lunes, septiembre 06, 2010

Después de la tormenta

Me resulta muy placentero asomarme a la ventana e inhalar la fragancia que deja la lluvia a su paso, sentir el frescor del agua en mi piel, observar las hojas de arce con gotas de lluvia haciendo dibujos incomprensibles.
Miraba al cielo, esperando que no hubiera ninguna estrella, pero alguna se veía.

La de hoy era una sensación muy parecida a cuando él está cerca y me siento reconfortada, aunque hoy faltaba que el corazón palpitara a mil por hora (algo que siempre ocurre en su presencia). A veces tengo la sensación de que él podría escuchar los latidos de mi corazón.

Es uno de esos momentos mágicos en que es necesario que me vaya a soñar con él... una vez más.

"Es necesario buscar el amor donde esté,
aunque eso signifique
horas, días, semanas de decepción y tristeza".

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