
Japón, primera mitad del siglo XX. Roto el aislacionismo el país se está militarizando y transformándose en una potencia emergente en Asia. En su interior, pese a los recelos de los poderes conservadores, el gobierno de Meiji está gestando los primeros intentos de establecer una democracia moderna.
En medio de esta convulsa sociedad, surgen tres de los
mejores escritores del Japón contemporáneo: Ryūnosuke Akutagawa, Kenji Miyazawa
y Osamu Dazai, quienes a pesar de su temprana muerte, dejaron un legado
insuperable en la literatura japonesa.
Esta antología nos arrastra a un país plagado de mitos y
leyendas ancestrales, un remoto lugar en el que el misterio y la realidad van
de la mano.
Ryūnosuke Akutagawa, uno de los escritores más
influyentes de la literatura japonesa, es conocido por su elegante estilo, su
lirismo y su extraordinaria visión de la realidad social en que estaba inmerso.
Kenji Miyazawa, un autor que ningún amante de la mitología
japonesa debería perderse, ya que nos acerca a las supersticiones de la época y
nos muestra una realidad que se extiende más allá de nuestros sentidos.
Osamu Dazai nos ofrece un fiel retrato de una sociedad
convulsa en la que la guerra expansionista y la situación de la mujer
necesitaban una urgente revisión.
Así, Ryūnosuke Akutagawa nos habla en sus relatos de una
anciana fantasmagórica, una chica que espera a su eterno amado, una nueva
historia de un doppelgänger y un niño
que quiere hacer trabajos de mayores, pero cuando recapacita comprende que él
tan sólo es un niño.
La anciana
fantasmagórica es el relato más extenso del libro. En cierto modo, las
exhaustivas descripciones y la lenta llegada del misterio, narrado de forma
magistral, me ha recordado a Lovecraft y a Poe.
Tengu,
criatura mitológica japonesa que suele tener forma animaloide
Shinzō cuenta la historia de amor con una joven que servía en
su casa, Otoshi, que de la noche a la mañana desaparece para ir a cuidar a una
pariente anciana y enferma. Cuando se lo cuenta a su amigo Tai, éste le dice
que debe ir a ver a una médium, que puede ayudarle a encontrar a la joven.
Cuando llegan a la casa de la anciana, les abre la puerta Otoshi, que teme la
presencia de Shinzō, ya que la bruja podría acabar con sus vidas y su amor.
Cuando descubren que la anciana es una especie de tengu que se aprovecha de Otoshi, Tai idea una estratagema para
librarse de la mujer y que los jóvenes amantes queden libres de sus garras.
En Un extraño
reencuentro leemos la historia de Oren, una china que ha llegado a Japón
tras la guerra sino-japonesa con el fin de ser la concubina de un militar de
nombre Makino, que está casado y tiene dos hijos. Pero Oren echa de menos a su
amante Jin y a su enorme perro blanco, y espera que un día vaya a buscarla.
Pero en la espera, Oren pierde la lucidez y los perros blancos que lleva a casa
cree que en realidad son Jin.
Doppelgänger
Las dos cartas
trata sobre una historia del doppelgänger,
el doble de una persona que augura la cercana muerte de una persona. El autor
de las cartas habla en primera persona en dos misivas sobre que ha visto en
varias ocasiones a su doppelgänger y
al de su esposa. El remitente es el jefe del Departamento de la Policía, al que
le pide protección, pero las cartas sólo sirven para la mofa y el escarnio
públicos, a los que contribuye el jefe de la policía, pues nadie cree en estas
cosas sobrenaturales.
En Torokko se
narra la historia de un muchacho al que le gusta ver las obras de construcción
de las vías del tren. Le llaman la atención los vagones que transportan tierra,
y un buen día les dice a dos trabajadores que les ayuda. A medida que pasan las
horas, Ryōhei
acompaña a los obreros, a veces empujando el vagón y otras metiéndose dentro,
les espera cuando entran en las numerosas casas del té que hay en el camino.
Pero a media tarde se está preguntando cuándo y cómo volverán a casa, pues el
camino recorrido es muy largo. En cierto momento, uno de los trabajadores le
pide que vuelva a casa, porque ellos se quedarán en el camino. Entonces Ryōhei
comprende que el camino es interminable, como la vida, que no tiene punto de
retorno. En el camino de vuelta, el muchacho se siente solo, algo traicionado y
muy filosófico y cuando llega a casa se echa a llorar.


Oden
Osamu Dazai escribe siempre en primera persona, y sus
relatos son muy descriptivos, exaltando valores como la amistad en A un amigo que aún no regresa y El gorrión, pero también sobre los
estragos de la guerra en La billete.
Y en todos está muy presente el alcohol como medio para salir de esa apatía
social que produce la guerra, pese a que en aquellos momentos había escasez en
Japón. Las descripciones de la sociedad del Japón de los años 40 están muy
marcadas en todos sus relatos, y muchos de sus personajes son un tanto
crápulas, como el protagonista de Mañana.
Osamu Dazai comienza su primer relato, A un amigo que aún no regresa, con el reencuentro de dos amigos,
donde Oishi cuenta las peripecias para conseguir alcohol en un Japón que se
encuentra en plena guerra mundial, donde el alcohol escasea. Oishi, que es
profesor y escritor, cuenta cómo descubrieron que en el puesto de oden (*) de Kōenji llamado la Kikuya, él
llevaba a algunos alumnos para conseguir alcohol, pero el patrón y su esposa no
podían servir nunca más de dos botellas por cabeza. Así que Oishi y sus alumnos
inventaron una patraña, por la que el más apuesto de los alumnos podía ser
casado con Masa, la hija del matrimonio. Tanto los padres como la muchacha se
lo creyeron y los jóvenes aparecían en la Kikuya con el fin de beberse todo el
alcohol que tenía la familia. Pero el alumno, cuando fue a la guerra, escribió
a la familia y se lo confesó todo.


Billete de 100 yenes en la Segunda Guerra
Mundial
La Billete (**) es
un relato que cuenta la vida de un billete de cien yenes desde que nace en un
banco de Tokio hasta que ya, desgastada, vuelve a Tokio y durante los
bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, un capitán le entrega dinero a una mujer
a la que previamente había insultado porque ella termina salvándole la vida.
Mañana es un
relato muy breve que trata de un hombre al que le gusta pasárselo bien. Como sus
amigos lo saben, suelen visitarle con frecuencia y tiene que dejar de trabajar.
Así, decide buscarse un cuarto de trabajo en la casa de una joven, donde va
cuando la muchacha se ha marchado a trabajar en un banco y del donde se marcha
cuando Kiku está a punto de regresar. Pero un día, al salir, se encontró con un
amigo y se marcharon a beber sake. Finalmente
termina en la casa de Kiku esperando a que amanezca, porque piensa que en medio
de la oscuridad Kiku está en peligro.
El gorrión cuenta
la historia de dos hombres que se encuentran en un tren después de muchos años,
pues cuando eran niños habían sido compañeros de colegio. Uno de ellos vuelve
de las termas de Itō, donde ha estado convaleciente por la guerra, y le explica
que, mientras estaba allí, disparaban a un gorrión de metal con perdigones de
plomo. Pero un día, la hija de uno de los trabajadores, Tsune, estuvo junto a
él mientras disparaba y no atinaba ni una, hasta que decidió dispararla a ella
en la rodilla. Desde entonces se dio cuenta de que las personas no eran
gorriones y que nadie debería ser capaz de dispararlas en una guerra como si lo
fueran.
Finalmente, los cuatro relatos de Kenji Miyazawa han sido
dotados de una fantasía especial, y los he disfrutado mucho. Así, nos
encontramos con animales que hacen cosas de seres humanos o seres humanos que
defienden lo contrario a lo que hacen en realidad. En todos ellos aparecen
animales.
Kenji Miyazawa ubica el relato El comisario al que gustaba restregar veneno en la población de
Puhara, donde está prohibido cazar aves con pólvora y pescar con veneno. Pero últimamente
aparecen peces boca arriba en el lago, y se sabe que el peluquero sabe fabricar
veneno a base de pimienta y ceniza para pescar peces.
Un buen día llega un nuevo comisario al pueblo que está
obcecado por encontrar a la persona que está infligiendo la segunda regla, pero
nunca le encuentran. Finalmente, los niños descubren que es él quien se dedica
a restregar veneno para los peces y comienzan los rumores que llegan hasta los
oídos del alcalde. Éste se entrevista con el comisario que termina confesando
su crimen.
Asientos de
mono me ha recordado a dos clásicos de la literatura infantil: Alicia en el País de las Maravillas y Los viajes de Gulliver, porque los monos
le trasladan al muchacho a un lugar que parece de ensueño y cuando le atan como
hacen con Gulliver los liliputienses.
Narao se encuentra sentado junto a un árbol y se queda
observando tres setas blancas, a las que llama “asientos de mono”, porque en
ellas podrían sentarse tres monos pequeños, que de repente aparecen ante sus
ojos y le permiten acompañarles a través de un árbol hasta un mundo irreal
donde hay miles de pequeños monos, que se ponen en formación para terminar
atándole y manteándole para hacerle regresar a casa.
La estrella
de Yodaka trata de un pájaro muy feo llamado Yodaka, al que nadie
quiere. Como su nombre tiene relación con la familia de los halcones, un día
recibe la visita de un halcón que le insta a cambiarse de nombre ya que
avergüenza a los halcones. Así que Yodaka pide ayuda al sol y a las estrellas,
y un buen día comienza el vuelo al firmamento, donde termina convirtiéndose en
una estrella que se puede contemplar hoy en día.
En El restaurante con
muchas ‘peticiones’ nos encontramos a dos cazadores que se han desorientado
y perdido en el bosque, cuando se dan cuenta de que están hambrientos. Entonces
encuentran un restaurante que está lleno de puertas y “carteles”, en uno de
ellos dice que tienen muchas peticiones, pero los carteles no paran de pedirles
cosas a los dos cazadores, hasta que se embadurnan con el aliño y dos grandes
pupilas gatunas les esperan al otro lado de la última puerta. Entonces aparecen
sus perros, que ahuyentan a los gatos que querían engañarles.
Con los tres me ha resultado muy grata la lectura, pero si uno de ellos destaca, ése es Ryūnosuke Akutagawa.
LOS AUTORES:
Ryūnosuke Akutagawa (1892-1927).- Perteneciente a la generación neorrealista que surgió a finales de la Primera Guerra Mundial, su creación literaria, basada en el relato corto, refleja su interés por el Japón feudal. Señalado por Jorge Luis Borges como uno de los mejores cuentistas del mundo, ha influido notablemente en gran parte de los escritores japoneses desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días y es uno de los autores más leídos en su país, admirado tanto por niños como por adultos.

Osamu Dazai (1909-1948) es uno de los escritores más queridos de Japón. Destaca en los albores de la Segunda Guerra Mundial, reflejando de manera inmejorable ese complicado y confuso período, lo que le convierte en el mejor exponente de una época en la que la sociedad nipona renegaba de las antiguas tradiciones y valores. Junto con Miyazawa es uno de los escritores más estudiados dentro de los círculos académicos de Japón.

Kenji Miyazawa (1896-1933).- Poeta y escritor, destacó por
sus relatos infantiles con los que buscaba acercar la mitología japonesa y el
budismo a todo tipo de lectores, especialmente a los más jóvenes. Sus libros
han inspirado a otros artistas como Hayao Miyazaki.
EL LIBRO:
Título original: Antología
de relatos japoneses
Autores: Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji
Miyazawa
Traductores: Isami Romero Hoshino, Juan Luis Perelló Enrich
y Juan Antonio Yáñez Rosado
Editorial: Quaterni (1ª edición en lengua española, 2014)
Número de páginas: 217
ISBN: 978-84-941802-2-4
Valoración: 9/10
RETOS:
-Mega Reto: Etapa 5 ‘Geográfica’, ocupando Asia, porque los
tres autores son japoneses.
-Reto Genérico: Como libro de relatos.
-Reto “Sumando 2014”, con 27 caracteres.
Oden (*): El oden (おでん) es un plato japonés, donde se
cuecen ingredientes diversos, entre los que pueden estar huevo, daikon, konnyaku y chikuwa,
cocidos en un caldo de konbu y katsuobushi (Dashi), que a veces lleva mostaza como condimento.
La Billete (**): En otros idiomas, los sustantivos se
diferencian en masculinos y femeninos. Por lo tanto, aquí ‘billete’ corresponde
a un sustantivo femenino.


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