domingo, septiembre 26, 2010

El sabor del otoño

Hace frío y ya va terminando septiembre. Parece mentira, que ayer estábamos aún en verano. Lo confirma que las piscinas aún estén abiertas, aunque sólo sea el bar. Allá me voy a ir a tomar algo, aunque en medio de la nada tiene que tirar mucho aire. Llega la época de abrigarse.
Desde mi ventana veo que las nubes se desplazan lentamente para dejar huecos de cielo azul. Me gusta verlo. Se agradece que el cielo no esté tan cargado de nubes grises (como estaba esta mañana). Aunque para mí no existen los días grises. ¿Por qué será...?

Me voy. Me voy antes de que anochezca.

No hay comentarios: