Lo típico en Almería son las tapas, y es que en cualquier bar te ofrecen una tapa con la bebida, para lo cual te muestran la carta de tapas o la barra para que elijas. Y no puedes decir que no, porque va incluido con la bebida.
Y yo... que no soy muy de pescado, allí también comí pescado en tapas.
Una de las comidas más espectaculares fue en San José, capital del Cabo de Gata, cuando pedí cazones en adobo, más conocidos como bienmesabe. Estaba tan bueno esta especie de pequeño tiburón que no quería que se acabaran nunca.
Como no podía ser de otra manera, en el Cabo de Gata y aprovechando que los invernaderos más cercanos al mar cultivan tomates, tuve que pedir también tomate al ajillo. Como adoro el tomate, me supo terrible.
En Puerta de Purchena cené un día una minihamburguesa Angus que estaba deliciosa.
Y qué sería de mí si uno de los días no hubiera pedido una tapa de salmorejo, con lo que me gusta...
El día antes de marchar pedí unas tapas de ensaladilla y pollo al curry en el Paseo de Almería.
Lo cierto es que, menos el día de MiniHollywood que comí un bocata, el resto de días sólo comía y cenaba a base de tapas. Y para beber... cerveza Alhambra.
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