedad, pero eso no le impide llegar a ser médico, a pesar de los esfuerzos. Chamán estudia en la Facultad de Medicina Policlínica de Cincinnati, asombrando a compañeros y prfesores. Por otro lado, su hermanastro Alex se une a las filas del ejército del sur, en la Guerra Civil estadounidense.
Cuando el hijo finaliza sus estudios, Rob J. muere de fiebre tifoidea y, a partir de ese momento, el protagonista es su hijo Chamán, que empieza a investigar la muerte de Makwa e intentará rescatar a su hermano Alex de la guerra.

Uno de los momentos que recuerdo especialmente de la novela es cuando Rob va en un tren que cruza el oeste americano. En cierto momento de mucho calor, se queda sin agua, y una mujer le dice que cerca hay un arroyo donde corre un agua muy clara y puede beber, sin saber que montaña arriba ese agua está contaminada por heces animales. Rob bebe, y ese será el inicio de las fiebres que le provocarán la muerte.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

viernes, febrero 26, 2016

Novelas del pasado: El médico

Leí El médico en el primer o segundo año de Universidad. Hasta entonces no había leído nada de Noah Gordon y reconozco que, desde entonces, he devorado sus libros, casi todos abarcando temáticas de médicos o ideología hebrea. Pero, si tengo que elegir uno de sus libros, me quedo con éste. Simplemente me impactó de una manera brutal, quizás por lo bien narrado que está, o también por una gran trama que nos traslada a una época lejana, pero sobre todo por las inquietudes por saber que tiene el protagonista del libro, por esa ilusión por querer ser un médico y tener que jugarse la vida incluso por practicar esa medicina que tanto ama.
Fue un libro que me fascinó. De ahí que, no mucho después, me pusiera a leer los otros dos libros que le siguen: Chamán y La doctora Cole.

Es un best-seller y la novela que catapultó a la fama al autor. Pero es que es un muy buen libro, una novela que merece la pena leer.

La trama nos cuenta la vida de Rob J. Cole, hijo de una familia del gremio de carpinteros de Londres. El muchacho queda huérfano y sin hogar a la edad de nueve años. La muerte de sus padres le lleva a descubrir un “don” especial: el de percibir si alguien está cercano a la muerte con sólo tocarlo. Durante unos días se queda al cuidado de sus hermanos, a quienes el jefe del gremio encuentra un nuevo hogar. Cuando Rob se queda solo, bajo el peligro de ser vendido como esclavo, comienza a ser el ayudante y aprendiz de Henry Croft (Barber), un hombre campechano que recorre Inglaterra montando espectáculos de malabarismo para atraer público a su negocio de cirujano-barbero, ya que realiza pequeñas curas y vende un brebaje que lo cura todo: la Panacea Universal.
Los viajes que realizan en los años siguientes dan a Rob la esperanza de reencontrarse con sus hermanos pequeños, pero su búsqueda resulta infructuosa. Cuando Rob termina su período de aprendiz, terminará repartiendo los beneficios de los espectáculos con el barbero, hasta que repentinamente Barber muere de un ataque al corazón.
Durante un tiempo, Rob continuará solo con el negocio hasta que conoce a Benjamin Merlin, un médico judío cuyas habilidades curativas lo sorprenden mucho, lo que le anima a convertirse en médico. A pesar de la insistencia del joven, Merlin no lo toma como aprendiz, ya que en Inglaterra nunca le aceptarían como médico teniendo a un judío como mentor. Rob acude entonces a un médico cristiano y comprueba que los métodos curativos practicados por los médicos ingleses de la época son muy arcaicos y que los mejores, como Merlin, son los que han estudiado técnicas que sólo se imparten en los países musulmanes. Sin embargo, en estos países no se aceptan a cristianos como estudiantes, y además la Iglesia Católica prohíbe y condena cualquier contacto e influencia con la cultura islámica.
Impulsado por su pasión por aprender a sanar, Rob decide viajar a Ispahán (Persia), donde enseña el mejor médico de la época: Ibn Sina, más conocido como Avicena. Para ello, se hace pasar por judío adoptando el nombre de Jesse Ben Benjamin. Se integra en una caravana hasta Constantinopla y en el recorrido aprende a hablar persa. Al llegar a la Madraza de Ispahán le rechazan porque no cuenta con el suficiente conocimiento ni con el dinero necesario para estudiar allí. Su insistencia provoca que le golpeen y encarcelen. Al salir de la cárcel, se presenta en audiencia ante el Sha. El arrojo de Rob tiene éxito porque había conocido al Sha durante una cacería. El soberano le concede una dote que le permitirá sufragar sus estudios de medicina y vivir en la ciudad.
El camino hasta convertirse en médico es arduo y complejo, ya que además de sus estudios de medicina, Rob debe superar exámenes de filosofía y derecho, así como aprender el Corán de memoria, lo que le pone en inferioridad de condiciones con respecto a los demás estudiantes que han estudiado estas materias desde niños. Sin embargo, su afán le lleva a convertirse en uno de los mejores discípulos y el favorito del propio Avicena, quien le confiesa que comparte su don. Por ello, le envía a combatir una epidemia de peste en una alejada ciudad del reino. Allí se reencontrará con la hija de un comerciante de ganado escocés, a quien conoció durante el viaje, y con ella formará una familia.
Rob mantiene contacto frecuente con el Sha en calidad de protegido, y cuando se convierte en médico se incorpora a su ejército como médico militar en una campaña contra la India.
El fallecimiento de Avicena y el derrocamiento del Sha, producido en una guerra posterior, obligan a Rob y su familia a abandonar Persia, por lo que regresan a su tierra natal.
De vuelta en Londres, sus conocimientos provocan la envidia y el recelo de los médicos locales, y un desafortunado encuentro con un comerciante que conoció en Persia con su identidad de judío, le llevan ante un tribunal eclesiástico, acusado de suplantación de identidad. Uno de sus hermanos pequeños forma parte del tribunal, pero lejos de recibirlo con afecto, éste le hace saber que no quiere involucrarse con alguien que va a ser condenado por suplantar la identidad de un cristiano o bien por quebrantar la prohibición de estudiar entre los infieles. Ante la imposibilidad de defenderse, huye a Escocia con su familia, donde practicará la medicina el resto de su vida en la pequeña aldea de pastores del clan de su mujer.

Una de las cosas que se me quedó grabada intensamente en la memoria es cuando Rob robaba los cadáveres para abrirlos e investigar los órganos internos, que es práctica habitual en las Facultades actuales de Medicina, pero entonces era peligroso, sobre todo porque si le hubieran pillado le hubieran tachado de brujo o algo peor.

EL AUTOR:

Noah Gordon (Worcester, Massachusetts, 1926) es de origen judío por línea materna. Se graduó en el Classical High School de Worcester y sirvió en la Infantería estadounidense. Fue obligado por sus padres a estudiar Medicina, pero lo abandonó por el Periodismo. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Boston, y más tarde se diplomó en Inglés y Escritura Creativa.
Gordon consiguió un trabajo en Nueva York en Avon Publishing Co., trabajó también en la pequeña revista Focus y como reportero en un periódico de su ciudad natal, The Worcester Telegram. En 1959 fue contratado por The Boston Herald, donde llegó a ser editor de Ciencia. Poco después, comenzaría a escribir artículos científicos y sus primeras novelas.
El reconocimiento internacional le llegó con El médico, novela que inicia la saga de la familia Cole, completada con Chamán y La doctora Cole.
Ha recibido prestigiosos galardones tanto en Estados Unidos como en Europa. Vive con su esposa Lorraine en Brookline (condado de Norfolk, Massachusetts).

jueves, febrero 25, 2016

La víspera de casi todo


Lo que he leído de Víctor del Árbol hasta la fecha me ha hecho disfrutar mucho. Es por ello que estuve pendiente de la publicación de esta novela, tras conocer que había ganado el Premio Nadal de este año. Una vez más, he vuelto a disfrutar con la lectura de su última novela, pues el autor es un narrador exquisito.

Es una novela de intrigas, búsqueda y venganza. En ella nos toca algo de las desapariciones en Argentina hace varias décadas, de los hombres que querían ver sangre y muerte arropados por un Gobierno injusto. Nos adentramos en la búsqueda de un hombre cuya esposa argentina desapareció entre los escombros de ese país al que finalmente regresa, pese a las adversidades. Él quiere venganza, pero serán otras manos las que hagan efectiva la venganza que él lleva atesorando durante décadas. Nos encontramos en un sitio recóndito de la Costa da Morte, donde llega una mujer sin identidad, tratando de esconderse del mundo entero, pero su rostro es demasiado conocido. Y descubrimos a esas personas dementes que no tienen conciencia del bien y del mal, y que cuando nadie les ha sabido guiar por el buen camino, terminan envueltos en una espiral de caos y muerte. Finalmente descubrimos el siniestro interior de un inspector de policía con un trauma ocasionado cuando era niño, una eterna losa que es incapaz de olvidar.

El inspector Germinal Ibarra lleva unos años en La Coruña. Allí recuerda su infancia, con su padre recluido en un manicomio, al que su madre y él iban a verle todos los domingos. El niño odiaba esas visitas, y más cuando un día su madre no pudo ir, y el muchacho fue sodomizado por un loco. Ese recuerdo le ha acompañado toda su vida, como un lastre, mientras cuida de su hijo, un niño que tiene el síndrome de Williams y que necesita proteger a toda costa. Quizás por ello tiene el turno de noche en la policía, y su mujer le pide insistentemente que cambie ese turno.
Hace unas décadas, pidió el traslado desde Málaga. Allí descubrió al asesino de Amanda Malher, una muchacha que fue violada y asesinada por un hombrecillo que ponía viejas películas en la filmoteca, allí donde iban asiduamente la madre, Eva, y la chiquilla. El hombrecillo se había encaprichado de la niña, y acabó con ella. Ibarra le descubrió y no pudo contenerse, recordando a aquel loco de su infancia, por lo que terminó asesinándole. Pero la familia Malher es multimillonaria, y el abuelo de la muchacha consiguió tapar el asesinato del inspector. Ibarra, desde entonces, siempre lleva consigo la libreta a modo de diario que dejó el asesino.

En la Costa da Morte ha aparecido una chica sin identidad. Se hace llamar Paola y conduce un Mercedes descapotable. Allí se refugia de miradas indiscretas en una casa regentada por Dolores "la Portuguesa". Dolores hace años que vive allí, donde apareció un día con su hija Martina, escapando de un marido que le llevaba treinta años y con el que no era feliz. Allí ocurren cosas extrañas, porque su hija un buen día desapareció y Dolores siempre pensó que la había raptado Antunes.
Daniel es un joven demente que se enamora de Paola, y a sus 17 años siegue hablando con Martina, a la que ve en todos los sitios. En el viejo faro abandonado se refugian mientras moldean bustos de arcilla sin ojos. Daniel está al cuidado de su abuelo Mauricio desde que la familia del muchacho pereciera en un incendio, incendio que provocó Daniel, como el hecho de empujar a Martina contra las rocas cuando era una niña. Daniel es un demente, pero por eso mismo todo el mundo le protege. También intentará asesinar a Paola, y cuando ésta llega al hospital y pregunta por el inspector Ibarra, será el propio inspector quien descubra la verdadera naturaleza de Daniel, aunque en principio sospeche del abuelo.
Mauricio lleva décadas buscando a su esposa, "la Pecosa". Con ella y con su amigo Oliveiro fueron a Alemania cuando tenían 20 años. Ella era escultora, pero como no tenían mucho para vivir, tuvieron que regresar a Argentina. Allí Oliveiro fue uno de los caciques locales y, mientras Mauricio estaba en prisión, su esposa desapareció. Desde entonces lleva Mauricio buscándola, hasta que encuentra la pista de Oliveiro en Barcelona...

EL AUTOR:

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) fue mosso d'esquadra desde 1992 hasta 2012, cursó estudios de Historia en la Universitat de Barcelona y colaboró como locutor en Catalunya Sense Barreres (Radio Estel, Once). Es autor de las novelas El peso de los muertos (Premio Tiflos de Novela 2006), El abismo de los sueños (inédita, finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Prix du Polar Européen 2012), traducida a una decena de idiomas y bestseller en Francia. Sus últimas obras son Respirar por la herida (finalista en el Festival Internacional de Cine Negro de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera) y Un millón de gotas (ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière y premiada como la mejor novela policial extranjera por el Magazine Lire).


EL LIBRO:

Título original: La víspera de casi todo
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: Destino (1ª edición, en febrero de 2016)
Colección: Áncora y Delfín nº 1360
Número de páginas: 411
ISBN: 978-84-233-5065-0
Esta novela ganó el Premio Nadal 2016.

Valoración: 8/10

RETOS:

miércoles, febrero 24, 2016

Dos años

Andrea nació a la una y media de la madrugada del 24 de febrero de hace dos años. Casi parecía que quería llegar el 23F, pero al final no.
Hoy hemos estado en su 2º cumpleaños y ha sido genial.
La pequeña está hecha toda una reinona.

martes, febrero 23, 2016

Atardecer

Hoy hacía un gran sol de primavera y yo necesitaba despejarme, así que he pasado dos horas dejándome llevar por los colores y ruidos de ese ambiente natural del que se rodea la ermita de mi pueblo.

lunes, febrero 22, 2016

Tantos lugares por conocer

Después de haber terminado ayer una novela sobre el gueto de Varsovia que me fascinó por completo, ahora tengo Polonia como uno de los destinos turísticos visitables en los próximos años. En estos momentos no podrá ser. Momentáneamente he dejado de viajar hasta que la situación actual no se restituya. 
Ya hace unos años quise visitar Polonia. Pero iba a ser en noviembre y allí anochece a las cuatro de la tarde, por lo que cambié el destino y marché a Malta. No sólo quería conocer Varsovia, sino que quería ver con mis propios ojos el campo de Auschwitz
No es el único destino europeo que tengo en mi cabeza. También quiero conocer Holanda y Croacia, entre otros países. 
Me los voy anotando, que al final no puedo estar mucho tiempo sin salir al extranjero. 

Pero de momento... De momento mi madre será trasladada mañana a Santander para hacerle una prueba y, a partir de ahí, es posible que dentro de no mucho tiempo yo también me encuentre en la capital cántabra durante no sé cuánto tiempo. 

Los viajes podrán esperar... de momento.

Desafío "Encuentra al personaje 2016" (3)

Aquí van varios personajes más para el Desafío "Encuentra al personaje 2016".

#8. Un personaje que se dé un baño de inmersión/entre en una piscina/jacuzzi (Lista 3)

He encontrado a Tatiana y Alexander bañándose en su piscina en la novela El jardín de verano, de Paullina Simons.
"Esperaban; Alexander contenía la respiración los días en torno a la fecha en que sabrían si estaba embarazada o no, y cuando pasaba otro mes con una respuesta negativa, Alexander soltaba el aire y seguía trabajando y construyendo otro mes entero. Puede que no hubiese más niños para ellos, pero sí contaban con la posibilidad de remojarse en la piscina... ¡en pleno diciembre! Por las noches se daban un chapuzón en el agua templada de la piscina, bajo las estrellas del desierto. Y otras veces ni siquiera estaba templada, pero ellos se daban un chapuzón igualmente, arrojándose en cueros al agua... ¡y qué agradable era la sensación del agua helada sobre la piel desnuda! (Página 515)".
#9. Un personaje que use una red social (Lista 3)

He encontrado a Simon Sax, el protagonista de Cicatriz, de Juan Gómez-Jurado, que entra en una red de contactos para encontrar pareja.
"Seis segundos después me siento, levanto la tapa del portátil, vuelvo a abrir el navegador, abro la última ventana cerrada, hago clic en 'Registrarse' y escribo todos mis datos, introduzco el número de mi tarjeta de crédito -por suerte hay algo de saldo después de la inyección de dinero de Infinity- y sí, claro que quiero darme de alta por sólo 99,95 dólares (Página 86)".
#10. Un personaje que se dedique a una profesión inusual (Comodín)


He encontrado a Mika, que es titiritero en el gueto de Varsovia en los años 40 en la novela Todo cabe en los bolsillos, de Eva Weaver.
"Metí la mano dentro de la delicada marioneta y la hice caminar adelante y atrás a lo largo del abrigo. En cambio, parecía una joven corriente, pues la coronita que la distinguía había desaparecido. Como si acabara de caer en la cuenta, dejó de andar. Entonces suspiró y alzó las manitas en el aire. Sacando mi tono de voz más agudo, la hice llorar y esconder la cabeza en las rodillas. Aquello entrañaba cierto peligro, pues sin duda los soldados querían diversión y acrobacias, no una princesa que lloraba. Sin embargo allí, atrapado detrás del abrigo, lo vi más claro que nunca: quienes mandaban eran las marionetas, no yo. Yo las seguía a ellas, y no al revés (Páginas 88-89)".
#11. Un personaje que saque una foto (Lista 3)


He encontrado a Paola, en la novela La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol.
"Paola se acercó a la ventana. Vio al anciano junto al descapotable. Lo acompañaba un muchacho apuesto, apenas un adolescente. El anciano le hablaba señalando el interior del coche, probablemente dándole detalles de la mecánica o algo por el estilo. Instintivamente, Paola tomó la cámara y le hizo una foto. El chico alzó la cabeza, como si hubiese escuchado el clic del disparador, y sus miradas se encontraron. Paola se apartó de la ventana recogiéndose en la oscuridad (Página 49)".

domingo, febrero 21, 2016

Todo lo que cabe en los bolsillos


Tres días y vacío. Un vacío profundo es lo que siento en estos momentos. No he podido parar hasta terminarlo... y ahora... me cuesta empezar otra novela, pues quiero recrearme con la que acaba de terminar. Hacía tiempo que un libro no me llenaba tanto. Y hacía tiempo que había oído hablar de esta novela. Muy bien, por cierto. Es una historia exquisita.
A través de sus páginas vamos a "revivir" la existencia de los judíos que fueron enclaustrados en el gueto de Varsovia por los nazis. Entre ellos, sobresale un niño aficionado a los títeres, el que será conocido como "el titiritero de Varsovia". Ahora no tengo más que ganas de conocer Polonia.

Mika Hernsteyn es un niño judío que vive en Varsovia con su abuelo y con su madre. Son los años 40 y los nazis acaban de entrar en Polonia. Su abuelo es profesor de matemáticas en la Universidad de Varsovia, pero es despedido por ser judío. Poco después, los judíos son obligados a abandonar sus casas y se les enclaustra en una prisión gigante, el gueto de Varsovia, de donde no podrán salir al otro lado de la ciudad.
En el pequeño piso de dos habitaciones que comparten dentro del gueto, hay un cuarto donde el abuelo se encierra y que no permite entrar a nadie, hasta que un día le transmite su secreto al pequeño Mika: es un taller donde fabrica títeres, y a partir de entonces Mika se adentra en un mundo de fantasía, sobre todo cuando su abuelo es asesinado por un soldado nazi. Poco después llegarán sus primos y su tía a vivir con ellos, y Mika compartirá su secreto con su prima Ellie. Juntos acudirán a dar representaciones al orfanato y al hospital.
Un buen día, un soldado alemán se encuentra con Mika y éste saca al títere que representa al médico. Max Meierhauser le lleva consigo a la otra parte de la ciudad, a un barracón de soldados nazis, donde Mika se verá obligado a representar funciones con sus marionetas. También le obligan a beber cerveza que al muchacho le sienta fatal. Pero esas salidas formarán parte de algo más grande, pues su prima Ellie le convence para sacar bajo el abrigo cubierto de bolsillos del abuelo a niños de dos y tres años, a fin de salvarles del hambre y la enfermedad que hay en el gueto.
Mika odia actuar para los alemanes, aunque Max termina dándole algo de comer al final de las actuaciones. Hasta que un día se despide de él y le pide que le dé una marioneta para su hijo que se encuentra en Nuremberg. Mika le entrega al médico. Al día siguiente comienzan las deportaciones al campo de exterminio de Treblinka. Mika consigue escapar con su prima Ellie, y le pide ayuda a Max para que éste salve a su madre y a su tía. Será entonces cuando le regale el títere más preciado, el del príncipe. Sin embargo, su madre y su tía serán encontradas y desaparecerán para siempre. Ellie y Mika se unen a los rebeldes que luchan entre los muros del gueto contra los nazis. Ellie seguirá luchando, pero Mika sabe que necesita contar la historia, por lo que cuando encuentren un túnel para poder escapar de Varsovia, él se marchará dejando atrás a su primer gran amor. De allí marchará a Nueva York.

Cuando Hitler pierde la guerra, numerosos soldados nazis son deportados a Siberia. Es el camino que seguirá Max como prisionero político. En un campo de trabajo ruso pasará muchos años acompañado del títere que le regaló Mika. Entre el frío y el hambre, un día decide escapar junto a dos prisioneros más. Cuando sus acompañantes perecen bajo el frío glacial de la estepa rusa, Max conseguirá sobrevivir alentado por el pequeño príncipe que tiene en los bolsillos, y llegará hasta el pueblo donde viven su esposa y su hijo. No se reconoce, incluso visita Nuremberg que está en proceso de reconstrucción al haber sido salvajemente bombardeada. Le cuenta a su hijo su historia para que se la cuente a Mara, la niña que tendrá, y que se convertirá en titiritera. Cuando su padre le cuenta la historia de Mika decide buscarle, por lo que visitará Varsovia. Finalmente descubrirá a alguien que se llama parecido en Nueva York. La joven Mara quiere devolverle el títere del príncipe.
Por otro lado, Danny, el nieto de Mika, es el portador de la historia de su abuelo antes de que a éste le dé un infarto y sea ingresado en el hospital. Mara llega a tiempo para entregarle al príncipe.

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Kasperl

Los alemanes tienen fijación por el Kasperletheater, un pequeño escenario para marionetas, cuyo nombre proviene de un títere presente en cada actuación, el Kasperl, una especie de bufoncillo con mucho colorido.

LA AUTORA:
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Eva Weaver es escritora, artista de performance, entrenadora creativa y terapeuta. Reside en Brighton, Inglaterra. Todo lo que cabe en los bolsillos es su primera novela.


EL LIBRO:

Título original: The Puppet Boy of Warsaw
Autora: Eva Weaver
Traductora: Cristina Martín
Editorial: Espasa (1ª edición, 2013)
Número de páginas: 350
ISBN: 978-84-670-0771-8

Valoración: 10/10

RETOS:

Prisión de Pawiak, Varsovia, hoy convertida en memorial a las víctimas del Holocausto nazi