Londres responde perfectamente a las demandas del turismo
moderno. La gama de servicios que ofrece incluye desde cajeros automáticos y
asistencia médica hasta hoteles con encanto y transporte nocturno. Los precios
resultan altos o bajos dependiendo del tipo de cambio existente entre la libra
esterlina y la divisa propia. Se afirma que los hoteles de Londres son caros,
pero también existen otras opciones más económicas. Tampoco es necesario gastar
mucho dinero en comer si se elige bien y se aprovecha al máximo la oferta
culinaria de la ciudad: por el precio de una sola comida en algunos
restaurantes del West End es posible alimentarse durante varios días en otros
rincones de la ciudad.
El tiempo londinense es conocido por su variabilidad, pero
en general las temperaturas son muy frías de noviembre a febrero y alcanzan sus
niveles máximos de junio a agosto. Puede llover en cualquier época del año, así
que conviene llevar ropa adecuada. No son habituales las temperaturas extremas –ni
en invierno ni en verano-, por lo que no hay ningún momento del año en el que
Londres cierre por vacaciones. Se organizan eventos y actividades culturales
todo el año: en invierno y primavera hay muchos conciertos y exposiciones y en
verano, multitud de actos culturales, como la temporada de conciertos de música
clásica BBC Proms y teatro al aire libre. La oferta es amplia todo el año.
Los ciudadanos comunitarios pueden entrar en el Reino Unido
para un período ilimitado de tiempo presentando sólo el pasaporte o el documento
nacional de identidad. El Reino Unido no ha ratificado el Tratado de Schengen,
que permite la libre circulación de personas entre la mayoría de los países de
la UE, por lo que los visitantes procedentes de cualquier país del espacio
Schengen tienen que seguir pasando por los controles de inmigración. Cuando se
llega a un puerto o aeropuerto británico, se encuentran colas separadas en los
controles: una para los ciudadanos de la UE y otra para los demás viajeros.
Los ciudadanos de la UE pueden viajar entre los países
comunitarios con una cantidad ilimitada de artículos sin pagar impuestos
aduaneros, siempre que se trate de productos para uso personal. En el control
de aduanas, los viajeros procedentes de la UE pasan por la salida azul, ya que
no tienen obligación de declarar. No obstante, se realizan inspecciones
aleatorias para evitar el tráfico de drogas y cuando se viaja con una cantidad
grande de cualquier producto, los agentes realizan preguntas para cerciorarse
de que es para uso propio. Las cantidades consideradas aceptables son: hasta
3.200 cigarrillos y 90 litros de vino. Los viajeros que no pertenezcan a la UE
deben pasar por la salida roja si tienen algo que declarar, y por la salida
verde en caso contrario.
El 30 de junio de 1999 se abolieron dentro de la UE los productos libres de impuestos, entre los que se incluían artículos con elevadas cargas fiscales como alcohol, perfumes y tabaco. Así, los ciudadanos comunitarios que viajen al Reino Unido desde otro país de la UE no pueden reclamar la devolución del IVA en los productos que adquieran durante su visita. El resto de viajeros puede solicitar la devolución de dicho impuesto si abandonan el Reino Unido en los tres meses siguientes a la compra.
Los londinenses tienen fama de hacer cola para todo, ya sea
para comprar entradas de teatro, coger un taxi o encargar comida para llevar. Hoy
los modales son menos refinados, pero lo habitual es que quien se abra paso a
empujones entre la multitud reciba miradas de reproche.
En la mayoría de los restaurantes se puede vestir ropa
informal y sólo algunos de alta categoría exigen a los hombres llevar chaqueta
y corbata.
La enorme diversidad étnica de Londres queda reflejada en un
gran mosaico religioso en el que se encuentran representadas las principales
creencias del mundo.
Está prohibido fumar en todos los espacios públicos
cerrados. Algunos hoteles disponen de habitaciones para fumadores.
Es costumbre dejar propina en restaurantes, hoteles,
peluquerías y taxis, pero no por el servicio de bar en los pubs. Muchos restaurantes
añaden a la factura un recargo por el servicio (12,5%), en cuyo caso no es
necesaria la propina. Hay que tener cuidado en los establecimientos que cobran
el recargo por el servicio y luego animan al cliente a añadir una propina en
los pagos con tarjeta de crédito. A los taxistas se les suele dar el 10% del
precio final de la carrera y a los porteros de hotel 1 libra.
Londres puede resultar muy caro, pero es posible reducir los
gastos en visitas turísticas adquiriendo un London Pass. El acceso a los
principales museos es gratuito. Para desplazarse en transporte público es mejor
comprar un abono que billetes sencillos, y para hacer excursiones por los
alrededores es mucho más barato el autocar que el tren, sobre todo reservando
con antelación. El puesto de venta tkts de Leicester Square ofrece entradas de
teatro con descuento y en muchos teatros hay noches en que las entradas son más
baratas.
Existen multitud de restaurantes y cafés económicos e
incluso restaurantes de alta categoría que sirven menús a precios asequibles. Hay
albergues con habitaciones tipo dormitorio y hoteles sencillos con habitaciones
privadas (algunas con baño) por menos de 50 libras. También es popular alquilar
habitaciones en residencias privadas o compartir casa.
El suministro eléctrico en Londres es de 240 voltios y
corriente alterna. Los enchufes tienen tres clavijas planas, por lo que se
necesita un adaptador.
Respecto a las equivalencias, oficialmente se usa el sistema métrico, pero el británico es aún muy habitual.
De imperial a métrico:
1 pulgada = 2,5 centímetros
1 pie = 30 centímetros
1 milla = 1,6 kilómetros
1 onza = 28 gramos
1 libra = 454 gramos
1 pinta = 0,6 litros
1 galón = 4,6 litos
De métrico a imperial:
1 milímetro = 0,04 pulgadas
1 centímetro = 0,4 pulgadas
1 metro = 3 pies y 3 pulgadas
1 kilómetro = 0,6 millas
1 gramo = 0,04 onzas
1 kilogramo = 2,2 libras
Londres se encuentra en el Greenwich Mean Time (GTM) durante
los meses de invierno. De finales de marzo a finales de octubre, los relojes se
adelantan una hora de acuerdo con el British Summer Time (equivalente al
Central European Time).
En cualquier época del año se puede consultar la hora en el
servicio automático 24 horas Speaking Clock (de pago) marcando el 123 en
cualquier teléfono fijo de BT.
Londres se ha propuesto unos ambiciosos objetivos para
mejorar el entorno urbano y reducir el gasto de energía. Thames 21, por
ejemplo, es una organización benéfica de carácter medioambiental que implica a
la comunidad local en programas para mantener limpio el río Támesis.
El Green Tourism Business Scheme concede los distintivos
Green Tourism (turismo verde) a las empresas británicas que adoptan los
estándares medioambientales más exigentes. Así se asegura que las empresas se
comprometan con el turismo sostenible y minimicen su impacto en el medio ambiente.
Abundan los contenedores para reciclar papel y plástico y
muchas personas acuden a la compra con bolsas de tela reutilizables para no
usar de plástico.
Londres es una ciudad grande y, como cualquier otra, sufre algunos problemas urbanos. También ha sido objetivo de ataques terroristas y en ocasiones el ritmo cotidiano queda interrumpido por alertas de seguridad. Casi todas son finalmente falsas alarmas, pero deben tomarse siempre en serio. No hay que dudar en solicitar ayuda a los numerosos policías de calle de la ciudad, ya que están preparados para solucionar cualquier problema de los ciudadanos.
Si se sufre un robo o cualquier otro delito, hay que
denunciarlo a la policía lo antes posible. En el centro de Londres es habitual
ver agentes de policía patrullando las calles, pero no se encuentra ninguno se
debe llamar o acudir a la comisaría más cercana. La City of London Police es un
cuerpo de seguridad diferente y dispone de su propia página web.
Cuando se denuncia un delito, la policía toma declaración a la víctima, que tiene que facilitar una relación de los objetos perdidos o robados.
Existen pocas posibilidades de que la estancia en Londres
quede empañada por la violencia. Incluso en las zonas más conflictivas de la
ciudad, el riesgo de sufrir el robo de la cartera o el bolso no es
especialmente alto. De hecho, estos delitos son más frecuentes entre las
multitudes que se concentran en zonas comerciales como Oxford Street o Camden
Lock o en los andenes del metro.
Como en cualquier ciudad grande, el riesgo de ser atracado
en la calle puede minimizarse tomando unas sencillas precauciones. Conviene asegurar
los objetos personales antes de comenzar el viaje. No se debe recorrer la
ciudad con mucho dinero en efectivo encima; es mejor llevar sólo lo necesario
para el día y dejar el resto en la caja fuerte del hotel o en una maleta
cerrada con llave. Por la noche conviene evitar las zonas mal iluminadas o
apartadas como calles secundarias, parques y estaciones de ferrocarril sin
personal y no se deben utilizar los cajeros automáticos. Para ser más cuidadoso
todavía, por la noche es mejor salir en grupo.
En las aglomeraciones, se debe estar atento a aquellas personas que se acerquen demasiado. Los bolsos hay que mantenerlos cerrados y sujetos con la mano al ir caminando y no conviene dejarlos desatendidos en ningún espacio público, ya que pueden ser robados o provocar una alerta de seguridad. Al sentarse en una mesa, especialmente al aire libre, hay que tener el bolso a mano y a la vista –preferiblemente sobre el regazo o la mesa- y nunca dejarlo en el suelo o colgado del respaldo de la silla.
Aunque el robo o la pérdida de cualquier pertenencia debe
denunciarse a la policía, es poco probable recuperar los objetos. Sin embargo,
la copia de la denuncia es necesaria para realizar la posterior reclamación al
seguro.
Los objetos perdidos en autobuses, metro, trenes DLR y taxis
(los negros) se depositan en la Transport for London Lost Property Office
(oficina de objetos perdidos), en Baker Street. Los objetos suelen tardar unos
días en llegar a esta oficina, así que se puede preguntar primero en la
estación o comisaría de policía más cercana al lugar donde se produjo la
pérdida. Los objetos perdidos en barcos fluviales o minitaxis los guardan las
distintas compañías.
Los ciudadanos comunitarios que dispongan de Tarjeta
Sanitaria Europea tienen derecho a recibir asistencia médica gratuita en el
National Health Service (NHS) británico. Los visitantes de países no
comunitarios deben contratar un seguro médico completo y, si es necesario,
acudir a un hospital o clínica privada como Medical Express. En caso de
emergencia, cualquier persona –sea ciudadano comunitario o no- es atendida de
forma gratuita.
Si sufre un accidente o cualquier otra situación que
requiera atención médica, se puede solicitar al hotel que recomiende un médico
o acudir directamente a un centro de salud del NHS (consulta médica) u hospital
con urgencias.
En Londres hay muchas farmacias y su personal está preparado
para dispensar y recomendar una amplia variedad de medicamentos. Algunas medicinas
sólo se pueden conseguir con receta médica. Conviene recordar que los
medicamentos con receta no son gratuitos, ni siquiera para quienes tienen
derecho a recibir asistencia en el NHS. Boots es la mayor cadena de farmacias
del Reino Unido. La mayoría de las farmacias cierra los domingos.
Las personas que visiten Londres verán que, por lo general, los bancos son los que ofrecen los mejores tipos de cambio. Sin embargo, antes de realizar cualquier transacción hay que leer con atención la letra pequeña referente a comisiones y otros recargos. En las oficinas de cambio privadas los tipos de cambio y comisiones son variables –algunas cobran más por cambiar cantidades pequeñas de dinero-, pero tienen horarios mucho más amplios que los bancos.
Los principales bancos de Londres son el National
Westminster, el Royal Bank of Scotland, el HSBC, el Lloyds TSB, el Barclays
Bank. Todos ellos ofrecen cambio de moneda, pero es necesario presentar el
documento de identidad.
Las principales tarjetas de crédito, como Visa y MasterCard, y tarjetas de débito como Delta, Maestro y Cirrus tienen una amplia aceptación en Londres. Sin embargo, son pocos los establecimientos que aceptan tarjetas American Express, debido a sus elevados recargos.
Las tarjetas de crédito y débito funcionan con un sistema de
chip y PIN, así que para validar cualquier compra se tiene que teclear el
número personal en el lector de tarjetas. Las tarjetas que no dispongan de esta
tecnología deberán pasarse por un lector magnético.
La moneda oficial del Reino Unido es la libra esterlina (£),
que se divide en 100 peniques (p). Desde que se suprimieron los controles de
cambio en el país, no existe límite en la cantidad de dinero que se puede
importar o exportar. En muchos comercios grandes de Londres se puede pagar con
euros, pero a menudo con un tipo de cambio poco favorable. Todos los billetes
británicos llevan la efigie de la Reina en una de sus caras.
Los sistemas de telecomunicaciones son eficientes y
económicos. British Telecom (BT) gestiona la mayoría de las líneas de teléfono
fijo y cabinas telefónicas y hay muchos otros operadores de telefonía móvil y
proveedores de internet. Las tarifas en las líneas de BT dependen de cuándo se
llame, adónde y cuánto tiempo se hable. El precio de las llamadas
internacionales suele ser más barato los fines de semana y por la tarde.
Se pueden encontrar cabinas de BT en muchas calles del
centro de Londres y en todas las estaciones de ferrocarril. Algunas son del
tipo antiguo de color rojo y otras presentan un aspecto mucho más moderno, pero
todas suelen disponer de la misma tecnología en el interior. Algunas tienen
terminales multimedia con los que se puede acceder a internet. El prefijo de
Londres es 020.
En Londres resulta muy sencillo acceder a internet. Las bibliotecas
públicas, centros de información turística y otros edificios públicos disponen
de terminales con acceso gratuito. Además abundan los cibercafés y las tarifas
por hora suelen ser muy bajas.
El servicio postal del Reino Unido está gestionado por Royal
Mail. Todos los distritos de Londres cuentan con una oficina central donde se
ofrece toda la gama de servicios, además de multitud de pequeñas sucursales de
correos asociadas a estancos y comercios. Dentro del Reino Unido se realizan
envíos en primera clase (un poco más cara y rápida) o segunda. Los sellos se
pueden adquirir en oficinas de correos o cualquier tienda con un cartel que
indique Stamps sold here. Los estancos también venden, pero en ocasiones sólo
disponen de sellos de primera y segunda clase para el Reino Unido, así que para
envíos internacionales habrá que acudir a una oficina de correos.
Hay buzones por toda la ciudad con varias formas y tamaños,
e incluso algunos encastrados en las paredes, pero siempre son de color rojo.
El principal periódico local de Londres es el Evening
Standard, que se distribuye de forma gratuita en el centro de la ciudad los
días laborables a partir del mediodía. La revista Time Out London es la guía de
ocio más completa de la capital y sale a la venta cada jueves. En muchos
quioscos de prensa del centro de Londres se pueden adquirir periódicos
internacionales. Si se buscan publicaciones más especializadas, se puede acudir
a Old Compton Street, en el Soho, cuyos quioscos de prensa reciben una
extraordinaria variedad de ediciones internacionales.
En el Reino Unido se pueden ver cinco canales de televisión
a través de señal analógica: dos públicos de la BBC y los independientes ITV,
Channel 4 y Channel 5. Muchos hoteles ofrecen también emisiones digitales y vía
satélite.
La BBC cuenta también con un gran número de emisoras de
radio: Radio 1 y Radio 2, dedicadas a la música popular; Radio 3, a la música
clásica y el jazz; Radio 4, a las alocuciones; y Radio 5, a las noticias y el
deporte. BBC London informa sobre noticias y temas interesantes de la capital.
Londres es uno de los principales nudos de comunicaciones de Europa, tanto en avión como en ferrocarril. Por aire, los viajeros disponen de una impresionante oferta de vuelos desde toda la geografía española. La fuerte competencia en algunas rutas permite encontrar tarifas de bajo coste, así que merece la pena comparar varias opciones antes de adquirir el billete. Desde 1995, el túnel del Canal de La Mancha se ha convertido en una magnífica ruta de comunicación por tren de alta velocidad (Eurostar) entre Francia y Bélgica y el Reino Unido, además de un paso rápido para los conductores al que no afecta la climatología. Los trenes Eurostar parten de la estación londinense de St Pancras International, en King’s Cross. Hay muchos cruceros que zarpan o terminan su travesía en puertos próximos a Londres, como Southampton, Dover o Tilbury. También existen servicios de transbordador para coches y pasajeros desde Europa con grandes embarcaciones y catamaranes rápidos que surcan el Mar del Norte y el Canal de La Mancha.
Los dos principales aeropuertos de Londres son Heathrow y Gatwick, a los que se unen los más pequeños de Luton, Stansted y London City. Todos disponen de trenes y autocares de enlace con la capital, y Heathrow cuenta con metro hasta el centro de Londres.
La red de transporte público de Londres es una de las más extensas y con más tráfico de Europa y sufre los consiguientes problemas de aglomeraciones. Se está desarrollando un programa de mejoras en los trenes del metro (tube) y se van a introducir nuevos servicios para los Juegos Olímpicos de 2012. En Londres y su periferia, la mayoría de los transportes públicos –metro, autobuses urbanos, trenes, autobuses fluviales- está coordinada por Transport for London (TfL). El sistema de billetes es común para toda la red y tiene como elemento central la Oyster Card, una tarjeta electrónica que está sustituyendo a los billetes de papel.
La red de metro, denominado tube por los londinenses,
incluye unas 270 estaciones, identificadas con el correspondiente logotipo. Los
trenes circulan todos los días, excepto el de Navidad, desde las 5.30h. hasta
medianoche de lunes a jueves, desde las 5.30h. hasta la 1.00h. los viernes y
sábados, y de 6.30h. a 23.30h. los domingos.
El autobús rojo de dos pisos es uno de los símbolos más
conocidos de Londres, aunque su diseño ha cambiado mucho a lo largo de los
años. Los antiguos autobuses Routemaster han sido retirados (a excepción de dos
líneas heritage), y en su lugar se encuentran modernos vehículos de dos pisos
con diseño rectilíneo, otros de un piso para rutas con menos afluencia de
pasajeros, y autobuses articulados de un piso que se doblan en las curvas. El autobús
permite visitar Londres de forma sencilla, agradable y, con una Oyster Card,
mucho más barata que el metro o el DLR.
Las líneas de ferrocarril locales y suburbanas de Londres
son utilizadas a diario por cientos de miles de viajeros. Para los turistas,
los trenes resultan muy útiles para desplazarse hasta la periferia de Londres y
zonas de la ciudad sin estaciones de metro cercanas (especialmente en el sur).
Para viajar fuera de la capital, conviene reservar los billetes con antelación
y comparar los distintos precios disponibles.
Los famosos taxis negros de Londres son una verdadera
institución, igual que los autobuses rojos. Los taxis negros (algunos ya no son
negros, sino azules, verdes, rojos o incluso blancos) son los únicos con
licencia para recoger pasajeros en la calle. Antes de conseguir la licencia,
los taxistas deben pasar un exhaustivo examen sobre su conocimiento de las
calles de Londres y las rutas. Los minitaxis, que por ley deben reservarse con
antelación y no pueden pararse en la calle, son una alternativa más barata para
trayectos específicos.









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