
He estado escribiendo un correo electrónico. Realmente es el que he empezado esta tarde y he borrado, para volver a empezar a escribirlo aquí. Simplemente tenía ganas de escribirlo. Pero ahora, cuando lo he terminado, me da pereza enviarlo. Sé que lo terminaré mandando porque quiero saber su respuesta. Necesito una respuesta objetiva, fehaciente, experta.
¿Cuánto tiempo hace que no le escribo? Cuando se deja de hacer una cosa, luego cuesta retomarla. Pero necesito compartir con él lo que le digo. Siempre he confiado en él. Y algo así no podía ser menos.
Mañana madrugo.
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