jueves, septiembre 09, 2010

Caminar junto al ángel

Con la buena tarde que hace, lo que de verdad apetece es perderse por ahí con un ángel, incluso coger el coche y conducir sin un destino definido ni una trayectoria concreta. Compartir estos rayos de sol con otro sol, susurrarle lo guapo que está, caminar por los mismos sitios conocidos de siempre, pero viéndolo todo con otros ojos, contemplándolo todo por primera vez. Y dejarnos llevar por caricias, besos, palabras nunca dichas.
Y comprender que todo es maravilloso cuando esa persona está cerca. Todo es más perfecto, todo tiene más color, todo es magnífico.

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