domingo, agosto 17, 2014

Antología de relatos japoneses

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Japón, primera mitad del siglo XX. Roto el aislacionismo el país se está militarizando y transformándose en una potencia emergente en Asia. En su interior, pese a los recelos de los poderes conservadores, el gobierno de Meiji está gestando los primeros intentos de establecer una democracia moderna.
En medio de esta convulsa sociedad, surgen tres de los mejores escritores del Japón contemporáneo: Ryūnosuke Akutagawa, Kenji Miyazawa y Osamu Dazai, quienes a pesar de su temprana muerte, dejaron un legado insuperable en la literatura japonesa.
Esta antología nos arrastra a un país plagado de mitos y leyendas ancestrales, un remoto lugar en el que el misterio y la realidad van de la mano.

Ryūnosuke Akutagawa, uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa, es conocido por su elegante estilo, su lirismo y su extraordinaria visión de la realidad social en que estaba inmerso.
Kenji Miyazawa, un autor que ningún amante de la mitología japonesa debería perderse, ya que nos acerca a las supersticiones de la época y nos muestra una realidad que se extiende más allá de nuestros sentidos.
Osamu Dazai nos ofrece un fiel retrato de una sociedad convulsa en la que la guerra expansionista y la situación de la mujer necesitaban una urgente revisión.

Así, Ryūnosuke Akutagawa nos habla en sus relatos de una anciana fantasmagórica, una chica que espera a su eterno amado, una nueva historia de un doppelgänger y un niño que quiere hacer trabajos de mayores, pero cuando recapacita comprende que él tan sólo es un niño.

La anciana fantasmagórica es el relato más extenso del libro. En cierto modo, las exhaustivas descripciones y la lenta llegada del misterio, narrado de forma magistral, me ha recordado a Lovecraft y a Poe.

Tengu, criatura mitológica japonesa que suele tener forma animaloide


Shinzō cuenta la historia de amor con una joven que servía en su casa, Otoshi, que de la noche a la mañana desaparece para ir a cuidar a una pariente anciana y enferma. Cuando se lo cuenta a su amigo Tai, éste le dice que debe ir a ver a una médium, que puede ayudarle a encontrar a la joven. Cuando llegan a la casa de la anciana, les abre la puerta Otoshi, que teme la presencia de Shinzō, ya que la bruja podría acabar con sus vidas y su amor. Cuando descubren que la anciana es una especie de tengu que se aprovecha de Otoshi, Tai idea una estratagema para librarse de la mujer y que los jóvenes amantes queden libres de sus garras.

En Un extraño reencuentro leemos la historia de Oren, una china que ha llegado a Japón tras la guerra sino-japonesa con el fin de ser la concubina de un militar de nombre Makino, que está casado y tiene dos hijos. Pero Oren echa de menos a su amante Jin y a su enorme perro blanco, y espera que un día vaya a buscarla. Pero en la espera, Oren pierde la lucidez y los perros blancos que lleva a casa cree que en realidad son Jin.

Doppelgänger


Las dos cartas trata sobre una historia del doppelgänger, el doble de una persona que augura la cercana muerte de una persona. El autor de las cartas habla en primera persona en dos misivas sobre que ha visto en varias ocasiones a su doppelgänger y al de su esposa. El remitente es el jefe del Departamento de la Policía, al que le pide protección, pero las cartas sólo sirven para la mofa y el escarnio públicos, a los que contribuye el jefe de la policía, pues nadie cree en estas cosas sobrenaturales.

En Torokko se narra la historia de un muchacho al que le gusta ver las obras de construcción de las vías del tren. Le llaman la atención los vagones que transportan tierra, y un buen día les dice a dos trabajadores que les ayuda. A medida que pasan las horas, Ryōhei acompaña a los obreros, a veces empujando el vagón y otras metiéndose dentro, les espera cuando entran en las numerosas casas del té que hay en el camino. Pero a media tarde se está preguntando cuándo y cómo volverán a casa, pues el camino recorrido es muy largo. En cierto momento, uno de los trabajadores le pide que vuelva a casa, porque ellos se quedarán en el camino. Entonces Ryōhei comprende que el camino es interminable, como la vida, que no tiene punto de retorno. En el camino de vuelta, el muchacho se siente solo, algo traicionado y muy filosófico y cuando llega a casa se echa a llorar.
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Oden

Osamu Dazai escribe siempre en primera persona, y sus relatos son muy descriptivos, exaltando valores como la amistad en A un amigo que aún no regresa y El gorrión, pero también sobre los estragos de la guerra en La billete. Y en todos está muy presente el alcohol como medio para salir de esa apatía social que produce la guerra, pese a que en aquellos momentos había escasez en Japón. Las descripciones de la sociedad del Japón de los años 40 están muy marcadas en todos sus relatos, y muchos de sus personajes son un tanto crápulas, como el protagonista de Mañana.

Osamu Dazai comienza su primer relato, A un amigo que aún no regresa, con el reencuentro de dos amigos, donde Oishi cuenta las peripecias para conseguir alcohol en un Japón que se encuentra en plena guerra mundial, donde el alcohol escasea. Oishi, que es profesor y escritor, cuenta cómo descubrieron que en el puesto de oden (*) de Kōenji llamado la Kikuya, él llevaba a algunos alumnos para conseguir alcohol, pero el patrón y su esposa no podían servir nunca más de dos botellas por cabeza. Así que Oishi y sus alumnos inventaron una patraña, por la que el más apuesto de los alumnos podía ser casado con Masa, la hija del matrimonio. Tanto los padres como la muchacha se lo creyeron y los jóvenes aparecían en la Kikuya con el fin de beberse todo el alcohol que tenía la familia. Pero el alumno, cuando fue a la guerra, escribió a la familia y se lo confesó todo.
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Billete de 100 yenes en la Segunda Guerra Mundial


La Billete (**) es un relato que cuenta la vida de un billete de cien yenes desde que nace en un banco de Tokio hasta que ya, desgastada, vuelve a Tokio y durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, un capitán le entrega dinero a una mujer a la que previamente había insultado porque ella termina salvándole la vida.

Mañana es un relato muy breve que trata de un hombre al que le gusta pasárselo bien. Como sus amigos lo saben, suelen visitarle con frecuencia y tiene que dejar de trabajar. Así, decide buscarse un cuarto de trabajo en la casa de una joven, donde va cuando la muchacha se ha marchado a trabajar en un banco y del donde se marcha cuando Kiku está a punto de regresar. Pero un día, al salir, se encontró con un amigo y se marcharon a beber sake. Finalmente termina en la casa de Kiku esperando a que amanezca, porque piensa que en medio de la oscuridad Kiku está en peligro.

El gorrión cuenta la historia de dos hombres que se encuentran en un tren después de muchos años, pues cuando eran niños habían sido compañeros de colegio. Uno de ellos vuelve de las termas de Itō, donde ha estado convaleciente por la guerra, y le explica que, mientras estaba allí, disparaban a un gorrión de metal con perdigones de plomo. Pero un día, la hija de uno de los trabajadores, Tsune, estuvo junto a él mientras disparaba y no atinaba ni una, hasta que decidió dispararla a ella en la rodilla. Desde entonces se dio cuenta de que las personas no eran gorriones y que nadie debería ser capaz de dispararlas en una guerra como si lo fueran.
Finalmente, los cuatro relatos de Kenji Miyazawa han sido dotados de una fantasía especial, y los he disfrutado mucho. Así, nos encontramos con animales que hacen cosas de seres humanos o seres humanos que defienden lo contrario a lo que hacen en realidad. En todos ellos aparecen animales.

Kenji Miyazawa ubica el relato El comisario al que gustaba restregar veneno en la población de Puhara, donde está prohibido cazar aves con pólvora y pescar con veneno. Pero últimamente aparecen peces boca arriba en el lago, y se sabe que el peluquero sabe fabricar veneno a base de pimienta y ceniza para pescar peces.
Un buen día llega un nuevo comisario al pueblo que está obcecado por encontrar a la persona que está infligiendo la segunda regla, pero nunca le encuentran. Finalmente, los niños descubren que es él quien se dedica a restregar veneno para los peces y comienzan los rumores que llegan hasta los oídos del alcalde. Éste se entrevista con el comisario que termina confesando su crimen.

Asientos de mono me ha recordado a dos clásicos de la literatura infantil: Alicia en el País de las Maravillas y Los viajes de Gulliver, porque los monos le trasladan al muchacho a un lugar que parece de ensueño y cuando le atan como hacen con Gulliver los liliputienses.
Narao se encuentra sentado junto a un árbol y se queda observando tres setas blancas, a las que llama “asientos de mono”, porque en ellas podrían sentarse tres monos pequeños, que de repente aparecen ante sus ojos y le permiten acompañarles a través de un árbol hasta un mundo irreal donde hay miles de pequeños monos, que se ponen en formación para terminar atándole y manteándole para hacerle regresar a casa.


La estrella de Yodaka trata de un pájaro muy feo llamado Yodaka, al que nadie quiere. Como su nombre tiene relación con la familia de los halcones, un día recibe la visita de un halcón que le insta a cambiarse de nombre ya que avergüenza a los halcones. Así que Yodaka pide ayuda al sol y a las estrellas, y un buen día comienza el vuelo al firmamento, donde termina convirtiéndose en una estrella que se puede contemplar hoy en día.

En El restaurante con muchas ‘peticiones’ nos encontramos a dos cazadores que se han desorientado y perdido en el bosque, cuando se dan cuenta de que están hambrientos. Entonces encuentran un restaurante que está lleno de puertas y “carteles”, en uno de ellos dice que tienen muchas peticiones, pero los carteles no paran de pedirles cosas a los dos cazadores, hasta que se embadurnan con el aliño y dos grandes pupilas gatunas les esperan al otro lado de la última puerta. Entonces aparecen sus perros, que ahuyentan a los gatos que querían engañarles.

Con los tres me ha resultado muy grata la lectura, pero si uno de ellos destaca, ése es Ryūnosuke Akutagawa.

LOS AUTORES:

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Ryūnosuke Akutagawa (1892-1927).- Perteneciente a la generación neorrealista que surgió a finales de la Primera Guerra Mundial, su creación literaria, basada en el relato corto, refleja su interés por el Japón feudal. Señalado por Jorge Luis Borges como uno de los mejores cuentistas del mundo, ha influido notablemente en gran parte de los escritores japoneses desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días y es uno de los autores más leídos en su país, admirado tanto por niños como por adultos.

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Osamu Dazai (1909-1948) es uno de los escritores más queridos de Japón. Destaca en los albores de la Segunda Guerra Mundial, reflejando de manera inmejorable ese complicado y confuso período, lo que le convierte en el mejor exponente de una época en la que la sociedad nipona renegaba de las antiguas tradiciones y valores. Junto con Miyazawa es uno de los escritores más estudiados dentro de los círculos académicos de Japón.
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Kenji Miyazawa (1896-1933).- Poeta y escritor, destacó por sus relatos infantiles con los que buscaba acercar la mitología japonesa y el budismo a todo tipo de lectores, especialmente a los más jóvenes. Sus libros han inspirado a otros artistas como Hayao Miyazaki.

EL LIBRO:

Título original: Antología de relatos japoneses
Autores: Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji Miyazawa
Traductores: Isami Romero Hoshino, Juan Luis Perelló Enrich y Juan Antonio Yáñez Rosado
Editorial: Quaterni (1ª edición en lengua española, 2014)
Número de páginas: 217
ISBN: 978-84-941802-2-4

Valoración: 9/10

RETOS:

-Mega Reto: Etapa 5 ‘Geográfica’, ocupando Asia, porque los tres autores son japoneses.
-Reto Genérico: Como libro de relatos.
-Reto “Sumando 2014”, con 27 caracteres.

Oden (*): El oden (おでん) es un plato japonés, donde se cuecen ingredientes diversos, entre los que pueden estar huevo, daikon, konnyaku y chikuwa, cocidos en un caldo de konbu y katsuobushi (Dashi), que a veces lleva mostaza como condimento.

La Billete (**):  En otros idiomas, los sustantivos se diferencian en masculinos y femeninos. Por lo tanto, aquí ‘billete’ corresponde a un sustantivo femenino.

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