Esta vez Gonzalo de Berceo se presenta en Santiago de Compostela donde su gran amigo Lope regenta una taberna con Lupa, de la que se ha enamorado.
En Santiago se encuentran la mayoría de monjes que estudiaron con él en Palencia, donde todos han encontrado su lugar. El arzobispo no es otro que su gran amigo Juan Arias, Gallinato, un hombre que le brinda su casa. Gonzalo va a misa a la catedral donde su viejo amigo Simón se levanta y se pone delante del botafumeiro, que le arrolla sin piedad. Otro día su amigo Serafín, el director del coro, se da la vuelta y se corta sus partes pudendas delante de todos los fieles de la catedral. Y antes, el viejo Adán se había arrancado los ojos y ahora habla del revés. Gallinato le convence para que investigue sobre estos crímenes tan atroces, es como si hubieran sido hechizados, y además son todos compañeros de la Escuela General de Palencia donde estudiaron juntos.
Gonzalo descubre, en una de sus noches de vino por la ciudad, a la Santa Compaña. Lope le insta para que se tumbe y no los mire. Según su amigo, un vivo guía a las almas en pena y quien le mire ocupará su lugar. Pero en una de esas veces descubre que el guía es Fernando, otro compañero suyo, que le deja la antorcha y echa a correr. Pero entonces los encapuchados corren detrás de Fernando.
Gonzalo sigue tirando del hilo y pasa una semana en un convento fuera de las murallas, un convento de monjas liberatas dirigido por la abadesa Hildegarda, una mujer que acoge bajo sus muros a almas descarriadas y las cuida. Allí descubre a Romeo, criado de Arias, que se ha escondido, ya que también es su amante; a Rosalba, una mujer que no sólo es comedianta sino que además planea una oscura venganza después de que el cabildo castrara a su hijo Catalino y éste muriera desangrado, que también es amante de Arias.
En el camino Gonzalo había jugado al ajedrez con un supuesto correo del rey que se hace llamar Alonso, y que no es otro que el infante Alfonso (futuro rey Alfonso X el Sabio), que ha acudido a Santiago a escondidas buscando a su nodriza. Gonzalo descubre que su nodriza es Hildegarda y le lleva al convento.
Cuando representan una obra de teatro después de que alguien haya matado a Romeo, y Aznaro, su antiguo enemigo de Palencia, intente acabar con la vida de Berceo, pero sólo asesine a Rosalba, las piezas se unen y Gonzalo se entrevista con el arzobispo Gallinato, que en realidad es el autor de tanta tropelía. Tras descubrir que las monjas aterrorizan a todo Santiago con sus vestiduras de Santa Compaña, en los entierros de Romeo y Rosalba y antes de partir, Gonzalo de Berceo decide unirse a esa siniestra procesión.
EL AUTOR:
Tras el nombre de Lorenzo G. Acebedo se oculta un escritor que abandonó en su juventud los estudios teológicos por el retiro monacal y, algún tiempo después, el retiro monacal por una mujer. En la actualidad reside en un pueblo de La Rioja. Acebedo es autor de la aclamada La taberna de Silos y de su continuación, La Santa Compaña. Tras la exitosa revelación de La taberna de Silos, una de las mayores sorpresas del pasado año, esta nueva entrega consagra a Gonzalo de Berceo como el personaje insustituible con el que los lectores querrán seguir descubriendo los reinos medievales de la Península.
EL LIBRO:
Título original: La Santa Compaña
Autor: Lorenzo G. Acebedo
Editorial: Tusquets (1ª edición, en junio de 2024)
Colección: Andanzas nº 1044/2
Número de páginas: 296
ISBN: 9788411074933
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto "Thriller Holics": Libro favorito de un/a amigo/a.
* Reto Literario Artístico: Terror, miedo.
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