Siempre miramos al futuro sin darnos cuenta que el mejor momento es el ahora. Sí, a veces necesitamos otorgar a nuestra vida una estabilidad futura. Pero no siempre hay que vivir pensando en ese futuro.
Conozco a una persona que lleva dos años viajando por el mundo con una bici y una mochila, viviendo cada momento. En su trabajo tuvo un accidente y ya sólo podría dedicarse a tareas de oficina, así que preparó su bicicleta, una mochila, se buscó una acompañante y ahí sigue, por Laos o por Vietnam. A veces me meto en su blog viajero donde cuentan sus peripecias.
Esto me ha hecho pensar en que yo también haría algo parecido. Incluso ya imagino al acompañante.
Lo cierto es que nos da pánico acometer cualquier locura que quiebre nuestra estabilidad. Aunque eso sí que es vivir como si no hubiera un mañana.
2 comentarios:
Hay que ser muy valiente para tomar una decisión de ese calado.
Ya te digo.
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