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domingo, junio 07, 2026

Barcelona: el Parque Güell

Dentro del Parque Güell y vista parcial de Barcelona

Tenía muchas ganas de visitar el Parque Güell, porque en otras ocasiones que había visitado la Ciudad Condal nunca había tenido la oportunidad de visitarlo. Posiblemente, junto a la Sagrada Familia, es uno de los lugares más visitados, y más multitudinarios, de Barcelona.

Escaleras de acceso al Parque Güell

Cuando le dije a mi hermano que iba a ir me dijo que me preparara para subir hacia arriba. Y eso fue el primer día, cuando una tarde empecé a subir y subir bajo un sol implacable, cogí varios tramos de escaleras mecánicas, y cuando llegué a uno de los accesos la taquilla estaba cerrada, las entradas vendidas y en internet podía comprarla para una hora y media después, así que decidí dejarlo para otro día.

Y la siguiente vez, cogí la entrada el día anterior, pillé un taxi que me dejó en la entrada principal, y accedí una hora antes de lo que ponía en mi entrada. La visita y el paseo al parque, grandísimo, merece la pena. Estuve tres horas, pero para verlo bien se requieren al menos cuatro horas. 

Ahí va un poco de historia sobre el Parque Güell, que no es poca...

Retrato de Eusebi Güell, Casa-museo Gaudí

En 1898, el británico Ebenezer Howard publica la obra Ciudades jardín del futuro, en la que propugna la creación de localidades de población controlada que combinen lo mejor de la vida rural y urbana, de acuerdo con las ideas antiindustriales de William Morris, el padre del movimiento Arts and Crafts, antecedente del modernismo. En esa misma época, en Cataluña, el empresario y político Eusebi Güell, que había estudiado Ciencias Sociales en Nimes (Francia) y viajaba a menudo a Inglaterra, constata que el rápido proceso de industrialización está alejando a la sociedad de los valores seculares del cristianismo y las tradiciones catalanas, divisas del regionalismo conservador. En este contexto, Güell propone a Gaudí la adaptación del modelo de ciudad jardín de Howard a su ambición de reinstaurar esos valores tradicionales en la sociedad industrial. Para este fin, pone a disposición del arquitecto un gran solar en la llamada montaña Pelada -actual Turó del Carmel-, entonces una zona alejada del centro de Barcelona. En el año 1900, Gaudí, muy identificado con las ideas políticas de Güell, proyecta un complejo residencial repleto de simbolismos relacionados con Cataluña y el cristianismo, y siembra el solar de un sinfín de muestras de su arquitectura de formas orgánicas inspiradas en la naturaleza. No obstante, la falta de interés de la burguesía por el proyecto de Güell y Gaudí condujo a la suspensión de las obras en 1914, cuando sólo se habían construido las zonas comunes y dos de las 60 casas previstas. En 1922, el Ayuntamiento adquirió el complejo para convertirlo en parque público y, en 1984, la Unesco reconoció su enorme valor artístico declarándolo Patrimonio de la Humanidad.

Gaudí proyectó el parque sobre un terreno de 15 hectáreas que Eusebi Güell había adquirido y que estaba situado a cuatro kilómetros de la Barcelona antigua, en la ladera de una colina orientada al sur. El terreno ocupaba los dominios de varias masías de la solana del Turó del Carmel, una colina de escasa altura, pero bastante accidentada. Sobre este sustrato, Gaudí concibió un complejo residencial cerrado por un muro y con los accesos controlados. El parque debía contar con áreas comunitarias, caminos, paseos y 60 parcelas triangulares de baja edificabilidad. Gaudí dotó de simbolismo este vastísimo espacio ideando un programa didáctico pensado para recuperar los valores del cristianismo y el catalanismo. Aprovechó el desnivel para convertir el parque en un camino de purificación, desde los pabellones decorados de la entrada -que aluden a la frivolidad de la época- hasta la capilla, situada en lo más alto, a la que se accedía recorriendo los senderos en peregrinación.

60 metros es el desnivel del Parque Güell, entre la entrada principal y la cima de la ladera sobre la que se extiende. 1400 metros cuadrados era la superficie promedio de los solares triangulares previstos en el Parque Güell, área que permitía rodear las casas de un amplio jardín. En 1902 el abogado Martín Trias compró las dos únicas parcelas del parque que se vendieron. En esos terrenos hizo construir su vivienda, obra de Juli Batllevell.

La entrada original del Parque hoy es la salida actual del visitante. A fin de garantizar la seguridad de los vecinos de la futura urbanización, Gaudí mandó rodear todo el recinto de un muro de mampostería, coronado en la calle de Olot por medallones de trencadís. El conjunto de zonas comunes formado por el vestíbulo de entrada, la escalinata, el mercado y la plaza constituyen el núcleo principal del parque.

Rebosante de colorido, formas exóticas, figuras oníricas y símbolos, la entrada del parque separa la ciudad gris y mundana de la urbanización ideal imaginada por el promotor Güell y proyectada por el arquitecto Gaudí. El arquitecto diseñó la entrada al parque para llamar la atención de los paseantes con construcciones casi escenográficas y para comunicar un mensaje mediante multitud de símbolos cuya interpretación permitía resolver un juego de enigmas que llevaba a la siguiente conclusión: el Parque Güell es el paraíso. Por esa razón, el colorido y el exotismo de los edificios de la entrada intentan marcar la frontera entre los dos ámbitos alegóricos, la tierra y el cielo. El diseño de los dos pabellones que flanquean la verja -la portería y la administración del parque- responde, pese a su apariencia caprichosa, a criterios estrictamente funcionales.

Edificio de la Administración

El pabellón menor de la entrada fue proyectado para alojar las oficinas de la futura urbanización (edificio de la administración). Tiene 29 metros de altura y el cuerpo de la torre mide 17 metros hasta la cruz de cuatro brazos. En 1936, coincidiendo con la guerra civil, fue destruida la cruz original. Gaudí recurrió a módulos prefabricados de formas curvas para delimitar las terrazas del pabellón. La estructura de arcos paralelos del techo de la primera planta recuerda al costillar de un animal. El ventanal está enmarcado por piezas de trencadís, y proporciona luz a la planta baja, habilitada como sala de espera. El conducto de ventilación tiene una cúpula que recuerda a la forma de una seta.

Portería o Casa del Guarda

El pabellón mayor es la portería, formado por la vivienda del conserje de dos plantas, desván y mirador. La cúpula de la portería está adornada con tazas de café boca abajo. Se dice que, con esta idea, Gaudí declaró su renuncia a seguir tomando café.

Vista desde el vestíbulo, el refugio para carruajes es una galería porticada diseñada para guarecerse en caso de lluvia, que sugiere el perfil de un elefante caminando.

Detalle del muro que rodea el Parque Güell

La verja de entrada fue instalada en 1965 en sustitución de una puerta de madera. La verja de hierro que cierra el acceso principal del parque fue diseñada por Gaudí para la Casa Vicens, su primera gran obra. La verja de la entrada principal está decorada por hojas de palma. Gaudí utilizó también piezas prefabricadas en muchos de los elementos del parque.

Gaudí solía recurrir al pasado o a las aficiones de sus clientes para personalizar las obras que proyectaba. En el diseño de algunos elementos del Parque Güell, el artista emuló los Jardins de la Fontaine de Nimes, un parque planificado en el siglo XVIII alrededor de unas ruinas romanas en la ciudad francesa en la que Güell había cursado parte de sus estudios superiores. Gaudí recurrió asimismo a la Antigüedad griega al inspirarse, también a instancias de Güell, en las ruinas del templo de Apolo en Delfos, construido en la ladera de un monte, y símbolo del clasicismo, de la misma forma que el industrial deseaba convertir el parque en el emblema de la Renaixença catalana.

Escalinata de la entrada principal

La escalinata que se abre frente a la entrada de la urbanización forma un conjunto de gran impacto visual, con alusiones a la geografía catalana y a los temas mitológicos, como el dragón protector, símbolo del parque. Las paredes de la escalinata están revestidas con paneles de trencadís.

Escalinata desde la ubicación del dragón

Situada entre los muros almenados y con las imponentes columnas del mercado como telón de fondo, la escalinata está formada por cuatro tramos y dividida en dos partes simétricas por tres fuentes de formas orgánicas que, en conjunto, representan la idea de la magnitud geográfica de Cataluña en su esplendor medieval.

Vista de la segunda fuente

En la fuente del primer tramo, un círculo representa el mundo y un compás evoca a Gaudí como arquitecto y a Güell como promotor del parque. En la segunda fuente, una cabeza de serpiente, símbolo de la medicina, aparece bajo la bandera catalana. Podría tratarse de Nejustán, la serpiente de bronce que Moisés puso en su báculo durante la travesía del desierto. La tercera fuente está dominada por el famoso dragón revestido con trencadís cerámico, mientras que el último tramo acoge un banco en forma de odeón.

Dragón del Parque Güell

Gaudí decidió ubicar en la parte alta de la escalinata un reptil gigante que se erige en guardián del parque, emulando la figura del dragón que, según la mitología griega, defendía las fuentes del templo de Delfos. Para dar forma a la figura del dragón, se dice que Gaudí saltó repetidamente sobre una malla metálica. A partir del molde diseñado por Gaudí, se elaboró una pieza prefabricada a base de ladrillo rasilla. Una vez colocada en su emplazamiento definitivo, la figura fue decorada con fragmentos de cerámica. Las piezas cerámicas utilizadas para decorar el dragón son de tamaño reducido, con el fin de adaptarse a los volúmenes curvos de la figura (trencadís).

Según algunos investigadores, el reptil del Parque Güell es una salamandra, animal que en la mitología griega se asocia con el fuego. 

El dragón es el punto inicial del sistema de fuentes de la escalinata, que se nutre del agua de lluvia filtrada por la gran plaza y acumulada en la cisterna del mercado. Los conductos se hallan en el interior de las columnas del mercado.

Sala hipóstila o mercado

Gaudí se inspiró en los templos de la Antigua Grecia para proyectar bajo la gran plaza del Parque Güell un bosque de columnas dóricas destinado a convertirse en el mercado de la futura urbanización. Situada en el segundo nivel del parque, la sala hipóstila genera un imponente fondo monumental que crece a medida que se asciende por la escalinata. El artista confirió una gran inclinación a las columnas más exteriores del conjunto, una práctica habitual de los arquitectos griegos que Gaudí exageró deliberadamente a fin de reforzar la estructura y dinamizar visualmente el espacio. La sala se compone de 86 columnas hechas de mortero y escombro que sostienen la gran plaza superior. La cubierta está formada por bóvedas semiesféricas revestidas de trencadís blanco. Gaudí sustituyó cuatro de las columnas para poner en su lugar sendos plafones, también de trencadís, que representan las cuatro estaciones. Cuatro soles de tres metros de diámetro y de diseño similar, pero de distintos tonos, decoran el techo del mercado. Junto a los soles, en el techo también aparecen representadas 14 lunas de formas variadas. La cornisa del mercado está adornada con una serie de gárgolas que representan cabezas de león y que sirven para desaguar la lluvia que cae sobre el banco de la gran plaza.

Detalle del techo de la sala hipóstila

Según el proyecto inicial, la sala hipóstila tenía que albergar un mercado, respondiendo así a la necesidad de crear espacios que garantizaran la autonomía de los residentes del Parque Güell.

Detalle de trencadís, banco de la gran plaza

El trencadís está omnipresente en la arquitectura de todo el parque. Se trata del revestimiento a base de fragmentos rotos de cerámica y otros materiales, técnica ideada por Gaudí que en el Parque Güell adquiere la categoría de arte. Unidas con argamasa, las piezas de trencadís se colocaban sobre la superficie arquitectónica para formar un puzle lleno de color. En el banco de la gran plaza, los motivos vegetales y animales contrastan con los elementos geométricos.

Gran plaza del Parque Güell

Concebida para ser el ágora o espacio de encuentro de los residentes de la urbanización, la gran plaza acoge el banco serpenteante, considerada una de las mayores obras de las vanguardias del siglo XX. Inspirándose en las ágoras de las polis griegas, Gaudí diseñó este vasto punto de reunión y esparcimiento en el que debían desarrollarse las actividades cívicas y las ceremonias religiosas de los habitantes de la urbanización ideal. Situada en el centro geográfico del parque, la gran plaza tiene forma oval y un tercio de su superficie excavada en la ladera de la montaña, en una configuración que imita la de los templos griegos arcaicos. El resto del espacio, contorneado por el larguísimo banco serpenteante que actúa como barandilla, se asienta sobre las 86 columnas dóricas del mercado ubicado justo debajo, con lo que la gran plaza se convierte en un gran mirador sobre la llanura de Barcelona y el mar Mediterráneo.

Detalle del banco serpenteante de la gran plaza

Las obras de la plaza comenzaron en 1907, al tiempo que se construía la columnata del mercado. La plaza se inauguró dos años después, aunque el banco serpenteante de trencadís se completó años más tarde. El banco presenta un revestimiento de trencadís de estilo vanguardista, obra de Josep Maria Jujol. Las líneas ondulantes del banco contrastan con la rigidez de las columnas que soportan el peso de la plaza. El revestimiento de la parte externa del respaldo, visible desde la propia plaza gracias al diseño serpenteante del banco, presenta hasta 75 variaciones de una forma de hoja de palma.

La superficie total de la plaza es de 2.694 metros cuadrados, la mitad de la cual descansa sobre la sala hipóstila. El banco mide aproximadamente 110 metros de longitud. 

El extenso banco que ciñe con su forma ondulada la mitad sur de la gran plaza fue uno de los últimos trabajos ejecutados por Gaudí en el parque. Antes de su construcción, Gaudí elaboró un detallado estudio para encontrar la forma más cómoda de asiento y, al mismo tiempo, integrar el banco en las funciones comunitarias de la plaza. De esta manera, el arquitecto desarrolló dos módulos curvilíneos -uno cóncavo y otro convexo- que, repetidos en serie, generaban esa forma ondulada, muy útil tanto para actos multitudinarios como para grupos pequeños que charlaran en la intimidad.

Muro trasero de la gran plaza

El muro de la parte trasera de la plaza está formado por una serie de gruesos pilares que imitan la forma de palmeras.

Parque Güell

Gaudí resolvió los grandes desafíos que el pronunciado relieve genera a la circulación por la urbanización diseñando una densa red de viaductos, pórticos, caminos y senderos con estructuras sumamente originales, diseños y recorridos muy funcionales y una estética que se funde a la perfección con el terreno. Inspirándose en el modelo de jardín inglés del siglo XIX, Gaudí concibe una red que une todos los puntos de la urbanización y cumple con el programa simbólico de ascensión de lo mundanal -la entrada al parque- a lo más ascético: el Calvario que lo culmina.

Casa-Museo Gaudí

Dentro del parque también se encuentra la Casa-Museo Gaudí, lugar de residencia del arquitecto entre 1906 y 1925, pocos meses antes de su muerte, antes de trasladarse a vivir al taller de la Sagrada Familia. Allí vivió con su padre y su sobrina. Diseñada por su ayudante Francesc Berenguer, fue construida como casa de muestra de la urbanización, hasta que fue adquirida por Gaudí, que ya se olía el fracaso del proyecto. Se trata de una casa con sótano y tres plantas, dos terrazas y rematada por una alta torre coronada con una cruz y una veleta, rodeada por un jardín rústico cercado por un muro bajo, donde destaca una pérgola de arcos parabólicos recubierta de jazmín. La decoración, donde destacan los elementos de cerámica y los esgrafiados, es de estilo modernista.

Jardín de la Casa-museo Gaudí

Cuando murió el arquitecto se puso en venta y el importe fue destinado a las obras de la Sagrada Familia, según el testamento dejado por Gaudí. Fue adquirida por el matrimonio italiano Chiappo Arietti, y en 1963 la compró la Asociación Amigos de Gaudí con el objetivo de fundar un museo dedicado al arquitecto. 

Oratorio de Gaudí, Casa-museo Gaudí

El museo alberga diversos muebles y objetos personales de Gaudí, como su dormitorio y su oratorio, además de algunos cuadros y esculturas, así como paneles informativos y audiovisuales dedicados al arquitecto. En el vestíbulo hay un busto de bronce con la efigie del arquitecto. Entre los muebles hay mobiliario original procedente de la Casa Calvet, la Casa Batlló y la cripta de la Colonia Güell. En el jardín se exponen también diversos objetos, como la cruz de cuatro brazos del portal de la Finca Miralles, una copia de una escultura de la Sagrada Familia (terminada según el proyecto de Gaudí), una gárgola con forma de cabeza de león de la cornisa de la plaza del parque o unas rejas procedentes de la Casa Vicens y la Casa Milá.

miércoles, mayo 13, 2026

Tanto que ver

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Ésta es la tercera vez que estoy en Barcelona y la primera que visito el Parque Güell. Qué maravilla. Es un parque cuya visita requiere varias horas. Yo he estado tres y he salido fascinada. También he visitado la Casa-Museo Gaudí, dentro del parque.

sábado, noviembre 01, 2025

En el Museo Numantino

Como hoy llovía nos hemos dado una vuelta por el Museo Numantino donde hemos vuelto a ver los objetos encontrados en las excavaciones de Numancia y otros pueblos de Soria.

domingo, agosto 10, 2025

Mesa del Santo

Dicen que la capilla de la ermita de la Mesa del Santo se ilumina cuando te asomas a las rejas de la puerta, pero a mí no se me iluminó.
No hemos vuelto porque dice mi novio que en las tardes de verano hay muchísima gente.

martes, mayo 06, 2025

Michelangelo tan cerca de casa

Concatedral de la Redonda, Logroño


Tantas veces hemos entrado en la concatedral de La Redonda de Logroño... Tantas veces... 

Todo comienza hace unos meses, cuando yo estaba viendo en la televisión Un país mágico. Debo reconocer que suelo llegar a casa para ver Saber y ganar, pero antes de que comience suele haber programas sobre viajes, gastronomía, y en este caso el mago Miguelillo iba por España visitando a sus gentes y haciendo magia por las calles de nuestras ciudades. Entonces llegó a Logroño y ahí es cuando descubrí que la concatedral de La Redonda tiene un tesoro inimaginable, un tesoro para el que tuvieron que pasar más de cuarenta y tantos años para que lo descubriera. Lo mejor de todo es que pregunté a todo el mundo si sabían que había una tabla de Miguel Ángel Buonarotti en La Redonda, y todo el mundo lo desconocía... 

Es que he visitado dos veces la Capilla Sixtina, me he leído biografías de Miguel Ángel, he absorbido sus obras, hemos tenido paciencia con una fila de tres horas para ver el David y nos hemos escapado de la muchedumbre del Coliseo para ir a ver el Moisés. Incluso hemos visitado su tumba en la Basílica de la Santa Croce en Florencia. Hemos visto otras pinturas de él en los Uffizi de Florencia... sin saber que una de sus obras más desconocidas la teníamos al lado de casa. 

Adoro el arte desde mi más tierna edad, y el primer contacto con Miguel Ángel fue a través de un libro que nos mandaron leer en 6º de E.G.B. en el colegio. Se titulaba El terrible florentino y hasta hace poco estaba descatalogado, pero me gustaría volver a leerlo sólo para disfrutar de Miguel Ángel con lo que ahora sé de él y de su obra. No lo tengo porque entonces mi clase tenía que leer otro libro y luego los intercambiábamos con la otra clase. Y éste era el de la otra clase, así que lo tuve que devolver, pero me dejó marcada, y ni siquiera sabía nada de Miguel Ángel.

Cerrado mientras dura la celebración

Luego he tenido la suerte de compartir mi vida con una persona que ama también la literatura, el arte y los viajes, así que no perdemos la oportunidad si tenemos que ir a ver una obra de arte. Y allá que fuimos, en pleno Domingo de Resurrección.

Interior de la concatedral de la Redonda

Lo que no sabíamos es que estaría cerrado al público mientras están diciendo misa, así que a las 12,15h entramos en la Redonda, en plena misa, y con una afluencia muy grande de gente, supongo que al ser Domingo de Resurrección, pero también porque es el principal templo cristiano de Logroño. Sin embargo, decidimos recorrer el lateral de la iglesia para encontrarnos con una pequeña capilla vacía en el ábside, junto detrás del altar. Y allí estaba el cuadro, pero había un cartel donde claramente se decía que se mantendría cerrado mientras se celebraban las celebraciones litúrgicas. Nosotros nos quedamos esperando hasta la una... 

Pero a la una comenzaba otra misa, y de esto me enteré porque al ver que nadie abría las tapas del cuadro, hablé con un anciano sacerdote que se encontraba en un confesionario, me dio el horario de misas (a la una y a las ocho de la tarde), y no nos íbamos a quedar a otra misa. Pero el horario al público comenzaba a las cinco, así que volveríamos por la tarde.



El Calvario de Miguel Ángel que se expone en la concatedral de La Redonda es una tabla que se pintó para Vittoria Colonna, viuda del riojano Francisco de Ávalos, que era amiga de la infancia de Miguel Ángel. El marqués perdió la vida en la Batalla de Pavía.

Como siempre hacía Miguel Ángel y muchos artistas de su época, la realización de este cuadro estuvo precedida de un sinfín de bocetos, muchos de ellos conservados en el Louvre de París y en el British Museum de Londres.



Acerca de esta pintura, se conserva correspondencia entre Vittoria "la Divina" y el artista. En una de esas misivas, Vittoria le recomienda "rezar a este dulce Cristo que tan bien y tan perfectamente habéis pintado". A la muerte de Vittoria, Miguel Ángel se hizo con el cuadro para retratar a la Magdalena, que es en realidad el retrato de Vittoria, y que representa el arrepentimiento posando su mano sobre el brazo de la Virgen.

La posición del brazo de la Virgen también fue modificada, dejando como testimonio la mano superpuesta a la altura del codo. Finalmente pintó una inscripción en hebreo sobre el cuello del crucificado: Gibor (héroe divino).

Se desconoce cómo, 50 años después de la muerte de Miguel Ángel, llegó esta tabla a la colección de Don Pedro González del Castillo, obispo de la Diócesis de Logroño y confidente de Felipe III y su esposa Margarita de Austria. Fue Don Pedro quien lo donó a la capilla de la Redonda como adorno de su sepulcro.

Es reseñable el valor que el obispo concedía a la obra, que mandó guardar en un arcón de tres llaves hasta que se terminara la construcción del sepulcro. Sólo cuando se colocó la reja de la capilla se expuso la pintura.

domingo, abril 20, 2025

Había una vez un cuadro

Lleva toda la vida aquí y nosotros hemos visitado Florencia y Roma para ver obras de Miguel Ángel. Lleva toda la vida aquí y parece como si se llevara en secreto.
En la concatedral de La Redonda, en Logroño, hay una pequeña tabla de Miguel Ángel. Hace dos meses nos enteramos de que tenemos este tesoro en La Rioja, y eso que lleva toda la vida aquí. Apenas se le da publicidad, pero ahí está.
En una urna blindada, claro.
Hoy lo hemos visto en directo. Una joyita artística al lado de casa.

jueves, marzo 27, 2025

La antigua estación

Hace unos meses pintaron en Ezcaray un mural de una antigua foto de la estación, estación que se encuentra muy cerca y que hace años se reconvirtió en cafetería.
Hasta lo que yo sé el tren cruzaba toda la Vía Verde desde Ezcaray hasta Haro.
Ya no pasa el tren por aquí pero el mural nos recuerda que hubo una época que sí llegaba…

martes, marzo 25, 2025

El dormitorio en Arlès

El dormitorio en Arlès es un cuadro de Vincent Van Gogh que se puede ver en el Museo de Orsay (París). Representa el dormitorio del pintor durante su estancia en la ciudad francesa de Arlès. De este tema el pintor holandés pintó tres cuadros casi idénticos. El pintor, tal y como decía en una carta dirigida a su hermano, quería transmitir en este cuadro la tranquilidad y sencillez de su dormitorio a través de la luz y el color de los elementos que lo componen: las paredes, de azul pálido, el suelo de gris apagado y las sillas y la cama en amarillo, así como las almohadas y la sábana de un verde claro y muy pálido, la manta, de color rojo sangre, la mesa de aseo anaranjada, la palangana azul, la ventana en tono verdoso. El cuadro presenta una gran profundidad, aunque la perspectiva de los elementos que lo componen da la sensación de inestabilidad. Todo parece estar inclinado. En cuanto a la luz, es uniforme y sin sombras, al no existir un foco de luz concreto. Es curioso que, salvo la cama, el resto de objetos, incluso los cuadros, están por parejas, como si el autor quisiera sentirse menos solo. Los dos cuadros colgados en la pared son desconocidos.

domingo, marzo 23, 2025

El beso de la muerte

El beso de la muerte es una escultura de mármol esculpida en 1930, que se encuentra en el cementerio de Poblenou, en Barcelona. No se sabe a ciencia cierta quién es el autor, si Jaume Barba o Joan Fontbernat. 

La escultura, a medio camino entre lo erótico y lo lúgubre, responde al encargo de la familia Llaudet, tras perder en 1930 a su joven hijo.

La obra se encuentra sobre la tumba del empresario textil Josep Llaudet Soler. El epitafio de la tumba, en la base de la escultura, contiene los siguientes versos del poeta Jacinto Verdaguer:

"Mes son cor jovenívol no pot més;

en ses venes la sanch s'atura y glaça

y l'esma perduda amb la fe s'abraça

sentint-se caure de la mort al bes".

La traducción sería: "Y su joven corazón no puede ayudar; en sus venas la sangre se detiene y se congela y el ánimo perdido abraza la fe. Cae sintiendo el beso de la muerte. Amén".

La escultura es un buen ejemplo de la práctica del memento mori en el arte. Memento mori que se traduce como "recuerda que morirás". En lugar de ver la muerte como algo que hay que temer, el memento mori abraza la inmortalidad del alma y la vida después de la muerte.

jueves, diciembre 26, 2024

Sin juzgar a quién



Ésta es una de las pinturas consideradas de las mejores del mundo porque de un plumazo nos da una lección de educación.

Pintada en 1952 por el artista ruso Fédor Reshetnikov, la tituló Notas bajas de nuevo

Trata de un niño que regresa de la escuela y no ha aprobado un examen. El niño se encuentra compungido, pero es necesario hacer un examen profundo del resto de personas de la sala, porque toda la familia lo juzga. El hermano lo mira con regodeo, la madre se encuentra seria, la hermana lo observa con soberbia.

El artista dijo de esta pintura: "Trátenlo como lo trata el perro, lo ama si pasa o no, lo ama por sí mismo".

Esta pintura es un modelo de arte que educa a las personas y corrige su comportamiento.

La Gioconda en los Uffizi

En diciembre de 2013, la Mona Lisa fue exhibida en la Galería Uffizi de Florencia. La Mona Lisa había sido robada del Museo del Louvre en 1911 por Vicenzo Peruggia, un carpintero italiano que la mantuvo oculta durante dos años. Tras ser recuperada en Italia, la obra maestra fue exhibida brevemente en la Galleria degli Uffizi antes de ser devuelta al Louvre. 

Esta exhibición temporal fue un momento significativo en la Historia del Arte y la seguridad de las obras maestras, destacando la vulnerabilidad y el valor incalculable de este icónico retrato de Leonardo da Vinci.

martes, octubre 08, 2024

Rincones madrileños



Tiene algo Madrid que siempre me atrae. Sus rincones son para disfrutar cada vez que vamos. El ritmo cultural es gigante. Hay gente por todas las partes. Y puedes perderte en el Madrid castizo a comer unas tapas típicas españolas.

Siempre me ha gustado el arte urbano, pero no los grafitis como tal, sino las imágenes murales que alegran muchas calles de cuantiosas ciudades. Ya en Puerto de la Cruz pude disfrutar de este arte urbano, pero me encantó una pared madrileña que, a su vez, era un trampantojo. Ojo a la señora asomada al balcón. 

jueves, septiembre 26, 2024

Viaje a Roma: Basilica di Santa Maria Maggiore


Nuestro hotel estaba muy cerca de la Basilica di Santa Maria Maggiore, así que puedo decir que la visita a este templo católico era casi obligada.

Interior

Es una de las cuatro basílicas patriarcales de Roma, que data del siglo V y corona el monte Esquilino, donde se dice que en el verano del año 358 nevó de forma milagrosa. De ahí que también se la llame Santa Maria della Neve. Cada 5 de agosto, un espectáculo de luz recrea el hecho en la Piazza Santa Maria Maggiore.

Artesonado

La basílica tiene varios estilos arquitectónicos. Cuenta con un campanario románico del siglo XIV, un artesonado renacentista, una fachada barroca del siglo XVIII y un imponente interior barroco.

Cappella Paolina

Como entramos en domingo, en una de las capillas (Cappella Paolina) estaban dando misa. Y, obviamente, se rogaba silencio.

Estatua del Papa Pío IX

Para mí una de las cosas más impactantes de la basílica fue la estatua a tamaño agigantado del Papa Pío IX frente al retablo, aunque en un piso inferior, rezando elevando la mirada al cielo.

Confesionarios

Entre el maravilloso icono que había en una capilla, el techo barroco impresionante sobre todo donde se encuentra la cúpula, nos fijamos en que también -si queríamos- podíamos confesarnos, porque las confesiones se realizan en varios idiomas.


A modo de curiosidad, tengo que decir que las luces de la basílica fueron inauguradas por los Reyes de España (los eméritos), y hay una inscripción en español que informa de ello.

Fue una visita enriquecedora. 

lunes, septiembre 23, 2024

Viaje a Roma: los Museos Capitolinos


En mi viaje anterior a Roma no llegué a entrar en los Museos Capitolinos, pero esta vez teníamos que entrar. Y la visita es bastante ilustrativa. Situado en la Piazza del Campidoglio, se encuentran en el Palazzo Nuovo y el Palacio de los Conservadores. Se crearon como museo en el año 1471, cuando el Papa Sixto IV donó a la ciudad una importante colección de bronces provenientes del Laterano, lo que lo convierte en el museo público más antiguo del mundo. 


La Pinacoteca proviene inicialmente de la colección de la familia de los marqueses Sacchetti y de los príncipes Pio de Saboya.


La Promoteca está formada por una colección de bustos de personajes ilustres transferidos al Campidoglio desde el Panteón por voluntad de Pío VII en el siglo XIX.


La Colección Castellani fue donada por Augusto Castellani a mediados del siglo XIX y está formada por materiales de cerámica arcaica (del siglo VIII al IV a.C.), de origen etrusco en su mayoría.

El Medagliere Capitolino es la colección de monedas, medallas y joyas del Comune (Ayuntamiento), donada a finales del siglo XIX.

Estatua ecuestre de Marco Aurelio (original)

Sin duda, destaca la estatua ecuestre de Marco Aurelio. El que se encuentra en la plaza es una copia, siendo que el original está dentro del museo.

Luperca

La joya de la corona es la Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo. Se cree que los niños fueron añadidos con posterioridad a la estatua. En su origen se pensó que este bronce era una obra etrusca del siglo V a.C., pero se ha datado del siglo XII d.C.


En el jardín se encuentra, reconstruido y policromado, el Colosso di Via Caffarelli. Impresionante.

Se trata de una visita muy agradable.