Lo que he leído de Víctor del Árbol hasta la fecha me ha hecho disfrutar mucho. Es por ello que estuve pendiente de la publicación de esta novela, tras conocer que había ganado el Premio Nadal de este año. Una vez más, he vuelto a disfrutar con la lectura de su última novela, pues el autor es un narrador exquisito.
Es una novela de intrigas, búsqueda y venganza. En ella nos toca algo de las desapariciones en Argentina hace varias décadas, de los hombres que querían ver sangre y muerte arropados por un Gobierno injusto. Nos adentramos en la búsqueda de un hombre cuya esposa argentina desapareció entre los escombros de ese país al que finalmente regresa, pese a las adversidades. Él quiere venganza, pero serán otras manos las que hagan efectiva la venganza que él lleva atesorando durante décadas. Nos encontramos en un sitio recóndito de la Costa da Morte, donde llega una mujer sin identidad, tratando de esconderse del mundo entero, pero su rostro es demasiado conocido. Y descubrimos a esas personas dementes que no tienen conciencia del bien y del mal, y que cuando nadie les ha sabido guiar por el buen camino, terminan envueltos en una espiral de caos y muerte. Finalmente descubrimos el siniestro interior de un inspector de policía con un trauma ocasionado cuando era niño, una eterna losa que es incapaz de olvidar.
El inspector Germinal Ibarra lleva unos años en La Coruña. Allí recuerda su infancia, con su padre recluido en un manicomio, al que su madre y él iban a verle todos los domingos. El niño odiaba esas visitas, y más cuando un día su madre no pudo ir, y el muchacho fue sodomizado por un loco. Ese recuerdo le ha acompañado toda su vida, como un lastre, mientras cuida de su hijo, un niño que tiene el síndrome de Williams y que necesita proteger a toda costa. Quizás por ello tiene el turno de noche en la policía, y su mujer le pide insistentemente que cambie ese turno.
Hace unas décadas, pidió el traslado desde Málaga. Allí descubrió al asesino de Amanda Malher, una muchacha que fue violada y asesinada por un hombrecillo que ponía viejas películas en la filmoteca, allí donde iban asiduamente la madre, Eva, y la chiquilla. El hombrecillo se había encaprichado de la niña, y acabó con ella. Ibarra le descubrió y no pudo contenerse, recordando a aquel loco de su infancia, por lo que terminó asesinándole. Pero la familia Malher es multimillonaria, y el abuelo de la muchacha consiguió tapar el asesinato del inspector. Ibarra, desde entonces, siempre lleva consigo la libreta a modo de diario que dejó el asesino.
En la Costa da Morte ha aparecido una chica sin identidad. Se hace llamar Paola y conduce un Mercedes descapotable. Allí se refugia de miradas indiscretas en una casa regentada por Dolores "la Portuguesa". Dolores hace años que vive allí, donde apareció un día con su hija Martina, escapando de un marido que le llevaba treinta años y con el que no era feliz. Allí ocurren cosas extrañas, porque su hija un buen día desapareció y Dolores siempre pensó que la había raptado Antunes.
Daniel es un joven demente que se enamora de Paola, y a sus 17 años siegue hablando con Martina, a la que ve en todos los sitios. En el viejo faro abandonado se refugian mientras moldean bustos de arcilla sin ojos. Daniel está al cuidado de su abuelo Mauricio desde que la familia del muchacho pereciera en un incendio, incendio que provocó Daniel, como el hecho de empujar a Martina contra las rocas cuando era una niña. Daniel es un demente, pero por eso mismo todo el mundo le protege. También intentará asesinar a Paola, y cuando ésta llega al hospital y pregunta por el inspector Ibarra, será el propio inspector quien descubra la verdadera naturaleza de Daniel, aunque en principio sospeche del abuelo.
Mauricio lleva décadas buscando a su esposa, "la Pecosa". Con ella y con su amigo Oliveiro fueron a Alemania cuando tenían 20 años. Ella era escultora, pero como no tenían mucho para vivir, tuvieron que regresar a Argentina. Allí Oliveiro fue uno de los caciques locales y, mientras Mauricio estaba en prisión, su esposa desapareció. Desde entonces lleva Mauricio buscándola, hasta que encuentra la pista de Oliveiro en Barcelona...
EL AUTOR:

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) fue mosso d'esquadra desde 1992 hasta 2012, cursó estudios de Historia en la Universitat de Barcelona y colaboró como locutor en Catalunya Sense Barreres (Radio Estel, Once). Es autor de las novelas El peso de los muertos (Premio Tiflos de Novela 2006), El abismo de los sueños (inédita, finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Prix du Polar Européen 2012), traducida a una decena de idiomas y bestseller en Francia. Sus últimas obras son Respirar por la herida (finalista en el Festival Internacional de Cine Negro de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera) y Un millón de gotas (ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière y premiada como la mejor novela policial extranjera por el Magazine Lire).
EL LIBRO:
Título original: La víspera de casi todo
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: Destino (1ª edición, en febrero de 2016)
Colección: Áncora y Delfín nº 1360
Número de páginas: 411
ISBN: 978-84-233-5065-0
Esta novela ganó el Premio Nadal 2016.
Valoración: 8/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A la Z", ocupando la A.
- Desafío Curioso: Libro protagonizado por un detective.
- Reto "Leyendo en el tiempo": Década 2010.
- Desafío "Búscalo en la portada": Nubes.
- Desafío "Playlist Literario".
- Reto Literario 2016: Un libro publicado este año.
- Reto Hombres Protagonistas.
- Reto de los Soñadores: Libro que sea una novedad.
- Retos de Lectura: Un libro que se publique en 2016, un personaje sarcástico, busca en la portada: una casa, escenas de libros: una escena de una cama.
- Reto "Sabuesos".
- Desafío Literario 2016: Un "thriller" de misterio.
- Reto 100 libros.
- Reto 25 españoles.
- Reto Genérico, en novelas de misterio.
- Reto 16.000 páginas, con 411.
- Reto "Ciudades con Libro": La Coruña.
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