Pasear por el Foro Romano es un deleite para los sentidos, porque hay tantos templos, tantas piedras, tanta historia... que a veces no sabes muy bien dónde mirar.
El Foro Romano constituía el eje de la Roma antigua, un ostentoso barrio de templos, basílicas y espacios públicos. El Forum era como la plaza central de cualquier ciudad actual, donde se ubicaban las instituciones de gobierno, de mercado y religiosas; era donde tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la religión y la administración de justicia.
Hoy es una colección de ruinas impresionante, aunque puedes terminar exhausto después de la visita.
Las dos entradas al Foro se encuentran en la zona del Campidoglio, desde la parte de atrás del Ayuntamiento de Roma, donde se encuentra la estatua de Luperca con Rómulo y Remo, o bien desde el Arco de Tito en plena Via Sacra.
Nosotros accedimos por la parte elevada, es decir, desde el Campidoglio, desde donde se puede entrar pero de donde no se puede salir.
Arco de Septimio Severo
El primer monumento que nos encontramos fue el Arco de Septimio Severo. Se trata de un antiguo arco de triunfo que fue erigido en el año 203 por el emperador Septimio Severo para glorificar sus victorias militares. El arco está ejecutado íntegramente de mármol blanco y está formado por un arco principal enmarcado por dos pequeños arcos.
Restos del Rostro
Justo al lado se encuentran los restos del Rostro, un ornamentado podio donde los políticos arengaban a las multitudes del mercado.
Columna de Focas
Y enfrente se sitúa la columna de Focas, que se alza sobre la Piazza del Foro, la plaza principal.
Templo de Saturno
Aquí podemos admirar el Templo de Saturno, del que sólo quedan ocho columnas y fue uno de los monumentos más emblemáticos del Foro. Inaugurado en el año 497 a.C., era un templo de gran importancia y sede del tesoro nacional.
Restos del Tabulario
El Tabulario es el nombre dado por los arqueólogos a un conjunto de edificios de la época romana situados en uno de los extremos del Foro Romano, sobre las pendientes del Arx, una de las dos cumbres de la colina Capitolina, incluyendo un edificio de la época republicana que servía como tabularium propiamente dicho, un anexo del Templo de Saturno y la oficina oficial de los archivos de la Antigua Roma, una estructura soportada por arcos y de una terraza ocupada por tres templos. El complejo toma su nombre del término tabulae, las tablillas de cera usadas en la época y que se almacenan en las oficinas de los archivos.
Templo de Vespasiano y Tito
El Templo de Vespasiano y Tito fue dedicado al culto imperial del emperador Vespasiano, deificado por el Senado después de su muerte. El templo lo empezó Tito en el año 79 y lo terminó su hermano, el emperador Domiciano. Hoy sólo quedan tres columnas.
Via Sacra
Seguimos por la Via Sacra, que es la vía calzada principal que atraviesa todo el Foro Romano. Pisar sus piedras de edad augustea es un verdadero viaje a la antigua historia. Era el camino para las ceremonias sagradas. Aunque una antigua leyenda dice que se le denominó "Sacra" después de que Romulus y Tito Tazio santificaran aquí el pacto de las Sabinas con sacrificios a los dioses.
Piazza del Foro
Y así llegamos a la Piazza del Foro, el corazón del Foro Romano, el lugar central y donde confluyen todas las calles.
Templo de César
Llegamos al Templo de Julio César. Erigido por el emperador Augusto en el año 29 a.C., señala el lugar en el que César fue incinerado tras su asesinato en el Senado en el 44 a.C.
Templo de Cástor y Pólux
El Templo de Cástor y Pólux conserva en el centro del Foro tres columnas. Es del siglo V a.C. y está dedicado a los gemelos celestes Cástor y Pólux.
Subiendo por la Via Sacra se llega a la curia, sede original del Senado romano. Esta estructura semejante a un granero ha sido reconstruida en varias ocasiones.
Templo de Rómulo
El Templo de Rómulo, se cree, está dedicado a Valerio Rómulo, hijo divinizado de Majencio, pero también se cree que fue un templo consagrado a Júpiter Estátor. Una parte de la inscripción del templo menciona a Constantino, lo que implicaría que este último se apropió del templo tras derrotar a Majencio.
Frescos de la Chiesa di Santa Maria Antiqua
La Chiesa di Santa Maria Antiqua es una iglesia del siglo VI, el monumento cristiano más antiguo e importante del Foro, un tesoro único del arte paleocristiano con exquisitos frescos de los siglos VI al IX y uno de los monumentos más antiguos que perviven.
Templo de Vesta
El Templo de Vesta tenía planta circular, que todavía hoy se puede observar. El templo antiguo se inspiró en la arquitectura griega con columnas corintias, mármol y una cella central. Seguramente era una estructura de veinte columnas corintias con un agujero central en el tejado para que saliera el humo. En este templo se custodiaba, siempre encendido, el fuego en honor a la diosa Vesta, que es la protectora de Roma, diosa del fuego y el hogar.
Casa de las Vestales
Justo al lado se encontraba la Casa de las Vestales, donde vivían las vírgenes que custodiaban la llama del Templo de Vesta. En su parte central hay un rectángulo con hierba flanqueado por estatuas, casi todas decapitadas, que representaban a las vestales.
Basílica de Majencio
La Basílica de Majencio es el edificio más grande del Foro. Iniciada su construcción por el emperador Majencio y completado por Constantino en el año 315, medía 100x65 metros, tres veces más de lo que mide ahora.
Restos de la Basílica Julia
La Basílica Julia fue una basílica civil construida en el siglo I a.C. Era un edificio público que ofrecía un lugar para reuniones, procesos judiciales y otras actividades oficiales que se desarrollaban en el Foro.
Arco de Tito
Finalmente llegamos al Arco de Tito, que fue la inspiración para el Arco del Triunfo parisino. Fue mandado construir por Domiciano en el año 81 para celebrar las victorias militares de su hermano Tito en Judea y el saqueo de Jerusalén del año 70. En épocas pasadas, los judíos evitaban pasar por debajo al considerarlo un símbolo de la diáspora.
Templo de Venus y Roma
Ya fuera, frente al Coliseo, se encuentra el Templo de Venus y Roma. Se cree que fue el templo más grande de la Antigua Roma. Ubicado en la colina Velia, fue dedicado a Venus Felix ("Venus la que trae buena fortuna") y Roma Aeterna ("Roma eterna"). Fue construido por el emperador Adriano, que empezó su construcción en el año 121. Dañado por el fuego en el año 307, fue restaurado por el emperador Majencio.
Hay muchas más ruinas y restos de templos de los que no he hablado, sólo puedo decir que es mucha información, pero merece la pena pasear por la Via Sacra e imaginar lo que tuvo que haber sido aquello. De ahí nos iríamos al Coliseo.


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