Cuando el jueves fuimos a visitar Orbaneja del Castillo, al volver paramos en un pueblo que se llamaba Tubilla del Agua, un pueblo muy tranquilo de unos 140 habitantes. Parece ser que cerca está la fábrica de galletas Cuétara.
Lo cierto es que paramos porque nos apetecía tomar un café tranquilos, y Tubilla tenía varios bares, aunque sólo uno abierto. Se encontraba en la plaza, frente al Ayuntamiento y la iglesia de Santa María. Y en esa misma plaza aparcamos también.
Nos llamó la atención la pequeña iglesia de la plaza, con su arco románico tardío (el arco de la puerta ya empieza a despuntar por la parte superior). No tiene retablo porque fue vendido en los años cuarenta para conseguir fondos para restaurar la iglesia.
Desde allí se encuentra la pila bautismal exterior y un mirador con magníficas vistas del Valle de Sedano.
Nos sentamos en la terraza del bar, en la plaza, donde no había un alma excepto el barman, que se sentó en otra mesa. Mientras disfrutábamos de la música de Bruce Springsteen, por allí no pasó nadie, nadie fue a tomarse algo al bar. Lo que pasaban mucho eran los coches de vuelta a Burgos desde (supongo) Orbaneja del Castillo.
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