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domingo, junio 14, 2026

Barcelona: L'Aquàrium



Quien me conoce sabe que adoro todos los acuarios, que entrar y ver a los peces y tiburones me produce paz mental, así que, ya que no conseguí entradas para entrar en el interior de la Sagrada Familia, decidí acercarme al Acuario de Barcelona.



Situado en el Port Vell, es el único acuario de la ciudad condal. Además, es el centro más importante del mundo en temática mediterránea.



El complejo, que fue inaugurado en 1995, dispone de 80 acuarios diferentes que contienen unos 11.000 animales pertenecientes a 600 especies distintas. 



El acuario cuenta con un primer semitúnel (sólo una pared permite ver el tanque de los tiburones) y luego hay un túnel completo, donde se pueden ver sobre todo tiburones de varios tipos y las manta rayas. 



También hay especies tropicales. Especial ilusión me hizo ver ajolotes mexicanos.

martes, febrero 10, 2026

La espera

La espera es un libro precioso que da unas pinceladas sobre la vida de los lobos. Se basa en una experiencia real del autor, que como jefe de redacción de una revista le propusieron ir a Riaño (León) a avistar lobos. 

Pasa unos días allí y no consiguen ver lobos, pero habla de la mitología, literatura y cine que nos crean imágenes (buenas o malas) sobre los lobos, también sobre las regulaciones como especie protegida y las disputas que se tienen sobre ello, sobre el embalse de Riaño, una obra de gran envergadura que sepultó a nueve pueblos bajo sus aguas. Entonces, mientras su mujer embarazada espera en Barcelona, él decide regresar antes de marchar, y es el último día cuando consiguen ver una manada de lobos, y la sensación es magnífica.

EL AUTOR:



Mario Trigo (Torrelavega, 1980) es traductor. Durante siete años fue jefe de redacción de la revista de cultura viajera y crónica periodística Altaïr Magazine y se ocupa también de ilustración y diseño dedicados al mundo editorial y periodístico.

Página web del autor.

EL LIBRO:

Título original: La espera

Autor: Mario Trigo

Editorial: Garbuix Books (1ª edición, en febrero de 2026)

Número de páginas: 176

ISBN: 9788419393708

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto de Neus: Nuevo.

* Reto "Pecera 50": Un libro ambientado en un bosque.

viernes, agosto 15, 2025

El pajarito

Mi suegro tiene un pajarito precioso. Es joven y aún no canta mucho, pero seguro que terminará cantando y dando alegrías.

jueves, agosto 14, 2025

El mensaje de los pájaros

Cuando hay tantos pájaros juntos es señal de que el tiempo está de cambio. En la casa de mis padres hay unos cables que cruzan el jardín y cuando los pájaros se posan allí, muchos pájaros juntos, mi padre dice que viene tormenta.
Esta tarde se veían muchos tordos (mi novio dice que son tordos, yo no los reconozco) en el cumbrero de un edificio y la tarde estaba amarilla.
Parece tiempo de cambio.

viernes, mayo 16, 2025

Despidiéndonos de Dublín

Mañana volvemos a casa y hoy hemos estado despidiéndonos de Dublín. Hemos visitado el Museo de la Emigración y paseado junto al río Liffey.
Mañana estaremos en casa después de una magnífica semana.

viernes, marzo 14, 2025

Viaje a Santander: el Museo Marítimo del Cantábrico


Mi novio y yo nos sentimos especialmente atraídos por lo que tenga que ver con el mar y los acuarios, así que no podíamos dejar pasar la visita al Museo Marítimo de Santander. De hecho, en la larga caminata que dimos el primer día pasamos por allí y decidimos volver por la tarde. Pero como la visita dura al menos una hora, cuando llegamos antes de las seis (hora de cierre) ya habían cerrado la puerta, así que regresamos al día siguiente. Es un museo precioso, digno de visitar.

Hay una larga escalinata desde la Avenida Reina Victoria, que nosotros bajamos y subimos. Pero al día siguiente fue otro cantar, porque un jubilado en el autobús nos dijo dónde teníamos que bajar y dónde se encontraban las escaleras mecánicas (junto al Palacio de Festivales).

Es imprescindible conocer la relación que, históricamente, ha mantenido -y mantiene- Santander con el mar. Y para ello se hace necesario visitar el Museo Marítimo del Cantábrico.

Casa de pescador (maqueta)

Los fondos del museo, cuyo edificio se alza frente a la bahía de Santander, recogen colecciones procedentes de instituciones relacionadas con el mar, y algunas se iniciaron ya en el siglo XVIII. Su carácter pedagógico e interactivo lo hace interesante para todos los públicos, sobre todo para los niños. El espacio museístico es un espacio de cuatro ejes -biología, historia, etnografía y tecnología- y muestra piezas de gran valor histórico, maquetas, impresionantes esqueletos de ballenas y espectaculares acuarios, donde se ha logrado representar la gran diversidad del ecosistema marino del Cantábrico.


El MMC nació de la necesidad de fundar en Santander un museo dedicado a la mar y un laboratorio oceanográfico. En mayo de 1972 se firmó el convenio para la construcción de dos edificios, uno destinado a laboratorio y otro, a museo. Las obras comenzaron en 1975 y las instalaciones fueron inauguradas, bajo la dirección de José Luis Casado Soto, en abril de 1981. A principios del 2000 se cerró para ampliarlo y remodelar el museo.

Zona de cañones de un barco del siglo XVI

El museo muestra la vida marina y la relación entre la mar y el ser humano a lo largo de la historia. Su colección comenzó a reunirse en el siglo XVIII y fue aumentando gracias a la colaboración de importantes colectivos.

El museo se distribuye en cuatro espacios: La vida en la mar (naturaleza y biología marinas), Pescadores y pesquerías (etnografía pesquera), El Cantábrico y la mar en la historia (historia marítima) y Vanguardia tecnológica frente a la mar (tecnología marítima).

Esqueleto de roncal común, segunda especie de ballenas más grande del mundo

En el vestíbulo destaca el esqueleto de ballena de más de 24 metros de largo (roncual común encontrado muerto en las costas cántabras en el siglo pasado) y otros pertenecientes a ejemplares de delfines, cachalotes y orcas. También pueden contemplarse varios acuarios con especies vivas de pequeños tiburones, tortugas y pulpos, y algunas maquetas de barcos que reconstruyen la historia de la navegación. 

Vistas de la bahía de Santander desde la terraza del MMC

La visita del museo comienza desde la planta superior, donde hay una terraza con magníficas vistas a la bahía de Santander. Pudimos disfrutar de la panorámica porque tuvimos la enorme suerte de que el día estaba soleado. En la planta superior también hay piraguas y barcas de pescadores restauradas. 

Arte de cerco

En la segunda planta nos encontramos la parte didáctica y etnográfica donde nos habla del Cantábrico y la mar en la historia. Así nos encontramos con antiguos aparejos de pesca, formas de pesca, el oficio de la pesca, información sobre los antiguos balleneros, la vida del pescador.


También hay reproducciones del camarote de un barco, el rancho, la bodega o la tasca. Se pueden apreciar las vestimentas que llevaban los pescadores, en días de diario y en días festivos, las imágenes de santos a los que se encomendaban. Habla de las ciudades romanas del Cantábrico, donde Santander era conocida como Portus Victoriae Iuliobrigensium

En la primera planta hay sellos, documentos, un facsímil del Fuero de Santander, y a medida que vamos avanzando -y avanzan las épocas- descubrimos las naos y carabelas que cruzaban los océanos. 


A mí me gustó mucho la maqueta de la construcción de una carabela. Aparecen las armas y una reconstrucción a tamaño natural de la parte del barco donde se encontraban los cañones. Como hay espejos a los lados parece que el pasillo se alarga hasta el infinito. También hay una reconstrucción del despacho de un armador santanderino. 

Terminamos el recorrido viendo partes de los barcos modernos, como el motor o el timón.


Y llegamos a la planta baja, donde encontramos inicialmente los botes donde en siglos pasados se guardaban especímenes animales en formol, que para mí es un tanto desagradable. Pasamos junto al enorme esqueleto de la ballena y llegamos al acuario.


Antes de entrar en el acuario hay un medusario, un laboratorio de cría de medusas. Adoro ver medusas, me parece ver pequeñas hadas marinas.


Me atraen desde siempre los acuarios, me relaja muchísimo ver a los peces en su hábitat natural. Y adoro ver tiburones. A mi novio siempre le saludan las mantarrayas, pero a mí me gusta observar a los tiburones. Aquí hay varios tiburones pequeños.

De aquí salimos encantados, porque es un museo que merece mucho la pena ir a ver.

jueves, marzo 06, 2025

Viaje a Santander: el Real Sitio de la Magdalena

Palacio de la Magdalena

Sin duda, cuando pensamos en Santander, tenemos en mente el Palacio de la Magdalena, uno de los símbolos de la ciudad. Y es que es un lugar precioso. Se ubica en la península de la Magdalena y como había algo de pendiente decidimos coger el tren turístico hasta la entrada del palacio. No llegamos a entrar en el palacio, aunque hay visitas guiadas a las horas en punto, pero nos quedaba más de media hora para la siguiente visita guiada, y preferíamos pasear y deleitarnos con el paraje y las vistas.

Palacio de la Magdalena (detalle del pórtico)

La península de la Magdalena es uno de esos lugares donde todo tiene interés (tiene 25 hectáreas de superficie). El paisaje excepcional, la acertada intervención humana y el disfrute público hace de este paraje un lugar privilegiado en cualquier época del año.

Antiguas Caballerizas Reales

Cogimos el tren y pasamos junto a la estatua de Félix Rodríguez de la Fuente para llegar a las Caballerizas Reales, hoy convertido en la sede de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El edificio fue diseñado por el arquitecto Javier González de Riancho con un planteamiento de arquitectura inglesa, lo que recuerda a un cottage de  la campiña inglesa. También funciona como residencia de estudiantes para los cursos de verano.

Palacio de la Magdalena

Poco más adelante, en un promontorio que domina el mar, aparece majestuoso el Palacio de la Magdalena. Construido entre 1909 y 1911 por mecenazgo popular y el propio Ayuntamiento de Santander, se levantó para albergar a la familia real española. Fue obra de los arquitectos González de Riancho y Gonzalo Bringas y se levanto en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo fortín de San Salvador de Hano, que protegía la entrada a la bahía.


Arquitectónicamente, el palacio presenta un estilo ecléctico, entre el gusto inglés de la reina Victoria Eugenia, que lo habitó en sus inicios en sus estancias veraniegas, y las influencias francesas que se decantan en las escalinatas y terminaciones exteriores.

A partir de 1913 pasó a ser residencia de verano del rey Alfonso XIII y su familia, que lo ocuparon regularmente hasta la proclamación de la Segunda República. El palacio y la península se convirtieron en el centro, entre 1913 y 1930, de la vida veraniega de la realeza y corte de España. 

Em 1977 Juan de Borbón vendió el edificio a la ciudad por 150 millones de pesetas. En 1982 fue declarado monumento histórico-artístico. Hoy pertenece al Ayuntamiento de Santander y es sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Además de los cursos de verano, en sus estancias se celebran exposiciones, conciertos, representaciones teatrales y otros actos culturales de diversa índole.

Es un edificio de una belleza impresionante.

Isla de Mouro

Si miramos al frente, hacia el mar, nos encontramos con la minúscula isla de Mouro, con su faro oteando el ir y venir de las embarcaciones de la bahía.

Carabelas de Vital Alsar

Seguimos descendiendo y nos encontramos con un museo al aire libre llamado "El Hombre y la Mar", donde se han instalado las carabelas y la balsa en las que navegó el marino santanderino Vital Alsar en sus viajes de expedición entre los años 60 y 80 del siglo XX. También se exhibe una curiosa burbuja de salvamento y un mapa con las rutas realizadas por Alsar.

Mascarón de proa de la Marigalante

Vital Alsar fue un aventurero y navegante santanderino que, en mayo de 1978, se puso al frente de una expedición que zarpó de México en dirección a Santander, navegando más de 7000 millas náuticas, en homenaje a las expediciones de Francisco de Orellana. Los tres galeones, llamados Cantabria, Quitus Amazonas y Ana de Ayala, arribaron a puerto en octubre de ese año. Se puede apreciar el bello mascarón de proa de la Marigalante, que es una sirena.

Réplica de la balda de Vital Alsar

La balsa es una réplica de la que utilizó Vital Alsar para navegar desde Ecuador hasta Australia, y la esfera salvavidas fue remolcada por uno de los tres galeones durante el viaje desde México.

Mini-zoológico, al fondo el islote y playa del Camello

Siguiendo la línea de la costa nos encontramos con el mini-zoológico, donde se pueden ver animales marinos como focas, leones marinos y pingüinos. 

Pingüinos africanos

Yo recordaba de cuando era pequeña haber estado riéndome con los pingüinos en Santander, pero también recuerdo que era todo muy diferente. Allá por los años 80, en los promontorios rocosos junto al mar y, por tanto, a varios metros por debajo del paseo y muy lejanos, se veían decenas de pingüinos. Mi padre y yo nos echamos a reír y no había manera de que nos fuéramos allí. Sí, nos reíamos porque los pingüinos son muy graciosos. Pero ya no están tan lejanos, sino que parece que los pudieras tocar con las manos, y ya no se ven decenas, nosotros sólo vimos dos. La suerte que tuvimos es que en ese momento les dieron de comer. 

Playa del Sardinero y el faro de Cabo Mayor al fondo

Desde aquí hay unas magníficas vistas de la playa del Sardinero. Y al fondo se ve el faro de Cabo Mayor.

Casa de los Guardeses

Antes de salir del Real Sitio se la Magdalena, nos encontramos con la Casa de los Guardeses, convertida hoy en oficina de turismo y centro de recepción de visitantes. Fue construida al estilo rural inglés en 1913 para albergar las viviendas permanentes del personal encargado del cuidado del recinto.

Monumento a las Víctimas del Terrorismo

En medio del césped está el Monumento a las Víctimas del Terrorismo, creado por Agustín Ibarrola en 2005.

Playa de Bikinis al fondo

Retomando el paseo marítimo hacia el centro de la ciudad, dejamos atrás las playas de la Magdalena y de Bikinis, esta última llamada así porque fue una de las primeras playas donde se empezó a utilizar el bikini por parte de las extranjeras que venían a los cursos de verano.


Y así nos despedimos del Real Sitio de la Magdalena, que ese día aún teníamos mucho paseo por delante.

domingo, diciembre 01, 2024

Diciembre

Ya estamos en la recta final del año y ya empieza diciembre. De aquí a fin de mes enseguida pasan los días con tanta fiesta.
Hemos ido a ver a mis amigas que siempre se relamen cada vez que me ven…

lunes, noviembre 11, 2024

Viaje a Tenerife: Loro Parque

Entrada a Loro Parque

Para mí Loro Parque es uno de los zoos más impresionantes que visitar en nuestro país. Ya había estado en mi anterior visita a Tenerife y lo que mejor recuerdo es el espectáculo de las orcas.


Loro Parque es un parque zoológico, situado en Puerto de la Cruz, creado en 1970 por los alemanes Wolfgang Kiessling y su padre. Con una superficie de 13.000 km2, inauguraron un parque donde se reproducía el hábitat natural de los animales. En la actualidad, la extensión del parque es de 135.000 m2 y dentro del parque se encuentra la mansión de la familia que lo creó. Quisieron crear un parque que imitara los grandes templos asiáticos, por lo que trajeron los tejados de la entrada, que son de oro macizo.

Cisnes negros

Nada más entrar te hacen una foto, pero yo pregunté por los loros, porque cuando estuve en 2010 había dos loros en la entrada para hacer fotografías a los visitantes. Hoy en día, por el bienestar animal, ya no hacen fotos con los loros de verdad. 

Acuario

El primer sitio que visitamos fue el acuario de los tiburones. A mí me agrada mucho ver a los animales marinos en el agua. Me produce mucha calma, y mi novio, igual que ya ocurrió en el acuario de San Sebastián, se hizo amigo de las rayas. Como ya he puesto muchas veces tiburones, esta vez pongo alguna foto diferente del acuario. Tuvimos suerte porque cuando entramos en el túnel del acuario nos encontrábamos solos y pudimos disfrutar sin gente de los peces y mamíferos que cruzaban sobre nuestras cabezas.

Loro verde entre los árboles

Con respecto a los loros, al final son las especies que dan nombre al parque, hay una cantidad ingente de todo tipo de loros, de todas las especies inimaginables. Me emocioné al ver los Yakos grises de cola roja porque yo tuve uno que murió hace unos años. Se llamaba Pakito y era adorable. En cualquier parte del parque hay loros, guacamayos, papagayos, periquitos, cacatúas, agapornis y similares.

Con una guía dentro del parque, tuvimos ocasión de visitar las guarderías de loros y donde los cuidan desde que nacen o desde que son traídos al parque desde otros lugares donde les introducen en un largo proceso de adaptación. Es decir, el lugar donde los aclimatan.

Tocados aztecas

Durante la época de los aztecas en México, los loros se mataban por el colorido plumaje, para crear vistosos tocados que se exhibían en honor a Moctezuma. Esta práctica llegó hasta el siglo XX, pero hoy está prohibida y perseguida. Los tocados que se utilizan son artificiales, pero en una época tenían que matar muchos loros para fabricar uno de estos tocados aztecas.

Tortuga encima de un caimán

También vimos a los caimanes y a las tortugas en la misma piscina. Es curioso ver cómo las tortugas se suben encima del lomo de los caimanes a tomar el sol y los caimanes no se inmutan.

Estanque de carpas

Cruzamos el estanque de las carpas, que en Japón son sagradas. Nos contó una leyenda que yo no encuentro por ningún sitio (algo de encontrar una carpa con tres puntos en la cabeza), pero la verdadera leyenda japonesa sobre las carpas koi es que los dioses crearon unas cascadas para que las carpas no pudieron saltar y, si saltaban la última, se convertían en dragones. Una lo consiguió y se convirtió en dragón. 

Tortuga gigante de las Galápagos

Las tortugas gigantes también son muy cuidadas en el parque. Recordemos que son de las pocas especies que han vivido (y sobrevivido) millones de años hasta llegar aquí. Algunas se extinguieron, pero otras han llegado hasta nuestros días, algunas de ellas alcanzan dimensiones descomunales. Son los animales más longevos del mundo y tienen una vida media de cien años.

Gorila

Visitamos la zona de los gorilas. Son los primates vivos de mayor tamaño. En Loro Parque hay media docena de gorilas. Pudimos ver las instalaciones por dentro: donde duermen o hacen gimnasia, lo que comen. Nos explicaron que los gorilas se tienen que aislar cuando son solteros y luego les mezclan, de tal forma que crean grupos familiares y procrean. Generalmente mantienen unidos a los grupos de solteros, pero en épocas de celo les tienen que aislar. También hay una fotografía de Michael Jackson con un gorila, de cuando visitó Loro Parque en 1993.

Pingüinos

El siguiente espacio es el pingüinario, donde una cinta circular te permite ver a las diferentes especies de pingüinos tanto en el hielo como en el agua. Tengo que decir que yo aquí disfruté mucho porque me hacen mucha gracia los pingüinos. Son fascinantes buceando...


La guía del parque también nos explicó que el tubo vertical donde varios bancos de peces nadan en todas las direcciones simula lo que ocurre en el mar, que yo siempre pensaba que era por las corrientes y es más bien para despistar a otros animales marinos más grandes, como los tiburones.

Oso hormiguero

Otro animal curioso es el oso hormiguero, reconocible por su alargado hocico y su pequeña boca. Originarios del continente americano, se adaptan a cualquier tipo de hábitat siempre que haya un alto volumen de hormigas y termitas. Tuvimos suerte porque conseguimos ver un oso hormiguero metiendo el hocico en un hormiguero.

Espectáculo de leones marinos

Cuando terminó la visita guiada, fuimos a ver el espectáculo de leones marinos, que se desenvuelven perfectamente tanto en el agua como en la tierra. Eran muy graciosos, incluso uno se hizo el muerto, todo a cambio de comida. Y movían la cabeza como si entendieran perfectamente lo que les decían los entrenadores.

Espectáculo de orcas

El espectáculo estrella es, sin duda alguna, el de las orcas. Son los delfines de mayor tamaño que existen: los machos pueden alcanzar los nueve metros y las hembras, entre siete y ocho. Las orcas viven en manadas y tienen estructuras matriarcales. Su piel es negra y blanca y tienen unas manchas blancas situadas sobre los ojos. Ya con la guía conseguimos entrar en la parte baja de la piscina, sólo teníamos que ir con las manos en la espalda. Pero el espectáculo de orcas es algo digno de ver, siempre que no te sientes en las filas más bajas de la piscina, porque las orcas salpicarán. 

Espectáculo de orcas

Y nos contaron la historia de Morgan, la orca sorda y, sin embargo, la líder de la manada. Morgan fue encontrada medio muerta cerca de la costa holandesa. No reaccionaba hasta que se dieron cuenta que no podía oír. La trasladaron a Loro Parque, donde la cuidaron y la mezclaron con otras orcas, convirtiéndose en la líder. Las orcas se comunican entre ellas mediante estridentes sonidos, pero con Morgan llegan a hacer signos y se entienden perfectamente. La historia de Morgan es preciosa. Y sí, es la orca más grande.

Medusa manchada australiana

Las medusas son también un espectáculo digno de ver, muchas de ellas son bioluminiscentes. Algunas medusas tienen tentáculos de más de 40 metros. Con nombres como "ortiga de mar" mejor verlas detrás del cristal.

Tigre albino de Bengala

Nuestro animal favorito es el tigre, por lo que teníamos que ir a visitar al tigre albino de Loro Parque. En el siglo XX se extinguieron tres de las nueve especies de tigres que había en el mundo. De las que quedan, dos están en peligro de extinción y las cuatro restantes se encuentran amenazadas.


El tigre es el felino más grande del mundo. Aquí hay una pareja de tigres blancos de Bengala que nacieron en China. No tengo palabras, porque es tan majestuoso el tigre que nunca te cansas de mirarlo.

Hipopótamo pigmeo 


Los hipopótamos pigmeos también son asombrosos. Tienen recreado un jardín sumergido y se les puede ver nadando tanto en la superficie como buceando en el agua.

Flamencos

Los flamencos son abundantes. Se concentran que grandes bandadas en las que se crean pequeños grupos de entre tres y seis individuos. Sus colores varían entre el blanco y el rosa. Se alimentan de crustáceos y algas. El flamenco más común de Loro Parque es el africano. En realidad las crías nacen con el pelaje blanco pero su alimentación, a base de crustáceos, va cambiando hasta adquirir la tonalidad rosa.
Los flamencos se mantienen sobre una sola pata para regular su temperatura corporal, sobre todo cuando están dentro del agua. Así conservan el calor, ahorran energía y pueden defenderse mejor de posibles depredadores.

Leones

Sabíamos que nos acercábamos a los leones porque oíamos el portentoso rugido del rey de la selva. Su rugido, efectivamente, puede oírse a más de ocho kilómetros de distancia. Y, como curiosidad, tengo que decir que quedan menos de 20.000 ejemplares de leones africanos en el medio natural.
Aquí pudimos ver a una pareja de leones, macho y hembra, que mientras ella estaba tranquila, el macho no paraba de moverse de un lado a otro. Impone, claro que impone.

Se acercaba la hora del cierre y, aunque nos quedaron algunos animales que ver, la visita había merecido la pena. Con las más de 400 especies de animales y otras tantas de plantas tropicales, los canarios ya pueden estar orgullosos de tener un parque así en la isla.