miércoles, septiembre 22, 2010

Tardes que se alargan

Esta tarde tengo que ir a Ezcaray a una reunión. No me apetece nada, sobre todo porque, al pensarlo, sé que volveré de noche. Y el día se está poniendo gris, pero no es tan gris...
Los días no son grises cuando veo a esa persona tan especial, que hace, quizás sin saberlo, que todo tenga magia.

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