
Si alguna vez alguien me hubiera dicho que iba a conocer a alguien que puede equipararse a la perfección... no me lo hubiera creído. Pues yo siempre he creído que la perfección plena no existe, al menos en lo que ha sido producido por el hombre o en el ser humano mismo, siempre he pensado que el hombre es el ser más imperfecto de este planeta (y cuando digo 'hombre' me refiero a los dos sexos en general).
Un día conoces a una persona que roza la perfección y descubres el motivo: su alma es pura, tan pura que te desarma, que te sientes intimidada ante su grandeza. Te 'descoloca' porque siempre has pensado que no existe una persona que pueda acercarse tanto a la perfección, pero si la perfección tuviera un nombre se llamaría como él...
He visto la perfección en el entorno natural, en las montañas que no han sido surcadas por la mano del hombre, en los bosques donde crecen árboles frondosos y hierbas sin orden ni concierto, he visto la perfección en los animales en libertad, he visto la perfección en el firmamento estrellado de una noche de verano, he visto la perfección en el manto nevado de un amanecer silencioso donde las huellas del hombre aún no han profanado esa pureza blanca...
Y he visto la perfección en él, la perfección acompañada de una belleza sublime, una perfección y una belleza que emanan de su interior, que lo convierten todo en perfecto... En parte, comprendo por qué mi mente le contempla como si fuera un ángel. Un ángel cargado de un encanto sublime.
Si alguien me hubiera dicho que iba a conocer a una persona tan adorable... no me lo hubiera creído.
"Durante años había luchado contra mi corazón,
porque tenía miedo a la tristeza, al sufrimiento, al abandono.
Siempre había sabido que el verdadero amor
estaba por encima de todo eso,
y que era mejor morir que dejar de amar".
Es un magnífico pensamiento para embarcarme en un sueño donde posiblemente aparezca él...
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