Después de que, a finales del año pasado leyera El infinito en un junco, de Irene Vallejo, decidí que ya era hora leerse esos clásicos antiguos que hace siglos rondan por casa y, sin embargo, siempre los voy posponiendo. Así que hace dos meses leí La Ilíada, y ahora toca La Odisea. Tengo una larga lista de títulos grecorromanos que la autora fue nombrando en su ensayo, así que poco a poco los iré leyendo.
Todo el mundo sabe que dé van los largos poemas de Homero, pero una cosa es saber de qué van y otra muy diferente es sumergirse en sus páginas y leer la historia escrita, un tanto extraña, tal y como ha llegado a nuestros días, surcando los siglos y tras infinitas traducciones.
Penélope y los pretendientes, Pinturicchio (1509)
La Odisea comienza en Ítaca, con un joven Telémaco harto de los pretendientes que llegan a su casa con el fin de casarse con su madre, mientras se apuntan a los banquetes y derrochan sus bienes. Sin embargo, Telémaco es un elegido de los dioses, por lo que la hija de Zeus, Palas Atenea, se presenta ante él como un amigo de su padre, Méntor, y aunque Telémaco no reconoce a la diosa ella consigue convencerle para partir de Ítaca en busca de noticias de su padre. Así que Telémaco convoca una asamblea y explica que saldrá en busca de noticias sobre su padre. En caso de que en un año reciba la noticia de que ha muerto y le informen de dónde está enterrado, permitirá que su madre elija un esposo, mientras que quiere que los pretendientes dejen su casa. Uno de los caballeros de Ítaca le aclara que Penélope teje una prenda y que ha dicho que cuando la termine elegirá un esposo, pero ya se han enterado que por la noche deshace lo que ha tejido durante el día.
Telémaco, junto a Méntor (la diosa Palas Atenea) y sus hombre fieles, parte en busca de Odiseo. El primer lugar donde atracan es Pilos y Telémaco se entrevista con Néstor, uno de los hombres que luchó junto a Odiseo en Troya. Le dice que regresaron de la guerra de Troya, pero desconoce el paradero de su padre. Néstor también se da cuenta de que Méntor es la diosa Palas Atenea y así se lo hace saber a Telémaco.
Helena
Telémaco marcha hasta Lacedemonia junto al hijo de Néstor, Pisístrato, para preguntar a Menelao si tiene información sobre el paradero de Odiseo. En el palacio se encuentra Helena, por quien fue la batalla de Troya, que comenta que un día en medio de la lucha Odiseo se disfrazó de mendigo y se escabulló dentro de la ciudad y nadie más que ella le conoció. También Menelao habla con Telémaco sobre su viaje de retorno hasta Lacedemonia, un viaje que le llevó ocho años. Y muy cerca de su patria llegó a la isla de Faro, frente a Egipto, donde una mujer le dijo cómo salir de allí con vientos favorables: tenía que atrapar a Proteo, siervo de Poseidón, que acostumbraba a dormir con las focas, y tenían que sujetarle aunque cambiara de forma, y así lo hicieron. Finalmente el inmortal Proteo les dio información de algunos héroes de Troya, entre ellos, sobre Odiseo. Les dijo que el padre de Telémaco se encontraba en el palacio de Calipso, ya que no tenía un barco de remos para regresar a casa.
Mientras, en Ítaca, los pretendientes descubren que Telémaco se ha marchado con los mejores hombres para buscar noticias de su padre y deciden tenderle una emboscada en una isla cercana. Pero las noticias llegan a oídos de Penélope, que implora a los dioses. Palas Atenea escucha los ruegos y le manda una mujer en forma de sueño que le dice que no tema, ya que Atenea acompaña a su hijo en la nave de regreso a Ítaca.
Odiseo y Calipso, Arnold Böcklin (1883)
Atenea pide ayuda a Zeus para que Odiseo vuelva a casa, y entonces Zeus pide a Hermes que acuda a la isla donde la ninfa Calipso tiene retenido a Odiseo y le deje regresar a casa. Odiseo se encuentra llorando en la playa deseando volver a Ítaca cuando se le acerca Calipso y le dice que construya una balsa para surcar los mares, que ella le aprovisionará de vestido y alimento, pero que sufrirá cantidad de penalidades en el regreso a su casa. Cuando se encuentra en el mar, varios dioses comienzan a levantar olas que destrozan la balsa, pero una diosa se compadece de él y le dice que nade hacia la costa, llegando así a la tierra de los feacios.
Atenea se presenta ante Odiseo para decirle que se acerque a Nausícaa, la hija del rey de los feacios Alcínoo, porque este pueblo es desconfiado con los forasteros y necesita la ayuda de la joven para entrar en la ciudad. Ella le presta unas ropas y él llega detrás de las muchachas, presentándose ante sus padres, pero en un principio no dice quién es. El huésped es agasajado y Demódoco narra las aventuras del asedio de Troya. El rey se da cuenta de que el huésped está llorando, así que cuando termina el narrador le pide que le diga quién es y qué aventuras ha tenido que pasar para que llore de ese modo. Los feacios además han preparado una de sus mejores naves y a sus mejores hombres para acompañarle a su hogar, aunque aún no saben quién es.
Odiseo y el cíclope Polifemo
Odiseo se presenta y comienza a explicar lo que le ha ocurrido al volver a casa con sus hombres tras la guerra de Troya. Explica que la ninfa Calipso le ha retenido en su cueva durante siete años hasta que, los dioses mediante, le ha dejado marchar. Pero antes de eso, tras la guerra de Troya, llevaban en su nave muchos tesoros, pero Poseidón está enfadado con él, y los vientos no le fueron propicios, así que llegaron a la ciudad de los cicones, donde perdió a bastantes compañeros, después entraron en contacto con los Lotófagos, que les dieron de comer flor de loto, y quien comía ya no se acordaba de regresar a casa. Siguieron su camino y llegaron a la tierra de los Cíclopes, donde encontraron una cueva llena de animales hermosos, cuando llegó Polifemo cerró la gruta y empezó a comerse a los hombres de dos en dos, pero Odiseo intenta hablar con él para que les libere, engañándole y diciéndole que se llama Nadie. Odiseo urde un plan y terminan clavándole lanzas en el único ojo, cuando se pone a gritar Polifemo y otros Cíclopes acuden en su ayuda, les responde que Nadie ha sido, por lo que los otros se marchan. El Cíclope quita la pesada ropa de la abertura pero se queda allí para que Odiseo y sus hombres no puedan salir, pero salen los carneros y los hombres se esconden entre los vellones de los carneros, escapando a la vigilancia de Polifemo. Pero el Cíclope le desea que tenga un mal viaje a casa y que encuentre todas las adversidades en el camino.

Circe
En la isla de Eolio éste le intenta ayudar para que llegue a Ítaca entregando a Odiseo una bolsa con los vientos, pero mientras Odiseo duerme sus hombres la abren y se desencadena una tormenta, por lo que siguen pereciendo muchos de sus hombres. Cuando despierta Odiseo, llega a la tierra de los Lestrigones, unos gigantes antropófagos que devoraron a muchos de los hombres de Odiseo. Consiguieron huir y llegar a la isla donde habita Circe, la gran hechicera. Los hombres de Odiseo se dividieron en dos grupos, siendo el encabezado por Euríloco los que se acercaron a la mansión de piedra tallada de Circe, que les invitó a comer y beber, convirtiéndolos en cerdos. El único que se imaginó que era una trampa era Euríloco, que vuelve al barco y se lo cuenta a Odiseo. Y éste decide ir a la casa de Circe solo, en el camino se encuentra con Hermes, que le da un brebaje que le protegerá contra cualquier cosa que le dé Circe. Consigue salvar a sus hombres, pero Circe a cambio le dice que, antes de nada, tiene que ir a la mansión donde viven Hades y Perséfone para pedir oráculo a Tiresias y tendrá que levantar las almas de los difuntos.
Odiseo llegó al Hades, donde cavó una fosa dulce junto a sus compañeros. Allí se encontró con Tiresias que le vaticinó un duro regreso a casa, y después se encontró con las almas de sus difuntos compañeros, incluso a Aquiles, así como a su madre. Y además regresa a la isla de Circe, donde ella le dice lo que tiene que hacer en el viaje de regreso a casa, con las Sirenas, Escila y Caribdis.
Odiseo y las sirenas, John William Waterhouse (1891)
Cuando se acercan a las Sirenas, los compañeros de la nave tapan sus oídos con cera mientras Odiseo es amarrado al mástil para poder escucharlas cantar. Por mucho que pide que le suelten para quedarse allí, sus compañeros pasan de largo. Cuando pasan entre las altas rocas, la monstruosa Escila con doce pies y seis cabellos, atrapa a varios de los hombres de la nave, mientras Caribdis sigue sorbiendo el agua salada. Circe le había aconsejado que hicieran pasar la nave de largo.
Los compañeros de Odiseo robando el ganado de Helios, Pellegrino Tibaldi (1549-1553)
Después llegan a un lugar donde se encuentran pastando las hermosas vacas de Helios. Circe le había dicho que bajo ningún concepto las mataran y comieran, pero cuando llevaban más de un mes por allí y se iban acabando las provisiones que les había dado la hechicera, Odiseo cae en un sueño profundo alentado por los dioses y los hombres de la nave deciden darse un festín con las vacas. Cuando despierta se lamenta por las calamidades que van a tener que pasar.
Helios se queja a Zeus, que manda a Céfiro con fuertes vientos huracanados para que destroce la nave, Odiseo consigue salvarse agarrándose a un mástil y vuelve a pasar junto a Caribdis, pero los dioses vuelven a librarle de la muerte y le encaminan hasta la gruta donde vive Calipso, que le ofrece la inmortalidad a cambio de que se quede con ella. Siete años pasa Odiseo junto a Calipso, hasta que los dioses la convencen para que le deje marchar.
Hasta aquí llega la narración de Odiseo para los feacios, que le colman de oro y joyas, de ricos vestidos y acompañan al héroe los mejores navegantes. Cuando llegan a Ítaca, al puerto Forcis por donde pasan los dioses, los feacios dejan dormido a Odiseo junto a los regalos y regresan a casa. Poseidón, que sigue resentido con Odiseo, se queja a Zeus y éste decide que Poseidón coloque una montaña en la ciudad de los feocios cuando la tengan a la vista. Alcínoo desde el barco dice que ya le habían predicho que una de sus naves un día iba a encontrar una montaña en su tierra, porque los dioses estaban molestos por que siempre ayudaran a los hombres a regresar a casa.
Atenea transformando a Odiseo en mendigo, Giuseppe Bottani (1765)
Cuando Odiseo despierta no reconoce su casa, pero Atenea se le aparece y le cambia la apariencia como si fuera un mendigo, y además le dice que en modo alguno ha de decir quién es. Mientras, ella se va a atender a Telémaco que regresará a casa y varios jóvenes de Ítaca le han tendido una emboscada.
Odiseo y Eumeo
Odiseo, tal y como le recomienda la diosa Atenea, se presenta en la casa del porquero Eumeo, un hombre fiel que cría y ceba los cerdos de Odiseo. Eumeo le ofrece comida y cama, aunque tiene la apariencia de un mendigo, y Odiseo le cuenta su travesía cambiando los nombres de personas y lugares, le cuenta que en menos de un año Odiseo volverá a casa, pero Eumeo desconfía, pues cree que Odiseo ha muerto. El porquero le cuenta, a su vez, que los pretendientes de Penélope están consumiendo la infinita hacienda de Odiseo sin pagar nada, y que en el palacio Penélope no se deja ver.
Mientras, Atenea ha ido a buscar a Telémaco a las tierras de Menelao y Helena y le insta a volver, diciéndole además que jóvenes pretendientes de su madre le han preparado una emboscada en el paso hacia Ítaca, por lo que tendrá que navegar de noche para que no le vean. En ese momento un halcón sobrevuela el hombro derecho de Telémaco, símbolo de buen agüero. Cuando llega a Ítaca, en vez de ir al palacio, decide dar una vuelta por las haciendas y los valles.
El reencuentro de Odiseo y Telémaco, de Henri-Lucien Doucet (siglo XIX)
Telémaco se presenta en casa del porquero Eumeo y se sienta a la mesa junto al mendigo, sin saber que es su padre con otro aspecto, envía a Eumeo al palacio para que le diga a su madre que ya se encuentra de regreso a Ítaca, pero le pide que no avise a Laertes, el padre de Odiseo. Cuando el porquero desaparece, Atenea se presenta ante Odiseo y vuelve a cambiarle a su aspecto original. Han pasado veinte años desde que se fuera a Troya y Telémaco era un bebé, por lo que Odiseo le confiesa que es su padre y que tienen que trazar un plan para vengarse de los pretendientes que están consumiendo sus riquezas e intentan usurpar su poder.
Cuando regresa el porquero, Odiseo ya vuelve a parecer un mendigo, su hijo guardará silencio hasta que su padre se lo diga, y Telémaco regresa junto a su madre, mientras Eumeo vuelve a la ciudad acompañado del mendigo. Algunos se burlan de él, pero lo peor es cuando los pretendientes le ven en la puerta del salón y le humillan. Penélope quiere conocer noticias sobre su amado esposo, ya que el mendigo dice haber batallado en Troya junto a Odiseo, pero sólo la esclava Euriclea, que fue su nodriza, le reconoce al bañarle y descubrir una cicatriz en el muslo que le hizo un jabalí cuando era pequeño. Intenta llamar la atención de Penélope, pero ésta se encuentra distraída por causa de Atenea, y Odiseo le pide a la esclava que no diga nada.
Odiseo y Telémaco matando a los pretendientes, Thomas Degeorge (1812)
Penélope es inducida por los dioses a que convoque el concurso del arco: aquél que consiga tensar la cuerda del arco divino de Odiseo será el pretendiente elegido. Mientras, Telémaco y su padre preparan la venganza contra los pretendientes, con la ayuda de Eumeo y el boyero, de tal forma que quitan todas las armas que hay en el salón de banquetes y mandan cerrar las puertas cuando los pretendientes están dentro, mientras Penélope es enviada a su aposento, a fin de evitarla ver la masacre. Aunque los pretendientes se niegan después de que ninguno haya conseguido tensar el arco, Telémaco obliga al mendigo a coger el arco y cuando Odiseo tiene el arco en las manos comienza a disparar contra los pretendientes. Después de matar a todos menos a Melantio, al que perdonan la vida, buscan a las esclavas que habían yacido con los pretendientes, doce mujeres que también son condenadas a morir, así como el cabrero traidor que había golpeado a Odiseo cuando pensó que era un mendigo.

Odiseo y Penélope, Primaticcio (1550)
Cuando Penélope mira a Odiseo no cree que sea su esposo, por lo que le hace preguntas que sólo ellos dos saben. Tampoco Laertes cree que sea Odiseo cuando éste se presenta ante él. Mientras, se preparan para cuando vengan los familiares de los pretendientes clamando venganza, pero Atenea consigue que lleguen a un pacto y que vivan en paz en Ítaca para siempre.
Sólo puedo decir que me ha encantado, que he dejado la otra lectura que tengo a medias y he devorado La Odisea en tres días, cosa que no me ocurrió con La Ilíada. Pero me ha gustado conocer de primera mano toda la trama. La lectura ha sido algo especial.
EL AUTOR:
Homero fue un poeta de la Antigua Grecia que nació y vivió en el siglo VIII a.C. Es autor de los dos poemas épicos más célebres de la Antigüedad:
La Ilíada y
La Odisea. Muchos historiadores y arqueólogos no han llegado a la conclusión sobre si Homero realmente existió o se trata de un personaje legendario, pues no hay pruebas concretas de su existencia. Sus obras pueden haber sido escritas por otros autores antiguos o tal vez son apenas recopilaciones de tradiciones orales del período de la época de la Antigua Grecia.
La vida de Homero es una mezcla de leyenda y realidad. De acuerdo con la tradición, Homero era ciego y pudo haber nacido en cualquier localidad de la Antigua Grecia: Esmirna, Colofón, Atenas, Quios, Rodas, Argos, Ítaca o Salamina. Pese a que son diversas las versiones sobre la vida del poeta que han llegado hasta nuestros días, su contenido, incluida la ceguera del poeta, es mítico y propio de novelas. La más remota como inverosímil, adjudicada falsamente a Heródoto, data del siglo V a.C.: en ella, Homero es presentado como el hijo de una huérfana seducida, de nombre Creteidas, que lo dio a luz en Esmirna en la desembocadura del río Meles y que le puso por nombre Melesígenes. Se dice que pronto destacó por sus cualidades artísticas y que comenzó una vida libre y poco convencional. Se cuenta que una enfermedad lo dejó ciego, y desde entonces pasó a llamarse Homero.
Sobre la muerte de Homero también hay mucho misterio. De acuerdo con documentos históricos del siglo V a.C., habría muerto en la isla de Íos. Investigadores modernos afirman que no hay ningún dato seguro de las fuentes de antigüedad que hablen sobre Homero. De acuerdo con los historiadores modernos, en caso de que haya existido, es probable que naciera y viviera en la zona colonial griega de Asia Menor. Esta conclusión se extrae a partir de las características lingüísticas de sus obras y las tradiciones abordadas que son típicas de la región jónica.
Algunos investigadores modernos afirman también que, a partir de sus obras, es posible concluir que Homero tenía contacto con la nobleza de la época. Aún persiste el debate sobre si Homero fue una persona real o bien el nombre dado a uno o más poetas orales que cantaban obras épicas tradicionales.
Además de los dos poemas célebres, también se le atribuyen las siguientes obras: Batracomiomaquia, Himnos Homéricos y Margites.
EL LIBRO:
Título original: Ὀδύσσεια
Autor: Homero
Edición digital para Apple.
Número de páginas: 530
Valoración: 7/10
RETOS:
* Reto 100 libros.
* Bingo de libros pendientes: El viejo: Libro publicado hace mucho.
* Reto "Nos gustan los clásicos".
* Reto UNAV: Novela viajera.
* PopSugar Reading Challenge: El libro que ha estado en tu lista TBR durante más tiempo.
* Reto Genérico: Libro clásico.