Hace poco estuve mirando fotos de otros años y me encontré con la fachada de una magnífica casa de estilo modernista en el centro de la ciudad.
Para quien no conozca Lleida, aquella ciudad me recordaba mucho a Logroño, en cuanto al ambiente en varias calles céntricas. Había algo extraño y es que, junto al centro urbano lleno de gente, estaban las calles dedicadas al alterne, por decirlo de una manera delicada. Chocaba un poco que junto a la zona neurálgica de la ciudad estuvieran las callejuelas estrechas y cuesta arriba donde ‘hacían la calle’ las prostitutas.
Esta casa de estilo modernista estaba en esa avenida céntrica. Nunca lo he dicho por aquí, pero soy admiradora nata del modernismo español y fanática del arte de Antonio Gaudí.
Después de haber encontrado esa foto de la que no me acordaba, me encontré ayer por la tarde redescubriendo SD. Me fijé en la Terminal de Autobuses, con sus curvaturas y sus hierros fundidos, imitación posmoderna de ese modernismo primigenio que tanto llama la atención en la Barcelona de mediados del siglo XX. En los bancos de toda la zona céntrica, con sus intrincados forjados de hierro… Quizás un día haga fotos.

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