sábado, octubre 23, 2021

Tenemos que hablar de Kevin

No me gustan las novelas epistolares ni las que están escritas en forma de diario, salvo contadas excepciones, como Drácula. Lo cierto es que cuando vi que el libro era un compendio de cartas larguísimas en primera persona lo cogí con un poco de miedo. Pero la verdad es que me ha fascinado. Simplemente nadie espera ese final tan abrupto.

Sigo un blog que siempre habla de novelas enriquecedoras, no tan sonadas como lo que habitualmente veo en otros blogs o foros literarios, y anoto cada una de las novelas de las que habla. De ahí saqué esta novela y realmente es un poco espeluznante.

Eva Khatchadourian es una mujer de origen armenio que vive en Estados Unidos y que ha conseguido enriquecerse creando una colección de guías de viaje para viajeros con bajo presupuesto, lo que le hace viajar a menudo por todo el mundo. Desde el primer momento, escribe cartas a su marido Franklin, un hombre tranquilo y sereno que desea tener un hijo. Cuando Eva acepta, ya nos deja caer en sus cartas que su hijo está en un reformatorio por haber asesinado a sangre fría a varios compañeros y una profesora del instituto. Y Eva escribe a Franklin cuando su hijo está a punto de cumplir los 18 años y van a llevarle a un centro penitenciario. Porque aún tiene que cumplir condena durante cinco años más.

Eva decide tener ese hijo, al que llamarán Kevin, pero le pondrá su apellido, un apellido poco sonoro en Estados Unidos y que se ha hecho eco en todos los noticiarios. La gente la señala por ser la madre de una especie de monstruo. Desde pequeño, Kevin ya tenía una insolencia que nadie podía comprender. Sólo su madre veía que las cosas que hacía su hijo no eran normales, e incluso había observado que los compañeros del colegio y del instituto se apartaban instintivamente de él, como si le tuvieran miedo.

Eva decide tener un nuevo bebé cuando Kevin tiene ocho años. Se llamará Celia y es una niña adorable. Celia adora a su hermano y le sigue allá donde va, pero a veces él la trata como una esclava sin que la niña se dé cuenta, hasta que un día, cuando están solos en casa, hay un accidente y Celia pierde un ojo después de que se le metiera ácido de limpiar el baño en el ojo. Para Eva está claro que no es tanto un accidente, sino que algo ha tenido que hacer Kevin. Franklin no la cree porque adora a su hijo y no ve la maldad del chaval, mientras que Celia no dice mucho del accidente, sólo que Kevin intentaba ayudarla.

Pero pasan los años y a Kevin le regalan una ballesta. Eva ya se ha dado cuenta de que a su hijo le interesan mucho las noticias en las que adolescentes van con un arma al instituto y se dedican a disparar. Así que él planea hacer lo mismo, manda cartas a varios compañeros del instituto y a una profesora y les cita en el gimnasio, cierra las puertas y comienza a disparar su ballesta.

Cuando una llamada alerta a Eva de que ha ocurrido algo en el instituto, ella no imagina más que su hijo puede ser una víctima, no el causante de la matanza. Eva es una mujer fría y no cree que su hijo sea capaz de llegar tan lejos. Kevin será sentenciado a siete años de reclusión. Pero cuando Eva llega a casa esa noche... descubre que también su hija y su marido han sido asesinados por Kevin.

Desde entonces visita a su hijo cada dos semanas y sigue sin entender por qué lo hizo...

LA AUTORA:



Lionel Shriver (Carolina del Norte, 1957) ganó el prestigioso Premio Orange en 2005 con Tenemos que hablar de Kevin, una novela que se ha convertido en un best-seller internacional y ha consagrado a la autora. Posteriormente publicó El mundo después del cumpleaños, Todo esto para qué, Big Brother y Los Mandible. Una familia (2029-2047), todas ellas en Anagrama.

EL LIBRO:

Título original: We Need to Talk About Kevin

Autora: Lionel Shriver

Traductor: Javier Calzada

Editorial: Anagrama (1ª edición, en octubre de 2019)

Colección: Compactos nº 29

Número de páginas: 607

ISBN: 9788433902511

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

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