sábado, agosto 31, 2024
Paseando por librerías
viernes, agosto 30, 2024
Novelas del pasado: Melocotones helados
Estudiaba Periodismo en Salamanca cuando se publicó el Premio Planeta de 1999. Espido Freire se acababa de convertir en la persona más joven en ganar el Premio Planeta, con tan sólo 25 años. Lo cierto es que entonces leía todos los premios Planeta, empezando ya algunos a decepcionarme. Por eso ahora soy más sibarita y lo leo sólo si conozco al autor y leyendo previamente muchas reseñas para hacerme una idea sobre si me puede gustar o no. Actualmente pienso que hay bastante tongo en este premio.
Pero entonces había leído varios y recuerdo que Melocotones helados sí que me gustó, quizás por la frescura que desprendía la autora en sus páginas. La historia habla de tres generaciones unidas por la tragedia, el destierro y el olvido. Según Espido Freire es "una historia de búsqueda y pérdida de raíces".
La desaparición y trágica muerte de la pequeña Elsa ha marcado la vida de sus abuelos, que no acaban de superar este suceso; también la de los padres, que crecieron a la fatal sombra de esta muerte; y de las nietas, inseguras y forzadas incluso a llamarse también Elsa.
La novela avanza despacio, sin que apenas se den explicaciones a los hechos que se van contando. Parece como si la autora lanzase al lector a resolver un enigma del que sólo se dan unos pocos datos. Se crea cierta ambigüedad.
Viaje a Roma: el Foro Romano
jueves, agosto 29, 2024
Después de la tormenta
L’Ombelico del Mondo
Un día de los que estuvimos en Roma decidimos ir a comer al Trastévere, ya habíamos estado antes comiendo y cenando, porque es un lugar magnífico para pasear y comer. Siempre pasábamos por el restaurante Carlo Menta, que se le reconoce porque tiene junto a la puerta una camioneta antigua con toneles en su remolque.
El restaurante tiene algunos años, será posiblemente de los más antiguos del Trastévere. Cuando fuimos a pagar nos obsequiaron con este libro, L'Ombelico del Mondo, o El ombligo del mundo, que viene a ser un recorrido por la historia del restaurante, la gente famosa que ha comido allí, como el Papa Francisco, y como se llega a convertir en una especie de ombligo de la ciudad de Roma o incluso del mundo al convertirse en un punto de referencia para comer exquisiteces italianas.
Lo recomendaría. No me voy a leer el libro, ya que es amplio y es en italiano, aunque podemos entender más del 80%, creo que acabaría agotada. Pero sí requería una mención especial. Al final, es un bonito recuerdo del Trastévere.
Viaje a Roma: Luperca
Luperca es el nombre de la loba que, según la mitología romana, amamantó a Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, cuando el rey Amulio mandó que se les matara.
Actualmente la estatua de la "loba capitolina" se encuentra en los Museos Capitolinos, pero se puede ver una pequeña estatua en el acceso al Foro Romano desde el Campidoglio.
Se cree que la escultura de la loba es de origen etrusco, aunque se estima que data de la Edad Media, mientras que las estatuas de los niños Rómulo y Remo fueron añadidas en el siglo XV.
Viaje a Roma: el Coliseo
Seguramente si cerramos los ojos y pensamos en Roma, lo primero que nos viene a la mente es la imagen del Coliseo, un coloso de piedra que tiene más de dos mil años de antigüedad, y ahí sigue. Y sin embargo, su nombre no hacía referencia a su tamaño sino a la cercana estatua del Coloso de Nerón. También se le llama Anfiteatro Flavio, en honor a la dinastía de Vespasiano.
Está situado en el corazón de la Roma más antigua, un lugar de extraordinaria belleza, donde se congregan los mayores símbolos del Imperio Romano: el Coliseo, el Palatino, los foros y el Campidoglio, histórica sede de los Museos Capitolinos. Es la zona más turística de Roma y da gusto pasear entre las ruinas que tantos años de Historia tienen a sus espaldas.
En el imponente Coliseo, Colosseo en italiano, el monumento antiguo más sobrecogedor de Roma, los gladiadores combatían con violencia y los condenados luchaban contra bestias salvajes ante una vociferante multitud sedienta de sangre. Dos mil años más tarde, con más de siete millones de visitantes anuales, es una de las principales atracciones turísticas de Italia.
En el año 72 d.C. el emperador Vespasiano encargó la construcción de este anfiteatro en el extenso complejo de la Domus Aurea de Nerón, pero murió antes de verlo acabado y lo terminó su hijo y sucesor, Tito, en el año 80. Para su inauguración Tito organizó unos juegos que se prolongaron durante cien días y cien noches, en los que se sacrificaron unos 5.000 animales. Trajano aún fue más lejos, ya que celebró una masacre de ciento diecisiete días en la que perecieron 9.000 gladiadores y 10.000 animales.
Con un aforo para 50.000 espectadores, fue el primer anfiteatro permanente de la ciudad y el más majestuoso. Durante cinco siglos acogió espectáculos al gusto del pueblo con motivo de importantes aniversarios o victorias militares. Los combates de gladiadores se acabaron prohibiendo en el siglo V, pero los espectáculos con fieras siguieron celebrándose hasta mediados del siglo VI.
Tras la caída del Imperio Romano, el Coliseo quedó abandonado. La poderosa familia Frangipani lo utilizó como fortaleza en el siglo XII y posteriormente fueron saqueados los valiosos materiales con los que lo habían construido. El travertino y el mármol expoliados sirvieron para decorar edificios notables de la ciudad, como el Palazzo Venezia, el Palazzo Barberini y el Palazzo Cancelleria.
Actualmente, el Coliseo sufre por la contaminación y las vibraciones que produce el tráfico. A fin de contrarrestar sus efectos, fue sometido a una limpieza entre los años 2014 y 2016, en el marco de un proyecto de restauración patrocinado por la marca de zapatos de lujo Tod's y valorado en veinticinco millones de euros. Además, en 2021 el Gobierno italiano se comprometió a aportar otros diez millones para la instalación de la cubierta retráctil con el fin de volver a utilizar el Coliseo para espectáculos culturales multitudinarios.
El exterior del Coliseo está formado por tres niveles de arcos, enmarcados por columnas conmemorativas rematadas con capiteles jónicos (abajo), dóricos y corintios (arriba). Originalmente estaban revestidos de travertino y los niños de las plantas segunda y tercera los ocupaban estatuas de mármol. El orden superior estaba coronado por soportes para los 240 mástiles del toldo que protegía a los espectadores del sol y la lluvia.
Los ochenta arcos de entrada, llamados vomitoria, permitían al público entrar y sentarse en cuestión de minutos.
La cavea, asientos para espectadores, se dividía en tres niveles: el inferior para los magistrados y altos funcionarios, el central para los ciudadanos ricos y el superior para la plebe. Las mujeres (salvo las vírgenes vestales) se veían relegadas a la parte más alta. Las entradas estaban numeradas y a cada espectador se le asignaba un asiento y sector. En el año 2015, los restauradores descubrieron restos de numerales rojos en los arcos, que indicaban la numeración de los sectores.
El podio, una gran plataforma delante de los graderíos, se reservaba al emperador, los senadores y personalidades.
Los tres anillos superiores son conocidos como el Belvedere.
Originalmente el suelo de madera del estadio estaba cubierto de arena que absorbía la sangre y evitaba que los luchadores resbalaran. Desde el suelo, unas trampillas conducían al hipogeo, una red subterránea de pasillos laberínticos, jaulas y los elevadores con que se transportaba a los animales y toda la utilería de los espectáculos hasta la arena. En esta zona de bastidores se preparaban los escenarios y se concentraban los combatientes, tanto hombres como animales, antes del espectáculo. Los gladiadores accedían al hipogeo desde la cercana Ludus Magnus (escuela de gladiadores) por un pasillo subterráneo, mientras otro túnel, el Passaggio di Commodo, permitía al emperador evitar el gentío al entrar.
En los juegos organizados en el Coliseo participaban gladiadores que luchaban entre sí o se enfrentaban a fieras. Pero, en contra de la tradición hollywoodiense, las contiendas casi nunca acababan con la muerte, pues el patrocinador de los juegos debía pagar una compensación al dueño del gladiador si éste fallecía durante el combate.
Personas, animales y decorados se subían mediante una complicada red de ochenta elevadores accionados por cabrestantes y controlados por un único sistema de poleas.
Entrar en el recinto del Coliseo es muy emocionante. Nos evoca la película de Gladiator, entre otras, ese momento crucial del cine... Me despido con una frase también mítica, muy propia para despedir el Coliseo:
"Ave, Caesar, morituri te salutant".
miércoles, agosto 28, 2024
Viaje a Roma: la Fontana di Trevi
El primer día en Roma visitamos la Fontana di Trevi, también la visitamos varias veces más los siguientes días, básicamente porque íbamos a cenar a las calles cercanas.
De estilo barroco, y con varias restauraciones a sus espaldas, la Fontana di Trevi recoge más de 3.500€ diarios en sus aguas, porque todo aquel que va tira una moneda y pide un deseo...
Domando las aguas, dos tritones guían la carroza en forma de concha de Océano, domando a su vez a unos hipocampos. Los tritones y los hipocampos proporcionan un equilibrio simétrico.
De las 24 ventanas que se ven detrás de la fuente y que son del Palazzo Poli, una de ellas es falsa. Se trata de una imitación que simula una ventana pintada.
Dedicatoria de diez años
martes, agosto 27, 2024
El retablo de la luz
Viaje a Roma: Monumento a Vittorio Emanuele II
El Monumento a Vittorio Emanuele II, o Vittoriano, o el Altar de la Patria, es un enorme monumento de mármol blanco que se alza sobre la Piazza Venezia. Fue construido a finales del siglo XIX para honrar a Vittorio Emanuele II, primer rey de Italia, inmortalizado en una colosal estatua ecuestre.
El monumento se ve casi desde cualquier sitio de Roma. Es fastuoso, aunque realmente no pega mucho con la antigüedad de los edificios de alrededor.
Viaje a Roma: la Columna de Trajano
La primera tarde en Roma decidimos caminar y llegar a algún sitio sin tener que coger un autobús o metro, así que empezamos a bajar cuestas hasta que llegamos a la Columna de Trajano.
Levantada para celebrar la conquista de Dacia (actual Rumanía) por parte del emperador Trajano (recordemos que este emperador nació en Hispania), se trata de la primera columna cóclida erigida en la historia y estaba situada en el Foro de Trajano.
La celda que hay en su base tenía la función de sepulcro para los restos del emperador.
Se encontraba en un pequeño patrio detrás de la Basílica Ulpia, entre dos presuntas bibliotecas, que contaban con una doble loggia para facilitar la lectura de la columna. También es posible su lectura siguiendo las escenas de forma vertical. La narración está organizada rigurosamente, con intenciones cronísticas. No sólo están representadas las escenas más destacadas de las batallas, sino que se intercalan con escenas de marcha y traslado de las tropas.
En su tiempo fue una novedad, convirtiéndose en la obra más vanguardista del relieve histórico romano.
lunes, agosto 26, 2024
Unas galletas de muerte
Algarve amazing
domingo, agosto 25, 2024
Vino y fiesta
sábado, agosto 24, 2024
Las fiestas del pueblo
viernes, agosto 23, 2024
En fiestas
jueves, agosto 22, 2024
La Santa Compaña
Esta vez Gonzalo de Berceo se presenta en Santiago de Compostela donde su gran amigo Lope regenta una taberna con Lupa, de la que se ha enamorado.
En Santiago se encuentran la mayoría de monjes que estudiaron con él en Palencia, donde todos han encontrado su lugar. El arzobispo no es otro que su gran amigo Juan Arias, Gallinato, un hombre que le brinda su casa. Gonzalo va a misa a la catedral donde su viejo amigo Simón se levanta y se pone delante del botafumeiro, que le arrolla sin piedad. Otro día su amigo Serafín, el director del coro, se da la vuelta y se corta sus partes pudendas delante de todos los fieles de la catedral. Y antes, el viejo Adán se había arrancado los ojos y ahora habla del revés. Gallinato le convence para que investigue sobre estos crímenes tan atroces, es como si hubieran sido hechizados, y además son todos compañeros de la Escuela General de Palencia donde estudiaron juntos.
Gonzalo descubre, en una de sus noches de vino por la ciudad, a la Santa Compaña. Lope le insta para que se tumbe y no los mire. Según su amigo, un vivo guía a las almas en pena y quien le mire ocupará su lugar. Pero en una de esas veces descubre que el guía es Fernando, otro compañero suyo, que le deja la antorcha y echa a correr. Pero entonces los encapuchados corren detrás de Fernando.
Gonzalo sigue tirando del hilo y pasa una semana en un convento fuera de las murallas, un convento de monjas liberatas dirigido por la abadesa Hildegarda, una mujer que acoge bajo sus muros a almas descarriadas y las cuida. Allí descubre a Romeo, criado de Arias, que se ha escondido, ya que también es su amante; a Rosalba, una mujer que no sólo es comedianta sino que además planea una oscura venganza después de que el cabildo castrara a su hijo Catalino y éste muriera desangrado, que también es amante de Arias.
En el camino Gonzalo había jugado al ajedrez con un supuesto correo del rey que se hace llamar Alonso, y que no es otro que el infante Alfonso (futuro rey Alfonso X el Sabio), que ha acudido a Santiago a escondidas buscando a su nodriza. Gonzalo descubre que su nodriza es Hildegarda y le lleva al convento.
Cuando representan una obra de teatro después de que alguien haya matado a Romeo, y Aznaro, su antiguo enemigo de Palencia, intente acabar con la vida de Berceo, pero sólo asesine a Rosalba, las piezas se unen y Gonzalo se entrevista con el arzobispo Gallinato, que en realidad es el autor de tanta tropelía. Tras descubrir que las monjas aterrorizan a todo Santiago con sus vestiduras de Santa Compaña, en los entierros de Romeo y Rosalba y antes de partir, Gonzalo de Berceo decide unirse a esa siniestra procesión.
EL AUTOR:
Tras el nombre de Lorenzo G. Acebedo se oculta un escritor que abandonó en su juventud los estudios teológicos por el retiro monacal y, algún tiempo después, el retiro monacal por una mujer. En la actualidad reside en un pueblo de La Rioja. Acebedo es autor de la aclamada La taberna de Silos y de su continuación, La Santa Compaña. Tras la exitosa revelación de La taberna de Silos, una de las mayores sorpresas del pasado año, esta nueva entrega consagra a Gonzalo de Berceo como el personaje insustituible con el que los lectores querrán seguir descubriendo los reinos medievales de la Península.
EL LIBRO:
Título original: La Santa Compaña
Autor: Lorenzo G. Acebedo
Editorial: Tusquets (1ª edición, en junio de 2024)
Colección: Andanzas nº 1044/2
Número de páginas: 296
ISBN: 9788411074933
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto "Thriller Holics": Libro favorito de un/a amigo/a.
* Reto Literario Artístico: Terror, miedo.
miércoles, agosto 21, 2024
Viaje a Roma: el Moisés e iglesia de San Pietro in Vincoli
El primer día en Roma aparecimos en el Coliseo y había unas filas impresionantes. Por algo es Roma. Como no estábamos dispuestos a esperar largas colas para entrar, decidimos comprar las entradas para el día siguiente y visitar otro lugar, un sitio que no llama la atención y con poca afluencia de gente.
Ese lugar es la iglesia de San Pietro in Vincoli, a unos cinco minutos del Coliseo. Es curioso porque esperamos una larga fila en Florencia para ver el David de Miguel Ángel, pero el Moisés pasa desapercibido y poca gente va a verlo.
El Moisés es una escultura de mármol blanco realizada por Miguel Ángel Buonarotti entre los años 1513 y 1536, centrada en la figura bíblica de Moisés. Originalmente fue concebida para la tumba del papa Julio II en la basílica de San Pedro, pero a la muerte del papa los miembros de su familia decidieron colocarlas (tumba y estatua) en esta iglesia de la que eran los mecenas.
La tumba de Julio II, una estructura de pequeñas dimensiones que debía dar a Miguel Ángel el espacio suficiente para sus seres superhumanos y alegres, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista, cuando el papa, sin explicación alguna, interrumpió las donaciones.
El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, a tres niveles, con unas 170 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo considerablemente hasta que finalmente se quedó en una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras que se habían incluido en el proyecto original.
El espíritu de la obra se puede observar en la figura del Moisés, que fue diseñado para verse desde abajo, y equilibrado por otras siete enormes formas de temática similar. El resultado final no tiene el impacto deseado por el artista. El líder de Israel se representa sentado, con las Tablas de la Ley bajo el brazo, mientras que con la otra mano acaricia los rizos de su barba. Algunos estudiosos afirman que esta representación sitúa a Moisés en el éxtasis tras recibir los Mandamientos en el Monte Sinaí. Miguel Ángel utiliza una cabeza vuelta, concentrando una expresión de tremenda ira que también se refleja en la poderosa constitución de la estatua y en sus ojos.
La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede observar en la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pensadas para empezar a moverse. Se ha dicho de esta estatua que si este titán se levantara el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido, pero la contiene, no permitiendo que Moisés libere sus energías.
Es una representación neoplatónica. La parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraste con la parte izquierda, que es por donde viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo cómo su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos: la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva; el aire cuando respira, que se percibe en las aletas de la nariz, que se expanden; el agua, representada en sus barbas a modo de cascada; y el fuego, representado en esos "cuernos". La sangre fluye de manera contenida, parece que está a punto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a través de su gesto y su mirada, podemos "ver" su pensamiento.
Moisés está representado con dos cuernos en su cabeza. Esta imagen proviene de la descripción del profeta después de bajar del Monte Sinaí, tal como se relata en el Éxodo ("la faz de Moisés era cornuta", porque resplandecía de gloria). Miguel Ángel utiliza los cuernos para reflejar esa luminosidad.
San Pietro in Vincoli es una basílica construida en el siglo V para albergar la reliquia de las cadenas con las que ataron a San Pedro durante su encarcelamiento en Jerusalén.
Según cuenta la leyenda, la emperatriz Eudoxia, la esposa del emperador Valentiniano III, ofreció las cadenas como regalo al papa León I el Magno. Cuando éste las comparó con las cadenas del primer encarcelamiento de San Pedro en la cárcel Mamertina en Roma, las dos cadenas se unieron milagrosamente. Las cadenas se guardan en un relicario bajo el altar principal de la basílica.
La iglesia experimentó varias restauraciones y reconstrucciones. El pórtico frontal es del siglo XV y se le atribuye a Baccio Pontelli, mientras que el claustro es obra de Giuliano da Sangallo.
El interior de la basílica está formado por una planta de dos naves, con tres ábsides divididos por columnas de estilo dórico. Las naves están remachadas por bóvedas de crucería, mientras que la nave central cuenta con un techo panelado del siglo XVIII, con frescos de Giovanni Battista Parodi, mostrando en el centro el Milagro de las cadenas.













