domingo, septiembre 19, 2010

Si no tuviéramos corazón... seríamos máquinas


Dice un anuncio en la televisión que "si no tuviéramos corazón seríamos máquinas". Lo he escuchado de pasada, pero esa frase ha quedado grabada en mi mente como forjada a fuego.
El corazón... esa válvula que tantas emociones nos aporta a lo largo de la vida...
Y cuando más se sienten... es en ese momento en que el amor lo llena todo, o que una única persona hace que ames todo, que lo llena todo con su dulzura, con su magnetismo, con su nobleza... Cuando estás cerca y sientes que el corazón te golpea el pecho tenazmente, porque quiere correr tras ese ángel de bondad... Y entonces te sientes viva, porque nada ocurre mecánicamente, como si fuéramos máquinas, sino que vives a tope, como si cada día fuera el último, o como si cada instante fuera único. Y es que realmente cada minuto es único.
Ese corazón, que unos días duele con horror. Y en otros momentos ese dolor se ve compensado por una enorme felicidad, una mayor fuerza, una inabarcable energía...

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