Este libro cuenta en primera persona los pensamientos y vivencias de Christopher Boone, un niño autista que vive en Swindon, Inglaterra, con su padre. Christopher es muy bueno con las matemáticas y tiene algunas manías, como el color amarillo. Cuando va en el autobús al colegio especial en el que estudia tiene una premisa: si ve cuatro coches rojos será un Día Súper Bueno, en cambio, si ve pasar cuatro coches de color amarillo será un Día Negro. Otra de las manías de Christopher es que no soporta que nadie le toque, ni siquiera su padre, y cuando lo hacen se pone a gritar como un loco. A medida que pasan las páginas, el lector se encariña irremediablemente con Christopher, que además nos demuestra ser una persona muy inteligente.
Los capítulos van enumerados con números primos, es decir, que no siguen un orden, sino que Christopher adora los números primos y decide enumerar los capítulos así. Se ha puesto a escribir un libro por recomendación de su profesora Siobhan.

Swindon Old Town
Christopher va a su escuela de educación especial como cada día. En cierta ocasión, al salir de casa, se encuentra con Wellington, el perro de la señora Shears, muerto, con una horca clavada. Él se arrodilla y lo acuna cuando sale su vecina, la señora Shears, y cree que le ha matado a su perro, por lo que llama a la policía y un agente intenta separar a Christopher del animal. Como le toca, Christopher se pone muy nervioso y empieza a golpear al policía, por lo que le llevan al calabozo, de donde le rescata su padre.
Christopher cuenta que su madre falleció hace dos años de un ataque al corazón. El niño es aficionado a las novelas en las que aparece Sherlock Holmes (de Arthur Conan Doyle, pero es que el autor de las novelas no le gusta mucho), por lo que decide investigar a ver quién ha matado a Wellington. Decide preguntar casa por casa, pese a la prohibición de su padre de que siga con esta investigación y que no hable con desconocidos. Christopher sigue hablando pero sin preguntar directamente por el perro de la señora Shears. Así es como conoce a la señora Alexander, una anciana que le confiesa que su madre antes de fallecer tenía una aventura con el señor Shears.
Cuando su padre encuentra el libro que Christopher está escribiendo y lo lee entra en cólera y lo tira a la basura, de donde intentará recuperarlo Christopher. Pero no está, así que el muchacho registra toda la casa hasta que encuentra en una balda del armario del dormitorio de su padre el libro, pero también un fajo de cartas con el membrete de Londres. Todas las cartas van dirigidas a Christopher y están sin abrir. Cuando las lee, descubre que su madre vive en Londres y que su padre le ha mentido diciéndole que había muerto. Christopher nunca miente, por lo que no puede perdonar esta mentira de su padre, y cuando se lo dice, su padre también le confiesa que ha sido él quien ha matado al perro de la señora Shears.
Christopher tiene miedo, por lo que decide ir a casa de su madre a Londres. No sabe cómo llegar, pero finalmente lo consigue. Pero la vida en Londres con su madre y el señor Shears no es agradable, por lo que su madre abandona finalmente al señor Shears y vuelve a Swindon con su hijo.
Christopher es un superdotado de las matemáticas. Nos demuestra que tiene una inteligencia fuera de lo habitual, aunque para las cosas cotidianas parezca corto de entendederas. Simplemente tarda más en reaccionar, porque no reacciona hasta que lo comprende íntegramente. Además, Christopher es un muchacho entrañable. Es difícil no encariñarse con él.
El título del libro es un guiño a Arthur Conan Doyle, concretamente a la novela preferida de Christopher, El perro de los Baskerville, y es una frase que dice Sherlock Holmes.
El libro combina en su interior imágenes y, sobre todo, patrones que el joven Christopher intenta reproducir en su libro. Por eso, la novela tiene algunas ilustraciones, así como fórmulas matemáticas y dibujos.
Los capítulos van enumerados con números primos, es decir, que no siguen un orden, sino que Christopher adora los números primos y decide enumerar los capítulos así. Se ha puesto a escribir un libro por recomendación de su profesora Siobhan.
Swindon Old Town
Christopher va a su escuela de educación especial como cada día. En cierta ocasión, al salir de casa, se encuentra con Wellington, el perro de la señora Shears, muerto, con una horca clavada. Él se arrodilla y lo acuna cuando sale su vecina, la señora Shears, y cree que le ha matado a su perro, por lo que llama a la policía y un agente intenta separar a Christopher del animal. Como le toca, Christopher se pone muy nervioso y empieza a golpear al policía, por lo que le llevan al calabozo, de donde le rescata su padre.
Christopher cuenta que su madre falleció hace dos años de un ataque al corazón. El niño es aficionado a las novelas en las que aparece Sherlock Holmes (de Arthur Conan Doyle, pero es que el autor de las novelas no le gusta mucho), por lo que decide investigar a ver quién ha matado a Wellington. Decide preguntar casa por casa, pese a la prohibición de su padre de que siga con esta investigación y que no hable con desconocidos. Christopher sigue hablando pero sin preguntar directamente por el perro de la señora Shears. Así es como conoce a la señora Alexander, una anciana que le confiesa que su madre antes de fallecer tenía una aventura con el señor Shears.
Cuando su padre encuentra el libro que Christopher está escribiendo y lo lee entra en cólera y lo tira a la basura, de donde intentará recuperarlo Christopher. Pero no está, así que el muchacho registra toda la casa hasta que encuentra en una balda del armario del dormitorio de su padre el libro, pero también un fajo de cartas con el membrete de Londres. Todas las cartas van dirigidas a Christopher y están sin abrir. Cuando las lee, descubre que su madre vive en Londres y que su padre le ha mentido diciéndole que había muerto. Christopher nunca miente, por lo que no puede perdonar esta mentira de su padre, y cuando se lo dice, su padre también le confiesa que ha sido él quien ha matado al perro de la señora Shears.
Christopher tiene miedo, por lo que decide ir a casa de su madre a Londres. No sabe cómo llegar, pero finalmente lo consigue. Pero la vida en Londres con su madre y el señor Shears no es agradable, por lo que su madre abandona finalmente al señor Shears y vuelve a Swindon con su hijo.
Christopher es un superdotado de las matemáticas. Nos demuestra que tiene una inteligencia fuera de lo habitual, aunque para las cosas cotidianas parezca corto de entendederas. Simplemente tarda más en reaccionar, porque no reacciona hasta que lo comprende íntegramente. Además, Christopher es un muchacho entrañable. Es difícil no encariñarse con él.
El título del libro es un guiño a Arthur Conan Doyle, concretamente a la novela preferida de Christopher, El perro de los Baskerville, y es una frase que dice Sherlock Holmes.
El libro combina en su interior imágenes y, sobre todo, patrones que el joven Christopher intenta reproducir en su libro. Por eso, la novela tiene algunas ilustraciones, así como fórmulas matemáticas y dibujos.
EL AUTOR:
Mark Haddon nació en Northampton (Inglaterra) en 1962, y antes que escritor ha sido mensajero, taquillero en un teatro y profesor de niños con minusvalías psíquicas y físicas. Se licenció en Literatura Inglesa por la Universidad de Oxford, aunque sus primeros reconocimientos le llegaron como ilustrador y dibujante de tiras cómicas en diversos medios locales y, posteriormente, en The Sunday Telegraph y The Guardian. Cansado de la ilustración, decide probar con la pintura abstracta, actividad que sigue desarrollando en la actualidad, y también dar el salto a la televisión donde, además de cosechar dos premios BAFTA como guionista, crea y dirige algunos capítulos de la serie Microsoap. En 1987 escribió su primer libro infantil ilustrado, y desde entonces ha publicado una quincena de títulos. En el año 2003 apostó por escribir la misma novela en dos formatos, infantil y adulto, en lo que suponía su primer paso hacia la narrativa para adultos. El curioso incidente del perro a medianoche se convirtió de la noche a la mañana en la novela más vendida del año en literatura inglesa y su éxito internacional ha sido unánime.
EL LIBRO:
Título original: The curious incident of the dog in the night-time
Autor: Mark Haddon
Traductora: Patricia Antón
Editorial: Salamanca para Círculo de Lectores, 2005
Número de páginas: 253
ISBN: 978-84-672-1084-2
Valoración: 9/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la H.
- Desafío Curioso: Libro con un personaje con discapacidad.
- Desafío "Búscalo en la portada": Un auto.
- Reto Literario 2016: Un libro transformado en una serie de TV.
- Reto Hombres Protagonistas.
- Reto para lectoras inquietas: Un libro que te llame la atención por su título.
- Reto "Tributos Efímeros": Distrito 9.
- Reto de los Soñadores: Libro que lleve mucho tiempo en la estantería.
- Retos de Lectura: Un best-seller, un personaje que siempre te hace reír, busca en la portada: un animal, una escena de alguien llorando, autor nuevo, viajando por el mundo: Reino Unido.
- Reto Libros Olvidados.
- Desafío Literario 2016: Un libro que tengas pero que no hayas leído.
- Desafío "Libros de Colores": Azul claro.
- Reto 100 libros.
- Reto Genérico, en novela familiar.
- Reto "Búsqueda del Tesoro Literario": Leer un libro ambientado en el Reino Unido o Irlanda.
- Reto 16.000 páginas, con 253.
- Reto "Adiós, pendientes".
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