Tengo buenos recuerdos de Santander. De pequeña he ido en algunas ocasiones. Tengo una foto en la playa cuando aún no habían nacido mis hermanos. Recuerdo el palacio de La Magdalena, que siempre me ha parecido impresionante. Hemos vuelto de vacaciones algunos años después.
Más tarde, con mis padres visitamos las cuevas de Altamira, San Vicente de la Barquera... Regresé de excursión a Santillana -con las cuevas ya cerradas-, a Comillas. Y hace unos cuatro años estuvimos cuatro días de Semana Santa en Suances, visitando algunos otros pueblos un grupo de amigos.
Pero hoy recuerdo las risas que nos echábamos con los pingüinos que hay en el zoo junto al palacio de La Magdalena. Hoy tengo ese recuerdo especial, porque estaba con mis padres y hermanos.
Mi próximo viaje a Santander no es de placer. Iremos mi padre y yo, y a mi madre la trasladarán. Yo tengo que dejar temporalmente mi trabajo. No sé si será cuestión de un mes, de tres o de medio año. No sé cuánto tiempo estaremos en Santander.
El jueves la doctora nos explicó que había un donante de médula ósea y la intervención se tenía que hacer en el hospital de Valdecilla. Lo he buscado en un mapa para comprobar que está cerca del puerto santanderino.
Sí, me acuerdo de los pingüinos. Porque los mejores veranos son los que íbamos todos juntos de vacaciones. Sin embargo, pese a la cercanía no estuve más veces en Santander que en el Mediterráneo. Mis padres preferían Benidorm y Peñíscola. Conozco bastante de la costa cántabra y ahora pienso en la imagen de los pingüinos que a todos nos hacían reír. Supongo que esa imagen me produce tranquilidad.

2 comentarios:
No he visitado Santander. Manda fotos.
Buenas estancia, K.
¿Nooo? Es una ciudad bonita, ya pondré fotos. A mí me gusta mucho y eso que hace algunos años que no he vuelto a visitarla. Porque cuando estuvimos en Suances hicimos ruta por pueblos (Suances, San Vicente, Potes, Cabárceno) pero no entramos en la capital.
Publicar un comentario