Una vez soñé que le entregaba el mar, pero el mar estaba en su mirada, porque en esa mirada perfecta floto cada vez. Y en esa mirada navego, sueño, imagino y espero.
Un día te das cuenta de que el amor es tan fuerte que te duele el pecho. Y deseas verle a todas horas, y te preguntas qué haría él en tu lugar, y te dejas llevar por sus palabras que suenan a poesía.
Él me da la paz y la tranquilidad que no tengo a lo largo del día. Él es esa persona que me reconforta, que me hace sonreír, que me brinda pedazos de felicidad cada día.
Él siempre trae la magia.
Un día te das cuenta de que el amor es tan fuerte que te duele el pecho. Y deseas verle a todas horas, y te preguntas qué haría él en tu lugar, y te dejas llevar por sus palabras que suenan a poesía.
Él me da la paz y la tranquilidad que no tengo a lo largo del día. Él es esa persona que me reconforta, que me hace sonreír, que me brinda pedazos de felicidad cada día.
Él siempre trae la magia.

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