En primavera descubrí que pasabas por la casa de mis padres todos los días por la tarde.
En primavera es mi cumpleaños y me regalaron unas zapatillas Adidas que no tardé en estrenar.
Y entonces empecé a ir a mi pueblo para reencontrarme con la naturaleza. Pero también sabía que en cualquier momento podía reencontrarme contigo.
Así que me dejé llevar y lo deje fluir…
Ya no nos quedan más primaveras.
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