
He decidido que, antes de marchar, utilizaré papel verde. Quizás por influencia de haber estado un rato en una floristería, donde he ido a comprar juguetes al perro. No debería mimarle, porque por las noches se los tengo que esconder, y es que a mi perro sólo le gustan los juguetes que silban, aunque no tarde más que horas en sacar el silbato y destrozarlos.
Está todo demasiado oscuro. Sin ser las ocho, las luces ya se van encendiendo. Cuando vengo los viernes por las mañanas, que ya todo está oscuro, me gusta la iluminación del puente. Y cuando me fijo en el puente sobre el Oja pienso en los candados (esto es un guiño especial al escritor italiano Federico Moccia).
Hasta las tormentas por la tarde me parecen perfectas, como un guiño especial a toda esa perfección que sólo he encontrado en mi vida en una única persona. Esa persona tan adorable. Sigo con esas ganas terribles de abrazarle, de que me abrace...
(*) Grün: En alemán, 'verde'.
No hay comentarios:
Publicar un comentario