
Tras comenzar la trilogía de César Pérez Gellida con Memento mori, no veía por comenzar el segundo, como ahora estoy deseando iniciar ya el tercero. No me fío de las segundas partes, pero reconozco que el autor, lejos de decepcionar, consigue que el misterio y la intriga tenga centrado al lector en su historia.
El autor nos muestra, con gran
maestría, la otra cara de la guerra de los Balcanes, que me ha recordado mucho
a El pintor de batallas, de Arturo
Pérez-Reverte, aunque no haya similitud en el estilo ni en los personajes. La
similitud es de otra índole más profunda: es la terrible huella que ha dejado
en ciertos personajes una guerra que ha causado estragos, y que en definitiva
no está tan lejana en el tiempo ni en el espacio.
Los caminos de los personajes de
la primera parte se habían separado definitivamente. Nos encontramos a un
Ramiro Sancho desubicado, que se siente traicionado por el psicólogo y que
desconoce si Augusto Ledesma sigue con vida o no. Para colmo, se ha cerrado el
caso, porque las pruebas inculpan al ex policía Jesús Bragado, pese a que Sancho
sabe que el verdadero criminal es Augusto.
Así, Augusto Ledesma y Armando
Lopategui han desaparecido del escenario. Sin embargo, un día Ramiro Sancho
recibe la llamada del psicólogo indicándole que Augusto se encuentra en Trieste
(Italia).


Panorámica de Belgrado
Armando Lopategui se encuentra en Belgrado, la capital de Serbia, junto con su hija Erika. Juntos están tratando de buscar al comandante serbio en la guerra de la ex Yugoslavia que asesinó a la esposa de Armando y madre de Erika, Ratko Mladić, que se encuentra escondido cerca de Belgrado. Armando intenta recuperar a su hija Erika, a la que además está tratando de un trastorno bipolar.

Hotel Moskva, Belgrado
Guarda un buen recuerdo de Belgrado, de cuando la conoció durante la guerra de los Balcanes, y allí conoce a mucha gente, entre ellas, la gerente del hotel Moskva, Marija. Mientras se reúnen con algunos contactos que les puedan facilitar el paradero de Ratko Mladić, Armando le cuenta a su hija cómo ocurrió el asesinato de su madre. Le presenta a Goran, un hombre al que salvó la vida, Skuld en el grupo informático que lidera Orestes.
Será el cracker Skuld quien informe a Armando que
Augusto se encuentra en Trieste.

Canal Cavour, en Trieste
Augusto Ledesma lleva varios meses viviendo en un apartamento alquilado en Trieste, lugar en el que vivió James Joyce, el autor del Ulises. Se está preparando, porque en Italia aún no ha sentido la necesidad de asesinar a nadie. Es un lugar como otro cualquiera, y lo escogió porque es uno de los lugares que Joyce eligió para vivir durante unos años. Augusto se había visto obligado a salir de Valladolid y esfumarse. Pero ha vuelto a sentir la necesidad de asesinar, y ha buscado entre los capos italianos a uno lo suficientemente inteligente como para que el crimen tenga su riesgo, y en realidad no sale bien. Aunque deja sus poemas, no ha sido un crimen limpio, como los que acometía en Valladolid. Por lo que, tras asesinar a Danilo Gaspari, su hija y el guardaespaldas, un día decide salir de fiesta y conoce a una chica a la que estrangula “para librarla de sus tormentos” cerca del castillo de Trieste. Más tarde, asesinará a un periodista homosexual porque criticó a Bukowski años atrás.
Castello di Miramare,
Trieste
Sancho, que ha pedido una excedencia para ir tras la pista de Augusto, se encuentra con los titulares de la prensa italiana que indican los asesinatos de Trieste. Por intuición siente que, aunque el ‘modus operandi’ difiere bastante de los crímenes de Valladolid, son obra de Augusto.
Sancho se presenta en la comisaría central de la
policía y conoce a Gracia Galo, la inspectora jefe de la policía de Trieste, a
la que le explica que la firma del asesino es una mutilación y una poesía. Con
varias cosas en común, el equipo de Gracia va a aceptar y contar con Sancho
como colaborador externo de la investigación. Sin embargo, la mala fortuna hace
que Sancho y Augusto coincidan en una cafetería del centro de Trieste y que
Augusto se sienta acorralado. Sancho le pierde, pero desconoce cuál será el
próximo paso de Augusto.

Liubliana
Cuando Augusto descubre que Skuld le está espiando, se presenta en su casa de Liubliana (Eslovenia) con el fin de acabar con él y con su familia, pero una visita inesperada lleva al traste sus planes y tiene que salir huyendo de la ciudad. Pero ha descubierto dónde se encuentran Armando y Erika y decide viajar a Belgrado. Skuld decide avisar a Armando, sabiendo que la vida del psicólogo y su hija están en peligro.
Armando y Erika tienen que cambiar de alojamiento, pero
Marija les brinda el acceso a las cámaras privadas del hotel. Erika descubre
que en realidad Augusto tiene un hermano gemelo. Necesitan un aliado y Armando
llama a Sancho para que vaya a Belgrado y, entre los tres, poder tender una
trampa a Augusto. Cuando se encuentran en el célebre restaurante Kafana Dačo, nada termina siendo como esperan que sea: Erika
cuenta lo que sabe, Armando tiene preparada un arma bajo la mesa y cuando
aparece Sancho dispara a Augusto, pero en el tiroteo también el psicólogo
resulta herido.


Restaurante Kafana Dačo, Belgrado
Sin embargo, cuando aparece la policía, se llevan esposado a Sancho Ramiro, porque en la habitación de su hotel tiene todas las pruebas que le incriminan a él en los crímenes cometidos en Trieste por Augusto.
Hay momentos en que el libro resulta duro y, a veces,
algo pesado, sobre todo cuando toca el tema de la guerra de los Balcanes, que
vivimos a través de las noticias hace veinte años. El autor nos muestra la
crueldad de la guerra con una brutalidad exaltante. El prólogo de Jon Sistiaga
es premonitorio de lo que nos vamos a encontrar a lo largo de la novela.
Aparecen factores nuevos, como el hermano gemelo que
creíamos muerto en la primera novela, que se encuentra en la sombra y que es el
verdadero Orestes. De hecho, el que recibe el disparo es el malvado Orestes,
mientras que Augusto aún queda libre.
Me ha encantado, y tengo ganas de reanudar la tercera
parte. El estilo de Pérez Gellida es exquisito, y en este libro con la música
de Dies irae (parte del Réquiem de Mozart) de fondo.
EL AUTOR:
César Pérez Gellida nació en
Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de
Valladolid y Máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de
Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos
puestos de dirección comercial, marketing y comunicación en empresas vinculadas
con el mundo de las Telecomunicaciones y la Industria Audiovisual hasta que en
2011 decidió trasladarse con su familia a Madrid para dedicarse en exclusiva a
su carrera de escritor.
César Pérez Gellida irrumpió con
fuerza en el mundo editorial con Memento
mori, que cosechó grandes éxitos tanto de ventas como de crítica y obtuvo
el premio Racimo de Literatura 2012. Constituía la primera parte de la trilogía
‘Versos, canciones y trocitos de carne’, que ahora tiene su continuidad con Dies irae y que se cerrará con Consummatum est.
EL LIBRO:
Título original: Dies irae
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras (3ª
edición, 2013)
Número de páginas: 564
ISBN: 978-84-8365-537-5
Valoración: 9/10
RETOS:
-Mega Reto: Etapa 5 ‘Geográfica’,
usando Europa, porque el autor es español.
-Reto “Sumando 2014”, con 8
caracteres.
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