
He pasado del negro al blanco, aunque sólo quería poner márgenes.
La verdad es que llevaba un tiempo rumiando cambiar el fondo y el texto, porque a veces, si escribo mucho, se hace muy pesado leer sobre fondo oscuro. La vista se cansa más. Lo mejor para leer será siempre letra oscura sobre fondo claro.
La cabecera la he dejado sin imagen, porque no me apetece ahora tratar una imagen y un texto que queden bien. Quizás otro día o quizás lo deje así.
El negro termina cansando. Siempre he tenido el fondo negro, pero apetece relajar un poco la vista. Además, ahora tengo márgenes, que también es algo que echaba de menos.
Si no me convence este formato, quizás lo vuelva a cambiar en unos días.
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