jueves, septiembre 30, 2010

Un jueves que termina y septiembre que acaba ya

Al final se me ha hecho de noche. Estaba recordando cómo era todo hace un año. Cuando llevaba tanto tiempo sin verle y, de repente, volvió a aparecer. Entonces sentía una atracción irrefrenable hacia él. Apenas era un desconocido que ya hacía saltar las alarmas de mi corazón. Hoy es un sentimiento mucho más profundo (que no voy a concretar) que se ha asentado, que me reconforta, que me hace sonreír la mayor parte de las veces...
Ya no es ese desconocido, porque conozco algo más de él. Ahora le miro a los ojos y comprendo por qué le quiero tanto.
Nunca antes había querido tanto a alguien. Y esto que siento es de una belleza impresionante.

Me voy a casa.

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