martes, septiembre 21, 2010

Deseo...


Deseo...
dormir hasta que salga el sol y, mientras duermo, soñar con él, porque al despertar sonreiré al día que se aproxima lentamente. Un único pensamiento desencadena un millón de pensamientos más, casi todos relacionados con él, con esa persona que me hace reír, que me embarca en un mundo de paz, magia, deseo, amor... Ese ángel de pureza, que se hace querer con cada gesto, con cada palabra, con esa mirada que me despoja de cualquier energía negativa que pudiera contaminar mi alma.
Ayer hablaba de la perfección porque considero que la perfección está en él, porque cuando amas la otra persona es simplemente perfecta (sí, con sus virtudes y con sus defectos), es alguien admirable. Lo que siento en estos momentos está dotado de una belleza tal que es indescriptible.

Deseo...
dormir con él, abrazarle hasta que salga el sol, que se pare el tiempo mientras mi piel busca su piel, mis labios buscan sus besos, mis manos buscan sus caricias. Y dejarnos llevar.

Deseo tantas cosas.

De momento, creo que podría irme a dormir pensando en él. En su magia. En la profundidad de sus ojos misteriosos...

"Cuando todo haya sido contado y recontado muchas veces,
cuando los lugares por los que he pasado,
los momentos que he vivido,
los pasos que he dado por él
se conviertan en recuerdos lejanos,
sólo quedará, simplemente, el amor puro".

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