
Harry Potter y la Orden del Fénix (en el título original en inglés Harry Potter and the Order of the Phoenix) es el quinto libro de la serie Harry Potter, escrita por la autora británica J.K. Rowling en 2003.
Los sucesos comienzan pocas semanas después de lo ocurrido en Harry Potter y el cáliz de fuego, y narra la reacción del Ministerio de Magia frente al anuncio del retorno del peligroso mago tenebroso Lord Voldemort. El ministro Cornelius Fudge emprende una celosa vigilancia sobre el colegio Hogwarts, ya que está convencido de que el director Albus Dumbledore ha inventado la historia sobre la resurrección del mago tenebroso para causar inestabilidad y tomar el poder. Con esta reacción, Voldemort y sus mortífagos tienen luz verde para actuar en las sombras y preparar sus fuerzas para destruir el equilibrio de la comunidad mágica y adueñarse de la misma. Este libro marca el inicio de la Segunda Guerra Mágica, conflicto que prosigue hasta la última novela de la serie, Harry Potter y las reliquias de la Muerte.
La publicación del libro tuvo lugar tres años después de su predecesor. Fue publicado el 21 de junio de 2003 en el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia. Vendió dos millones de copias en el Reino Unido el primer día de lanzamiento y cinco ese mismo fin de semana en Estados Unidos. Con casi 900 páginas se convierte en el libro más largo de la serie. Además, marcó un punto de inflexión en la saga al abordar nuevas temáticas y suscitar las críticas de algunos lectores, que vieron en este episodio un "estancamiento" de la serie.
La película homónima se estrenó en 2007 en Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, España y América Latina.

LA TRAMA.- El libro comienza con la vida de Harry en Privet Drive, angustiado por ominosas pesadillas y por su aislamiento; sólo piensa en el peligro que representa Lord Voldemort, que ahora tiene todos sus poderes de vuelta. Harry se siente ignorado por los vecinos del barrio y por sus tíos y no tiene ganas de quedarse ahí, a pesar de lo que está ocurriendo en el mundo mágico (el regreso de Voldemort).
Son días muy calurosos; su primo Dudley está más alto y más gordo que nunca; Harry llega a hablar con él hasta que Dudley lo provoca. De repente, el calor de la tarde se convierte en un frío glacial, Harry y Dudley se refugian en un puente, pero aparecen dos dementores, que comienzan a robarles el alma a los dos primos. Harry saca su varita y realiza el encantamiento Patronus para ahuyentar a los dementores; la señora Figg, una squib que en el barrio toman por chiflada ayuda a Harry, ya que ha sido asignada junto a Mundungus Fletcher para protegerlo, por órdenes de Dumbledore.
Harry llega a casa de los Dursley, donde es reprendido por sus tíos porque pensaban que le había hecho algo malo a Dudley. Allí recibe una carta de la Oficina contra el Uso Indebido de la Magia, donde le explican que ha sido expulsado de Hogwarts por realizar un encantamiento Patronus en presencia de un muggle. Recibirá una segunda carta en la que le anuncian que habrá un juicio para confirmar la expulsión. Los Dursley encierran a Harry en su habitación y se marchan, mientras que Alastor Moody, Remus Lupin, Nymphadora Tonks y Kingsley Shacklebolt van a rescatarlo.
Harry es escoltado a Londres por la Orden del Fénix, una organización liderada por Dumbledore, que se encarga de combatir a los mortífagos en secreto. El muchacho comienza a vivir en el número 12 de Grimmauld Place, una casa que funciona como centro de operaciones de la Orden y que es propiedad de su padrino Sirius Black. En la residencia se reencuentra con sus amigos Hermione y Ron, así como a todos los Weasley.
Dolores Umbridge
Unos días después, tiene lugar la audiencia disciplinaria en el Ministerio de Magia, pero el juicio resulta ser una maniobra política del ministro, que se opone a las denuncias de Albus Dumbledore sobre el reciente regreso del Señor Tenebroso. Dumbledore actúa de abogado defensor y consigue la absolución del muchacho.
Para asegurarse de que Hogwarts no se convierta en un peligro para su administración, Cornelius Fudge designa una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que desata una tiranía en el colegio, impidiendo que los alumnos reciban la educación práctica en la materia y recurre solamente al aprendizaje lectivo. Umbridge gana poder mediante la sanción de edictos ministeriales que le confieren el cargo de Suma Inquisidora, siendo su primera víctima Sybill Trelawney. Ante esto, Harry, Hermione y Ron preparan un grupo clandestino, el Ejército de Dumbledore- en el que junto a otros alumnos (Ginny, Fred, George Weasley, Seamus Finnigan, Cho Chang, Luna Lovegood y Neville Longbotton) intentarán prepararse para sobrevivir a la guerra que se avecina.
Las pesadillas de Harry se intensifican hasta que en uno de los sueños observa cómo la serpiente de Voldemort ataca a Arthur Weasley. El incidente le da la pauta de que el innombrable y él comparten una conexión mental, mediante la cual el mago tenebroso podría llegar a tomar posesión de su mente y de su cuerpo. Por ello, Dumbledore designa a Severus Snape para que le imparta clases de oclumancia, disciplina con la que el muchacho será capaz de evitar la influencia de Voldemort. Sin embargo, Harry no es capaz de dominarla, a causa de su constante inestabilidad emocional.
Dolores Umbridge logra el cargo de directora de Hogwarts al descubrir las reuniones secretas del Ejército de Dumbledore. Profesores y alumnos son obligados a mantenerse en silencio y a seguir las reglas impuestas por Umbridge, e incluso algunos de ellos, como Hagrid y Minerva McGonagall, son víctimas de violentos episodios. Están en exámenes cuando Harry tiene una visión en la que Voldemort aparece torturando a Sirius Black en el mismo lugar en el que fue atacado el padre de Ron, el Departamento de Misterios, un enigma del Ministerio de Magia. Tras una serie de acontecimientos, logran deshacerse de Umbridge y todos los miembros de su brigada. Una parte del Ejército de Dumbledore vuela a Londres en los thestrals, criaturas que sólo pueden ver los que han presenciado la muerte de alguna persona. En el Departamento de Misterios no encuentran a Sirius, y en su lugar hay una horda de mortífagos en un cuarto lleno de esferas con profecías, entre ellos Bellatrix Lestrange y su cuñado Lucius Malfoy. Uno a uno, los compañeros de Harry van cayendo hasta que la Orden del Fénix completa llega y comienza un combate feroz contra las fuerzas de Voldemort en una cámara donde sólo hay un arco con un velo. En medio de la batalla contra Bellatrix, Sirius cae a través del Velo de la Muerte y muere. Harry persigue a la mortífaga para matarla e intenta torturarla, pero no lo consigue. Voldemort a su vez también intenta asesinarlo, pero lo impide Dumbledore, que se lanza a combatir contra el Señor Tenebroso.
Al final, Voldemort posee a Harry para forzar a Dumbledore a matarlos a los dos, pero el chico logra expulsarlo de su mente y Voldemort, exhausto, huye cuando llegan las tropas del Ministerio. En su despacho, el director de Hogwarts, ya restituido, le explica a un Harry enardecido que la profecía almacenada en el Ministerio fue la causa por la que Voldemort intentó matarlo cuando era un bebé, aunque no la conocía por completo. Según la predicción hecha 16 años atrás, a fines de julio nacería un niño capaz de detener la amenaza del Señor Tenebroso. Voldemort, creyendo que Harry era el niño aludido (aunque podría haber sido también Neville Longbotton) intentó matarlo, pero falló en el intento.

ANÁLISIS.- En cuanto al género literario, Harry Potter y la Orden del Fénix es una novela que responde a las convenciones del género fantástico y encierra algo de ciencia ficción. La presencia de la magia y de los elementos sobrenaturales colocarían a la novela dentro de la categoría de 'lo maravilloso'. Lo maravilloso, opuesto a lo fantástico y a lo extraño, incluye los cuentos de hadas, las composiciones, el romancero y las leyendas, tipos de textos en los que, pese a la presencia de lo mágico, no hay gran porción de texto que se vea envuelta en los dominios de la incertidumbre. Algunos críticos se centran en lo fantástico y agregan una perspectiva psicoanalítica, que encuentran sus raíces en el relato gótico, cuya influencia se hace notar en este libro de la serie de Harry Potter.
El gótico fue un tipo de ficción decimonónica muy popular, antecedente de la moderna literatura de terror. Se caracteriza por profundos cuestionamientos éticos y culturales, una gran atención por la lucha interna de los personajes, los secretos ocultos, los detalles escabrosos y un gusto especial por lo siniestro. Elementos que también están presentes en esta novela de J.K. Rowling.
La ambientación de la novela remite tanto a las obras del gótico inglés temprano -con sus castillos medievales, cámaras secretas y espíritus en pena- como a muestras tardías del género donde lo medieval y lo contemporáneo forman una intersección, como ocurre en Drácula, de Bram Stoker. Otro elemento heredado de aquel movimiento literario es el énfasis puesto en las constantes pesadillas de Harry, elemento recurrente en la atmósfera gótica, gracias al impacto del romanticismo. Los sueños de Harry conservan restos de las teorías románticas sobre el poeta visionario, aquél que es capaz de ver más que el resto de los mortales. Dichos presupuestos invadieron la ficción gótica también, aunque en forma de parodia grotesca, como la que se desprende de la descripción que Mary Shelley hizo sobre la pesadilla que motivó la creación de Frankenstein.
Por otro lado, las críticas sociales y políticas también definen cierta influencia de la ficción decimonónica en la novela. En Caleb Williams, Godwin exhibió los juegos de poder y la opresión generada por las instituciones sociales comandadas por las clases dominantes. Un último tópico que repercute en las páginas de esta novela es el dualismo y el juego de espejos entre Harry y Voldemort, constituidos respectivamente como el yo y el otro, a pesar de la conexión psíquica que los une.
Esta novela posee también características del thriller político por su intriga institucional y la sugerencia de una confabulación mediática en contra de los que piensan diferente. Los rasgos de la novela policíaca están presentes a causa del misterio en torno a la puerta del Departamento de Misterios y el intento por averiguar lo que esconde.
La voz narrativa de la novela tiene las características de un narrador omnisciente limitado, puesto que mediante la técnica de la focalización adopta el punto de vista de Harry como eje. A diferencia de otras novelas de la serie, el punto focal del narrador se mantiene estable durante todo el libro, no produciéndose cambios en el punto de vista. La autora introduce disquisiciones mediante la técnica del monólogo interior, donde el personaje principal analiza los hechos que tienen lugar frente a sus ojos, generalmente cuestionándolos. Estas secuencias muestran usualmente la tensión dialéctica entre los diferentes aspectos de la personalidad y el temperamento de Harry.
En esta novela se introduce un elemento clásico de los relatos de aventuras o de los mitos de la Antigüedad, es decir, la presencia de una profecía referida al protagonista. Ya en el libro anterior, la profesora Trelawney lanzó una predicción sobre el retorno de Lord Voldemort, pero en la quinta novela el augurio es la clave para entender la génesis de todo lo que ocurre en la saga. A diferencia de la creencia ciega en el destino por parte de los héroes de las culturas clásicas, en la obra de J.K. Rowling parece haber una creencia matizada o un sutil descreimiento. La profecía es ambigua.
El asesinato de Cedric Diggory en el libro anterior marca la psiquis del protagonista, ya que Harry ha presenciado la muerte por segunda vez (la primera fue cuando Voldemort asesinó a sus padres), pero además ha sido testigo del poder de su némesis. Con esa muerte desaparece una parte de Harry: su infancia. Las recurrentes pesadillas de Harry y las reminiscencias del asesinato de su compañero dan testimonio de la inestabilidad emocional y psicológica de la adolescencia, que ha sido estudiada por eruditos del psicoanálisis en términos de etapa de crisis.
Ese estado de furia y ansiedad que Harry expresa desde el primer capítulo es la consecuencia traumática del miedo a la muerte propia o de los seres queridos, intensificado por la política del Ministerio de Magia. La muerte de Sirius Black durante la batalla frente al Velo de la Muerte cumple con los peores temores del protagonista, que lo hacen perder el control, pero sólo la posterior aceptación de este hecho puede culminar con el estado de Harry, asentando una parte de su psiquis.
La trama del libro gira en torno a la saga de intrigas que despierta el Ministerio de Magia al adoptar una postura oficial, que niega el regreso de Lord Voldemort y, por ende, negarse a emprender acciones que prevengan el peligro.
La actitud del Ministro se contradice con su posición e ideales conservadores manifestada en el libro anterior. Fudge se niega a tomar acciones contra la amenaza latente y reafirma su cercanía ideológica y clasista con familias de raigambre como los Malfoy.
En una entrevista, la propia autora señaló que su inspiración para crear este personaje fue el Primer Ministro británico Neville Chamberlain, que gobernó en la IIª Guerra Mundial, intentando minimizar la amenaza del régimen nazi por conveniencia política. Cornelius Fudge desea mantener el poder frente a la crisis y, para ello, emprende una campaña de control sobre los medios de comunicación y sobre la educación escolar. Por extensión, Albus Dumbledore representaría al opositor de Chamberlain, Clement Aldee.
La imagen del poder político que configura J.K. Rowling es la de un régimen autoritario, en el cual el poder está concentrado en un partido (conservador) que abusa de su poder, implementando un sistema de represión ideológica y física (manifestada en el castigo que Dolores Umbridge impone a sus alumnos) y posee los rasgos del líder carismático descrito por Max Weber. El Ministro es capaz de sancionar normas y edictos a su conveniencia, que modifican el panorama social y político del mundo de Harry Potter.
El sistema educativo adquiere una nueva perspectiva en este libro, alejada del carácter lúdico de los primeros volúmenes. Hogwarts se convierte en una extensión del Ministerio cuando se decide intervenir a través de Dolores Umbridge, secretaria del mandatario que asume un puesto como profesora, luego como inspectora educativa y, finalmente, como directora. La visión de la educación es desenmascarada como arma política, pero se hace de un modo salvaje, mostrando que la pedagogía puede ser fácilmente puesta al servicio de los intereses del Estado.
Después de tres años de espera, Harry Potter y la Orden del Fénix fue un éxito de ventas, convirtiéndose en el artículo más pedido por venta electrónica de 2003 en Amazon.com. En las librerías de Estados Unidos se vendieron cinco millones de ejemplares en un día.
El lanzamiento en los países angloparlantes fue a las doce de la noche y tuvo una cuenta atrás en las pantallas de Times Square, con incidentes previos al lanzamiento, como el robo al camión blindado en el que se transportaban los ejemplares.
ADAPTACIÓN CINEMATOGRÁFICA.- En 2007 se estrenó la adaptación cinematográfica basada en la novela, dirigida por el británico David Yates. El reparto fue el mismo que en los largometrajes anteriores, incorporando al reparto a Helena Bonham Carter e Imelda Staunton.
El guión fue escrito por Michael Goldenberg, que reemplazó a Steve Kloves. El rodaje íntegro se llevó a cabo en el Reino Unido.
Luna Lovegood
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