lunes, septiembre 27, 2010

Un destello de magia cada minuto


Sólo a mi padre se le puede ocurrir traer al perro aquí, que estaba en el coche y no paraba de ladrar. Me acabo de tomar un café y tengo esa vital necesidad de escribir. Hoy será en azul. Pero como estoy esperando una visita, prefiero dejarlo para después.
Estoy pensando en él. En las alegrías que me da cada mañana, cada noche, cada instante...
Jamás hubiera imaginado llegar a querer tanto a una persona. Pero es obvio que le quiero muchísimo.
Me gustaría compartir tantas cosas con él...

Voy a escribir un rato. Ahora que puedo centrarme en mis pensamientos durante un rato y desconectar de todo lo demás.

No hay comentarios: