lunes, noviembre 30, 2009

Se llama anhelo

Es esa necesidad de ver a alguien después de mucho tiempo, buscarle entre la gente, favorecer un encuentro, mezclarte en su mundo como si el resto no importara...
Esta tarde anhelaba algo. De hecho, tanto lo anhelaba que, si bien iba a esperar a última hora, el ímpetu ha ganado la batalla y no lo he pensado dos veces para adelantarme en el tiempo.
El anhelo... ¡palabra tan enigmática! Sólo aparece ante la necesidad vívida de alguien a quien necesitas redescubrir en cada minuto, con quien perderías la noción del tiempo, con quien te irías al fin del mundo si hiciera falta. Llega un momento en que tienes que convencerte que él es real, que no es fruto de tu imaginación, y es entonces cuando aparece ese anhelo en todo su esplendor.
El anhelo que te encamina hacia los lugares insospechados, algo más fuerte que un deseo te arrastra contracorriente, sin pararte a pensar en las consecuencias, pero habiendo recibido un pedazo de esa tranquilidad contagiosa que emana de él. Y esa dulzura arrebatadora que corta la respiración.

Sé que hoy soñaré con él.

Esa sonrisa

Llevo varias horas en una especie de nube, pensando en esa sonrisa suya. Me encanta cómo sonríe. No hace falta decir más.

Bienvenida al mundo real

¿Por qué se pasan tan rápido los minutos cuando estoy delante de él? Intento recordar todos los puntos de la conversación y me parece una labor imposible. Debería obligarme a hablar más de cinco minutos sobre un mismo tema y es que ciertamente cambio de tema tan rápido como el simple hecho de respirar (es un acto inconsciente). Así que ahora es imposible recordar todos los saltos.
Aunque ahora que lo pienso igual la conversación pasa a un segundo plano cuando cierro los ojos y vuelvo a ver su imagen fresca. Ansiaba verle. Para mí acordarme de él en un viaje es algo natural, como acordarme de mis padres, de mis hermanos, de mis compañeras de trabajo o de algunas de mis amigas. Y no es sólo para tener la excusa de ir, sino por esa necesidad casi innata de verle, de sentirle cerca, de escuchar su voz. Creo que llega un momento en que no puedo estar más tiempo sin saber de él y por eso le busco. Su sonrisa, su mirada, su boca, todo en él... es como si le rodeara un aura especial.
Se me ha olvidado mirar el reloj para saber el tiempo que he estado. Si lo pienso ahora me da la sensación de que ha sido un rato tan breve que parece como si lo hubiera soñado. Aunque es real. Estaba guapísimo. Y sonriendo, lo que le añade un tanto más de atractivo si cabe.
Cuando he vuelto a la oficina, creo que estaba hiperventilando. Me latía apresuradamente el corazón... Ese momento, por breve que sea, sólo por ver su sonrisa y esa mirada que sobrepasa todas mis capas de protección, ese único momento... vale su peso en oro. Y no lo cambio por nada.
Y ahora sí que empiezo a despertar del sueño de la última semana. Ahora estoy en el mundo real.

Un mundo de recuerdos

Ya estoy preparada para ponerme al día. De hecho, me voy a imprimir mis apuntes de esta semana, que tengo que hacer los exámenes antes del miércoles. Así que tengo las horas contadas.
De la maleta ha salido de todo, aunque es un mérito que me haya costado poco menos de una mañana sacar todo. Quizás por el hecho de tener que obligarme a hacer algo.
Sí, el caballero de la Orden de Malta es de verdad. Ya decora una repisa de mi estantería, incluso estoy pensando nombre para él.
Pero ya he terminado. Tengo un sueño terrible, que me he levantado a las 6 a.m. y se nota muchísimo. No creo que hoy empiece a contar mis vivencias, en parte por el sueño, en parte por lo que tengo que hacer antes del miércoles.

Luego, seguro que voy a verle y no está. Yo tengo esa suerte.

Hogar, dulce hogar

Esta mañana estoy eximida de ir a trabajar, aunque a las cuatro estaré en la oficina como un reloj. Traigo en mi haber más de 1200 fotos y no te das cuenta de la cantidad hasta que no llegas a casa. Estoy deshaciendo la maleta y me sorprende encontrar cosas que ni recordaba. Y además me he enterado que en el clásico ganó, en los últimos cinco minutos, mi Barça.
He pasado una semana bajo el sol en medio de una isla mediterránea y me sorprende observar que aquí está casi nevando. Ya me he traído manoplas y un gorro de lana de Gozo para combatir el frío. Me pregunto si allí usarán estas prendas de abrigo o sólo las exportan y/o venden a turistas que sí que conocen el invierno.
Esta tarde es muy posible que vaya a ver a una persona. Y siento ese gusanillo en el estómago. Lo primero que he hecho ha sido comprobar que lo que le he traído no ha llegado a trozos.
Y ahora me voy a dar un baño caliente de ésos que te relajan y te recuerdan que ha llegado el crudo invierno.
Me resulta extraño estar en casa un lunes por la mañana.

domingo, noviembre 29, 2009

Llueve en Roma

Me quedan varias horas de espera en el aeropuerto de Fiumicino. Vaya decepcion al aterrizar y encontrarte con que esta lloviendo. Imagino que en Madrid sera por el estilo. Es decepcionante porque hoy en Malta hacia sol y calor, como toda la semana que acaba. He tenido que cambiar las gafas de sol por una chaqueta de entretiempo que no tuve ocasion de utilizar en Malta.
Por cierto, me he cabreado con una policia en el aeropuerto de Luqa, porque no me dejaba pasar con el vino. De hecho, me lo ha requisado. Menos mal que no me salio caro, pero aun asi, me pregunto: Que importa que lleve vino comprado en una licoreria de Malta que licor de limon comprado en el Duty Free del aeropuerto? Y no, en la maleta no queria llevar el vino (solo eran dos botellas), facturarlo me iba a salir mas caro que lo que me costo, asi que he preferido que la policia con cara de ogro me lo requise y se lo tome en una magnifica cena esta noche a mi salud. Si bien es cierto, en el Duty Free he preguntado si me iban a dejar subir las dos botellas nuevas on board y me han dicho que si. De hecho, no he tenido problemas y lo tengo hermeticamente cerrado con el destino final: Madrid-Barajas. Que conste que la policia maltesa, despues de requisarme las dos botellas de vino, tambien me ha registrado todo el bolso. Y eso ya me ha sentado como una patada en el estomago.

En el Lobby del hotel

Acabo de entregar la tarjeta-llave de la habitacion. Me da la impresion de que empiezo a alejarme de las tierras maltesas, pese a seguir aun aqui, y que estoy mas cerca de Espana. El viaje de hoy es largo. Tengo muchas horas de espera en Fiumicino. Esta vez no me llevo la guia, sino un libro. En todos los viajes es igual: en la ida te empapas de las costumbres del destino al que vayas, te ilustras con la informacion que tengas a mano sobre ese pais; en la vuelta, ya no necesitas la guia, porque ya has visto todo lo que tenias que ver -excepto lo que no te haya dado tiempo o no hayas querido visitar-. Y para la vuelta coges ese libro que apenas has tocado estos dias y que tenias en el fondo de la maleta, esperando que les des vidilla a sus paginas. Un libro para leer en las horas de espera en el aeropuerto, en las etapas de vuelo, en el hotel madrileno esta noche, en el autobus que te lleve a casa manana. Acabo de empezarlo y cuando llegue a casa estara por la mitad.
Lo peor de todo es que he tenido que bajar la maleta y el vino por las escaleras porque, desde la hora del desayuno, no funcionan los ascensores.
Esto esta lleno de gente leyendo el Times. Fuera, hace sol, el mismo sol que me ha acompanado en mi estancia aqui. De todas formas, hasta las doce del mediodia no vienen a buscarme para ir al aeropuerto. El avion despega a las 14.35h. Me estremezco solo de pensar en sobrevolar el mar, igual que cuando venia. Es una estampa magnifica, solo que esta vez es en direccion contraria.

sábado, noviembre 28, 2009

Esto se acaba...

Y, como cualquier viaje que se precie, este tambien esta llegando a su final. Manana a esta hora estare matando el tiempo en el aeropuerto de Roma, esperando al avion de retorno a Espana.
Me da pena que termine, claro que si. Me queda el sabor agridulce de cualquier viaje cuando llega a su termino, ese saborcillo por el que te das cuenta de que una parte de ti se queda aqui para siempre, pero, a cambio, este pais te da algo que te llevas contigo. Y esto ocurre en todos los viajes, al menos a mi me pasa. En las ultimas horas haces un recorrido mental por todas tus vivencias aqui, desde el momento en que pusiste el pie por primera vez hasta ese ultimo atardecer que te desvela que te tienes que marchar. Quizas vuelva, eso nunca se sabe.
Cuando volvia de La Valletta en uno de esos autobuses anaranjados que tanto traquetean y que se saben los caminos malteses de memoria me ha entrado esa especie de nostalgia, la despedida silenciosa de todo lo que queda aqui, de todo lo que has conocido. This is different! Cada pais es diferente.
Ayer me preguntaba un maltes respecto a si me quedaria a vivir aqui. Le dije que no. Y me pregunto despues si preferia Espana. La cuestion esta mal formulada, pues te encamina a caer en el etnocentrismo. Cada pais tiene lo suyo: su gente, su riqueza, su cultura, sus tradiciones, su gastronomia, sus simbolos, sus peculiariedades, etc. Y siempre -inevitable e inconscientemente- tendemos a comparar. Por eso, yo no voy a caer en ese etnocentrismo por el cual siempre consideramos que lo nuestro (nuestro pais, nuestra cultura, nuestra gente...) es lo mejor, que lo nuestro es el centro del mundo. Con el paso de los anos me he ido quitando la costumbre de comparar paises. Claro que prefiero vivir en Espana, porque es la tierra que me ha visto nacer y he nacido con esas costumbres, con esa cultura, con esa gente. De Malta me quedo con lo mejor, y tiene cosas muy buenas; otras me han apenado, porque he mirado cara a cara a la miseria. Y, sin embargo, hay algo que me llevo en el corazon: la alegria y simpatia de sus gentes. Porque los malteses son, ante todo, personas muy agradables, personas encantadoras, de esas personas que aguantan la respiracion hasta que les sonries diciendo un That's OK, porque ante todo intentan agradarte. Y vas caminando por una calle, miras un edificio hacia arriba, y cualquiera se para a explicarte que en la azotea habia una guillotina (y esto me ha pasado esta manana en Vittoriosa). Y es curioso, porque yo jamas me pararia a explicar a un turista a no ser que el me pregunte antes. Pero eso aqui si que ocurre.
Al final, hoy he estado de compras. He entrado en una licoreria y me han explicado que el whisky no es tipico maltes. Entonces le he preguntado al dependiente sobre el Malt Whisky. Me ha sonreido y me ha dicho que, aunque ese whisky se llame asi, no es maltes. Finalmente me traigo vino, maltese wine, y le he pedido que me lo diera del estilo Rioja, despues de explicarle que alli somos exquisitos con el vino tinto. Y ciertamente me ha dado un vino similar al Rioja (que tambien habia en la licoreria). Ahora bien, tendre que subir las botellas al avion conmigo. Lo importante es que lleguen bien.

Esto se acaba, si. Creo que es la hora de ir a hacer la maleta. Me da pereza porque desconozco como metere todo lo que he comprado ahi dentro.

viernes, noviembre 27, 2009

I love Cisk

Al final la cerveceria de al lado esta cerrada, asi que me he quedado bebiendo la cerveza local en el hotel. Se llama Cisk y sabe a rayos, pero hay que probar todas las especialidades del pais. De momento solo habia bebido vino y licor de higo chumbo. Dicen que es un pais que produce mucha cerveza, pero la calidad es pesima, por lo menos esta.
Hace unos dias me preguntaba que diablos seria Cisk, porque hay mucha publicidad de esta cerveza por todos los sitios. Y ahora que lo se...
Bien. Los ingleses que antes ocupaban la mayoria de los sillones se han ido a dormir demasiado pronto. Aqui quedamos gente del resto de nacionalidades. A mi ya me han preguntado si soy italiana. Como los espanoles tenemos fama de grandes fiesteros, el cantante (el de la camisa negra de antes) me ha preguntado si queria cantar con el. Despues de decirle que canto fatal, me ha invitado a bailar la lambada. Siglos ha. Pero he bailado, claro, verguenza poca.
El camarero, cada vez que me acerco a la barra, ya ni me pregunta que es lo que quiero. Directamente me ensena la cerveza. Aunque una de las veces que he ido, me ha dicho que les tradujera un sms de movil en frances: "eau de toilette sappel (parperie)", tal cual. Les he dicho que "eau de toilette" es "parfum", y que las otras dos palabras son del frances, no son espanolas y que, lamentablemente, no les podia explicar su significado porque lo desconocia. Aunque sappel me suena a "s'appelle" (se llama).
Esta mezcla de idiomas se incrementa a medida que crece el numero de cervezas. Me ha dicho el cantante que esto termina a las once de la noche. De momento estan en el descanso, un descanso que dura ya media hora.
Lo cierto es que me encanta la cerveza. No esta, pero en cuanto te bebes una el resto vienen solas. Y cuando termine la musica me ire a dormir. Que esta muy bien el ambiente del hotel, y aprovechando que la cerveceria de al lado esta cerrada pues esta bien tener musica aqui, aunque manana no me quedo aqui. Manana tendre que conocer el ambiente nocturno de Malta.

Today...

Hoy he pensado especialmente en el. Quizas es porque me hubiera gustado mirar lo mismo que he visto por sus ojos. No es lo mismo contarlo que vivirlo.
Y, por cierto, la musica me esta erizando la piel, porque es muy melancolica.
He de irme.

Despues de la cena...

Antes de nada, debo decir que en estos momentos se escucha de fondo la musica que se esta tocando en la planta baja del hotel y los murmullos de humor ingles (alla quien los entienda!). Yo venia con la intencion de cambiarme de ropa, pues a la hora de ir a cenar he caminado por una zona nueva, aunque cercana, una calle llena de pubs abiertos (no se hasta que hora). Iba pensando algo como: "I want rabbit, rabbit, rabbit...". Y la verdad es que, a pesar de todos los dias que llevo aqui, aun no habia probado el conejo tipico, al menos no solo, pues lo añaden como aderezo en muchos platos. No difiere mucho del conejo que prepara mi madre.
Cuando he llegado al hotel me he encontrado con un tipo rodeado de cables, un atril con partituras y un teclado. He tenido que pasar por alli para ir a la barra del bar, donde he preguntado si habia musica. El camarero, que ya me conoce, me ha dicho "Buenas noches" en español. Entonces un señor que -apunto- tenia camisa negra se ha puesto a cantar la cancion de Juanes, la de la camisa negra. Parece ser que aqui español se considera a todo aquel que cante en español. "Sorry, but Juanes is a colombian singer, he isn't spanish. But spanish singers are Julio Iglesias or Alejandro Sanz". Ha dejado inmediatamente de cantar Juanes para ponerse con Enrique Iglesias. Lo he dejado por imposible.
Esta musica me recuerda a cuando eramos pequeños, cuando ibamos a la costa a veranear y por las noches habia baile en el hotel. Solo que aqui la gente no baila, escucha sentada en los sofas. Yo prefiero otro tipo de musica, no tan lenta, y desde luego no estoy dispuesta a volver a la barra del bar del hotel, donde hay una 'mujerona' con uñas postizas de medio metro y un escote que le llega hasta el ombligo y que, por lo que me ha parecido, estaba echando los tejos al cocinero y al camarero. Yo paso mucho de la gente, pero ahi me he sentido ciertamente incomoda.
En fin, tendre que ver el correo.

Que conste que en esta entrada he puesto 'eñes' con copy-paste. Ya me parece bastante engorroso no poder poner las tildes, asi que he hecho un apaño. De momento con CTRL+V me sale directamente la 'eñe'.

Prehistoric Stones

Luzzu
Hoy ha sido otro de esos dias que vienes encandilada al hotel. Es una pena que no me apuntara a mas excursiones. Se puede decir que he tenido guia para mi sola. La verdad es que pensaba que me iba a tocar escuchar toda una explicacion en ingles, cosa que no me hubiera importado -ya me he acostumbrado despues de unos cuantos dias-. Sin embargo, la verdad era otra: ibamos en un microbus la guia, el conductor, un matrimonio frances y yo. La guia se turnaba con el frances y con el espanol. Los franceses, oriundos de Avignon, eran muy majetes. Era curioso porque he escuchado la explicacion dos veces, ya que mucho de lo que decia en frances lo comprendia perfectamente (no en vano el frances fue mi segunda lengua en la Facultad de Filologia).
Hoy he visto muchos 'pedruscos' prehistoricos, pero no recuerdo de memoria como se llaman aquellos lugares. Estan todos ellos en el sur. Ya lo explicare a la vuelta, cuando cuelgue fotos y con un mapa de Malta delante.
Despues de comer los franceses se han marchado y me he quedado a solas con la guia, Jane, y el conductor, que si mal no recuerdo se llamaba Raimond.
Hoy tambien he montado en barca, y parece que le he cogido gustillo. Pero hoy he tocado las aguas del Mediterraneo, porque el fondo lleno de coral era magnetico. El mismo barquero nos ha dicho que tocaramos las aguas. Mi mano izquierda ha olido a sal durante el resto del dia.
Hemos terminado en un pueblo tipico de pescadores con los luzzus (barcas tipicas) en el puerto y los pescadores limpiando las redes o reparando sus barcas. Era muy pintoresco. Atardecia en Marsaxlokk. En todas estas barcas, en la proa (la parte de delante de una embarcacion) todas tienen el ojo de Osiris, que heredado de los antiguos egipcios es un simbolo que significa buena suerte y a la vez es simbolo de proteccion.

jueves, noviembre 26, 2009

Unos minutos antes de dormir

Cirkewwa Port, Malta
Estaba leyendo en la habitacion pero me he sentido con la necesidad de escribir. Mi mente ha empezado a revolotear sobre ciertos asuntos que, aunque no lo parezca, me tienen en cierto modo preocupada. Solo que aqui intento desconectar. Y, de hecho, lo estoy consiguiendo, pero de repente en mi imaginacion empiezan a formarse parrafos y palabras que necesito esgrimir y plasmar. Y en ese momento sonrio inevitablemente. Es posible que la proxima semana le vea. Tengo una excusa. Y quien dice la proxima semana dice en unos dias porque esto se acaba, se acaba rapidamente. Manana ya es viernes y el domingo regreso a Madrid, aunque como llego casi a medianoche no sera hasta el lunes cuando termine mi odisea por estos mundos.
Seguro que, cuando llegue, no faltara quien me pregunte si ya tengo pensado el siguiente destino. De momento no dire adonde tengo pensado irme a mediados de 2010, pero lo seguro es que necesito visado y renovar el pasaporte, que no me limitare a las fronteras europeas esta vez. Solo que falta mucho para entonces.

Hoy siento agarrotados los musculos y laxas las piernas. Aunque en su momento no parecia que fuese a dejarnos con tanto cansancio fisico, al final si que se siente el cansancio de un dia en que hemos caminado bastante. Creo que hoy dormire esplendidamente. No como el primer dia, que me desperte tosiendo a eso de las tres en una cama extrana, ni como anoche que a las seis de la manana no podia pegar ojo.

La hija prodiga

Fungus Rock, Gozo
Si tuviera que describir mi experiencia de hoy no habria suficientes palabras en el mundo para hacerlo, ni siquiera para explicarlo. A veces, es necesario vivirlo y eso es una experiencia unica, dificil de expresar con palabras. Y lo dice alguien que conoce el juego que dan esas palabras, el poder que tienen...
Si me llamo a mi misma "la hija prodiga" no es fruto de una casualidad, sino por las horas inolvidables de hoy. A veces no es tan importante lo que te rodea sino la gente que te acompana y, como no podia ser de otra forma en un grupo de espanoles, al final se ha montado.
Reconozco que ha sido especial ir acompanada de gente que sobrepasaba, casi todos, los 60 anos, cada uno de una punta. A mi me han tratado con especial deferencia, supongo que por el hecho de viajar sola, la necesidad de arroparme que veia por su parte y yo, agradecida, me dejaba arropar. Asi que he conocido a un nutrido grupo de espanoles 'peleones'. Mi tocaya me ha dicho que, si ella tuviera mi edad, tambien viajaria sola, que eso es algo admirable.
Despues estaban las senoras con las que hable ayer a la entrada de la catedral de La Valletta, que debatian sobre si la entrada era mas barata para mayores de 65, que -segun ellas- lo ponia junto al descuento del ISIC (carnet de estudiante internacional), pero ellas leian 'olders' donde ponia 'holders' y me levante para sacarles del malentendido. Entonces Lucila me ha dicho: "Pero, tu no estabas ayer en la entrada de la catedral?".
Sin duda, la pareja de vallisoletanos, Begona y Antonio, quizas por la edad (unos cuarenta), son los que mas cercanos he sentido en todo momento. Tanto que ella ha venido a buscarme al autobus del hotel para despedirse, porque cuando hemos bajado del barco nos hemos perdido la pista.
Y luego estaba el marido de Ana. Mientras ella discutia con la guia, su marido ha aprovechado para pedirme un cigarro.
Lo mejor ha sido el viaje en barca por la costa. Nos han obligado a ponernos chalecos salvavidas y yo me reia hasta que hemos salido a mar abierto. Entonces he debido de quedarme blanca, porque el bote se balanceaba mucho. Pero la experiencia ha sido unica. Hemos visto las formaciones de coral de cerca y merecia mucho la pena. El barquero cobraba antes de desembarcar y me pregunto si se hubiera convertido en un improvisado Caronte que te llevaba al Hades en caso de no pagarle.
La guia se llamaba Josephine. Y creo que a eso de las cuatro de la tarde estaba deseando perdernos de vista. Aunque a mi me ha dado dos besos de despedida, quizas es porque soy la unica que no la ha armado, aunque si que le he dicho dos cosillas (sutilmente, claro) en dos ocasiones.
La llama venia encendida desde la manana. En nuestro grupo nos han 'empaquetado' a dos suecas, por lo que se decia todo en dos idiomas, y por tanto nos costaba el doble llegar a todos los sitios. Se ha explayado en sueco cuando estabamos en las ruinas prehistoricas (cuyo nombre no recuerdo) y los espanoles empezabamos a quemarnos. Pero cuando hemos ido a comer, un almuerzo irrisorio en un restaurante donde no podias siquiera moverte, ha estallado la polemica. Al salir, Josephine nos iba a explicar cual era el cabo que sobresalia en el horizonte, pero no ha dicho nada. Ahi ha sido una de las veces donde yo le he pedido que nos explicara que cabo era... Y lo que ha comentado ha sido: "Es como el Cabo Norte en Noruega". Nos hemos quedado todos con cara de poema. Lo piensas y te preguntas: "Y quien no haya estado en Noruega?".
Pero la bronca ha estallado en Victoria, capital de Gozo, cuando estabamos en la Ciudadela. Alli le han increpado que no tuvieramos apenas tiempo libre, que nos costaba todo el doble, que el resto de grupos nos habian adelantado y que "venden una cosa y dan otra muy diferente". Y es cierto. La verdad es que yo estaba cerca de la polemica pero no he querido involucrarme. Ya estaban las senoras debatiendo con la guia, que se ha puesto muy nerviosa. Lo que ha ocurrido es que Lucila y Ana le han dicho de todo. Y el resto nos hemos quedado un poco aparte. Al final, todos hemos seguido y cuando esperabamos al autobus han vuelto a estallar. La verdad es que a mi personalmente lo que me ha parecido muy 'pobre', superficial, somero ha sido la explicacion de los lugares de interes; no ha profundizado en nada, y eso te deja con un agridulce sabor de boca, quizas es eso que se llama 'decepcion'.
La verdad es que hoy ha habido de todo. El trayecto en barca ha sido lo mejor, pero el hecho de que nos hayan parado media hora en un sitio para comprar cosas tipicas sobraba, ya que hubiera sido preferible estar mas tiempo en Victoria, donde no habia un solo buzon de Correos, pero he encontrado la oficina de Correos, despues de preguntar (palabras que habian de volar, palabras con sentimiento, palabras de las que cuesta desprenderte, palabras para...).
Las suecas eran majas. Yo he comido junto a ellas, y hemos estado hablando todo el tiempo en ingles. La senora mayor me ha dicho que ha estado varias veces en Barcelona, aunque desde luego del idioma no se quedo con mucho. En cambio la hija si que ha saltado "Helado" cuando nos han traido el postre.
Manana tengo otra excursion programada, esta vez al sur de la isla de Malta. Estoy segura de que, si no hay un minimo de seis espanoles, la explicacion sera en ingles. Que no me importa, pero es injusto. Esa es una de las cosas por la que se quejaban mis companeros de viaje.
Aunque ya podrian venirse las senoras de 65 anos, porque tenian una marcha...

Esperando al autobus

The Azure Window, Gozo
Hoy ire a la isla de Gozo y el autobus viene a buscarme al hotel a las 8.45h. Llevo danzando desde las 6.30h., que me he despertado y ya me ha resultado imposible pegar ojo. A esa hora todavia no esta abierto el desayuno. Y cuando he llegado no habia cafe, o si que habia, pero de la maquina salia agua. Enseguida lo han cambiado y he podido tomar mi cafe. Y es que no me despierto realmente sin un cafe.
Gozo tiene pinta de ser mas pintoresca que Malta, mas rural, mas pesquera, con mas zonas verdes. Una isla romantica. Tengo un trayecto en barco de 20 minutos y luego la excursion es guiada por toda la isla, que tiene 14 km. de largo y 7 km. de ancho. Asi que, se mire por donde se mire, siempre se vera el mar.

Es hora de marchar.

miércoles, noviembre 25, 2009

Relajarse

Es un buen momento para dejar esto y relajarse. Y que mejor forma que ponerse el bikini y bajar hasta la piscina cubierta. Aunque parezca mentira y sea muy acuatica, aun no la he visitado. Solo el primer dia para ubicarla en el hotel. No se como hare, porque esta prohibido pasearse con tan poca ropa por el hotel, asi que tendre que ponerme algo encima. Junto a la piscina tambien hay sauna, solo que no soporto las saunas.
Y manana sera otro dia.

The Irish Tavern

He salido unos minutos a fumar un cigarro a la puerta del hotel y he escuchado musica. Entonces he visto la taberna irlandesa que hay al lado. No se si sera hoy, pero no me ire sin entrar de 'visita'. Seguro que conozco gente. Pero tendra que ser el viernes y el sabado por la noche, ya que manana y pasado tengo excursiones programadas y no puedo perderme el autobus, que viene a buscarme bastante pronto. Ahora bien, tener una cerveceria junto al hotel es una gozada.
Tengo que decir que los malteses son mogollon de simpaticos. Algunos te preguntan de donde eres y suelen decirte cualquier palabra que sepan en castellano. Forma parte de su forma de ser. Cuando estas comiendo, a la mitad, siempre vienen a preguntarte si la comida es de tu gusto.
Hoy he estado en un sitio pidiendo whisky maltes y el hombre me ha ensenado todos los licores de las islas, pero nada de whisky. Decia que el whisky no es tipico. Y entonces me he acordado del aeropuerto, pues cuando esperaba para recoger la maleta habia litros y litros de botellas de whisky. Yo no quiero licores. Tambien hay vino. Pero sin probarlo no me arriesgo. El sabado ire a St Julian's, que hay muchas tiendas, para hacer compras. Y seguro que traere whisky tipico maltes. Tan facil como entrar en una licoreria.
Cuando entro aqui pone que es Melita, una zona, que viene a significar 'de miel', igual que lo que significa 'Malta'. Tambien la miel es tipica, y el turron. Y no se que mas.
Para comer... todo esta aderezado con salsa picante y el conejo forma parte de la gastronomia maltesa, por lo que casi todos los platos lo llevan. En la zona del Gran Puerto... el pescado, pero me niego a comer pescado.

Spanish Queen is here!

Vittoriosa, Malta
Nada mas atravesar la City Gate de La Valletta se empezaban a ver las astas cruzadas de dos banderas: la roja y blanca de Malta y una roja y amarilla que, en principio, ha pasado desapercibida, porque estamos acostumbrados a verla. A los cinco minutos me he dado cuenta del error y he vuelto la vista hacia atras: efectivamente alli estaba la bandera de Espana cruzada con la de Malta. Y esa situacion se ha repetido por toda la capital maltesa.
Dona Sofia esta aqui de visita, hoy y manana, lo que quiere decir que gracias a su presencia en la isla, el visitante no podia ver muchos de los edificios de La Valletta: el Albergue de Castilla y Portugal, el palacio presidencial...
Estaba todo lleno de policia, y aunque era obvio que nuestra Reina iba a pasar en cualquier momento he sido incapaz de esperar. Ya la he visto dos veces en mi pais. Y dos veces podia haberla visto hoy, porque alli donde iba alli estaba lleno de policias. Sabes que va a pasar porque se nota el nerviosismo, te miran mas intensamente de lo habitual (solo ha faltado que me registraran la mochila).

He ido en tirantes durante todo el dia. La cocatedral de La Valletta es impresionante, no hay un hueco que no este sin decorar. En la entrada me han pedido que me pusiera una panoleta sobre los hombros, aunque he preferido ponerme mi chaqueta. Parece ser que aqui son mas estrictos (o mas piadosos) que en el Vaticano, porque tanto en San Pedro como en los Museos Vaticanos entre en tirantes y nadie me dijo nada (aunque no falto quien me miro raro).

Si, hace calor. No quiero imaginar el tiempo que hara en La Rioja, seguro que frio. Y yo aqui como si fuera verano.

Tambien he pensado en alguien. Ha sido al asomarme al mar y ver los transatlanticos parados. Pero no solo por eso...
Reedito para decir que no fue la Reina quien vino, sino el Rey y Moratinos, que se hospedaron en el Excelsior, junto a la City Gate de La Valletta y que en principio iba a venir Dona Sofia, pero al final no pudo ser. Y a mi me dijeron que era la Reina, no el Rey.

martes, noviembre 24, 2009

El mar desde St. Paul's Bay

El mar me resulta tan atractivo que puede paralizarme despues de llevar tanto tiempo sin haberlo visto. Asi, si bien es impresionante el Mediterraneo visto desde el avion que esta bajando a punto de aterrizar, el momento en que estaba en tierra firme y me dirigi hasta la linea del horizonte, donde el mar se funde con el aire, fue una sensacion extrana, como si fuera un viejo amigo al que llevara tiempo sin ver. De hecho, es algo asi. Y es curioso, porque no soy persona cercana al mar, sino alguien de interior. Y, sin embargo, me siento obligada a ir a verlo de vez en cuando. Soy capaz de recordar el tiempo que llevo sin verlo y, repentinamente, tengo esa necesidad por tocar las aguas de nuevo.

Con quien me hubiera gustado ver ese mar... eso me lo guardo para mi.
Lo peor es que a las cinco de la tarde es de noche ya, aunque no es peligroso, a pesar de que hay muchas calles mal iluminadas. Y, aunque sean las 19.30h. de la tarde parece que es mucho mas tarde.

En Mdina

Cuando iba a Mdina ya sabia que me iba a encontrar con una ciudad arabe, puesto que Medina significa 'ciudad'. Cuando ayer iba desde el aeropuerto hasta el hotel me llamo la atencion una impresionante mole que se erigia sobre un cerro que domina en altura toda la isla. Entonces no sabia que era Mdina.
Hoy he salido tarde. Cuando vas en viaje programado te envian al hotel a un representante que se ocupa de ayudarte en todo momento, para lo que te dan su numero de movil. El mio se llama Rodney y chapurrea algo el espanol. Aunque poco importaria si no lo hablara; llevo dos dias hablando ingles a tope, y eso que se me olvido el diccionario.
El representante me habia citado a las 12.30h., con lo que no he estado muy lejos y cuando me he marchado del hotel era casi la hora de comer. Ha sido una odisea encontrar la estacion de autobuses de Bugibba, puesto que en la fotocopia de plano de la zona que te dan en el hotel es casi imposible ubicarse. Pero he llegado a un sitio que parecia un descampado al aire libre, donde habia varios autobuses tipicos.
Lo cierto es que todos los autobuses son asi: tienen muchos anos, combinan el naranja y el rojo y funcionan bien, aunque para subir hasta Mdina el autobus iba dando tumbos. Es decir, que parecia que estabas en una montana rusa, despues de tanto meneo. No te dan seguridad y ademas los conductores son muy intrepidos. Despues de tanto bote por fin he llegado a Mdina, ciudad de la que hablare cuando llegue a casa.
Desde donde estoy huele a mar...

lunes, noviembre 23, 2009

La llegada a Malta

Es impresionante cuando sobrevuelas el Mediterraneo para encontrarte con una isla rodeada de luz, sol y barcos alla donde miraras. Cuando el piloto ha dicho -en ingles- que en diez minutos aterrizariamos en Luqa es cuando me he despertado. A mi lado iba una maltesa que me ha dado informacion de primera mano, como que el mejor lugar para salir es Saint Julian's. El primer contacto ha sido magnifico, no es vano esto es un sueno convertido en realidad. Despues de tantos anos queriendo conocer esto ya iba siendo hora.
Aunque siento que me 'falta' algo, solo que no quiero concretar sobre esa especie de carencia. Lo que estoy es muy cansada, aunque he dormido en los dos vuelos, he conocido a una rusa y a una maltesa y un italiano de ojos verdes con un aire a Jordi Molla se me ha quedado mirando al llegar a Roma.
Anochece en Bugibba. Anochece antes que alli. Pero el tiempo es mas agradable: se puede ir en pantalon corto y en camiseta de manga corta. Aunque donde estoy no hay playas de finisima arena, sino malecones para pescar y una costa muy rocosa y tormentosa.
A simple vista los edificios parecen dejados de la mano de Dios y un tanto destartalados. Asi es como me imaginaba yo Cuba, no Malta. Esta plagado de residencias coloniales, tanto que al llegar me ha dado la sensacion que de me habia dejado caer en una epoca anterior a la nuestra: el colonialismo.

(Me ha costado siglos captar la imagen del localizador de mi blog, sobre todo porque en este pc esta el disco duro escondido, asi como la carpeta de Mis Documentos y demas; pero yo he hecho mi captura).

En Fiumicino

La primera vez que pise este aeropuerto fue en verano de 2006. Hoy me toca esperar un rato aqui. Me gusta muchisimo como suena el acento italiano. La verdad es que me quedaria en Roma, pero no puede ser.
He visto amanecer, aunque inmediatamente despues me he quedado dormida. El sol me ha despertado y parecia que iba a hacer buen tiempo, pero cuando hemos atravesado esas nubes... estaba todo nublado.
Este aeropuerto esta lleno de tiendas de ropa.

En Barajas II

De noche, el aeropuerto también está dormido, tanto como los pasajeros que están de paso. No hay un lugar en toda la zona libre para sentarse, así que muchos recurren al suelo. Yo prefiero ir a una cafetería que parece estar abierta toda la noche. Ya llevo dos cafés. Espero poder aguantar sin tomar otro hasta que no haya pasado el control y ya no tenga que cargar con la maleta. Creo que voy a relacionarme; he visto antes a un chico que parecía italiano. Pero mejor no: ya se sabe la fama que tienen los italianos, ya conocí a varios cuando estuve en Roma.
Lo peor de la madrugada, lo que verdaderamente se hace eterno, es este momento... las próximas dos horas, cuando todo el mundo duerme... Lo que daría por proteger los sueños de esa persona...
Iré a tomar el aire fuera.

domingo, noviembre 22, 2009

En Barajas

Tengo cuatro horas de espera por delante. La verdad es que la conexión a internet desde el aeropuerto deja mucho que desear. Pero no aseguro que a eso de la madrugada no vuelva por aquí.
Estoy en la sala de facturación de equipajes. Ya tengo ubicada la T2, adonde tendré que ir a eso de las cuatro de la madrugada. Y menos mal que se me ha ocurrido mirarlo, porque llamé a la agencia de viajes sólo para preguntar por la terminal. Me dijeron que la T1.
Se respira tranquilidad aquí, hay gente que incluso está durmiendo. Yo no podría, pese a saber que esta noche será larga.
Cuando iba al autobús he conocido a una persona. En otro momento...

La necesidad de escribir lo que no escribiré en los próximos días

Estoy a unos minutos de cerrar el portátil y empezar a disfrutar de cada momento y de cada sensación que llegue a partir de ahora. No me dejo nada, aunque podría dejarme todo, sólo que habrá algo que siempre llevaré conmigo: su imagen perenne, estática, dulce, placentera, su mirada mostrando seguridad, su recuerdo latente y sobresaliente por encima de las demás cosas. Y ese recuerdo es lo único que me permitirá sentirle cercano, aunque esté a cientos de kilómetros. No hay distancias que valgan, las distancias son obstáculos que ponemos nosotros. Me gusta pensar que, aunque esté a cientos de kilómetros, yo no sentiré esa lejanía.
Debería decirle tantas cosas, tendría que describirle tantas situaciones que a veces creo que nunca seré capaz de explicárselo todo. Y cuando regrese y le cuente lo que he vivido, aunque mis pensamientos digan que he caminado por calles que quizás también él pisó algún día, no será lo mismo que la experiencia que me espera, una aventura que me gustaría compartir con él.
Le llevo conmigo, posiblemente en mi corazón, aunque también en mi mente. Me gustaría haberle dicho que al final me he marchado a conocer aquello como le aseguré hace ya más de un mes. Como persona de ideas fijas que soy, fue decirlo y hacerlo, un sueño que quería ver cumplido. Si todos los sueños fueran tan sencillos de llevar a la práctica como éste...
Se lo tenía que haber dicho -quizás lo haga a lo largo del trayecto, ¿quién sabe?- y, si no, estoy segura de que lo sabrá a través de unos fragmentos atrapados en papel de algún instante reflexivo con olor a salitre y mar.
¿Qué más decir? Me esperan siete días muy intensos, muy vívidos, siete días para disfrutar, para empaparme de cada momento, para mezclarme con los malteses, para absorber su cultura, sus tradiciones...
Pero sobre todo me esperan siete días de descanso de verdad.
Es hora de desconectar, de salir a la calle mirando al horizonte y con una sonrisa de oreja a oreja.

El hotel tiene la piscina cubierta en la azotea, lo que me vendrá de perlas cada noche, cuando llegue de mis ilustradas excursiones para relajarme en la piscina. Y también tiene cybercafé, lo que quiere decir que, siempre que tenga ganas y pueda, apareceré por aquí, aunque sólo sea para compartir momentos especiales.

Todo preparado

Pues ya tengo la maleta hecha, a falta de meter el cargador del móvil y las chancletas. Estoy eufórica. Ah, también acabo de meter una mochila doblada. Seguro que hasta antes de las siete iré acordándome de más cosas. Pero lo que pueda dejarme (que no creo que sea mucho) siempre me lo puedo comprar allí. De momento, lo imprescindible: DNI, reservas de hotel y avión y algo de dinero ya lo tengo conmigo. Esta vez llevo neceser completo e incluso las planchas del pelo. Y puedo comprar cosas, sin tener que cerrar la maleta cada mañana a ver si me cabe todo.
El perrito me persigue desde que me he levantado, ahora está junto a la maleta. Yo creo que, en cierto modo, 'siente' que me voy de viaje y por eso no se separa de mí.

La ansiedad del "antes"

Siempre siento una pequeña ansiedad previa antes de cualquier viaje. Hoy el día va a ser largo puesto que no dormiré. Iré a tomar el café al Madison, porque ya he quedado, a cuestas con la maleta y poco antes de las siete cogeré el autobús a Madrid. Cuando llegue iré al aeropuerto, donde tengo que estar a las cuatro de la mañana para facturar la maleta en Alitalia. A las seis en punto despega el avión rumbo a Roma, donde llegaré a las 8.30 h. Y a las 12.05 h. sale el avión hasta el aeropuerto de Luqa, donde aterrizo a las 13.30 h. mañana.
Todo este esquema lo tengo en la cabeza ya.
Lo que peor llevo son los ratos que tengo que esperar, tanto en el aeropuerto de Barajas como en el de Fiumicino.
Me llevaré un libro de bolsillo que no pese mucho. Como la otra vez, tengo que dejar a medias el que estoy leyendo (por su peso) y coger uno más ligero.
También me conectaré a internet siempre que pueda, en los pocos momentos que tenga libres. Y me veo obligada a hacerlo por los tests del curso que se cuelgan cada miércoles en una plataforma de internet.
Mis padres me decían anoche que casi podía recorrerme esas islas caminando.
Todavía tengo el equipaje a medio hacer.

Deseos poderosos

Cuando éramos adolescentes, si queríamos pedir un deseo, contábamos durante diez días una estrella del cielo. Si cumplías, finalmente el deseo se terminaba cumpliendo. Aunque en realidad no recuerdo si se hicieron realidad esos deseos. Lo hacíamos cada verano, cuando nos sentábamos en círculo junto a la carretera del cuartel, en algún lugar recién cosechado o en el duro suelo del frontón.
Yo sé que lo que deseo en estos momentos es imposible, es una utopía, porque irme a Malta con él es matemáticamente imposible. Ni siquiera lo sabe. Ahí está el poder de ese deseo, que es casi más fuerte que yo.
Pensándolo bien, me iría a cualquier sitio con él...

sábado, noviembre 21, 2009

Leche con miel

En Salamanca acostumbraba a tomar en las noches de invierno, antes de ir a dormir, un vaso de leche con miel.
Ayer, después de sentir que tenía la garganta como papel de lija, después de la primera cabezada de las nueve de la noche, cuando me desperté dos horas más tarde, también volví a tomar un vaso de leche con miel. Y ahora... siento en la garganta el aroma de la miel. Eso quiere decir que hoy tampoco saldré, más que nada porque no quiero estar hecha mañana un guiñapo. Y, después de todo, lo que me ha recetado el médico creo que me da sueño.

¿Será posible...?

"El amor, el amor verdadero, es un tesoro muy preciado. Es doloroso, puede ser incómodo, nos convierte a todos en unos imbéciles, pero es lo que da auténtico sentido a la vida, es lo que da color a la existencia. El amor es lo único que eleva nuestras experiencias comunes a la altura de lo extraordinario".

No es posible... Ese fragmento lo acabo de leer en un libro e inevitablemente me he sentido identificada: empezar cada día con una sonrisa pensando en él, disfrutar de cada momento, el deseo de verle, sentirme pletórica, llena, viva; ver todo de un color brillante, aunque esté nublado, no ver nunca los problemas, sino la solución a los mismos... Me niego a creer que realmente sienta amor por él, pues eso es cosa de dos personas y de mucho tiempo, se necesita compartir experiencias juntos.
Ayer me sentía algo susceptible porque no sé absolutamente nada de él. Hoy me debato en si decirle que me voy mañana o no, aunque sé que no lo haré. Tengo una terrible necesidad de él, de verle, de tocarle, de mirarle a los ojos, de escucharle, de esos magníficos momentos que me brinda con su presencia. De no haberme quedado dormida ayer, posiblemente hubiera salido (me estuvieron esperando, pero falté a mi palabra de salir) y seguramente le hubiera visto. Los sábados no suelo verle.
Sin embargo, ahora, al quedarse mi mirada atrapada en ese párrafo me he sentido incómoda y siento un terrible deseo de llorar.

Faringitis

Me han dicho en Urgencias que tengo una simple faringitis, lo que es para alegrarse. También me han dado dos tabletas de Ibuprofeno, lo que me ha sorprendido, puesto que, por lo general, nunca te dan tanto medicamento. Quizás es porque le he dicho que me iba mañana de viaje al extranjero. También me he sonrojado, al quitarme la camisa. Soy demasiado pudorosa, aunque sea el médico. No puedo evitarlo. ¡No me podía haber tocado una doctora...!
En fin, en dos días no me dolerá nada, estoy segura.

Tengo la negra

En verdad tengo mala suerte, porque cuando el otro día decía que estaba incubando virus no hablaba en vano. Ahora tengo un fuerte dolor de pecho que ha bajado desde la garganta. Así que voy a coger el coche y me voy a ir al centro de salud. Y aunque soy reacia a que me pongan la vacuna de la Gripe A, si me la tienen que poner que lo hagan. Sinceramente creo que es sólo un resfriado que me está afectando el pecho, el catarro que más fastidia, pero ¿tenía que ocurrir justo a 24 horas de irme de viaje? Al menos me darán algo para aliviar el dolor.
Lo mejor es que no toso ni tengo fiebre, así que ha sido relativamente fácil ocultarlo en casa.

Curiosidades sobre Malta

Ayer estuve ojeando la guía de Malta. La semana pasada me quejaba de que no había trenes, que es normal, cuando la isla más grande (Malta) tiene 27 km de largo por 14 km de ancho. También tiene un clima más templado, tanto que incluso en invierno es posible bañarse en el mar.
Creía también que sería al menos una hora más, pero tampoco tendré que cambiar la hora, pues es la misma que aquí.
Llegó un momento en que dejé de leer, porque entre las horas de autobús y los aviones tendré suficiente tiempo para empaparme con lo que he de ver. Ayer sólo leí datos necesarios para antes del viaje, aunque no me dijeron nada que no supiera, pero tenía que asegurarme.

viernes, noviembre 20, 2009

Sopor, por no decir sueño

A las ocho tenía intenciones de salir hoy, hora y media más tarde estaba dormida con el libro abierto sobre la cara, que ha venido a despertarme mi hermano para ir a cenar. Ahora no me apetece maquearme para salir de fiesta; lo dejaré para mañana, siempre y cuando tenga hecha la maleta para la tarde, puesto que el domingo que levantaré a la hora de comer y el autobús me sale por la tarde.
La verdad es que en mi interior siento un enfrentamiento entre sentimientos opuestos: uno, que pugna por obligarme a ir de fiesta, verle acaso, sólo que falta algún aliciente que tenía antes y del que ahora carezco; el otro, el que me empuja a ponerme el pijama y dormir, descansar por fin, sin tener que madrugar mañana. Pesa más este último. Sea.

Me siento, en cierto modo, desganada.

En cuatro vueltas de reloj

No queda nada...
En estos momentos ya huele a vacaciones, a sal de mar, a arena de playa, a peces (espero que el pescado no sea comida típica, aunque buscaría otros sucedáneos, claro) y un largo etcétera.
Me gustaría seguir escribiendo, pero debo dormir un poco por si al final salgo hoy, que con esta niebla quizás al final echemos una partida de cartas y nos quedemos aquí, aunque realmente hay un motivo más profundo por el que realmente no tengo muchas ganas de fiesta hoy, sólo que me lo voy a guardar para mí.

Por lo demás, voy a relajarme.

El corazón cerrado... (no comments)

N. siempre me dice que soy muy arisca, que nunca doy besos ni abrazos, y que además tengo el corazón cerrado. Igual es que no dejo que mis sentimientos afloren al exterior. No, en cierto modo tiene razón, por mucho que hable de mí, es algo que mantienes oculto en su mayor parte. Exteriorizar los sentimientos me resulta difícil, por eso a la hora de pensar en hablar, en tener una conversación, en hacerle una confesión de esta índole me resulta cuesta arriba.
Lo que le ocurre a N. es que ella es demasiado cariñosa. Y a mí tanta efusión, tanta demostración de cariño me parece que está de más, y también si tienes que demostrar a alguien que le quieres mejor en la intimidad, en la complicidad de dos personas donde no cabe nadie más.
Por supuesto, yo no considero que tenga el corazón cerrado, ni mucho menos. Amo la vida. Me siento reacia a amar a alguien de verdad, y aunque es posible que evite reconocerlo quizás esté empezando a amar. Ni pensarlo quiero.
Arisca, sí, excepto cuando me sale una emoción de manera impulsiva. Hay alguien a quien estaría besando, tocando y abrazando las 24 horas del día los 365 días del año. Pero contra eso no puedo hacer nada, sólo controlar la efusividad.

3 horas para la cuenta atrás

Después de las tres horas de esta tarde seré algo así como más libre.
Las vacaciones en sí no es lo que me atrae, sino el hecho de viajar. Puede ser a cualquier parte, que seguro que disfrutaré en todo momento.
Hoy ya me he concienciado, al despedirme de una de mis compañeras. Ya le he dicho que una semana se pasa muy rápido.

Estoy bastante espesa hoy, será porque he dormido cuatro horas y me siento un poco como en "tierra de nadie".

¿2.33 a.m.?

Sí que se me ha hecho tarde hoy. Mañana a las siete tendré que pegar una cabezada si quiero salir por la noche, aunque ¿quién sabe?
He hecho lo que tenía que hacer y no he parado hasta hacerlo.

Ahora me sumergiré en esos sueños únicos...

jueves, noviembre 19, 2009

Helaba...

Cuando caminaba hacia el coche creo que estaba helando. Hacía un frío terrible. Sentía mis dedos fríos moviéndose en torno a la llave del coche. La calle estaba casi vacía, el silencio era abrumador, pero eso no me ha instado a caminar más rápido, sino a parar y mirar alrededor. Ni rastro de él. Y es que es cierto que siento su ausencia como una losa. Los días son más oscuros sin él, más tristes sin encontrarme con una señal que tenga relación con él.
Si me da por salir mañana quizás le vea, o quizás no.
De momento, voy a seguir con mis apuntes de contabilidad. Que no apetece nada, pero quiero estar libre el fin de semana.
Aunque ahora estoy al lado del radiador sigo teniendo los dedos tan fríos como a las nueve de la noche.

Hasta el infinito

Es que hoy me quedaré en la oficina hasta el infinito. De hecho, ya me duele la espalda de estar más de una hora inclinada junto al escáner. Es lo que tiene cuando quieres acabar algo antes de marcharte. Es lo que tiene cuando llevas toda la tarde sola en la oficina sin parar, que se acumula el trabajo y no quieres marchar sin haberte quitado cosas de encima.
La impaciencia puede conmigo. Tras escanear algo más de 150 páginas de un documento oficial, al subirlo a internet tengo poca paciencia, porque tarda muchísimo. De hecho, ese pc no puedo tocarlo hasta que no termine...
Tengo un presentimiento que aumenta con el paso del tiempo. Para mañana.
Sí, hoy se me hará tarde aquí, pero me sentiré más aliviada al haber terminado lo que me he propuesto.

Catarro en ciernes

Me da la sensación de que estoy incubando un virus de invierno, lo que me desagrada sobremanera. Espero que no se me olviden las gafas de sol, aunque sólo sea para tapar los ojos llorosos, síntoma del catarro que se aproxima.
En la peluquería no paraba de estornudar, por una parte, y toser, por otro lado. Pero he cerrado los ojos, se ha materializado en mi mente una imagen y repentinamente se ha pasado todo.
Hoy en la cafetería estaba muy lejos. Después de decirle a D. que lave el coche y que se afeite, mi imaginación ha volado. Porque hay alguien a quien no se me ocurriría decirle jamás que se quite la barba porque le sienta bien o porque yo estoy quizás acostumbrada a verle así. Y el coche siempre lo tiene limpio. Sé que he sonreído enigmáticamente y a mis pensamientos ha llegado la voz de D. preguntándome en qué estaba pensando. Un rato después le he respondido: "Lo siento, ¿qué decías?". Creo que se ha mosqueado, pero es que cuando lo que me cuentan no me interesa tengo gran facilidad para desconectar de la conversación, y si es una cháchara interminable -hablar por hablar- entro en un mutismo como el de hoy. Es curioso cómo la mente te lleva a cualquier sitio, con cualquier persona, en cualquier momento y parece que estás sentada en la gloria. Además, eso es suficiente para sentirme algo más feliz.

La neblina matinal

Esta mañana amanecía todo con niebla, esa espesa niebla que toca con el suelo. Apetecía parar el coche y sumergirte en medio de esa nada de blancura.
Es una sensación claustrofóbica. Siempre recordaré aquel momento de terror en los alrededores de la Laguna Negra, cuando se echó de repente la niebla y sólo podíamos comunicarnos a través de la voz, porque ni siquiera podías distinguir a la persona que tenías al lado.
Pero perforar durante un momento ese manto de niebla, tal y como se veía esta mañana, tiene que ser una sensación placentera, algo parecido a cuando pisas la nieve virgen por donde aún no ha caminado nadie.

miércoles, noviembre 18, 2009

El alma como obra de arte

El alma es lo único que realmente nos pertenece, pues es lo único que nos sobrevive. Considero necesario pulirla, aunque es tarea difícil, porque algo que no se ve...
Hace unos meses escribí algo sobre la escritura, que era como un trozo de arcilla que tienes que empezar muchas veces y moldearla siempre en busca de una belleza superior, que es susceptible de error, de ahí que muchas veces tengas que empezar de nuevo, una y otra vez, las veces que haga falta. No es exacto, pero la idea era ésta.
El alma también es como ese trozo de arcilla que debemos moldear a diario. Hay que cuidar esa posesión nuestra como el tesoro inalcanzable que es.
A veces, los sentimientos negativos nos dejan unas heridas inmensas, el alma sufre... Los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida no se pueden tapar con tiritas como si tal, necesitan tiempo. Seguro que mi alma tiene muchas grietas, pero me he encargado de que se cierren. He conseguido que la energía negativa no llegue a tocar esa alma.
Esta filosofía de la vida te lleva a sonreír siempre y eso es algo que está en cada persona. También es cierto que esto te coloca en un estado de sensibilidad suprema, pues todo te afecta mucho más.
Cuando digo que esa persona me aporta una tranquilidad y una paz tan grandes, hay que llegar a la profundidad del alma. Realmente esa tranquilidad que proviene de él traspasa todo de mí y ha llegado a tocar mi alma, la reconforta, por decirlo de alguna manera. Es sorprendente, porque el alma de cada persona es algo muy íntimo, casi oculto, que roza el misterio; casi nadie llega nunca a tocarla, aunque siempre hay excepciones. Yo sé que cuando él me mira contempla mi alma, de ahí que me resulte imposible ocultarle nada.
El alma es como una obra de arte y la belleza de la misma no está en lo que parezca a simple vista (lo bello no es siempre lo más bonito), sino en algo mucho más profundo, algo que no se ve, y según se la cultive, así será el fruto.

Tu libertad acaba donde empieza la mía

Las despedidas nunca fueron mi fuerte. Jamás se oirá de mis labios un "adiós", aunque sepa que a la persona que tengo delante no la volveré a ver jamás. Y esto es algo relativo, puesto que en la actualidad tenemos los medios suficientes para acortar esas distancias invisibles.
Un día, llegas a casa y te encuentras las palabras avinagradas de una amiga del colegio despidiéndose de ti por no haber recibido respuestas (no es justo). Es cierto que no he fomentado la relación lo que debería. Podría poner mil excusas. Ella podría pensar (y pensará): "Tiene tiempo para escribir en un blog y no saca dos minutos para responderme a mí". Estoy algo enfadada, conmigo misma, por no haberlo visto venir, por no haber sido más constante a la hora de responderle, o quizás llamar.
Llegas a casa y lo único que te apetece es relajarte, dejando aparte todo lo demás.
Ella no se da cuenta de que, por mucho que lea aquí, no plasmo aquí más que una mínima parte de mí, la que quiero que se vea (el lado oscuro me lo guardo para mí) y que lo que cuento no siempre forma parte de mi vida, que hay días que estoy tan saturada de todo que no tengo ganas más que de tumbarme en la cama y leer y olvidar, que cada semana, puntualmente, tengo que enviar cuatro tests (=exámenes) aprobados a un curso en el que me he apuntado, pero para aprobarlos tengo que estudiarme primero los apuntes, y que a veces no tengo el estado de ánimo que me gustaría tener para responder con ganas. Y no quiero ser hipócrita, pues las palabras que se escriben sin ganas son palabras vacías, sin fuerza. Yo no escribo a nadie por quedar bien, sino porque me apetece. Y eso es algo bello, porque hablarás con el corazón en la mano, con la sinceridad que en ese momento te alienta a seguir. Ella tiene su parte de razón, porque una llamada o un correo electrónico es cuestión de unos pocos minutos. Aunque sin ganas...
Siempre he considerado que la libertad a hacer algo es esencial, sobre todo en lo que respecta a cualquier relación, sea del tipo que sea. Nadie puede obligarte a decir nada si no quieres, no se puede obligar a nadie a hacer algo. Y mientras esto no se respete no existirá ese tipo de libertad, y no habrá, por tanto, ningún tipo de conexión, porque una persona (la que quita la libertad) se coloca en un escalón superior a la otra (la que ve menguar su libertad). Y la amistad debería suceder en un plano de igualdad.

Sé que leerás esto, A. Mi consejo es que recapacites. Y piensa que si no contesto es por algo. Que esto no es un medio para justificarme, pues yo siempre contesto, aunque sea el año que viene. Y, mientras esté en mi mano, jamás escribiré algo si no tengo las ganas y la energía necesarias para hacerlo.

Cansancio físico


Caminaba por la calle como a saltitos. Después de más de doce horas con tacones de aguja es normal que los pies se resientan. Salíamos a las nueve de una reunión y sólo me he esforzado a caminar erguida unos quinientos metros (nunca se sabe a quién te puedes encontrar). También mis ojos se han desviado, pero los árboles me lo tapaban todo.
En el coche he sentido el cansancio en todo su esplendor, sobre todo en los ojos. Creo que hoy me quedaré K.O. más pronto de lo habitual.

Cuatro días

Que el tiempo se pasa muy rápido. No debería pensarlo, pero es inevitable. Pienso en el mar y la tranquilidad y me siento feliz. Lástima no poder disfrutarlo con quien realmente me gustaría. Seguro que me acordaré allí de él, sobre todo porque me da la sensación de que tendré tiempo para pensar, de que será una especie de retiro de reflexión. Haga lo que haga, seguro que volveré con alguna decisión tomada, y con varias ideas nuevas.
Ya sabía yo que se me iba a echar rápidamente encima. Debería intentar no pensarlo, porque las tardes se me convierten en algo tedioso y los días pasan más lentamente que lo habitual.

Hipocampos, pacíficos seres marinos

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Durante la época de la esclavitud, llegaban a las costas de Guinea embarcaciones procedentes de los Estados Unidos con el propósito de capturar a los hombres y mujeres que allí vivían para venderlos luego como esclavos en América. Llegaban con mosquetes e imponían su brutalidad, los encadenaban y los obligaban a subir a sus barcos. Pero en una ocasión, un hipocampo vio desde una de las rocas de la costa lo que en la playa estaba sucediendo y decidió avisar al rey Tritón para que tomara cartas en el asunto.
El hipocampo es un ser mitad caballo mitad pez, y puede vivir dentro y fuera del agua. Normalmente son seres solitarios, y suelen ir a lo suyo y no meterse en lo que no va con ellos, pero aquella vez se sintió tan indignado por las acciones de los hombres que quiso ayudar a los esclavos, así que trotó por la playa, se sumergió en el mar y buceó hasta la corte del rey Tritón. Al oírlo, Tritón montó en cólera y agitó las aguas provocando un tremendo oleaje que hizo que los barcos naufragaran y toda la tripulación fuera arrojada a las frías corrientes submarinas. Luego convocó a todos los hipocampos que estaban bajo sus órdenes, les ordenó que fueran velozmente hasta la zona del naufragio y que salvaran a todos aquellos que habían sido capturados. Los hipocampos no perdieron ni un segundo. Con sus fuertes dientes de caballo rompieron las cadenas, cargaron a los esclavos sobre sus lomos y los llevaron sanos y salvos hasta la orilla.

Un poco sibarita


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No había visto el hotel de Malta hasta hoy. Me lo buscaron todo, así que no me había molestado hasta ahora. ¿Por qué? Porque he mirado a ver si tiene zona wifi. Es que estaba pensando en llevarme el portátil para escribir. Ya sé que llevar un ordenador es un incordio en lo que respecta a seguridad en aeropuertos. Pero también soy consciente de que Malta y las dos islas que le pertenecen, Gozo y Comino, son muy pequeñas, y a mitad de semana me quedará poco por ver y mucho por disfrutar de cada momento y del mar. El mar me tranquiliza, por eso sé que esos días serían buenos para dar rienda suelta a la creación e inspiración. También he pensado que Sicilia no está muy lejos, lo que ocurre que a mí los barcos no me convencen, pero la mafia siciliana tiene una especie de atractivo. Vale, tiene la fama, una larga tradición en el cine, pero si fuera a Sicilia sería por otra cosa: tengo una amiga allí, Flora.
De todas formas, que el hotel tenga piscina cubierta me hace ver las cosas de otra manera. Pues no tenía intención de llevar bikini. Ahora la cosa cambia.
Antes era mochilera, ahora me estoy convirtiendo en una sibarita.

Al final he encontrado una alusión a internet. Aunque realmente no quiero eso, sino conexión wifi para conectarme en la habitación, no en una zona pública, y encima cobran; por lo que me cabe suponer que tienen pc's allí mismo. Al final va a ser que no, que mejor me llevo la Moleskine y escribo todo a mano. Ya sé que para escribir no necesito conexión a internet, pero... ya puesta prefiero tenerlo todo.

Servicios

Caja fuerte en la recepción
Cambio de divisas
Cargo por uso de Internet en áreas públicas
Equipos de gimnasia
Lavandería
Sala de juegos electrónicos/de mesa
Sauna
Servicio de habitaciones (horario limitado)
Servicio de niñera
Transporte al aeropuerto (de pago)

Todo en su conjunto

Cuando preguntan qué es lo que te gusta de una persona, a veces no hay una respuesta. Una persona puede gustarte tal cual, todo en su conjunto, sin separar las partes que lo integran. Es muy difícil separar una mirada del todo que lo rodea, o las manos de su conjunto.
Así, si a mí me preguntaran qué es lo que me gusta de él no sabría qué contestar. Porque me gusta todo de él en conjunto, desde los rasgos de su personalidad hasta el más mínimo gesto, pasando por unas características físicas que sobresalen. Y es que, cuando te gusta alguien, aceptas todo de esa persona, tanto virtudes como defectos, sus palabras y su silencio, ese mechón que ha despeinado el viento, incluso una herida oculta que jamás hayas visto.
No se puede separar. Es obvio que hay rasgos en él que destacan, pero siempre en conjunción con todo lo que hay alrededor. Y eso acompañado por su personalidad, a veces poderosa, a veces atrayente, a veces enigmática... aunque estas cualidades también van unidas, sólo que en ocasiones una se sobrepone al resto.

La hora de dormir

Me estremezco sólo de pensar en irme a dormir. Cerrar los ojos y dejarme llevar por un sinfín de sueños en donde generalmente aparece él. Cerrar los ojos y quedarme con su imagen perenne antes de sucumbir al sueño tranquilo que terminará con los primeros rayos del alba.
Es hora de ir a dormir.

martes, noviembre 17, 2009

Los misterios del tarot

Me estoy leyendo un libro que trae una baraja de tarot incluida, con instrucciones. Pero aún no he desembalado las cartas, por la simple razón de que tiendo a rechazar este tipo de cosas que tocan lo enigmático. De igual manera sería incapaz de ir a una adivina a que me echara las cartas, por poner un ejemplo.
No tengo intención de leerme esas instrucciones, aunque el libro ya se ha metido de lleno en ello. A mí me gusta la historia que hay detrás. De hecho, dos capítulos dedicados al tarot me han parecido desidiosos y aburridos, quizás porque debería haber quitado el plástico que mantiene cerradas las cartas y haber seguido las pautas. Pero no. Si puedo vivir sin ello... lo prefiero.
Tengo una amiga que le gustan estas cosas y hace unos años se compró una baraja de tarot. Nos echaba las cartas, siempre leyendo las instrucciones. Era tontería, porque creo que para echar estas cartas hay que estar muy metido en el tema y estar versado en los enigmas y misterios.
Sin embargo, a mí este tipo de cosas me dan respeto. Igual que el espiritismo. Hice dos veces y me prometí que jamás repetiría esas experiencias. Prefiero no saber nada que esté más allá, prefiero caminar día a día, con mi esfuerzo, con esa ignorancia que nos lleva a preguntarnos muchas veces qué nos deparará el futuro, prefiero que en mi vida no haya resquicios de artes oscuras. Quizás es porque peco de incrédula y soy más del "ver para creer".
Estoy enganchada al libro (pero sin tarot).