domingo, octubre 31, 2021

Antes de dormir

Aunque caminar por las calles de Madrid me lleva a evadirme un rato de mi tristeza, sigo pensando en Chini. Y cuando llego al hotel sólo quiero dormir.
Sigo negando que esto esté pasando y, sin embargo, es real. Me cuesta mucho aceptar que él ya no está aquí.
Duele. Me duele mucho el corazón.

Plaza Mayor de Madrid

La Plaza Mayor de Madrid es uno de los lugares por donde merece la pena pasear, aunque llueva. El Madrid de los Austrias siempre es un placer para los sentidos. A veces no sabes adónde mirar.
Sólo hay una plaza más impresionante que ésta (según mi opinión) y es la Plaza Mayor de Salamanca.

Puerta del Sol

Cuando he llegado a la Puerta del Sol y he mirado la bola del reloj he pensado en que Chini ya no estará la próxima Nochevieja. Y duele, duele mucho.
Cuando pienso en él no creo que ya no esté. Es una agonía constante. Saber que ya no está y seguir viviendo. Es terriblemente insoportable.

Guernica

He salido del Reina Sofía con un cómic de Guernica. Como llueve sin parar y no quería ir cargada, he regresado al hotel a dejarlo y, en la hora de la siesta, lo he leído. 
Trata de cómo se gestó la obra del Guernica, desde el momento en que se nos presentan a los habitantes de la población (una mujer con un bebé de pocos meses, un hombre con su hijo que había ido al mercado a vender un caballo, los gudaris que vienen a luchar contra los fascistas) hasta el momento de la Exposición Universal de París donde el enorme lienzo se expone por primera vez. 
Pablo Picasso ya era un artista conocido mundialmente cuando el gobierno español le encarga realizar una obra para la Exposición de París. Durante meses, Picasso no conseguía inspirarse, y entonces el 26 de abril de 1937 sucede el bombardeo de Guernica, con aviones alemanes de la Legión Cóndor y bombarderos italianos. Destrozaron toda la ciudad, excepto la fábrica de armas, quizás porque el árbol de Guernica era un símbolo de unión del País Vasco. 
Picasso vio con terror las imágenes del bombardeo y durante semanas hizo los bocetos y encargó un enorme lienzo donde plasmar el horror de Guernica. Y vaya si lo consiguió. 

EL AUTOR:




Bruno Loth es un guionista e ilustrador francés nacido en 1960. Su primera historieta, Ermo (2006), narra la Guerra Civil española a través de las aventuras de un adolescente (Gran Premio del Público en el Salón del Cómic de Bassillac de 2009). Publica su siguiente proyecto, Mémoires d'un ouvrier, un relato de los años 30-40 basado en las memorias de su padre. Siempre con la Guerra Civil de fondo publica otras dos obras: Dolores y Guernica. Su siguiente trabajo, Viva la anarquía, ilustra el encuentro entre dos grandes figuras anarquistas: Durruti y Majnó.

EL LIBRO:

Título original: Guernica
Autor: Bruno Loth
Traductor: Fabián Rodríguez Piastri
Editorial: Ponent Mon (1ª edición, en 2019)
Número de páginas: 70
ISBN: 9788417536138

Valoración: 9/10

RETOS:




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Respirar un poco

Vine a Madrid como podía haber ido a cualquier sitio. Lo cierto es que en casa me asfixiaba porque no puedo soportar la pérdida de Chini. Y sólo se me ocurrió marcharme donde fuera.
Desconectar para reconectar.
Lo que ocurre en Madrid es que estoy tan pendiente de lo que me rodea que termino evadiéndome… hasta que paro unos minutos y entonces recuerdo que él ya no está.
No sé cómo se sigue viviendo…

El Guernica

He llegado al Reina Sofía poco antes de las once. Ya había fila y no llovía. 
Que conste que esta foto la he sacado disimuladamente, pero en realidad no se pueden hacer fotos ni del Guernica ni de ningún cuadro de la segunda planta. Después de hacer fotos de unos Dalís ya me han dicho que no se podía. 
Me encanta plantarme frente al Guernica cada vez. Es tan impresionante, tan impactante, que te deja sin palabras una y otra vez. 
Había dos cosas que quería hacer en Madrid. Una era ver el Guernica y la otra, comer un bocata de calamares. Sólo he hecho la primera, y es que vayas donde vayas, hay filas terribles. Se nota que es un fin de semana largo, y hay mucha gente en todos los sitios. 



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Cuarenta días

Alguien que nació en Bulgaria pero lleva muchos años en España me dijo que cuando una persona se va el alma deambula durante cuarenta días aquí y entonces se va definitivamente.
Hoy hace cuarenta días que Chini partió.
Sigo sin creérmelo, sigue siendo insoportable.

sábado, octubre 30, 2021

Extrañar a alguien

Quería venir a Madrid a evadirme.
Como hay tantos días festivos en casa siempre termino desmoronándome, así que necesitaba una pequeña desconexión.
Aunque siento como si Chini me acompañara en mis pasos. Me gustaría tanto poder comentar con él cada cosa…
Qué sensación tan rara.

Fin de semana de terror

Madrid está muy decorado con la temática Halloween, vayas donde vayas. Una temática que va a mí no me gusta nada.
Me he dedicado a pasear por el centro de Madrid y a ir de compras. Por lo menos no ha llovido.
Me he dejado llevar y he llegado a algún lugar que no conocía, como el Templo de Debod, y no he podido ver el Palacio Real, que está en obras y con los accesos clausurados.

Noche en Madrid

Tengo unas vistas de lujo. Nunca antes me había alojado en la Gran Vía y es todo un espectáculo salir al pequeño balcón.
No ha llovido en todo el día pero ahora sí está chispeando.

El templo de Debod

Aunque he estado innumerables veces en Madrid, nunca antes había visitado el templo de Debod. Hoy ha sido el día.
Emplazado en el Parque del Oeste, junto a la Plaza de España, aquí podemos disfrutar de un trozo de Egipto en Madrid.
En 1968 Egipto regaló cuatro monumentos a cuatro países por la ayuda en el mantenimiento de varios templos egipcios a través de la UNESCO. Y a España le regaló este pequeño e interesante templo, que tiene una orientación este-oeste, como en su lugar de origen, la pequeña localidad de Debod junto al río Nilo.

Doña Manolita

A casi dos meses de que salga el Gordo de Navidad, la fila de Doña Manolita es impresionante; he pasado al lado y no se ve el final.
Casi es preferible pedirlo por correo como hice el año pasado. A ver quién espera tanto rato…
Lo cierto es que yo ya tengo lotería de Sol que cogí en verano. Pero tengo que coger en Doña Manolita. ¿Cómo no va a caer siempre algo con todo lo que menea?

Y así he llegado a Gran Vía

Tengo el hotel en Gran Vía, porque me gusta esta zona de Madrid. O era aquí o me iba a un hostel a la Puerta del Sol. Nada como salir y encontrarse con el gentío de un lado a otro.
Eso necesito: mucha gente alrededor.

En el viaje

Lo primero que he pensado es que este trayecto lo hice el 12 de septiembre y tú todavía estabas aquí. Lo hice al revés, pero eso es lo de menos, lo importante es la fecha porque tú estabas.
Intento sumergirme en la lectura, pero los recuerdos vienen y van; temo echarme a llorar en un autobús que va lleno de gente. Pero no puedo parar de pensar en ti, en los momentos contigo, en lo que compartimos y en tu repentina partida.
No puedo con ello. Podré ir a Madrid y a cualquier sitio, pero tú sigues estando ahí, aun ausente, más presente que nunca.

Recuerdos candentes

Recuerdo un momento en el Aldo, cuando nos acercamos a vosotros, en el mismo momento en que conseguí tu dirección y descubrí el día de tu cumpleaños.
Recuerdo cuando fuiste a quitar chapapote y te echaba de menos cuando marchabas al pueblo de Soria. En una agenda he encontrado el nombre del pueblo, que es tan pequeño que no voy a poner aquí.
Recuerdo cuando me mirabas como me mirabas y yo me perdía en tu mirada.
Recuerdo tantas cosas de ti, que no puedo soportar que ya no estés. Es injusto, tremendamente injusto.

viernes, octubre 29, 2021

Desconexión

Tras escribir lo que tenía pendiente de mi viaje a Almería, he decidido marcharme a Madrid estos días a desconectar, a cambiar de aires, a evadirme de todo.
Tengo tantas ganas de respirar otros aires…

Gastronomía en Almería

Calle de tapas en Almería


Lo típico en Almería son las tapas, y es que en cualquier bar te ofrecen una tapa con la bebida, para lo cual te muestran la carta de tapas o la barra para que elijas. Y no puedes decir que no, porque va incluido con la bebida.

Y yo... que no soy muy de pescado, allí también comí pescado en tapas. 

Cazón en adobo

Una de las comidas más espectaculares fue en San José, capital del Cabo de Gata, cuando pedí cazones en adobo, más conocidos como bienmesabe. Estaba tan bueno esta especie de pequeño tiburón que no quería que se acabaran nunca.

Tomate al ajillo


Como no podía ser de otra manera, en el Cabo de Gata y aprovechando que los invernaderos más cercanos al mar cultivan tomates, tuve que pedir también tomate al ajillo. Como adoro el tomate, me supo terrible.

Minihamburguesa Angus


En Puerta de Purchena cené un día una minihamburguesa Angus que estaba deliciosa.

Salmorejo


Y qué sería de mí si uno de los días no hubiera pedido una tapa de salmorejo, con lo que me gusta...

Ensaladilla rusa y pollo al curry


El día antes de marchar pedí unas tapas de ensaladilla y pollo al curry en el Paseo de Almería.

Lo cierto es que, menos el día de MiniHollywood que comí un bocata, el resto de días sólo comía y cenaba a base de tapas. Y para beber... cerveza Alhambra.

Plaza de la Constitución, Almería


En un recinto rodeado de arcadas y bastante más pequeño de lo que esperaba, se ubica la Plaza de la Constitución. Allí se encuentra el Ayuntamiento y varias cafeterías donde poder tomar un tentempié con relativa tranquilidad.


Conocida como la Plaza Vieja, en el centro tiene un obelisco en honor a los Mártires de la Libertad, conocido popularmente como Pingurucho, simboliza a todos aquellos que se opusieron al rey Fernando VII y estaban a favor de la Constitución de 1812.

Es un espacio muy tranquilo que merece la pena visitar.

Escenarios de cine de Almería

Plaza de San Nicolás, Almería: candados puestos de moda por las novelas de Federico Moccia

Sin salir de casa, ya había llamado a la Oficina de Turismo de Almería y me había apuntado a una visita guiada por la ciudad. Si no era suficiente con MiniHollywood y la Casa del Cine, la guía turística que nos mostró Almería la víspera de marchar era fascinante, porque tenía tanto que contar que se iba por las ramas, y yo me hubiera quedado con ella dos horas más.

Estatua de John Lennon en la Plaza de las Flores, Almería


El punto de encuentro era la Puerta de Purchena y desde allí nos dirigimos a la Plaza de las Flores, justo donde yo tenía el hotel, y donde ya me había inmortalizado junto a la estatua de John Lennon, que vino a Almería a grabar Cómo gané la guerra


Desde allí nos dirigimos al hotel de los famosos, "Aire", ubicado en la Plaza de la Constitución, generalmente un hotel de lujo donde se alojan habitualmente actores y actrices de renombre.

Monte desde el que mira Wonderwoman hacia El Cairo

Desde allí nos dirigimos a los exteriores de la Alcazaba, que yo ya había visitado. Desde el monte cercano podemos ver a Wonderwoman mirando a El Cairo, aunque en realidad mira a la ciudad de Almería. 

Por aquí se grabó una persecución de Indiana Jones y la última cruzada

Y rodeando la Alcazaba, en una calle llena de tiendas árabes y teterías, se encuentra la calle que aparece en Indiana Jones y la última cruzada, por donde pasaban Harrison Ford y Sean Connery en una persecución. 

Seguimos disfrutando por las calles de Almería, que aparecen en los vídeos de un youtuber famoso, Rvfv, sobre todo el barrio de La Chanca, donde el joven nació. Tengo que reconocer que a mí no me suena de nada.


Llegamos a la plaza de la catedral, donde el cine inmortalizó una de las escenas más espectaculares del cine en Patton, en el reencuentro del general Montgomery y el oficial Patton.

Aquí pasaba las tardes Ridley Scott


Aquí, en una terraza de un hotel que da a una esquina de la catedral, se sentaba Ridley Scott mientras leía y corregía los guiones de Exodus: dioses y reyes.

Me enamoré del atardecer en Almería y terminamos en la Escuela de Artes de Almería, en cuyo claustro también entra Harrison Ford en un Land Rover en Indiana Jones y la última cruzada. En realidad, solicitaron permiso para grabar esta escena en la Alhambra de Granada, pero no se lo permitieron.


Terminamos en el Paseo de las Estrellas de Almería, donde entre varios actores se encuentra mi paisano Javier Cámara, que allí ha grabado entre otras Vivir es fácil con los ojos cerrados

Ni que decir tiene que pasear por las calles de Almería es un recorrido exquisito para los amantes del cine.

Podría pasar por El Cairo...
FOTOGRAMAS:
Wonderwoman mirando a El Cairo (en realidad es Almería)

Indiana Jones y la última cruzada, persecución junto a la Alcazaba

Patton: entrada del general Montgomery en la plaza de la catedral de Almería


Indiana Jones y la última cruzada en el claustro de la Escuela de Artes de Almería

MiniHollywood, Almería

Desierto de Tabernas, Almería

Corrían los años 60 cuando el director italiano Sergio Leone, desconocido entonces, buscaba un lugar desértico para "emular" los parajes del Oeste americano, porque ir a Estados Unidos conllevaba un presupuesto muy elevado. Así que decidió recorrer toda Europa en busca de un paraje desértico para grabar sus westerns y lo encontró en el desierto de Tabernas, a unos treinta kilómetros de Almería capital. Venir a España en los años 60 a una provincia rural era muy económico para su equipo, por lo que enseguida decidió levantar un poblado vaquero donde grabaría su célebre trilogía: Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo


Tuvieron tanto éxito que los directores norteamericanos empezaron a llamar despectivamente "spaghetti westerns" a este tipo de películas (por su origen italiano). Poco a poco empezaron a llegar otros directores a grabar sus westerns a Almería y puede ser que en Tabernas se hayan grabado unas cuatrocientas películas del Oeste. Pero también Cleopatra o Lawrence de Arabia. Incluso Exodus: dioses y reyes tiene su escenario en el desierto de Tabernas, hoy abandonado a la intemperie. 


Es tan fascinante todo esto que merece la pena dar una vuelta. En Tabernas nos encontramos dos poblados vaqueros: Oasys MiniHollywood y Fort Bravo, el primero abierto a los turistas y el segundo, donde se sigue grabando para el cine, que también se puede visitar.


Yo estuve en Oasys MiniHollywood y es cierto que cuando llegas allí parece que estuvieras en el Oeste de verdad, todo porque es un verdadero pueblo, con su iglesia, su Saloon, su parque de bomberos, la oficina del sheriff, la estafeta de Correos, los establos de caballos, sus tiendas... Y mientras caminas por sus calles polvorientas, ves vaqueros a caballo. 


Al estar convertido en parque temático, también hay espectáculos. El primero de los espectáculos que vi fue una recreación del sheriff y sus hombres atrapando a varios villanos, incluso uno de ellos es ahorcado.


El otro espectáculo tiene lugar en el Saloon y es un espectáculo de cancán. Tuve una posición de lujo en la galería del primer piso junto a una señora gallega que me contó que su marido no había querido entrar. 


Finalmente salí del poblado en dirección a la reserva zoológica, y aunque adoro los animales, es cierto que a las cuatro de la tarde podía darme una insolación con tantas cuestas, así que vi al tigre tumbado a la sombra, a los reptiles y pocos animales más. Me dio miedo el sol, y es que pocos lugares había de sombra. 


Volví a la plaza del poblado vaquero para encontrarme de frente a un potrillo que me hizo correr, mientras el sheriff, Diego García, me dijo que no hacía nada. Descubrí entonces que todos los que actuaban en el espectáculo vaquero eran especialistas del cine, pero allí tenían además que cuidar de los caballos y a ese potrillo le sacaban a veces a la plaza para entrenar y hacerle correr, aunque el potro me hizo correr a mí.

El Club de las Zapatillas Rojas: Todo por un sueño

Sigo comprándoles a mis sobrinas un nuevo libro de la colección El Club de las Zapatillas Rojas, que les meto en la caja literaria que les preparo a principios de mes. Pero siempre me lo leo yo antes para dejarles caer de qué va el libro y que les pique la curiosidad.

En esta ocasión es verano y las cuatro amigas se han distanciado desde que fueron de campamento, todo porque Frida conoció a otro grupo de gente deportista, Lucía estaba todo el tiempo celosa con su novio Eric que estaba en Italia con una familia amiga de sus padres y su hija adolescente, Marta se pasaba el tiempo quedando con Kay porque el alemán veraneaba cerca de donde estaban acampando y Bea se había sentido muy sola.

Así que cuando la madre de Lucía le dice que han sido seleccionadas para hacer un anuncio de ropa a principios de septiembre, la joven no sabe qué hacer porque lleva semanas sin contactar con sus amigas. Pero un día que se encuentra en la playa con su padre, la mujer de éste y su hermanastra Aitana, Lucía se encuentra con la madre de Bea que le dice que Bea está triste porque ha perdido su violín en el metro. A Lucía le falta tiempo para presentarse en su casa y ponerse en contacto con el grupo de las Zapatillas Rojas con el fin de hacer carteles y buscar el violín perdido. Todas se ponen manos a la obra menos Frida, que no responde y lleva mucho sin atender sus redes sociales. 

Lucía decide presentarse en la casa de Frida, y ésta le confiesa que le han quitado el móvil y el ordenador porque quedó con los amigos que había conocido en el campamento, la dejaron tirada en una playa y llegó tarde a casa, así que sus padres y sus mejores amigas están enfadados con ella.

Mientras Eric sigue en Italia, Lucía conoce a Adri, un músico callejero que le ayuda a repartir carteles. Marta ha regresado a Alemania y no podrá venir a grabar el anuncio, por lo que ponen como sustituta a Susana, pero entonces Lucía se queda afónica y buscan como sustituta a Raquel.

Al final, participarán en el anuncio las seis amigas... 

LA AUTORA:


Ana Punset nació en Tarragona en 1981 y vivió en esta localidad hasta que empezó sus estudios universitarios de Comunicación Audiovisual en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. Tras participar en algunos proyectos de cine y televisión y cursar el Máster de Escritura para Cine y Televisión de la Universidad Autónoma de Barcelona, además de varios cursos de la Escuela de Escritores de Madrid, comenzó a trabajar en el mundo de la prensa escrita. Publicó sus primeras crónicas culturales en Els Diaris Més, a las que les siguieron las críticas literarias del suplemento dominical Encuentros, de El Diari de Tarragona, en el que todavía hoy sigue colaborando. Ha contribuido en numerosas novelas publicadas mediante seudónimo y ahora es lectora profesional más que escritora.

EL LIBRO:

Título original: El Club de las Zapatillas Rojas: Todo por un sueño

Autora: Ana Punset

Editorial: Montena (6ª reimpresión, en marzo de 2021)

Número de páginas: 223

ISBN: 9788490432679

Valoración: 9/10

RETOS:

Reto 100 libros.